lunes, 6 de junio de 2011

El cambio de loco a cuerdo

Como dice Serrat: cada loco con su tema.Cada cual baja las escaleras como quiere.Y él decidió emprender la bajada y posterior subida con un maquillaje de estreno, con una caja de zapatos lleno de sano orgullo y dos mudas solamente.No le dolían los pies de vagar por la estratosfera azul.Ese lujo no le pesaba jamás.
Remendó con hilo de lino su pertrecho pantalón en las zonas donde limpiba sus manos a menudo , exactamente cada vez que tenía la sensación de que  no había hecho o dico como su cuerpo o su mente le dictaban.
A esta alturas de su vida, con sus años ,con su divorcio, su trabajo de 8 a 15 y un piso que pronto acabaría por pagar y podría llamar suyo, ya no estaba para perder oportunidades de nuevas singladuras.Y es que ya no quería dejar pasar  ni una más. Cuando un tren pasa, lo ideal es estar en el andén para poder agarrarlo.
El cambio de chip sucedió la mañana en la que en el bar de la esquina la nueva camarera le preguntó amable -"Qué desea". Y ël contesto, sin ambages por una vez-" La verdad es que al verte ya no me apetece el cortado, sino conocerte".

Ella sonrió y no dijo nada, solamente sonrió y le miró risueña .Le sirvió el cortado y una sonrisa franca desde sus limpos ojos y despertó en él la esencia que siempre ocultó por su espíritu libre domesticado.
La mañana pasó rápida y ligera y al mediodía entró al bar para reencontrase en los ojos de la nueva camarera y su voz dulce,tras la coleta perfecta de su cabello dorado y bajo la promesa de su pecho tras el delanal de dril azul.Lo demás ya lo sabéis. Sus pantalones no fueron frotados por contradicciones nunca más  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.