lunes, 6 de junio de 2011

Las mariposas blancas

Las mariposas blancas anuncia buenas noticias (les decía su madre siempre que encontraban una).Todavía hoy las persiguen con la vista hasta que se posan de nuevo. Cuando su novio le pregunta por esa costumbre le besa y recupera un trocito de su niñez. 


Sonríe y mira al cielo. Las mariposas blancas inevitablemente las acercan a su madre. Las cuatro hermanas comentan, un día cualquiera, que cada vez que ven una,  todas ellas piensan en la mujer alegre que inventaba sueños ya probados, para entretener y contener  las ansiedades del amor adolescente de las niñas que esperaban una llamada, una carta, un beso o una llamada de timbre de la puerta.


Cuando Alba ve a la niña, que saluda al aire tomada de la mano de su padre, cómo sonríe ante la mariposa blanca y le decía " te sigo"... se queda absorta. Contempla cómo abraza el aire desde fuera hacia adentro. Llega a entender a la nena. En el cruce de miradas cree reconocer, en los ojos de la pequeña, dónde quedó su propia primavera.

2 comentarios:

  1. Paula, no te preocupes no serán blancas, serán sólo aire, etéreas, ya que en estas vacaciones sólo pienso hacer funcionar la imaginación, pensar, fabular, imaginar, escribir, solo palabras...sueños, quimeras, ilusiones...
    Un abrazo

    Xavier

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  2. Ok.Un cordial saludo cazamariposas Un abrazo

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.