miércoles, 13 de junio de 2012

El reo







Quedó la puerta abierta de la jaula de alambre y filigrana. 
Nadie le tapa en la noche con el trapo de raso verde con pompones en los bordes. 
Nadie le cambia el agua ni remueve y acomoda el alpiste. 
Nadie le habla, o le saca al balcón a la hora del recreo del colegio.
Nada le impide irse. 


Asoma su cabeza en la puerta, estirando el cuello.
Mira buscando posibles puntos de apoyo.
Gorjea con trinos agudos, seguidos por seis notas un tono más bajo.
Una hembra le contesta desde la avenida.


Pero Pablo sigue sin venir a levantar el día.


Cuando la noche asoma de nuevo tras los cristales,
en una arranque de pánico sin precedentes,
un jilguero se estremece en un volar perdido, por un piso vacío de Canet.







9 comentarios:

  1. Nadie lo tapa, nadie lo oye, nadie lo saca al balcón.
    ¡Pobre, eterno enrejado, si al menos no teme por su seguridad!
    Algunos pajarillos echaron a volar. Otros, más listos, andan sueltos.
    La jaula ésta está colmada de metáforas...
    Un abrazo

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    1. Gracias Pilar por tu lectura.
      Los jilgueros domésticos algunas veces se echan a volar. Busqué la alegoría de la jaula abierta, como bien apuntas.

      Un abrazo.

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  2. ¡Y dudas sobre tu sensibilidad! Me ha encantado. Además coincidimos en esa alegoría de la jaula abierta. Con otros matices, también yo me atreví a publicar algo al respecto en Relatarium (Sueño de pájaro)
    Un abrazo de Groucho-country49 y sigue escribiendo.

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    1. Gracias Groucho. Tus comentarios son la menta de mi té. Me encanta cuando pasas por esta casa, me reavivas. Gracias.

      Un abrazo

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  3. Me ha gustado muchísimo. Tu jaula con la puerta entreabierta es una apuesta por la libertad. Una libertad que para un jilguero doméstico puede ser el inicio de su inevitable pérdida.

    Un abrazo Albada. Me gusta el título (acabo de releerlo).

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    1. Gracias Laura. Tú estás dedicada a abrirte camino en esto de escribir, como aficionada, pero aplicada y sobre todo con un talento incuestionable. Y mi enhorabuena por ello.
      Yo me limito a dar pinceladas de cosas, situaciones, tonterías..y por ellos agradezco tus comentarios.

      Un abrazo..

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  4. La cárcel de la indiferencia y el olvido, nos hace querer volar despavoridos.

    Excelente relato, con una reflexiva moraleja!

    Abrazos alados, Albada!

    Y muchas gracias por tu visita y comentario.

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    1. Gracias Diana.
      La cárcel de olvido me temo que casi imposible de abrir. Me gusta como imagen, más que arcón, baúl u otras. Buena imagen.

      Un abrazo

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  5. La decisión de salir volando y averiguar si lo que hay al otro lado es lo soñado, siempre es más que difícil. Pocos se atreven a dar ese paso por causa del desconocimiento. La falta de una certeza nos ata y encadena.
    Un besote y... Buen vuelo

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.