lunes, 6 de junio de 2011

Melodía japonesa

Se acomodó el kimono. Con el ritual consabido procedió a colocarse el cinturón. Entre los netsukes escogió el dos rosas. Se sentó lentamente y procedió a escuchar con deleite a la geisha que comenzaba a tocar la melodía que le transportaba al cielo. Un día más.


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