viernes, 29 de diciembre de 2017

Burbujas

Imagen de Lu Wenpeng

Te vi. Hoy al fin te vi. Me hallaba sentada, como siempre, en mi burbuja. Donde me refugio de las lluvias de los adultos, de los truenos del colegio donde me riñen porque en mates soy tan mala, de las reprimendas de mi madre cuando me ensucio al jugar a fútbol en el patio.

Te vi en otra burbuja, primero trastabillando en tus intentos por huir, hasta que al final has echado a correr. Te he envidiado, porque yo misma intenté en otras tormentas huir corriendo, como tú, y no lo conseguí.  Lo que logré fueron dos hematomas en las rodillas y un chichón.

Te miro, intentando averiguar qué movimientos he de hacer para conseguir mantener el equilibrio. Ese que me permita mantenerme de pie aquí dentro, para luego echar a andar y dejar atrás las torrenciales lluvias de mi desesperación.


Lo que ahora pienso, entre la envidia teñida en rabia que me alimenta, es hacia dónde irás, y si en ese lugar podrás romper la burbuja. Porque me pregunto si hay un lugar donde yo pueda hacer añicos la mía.

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viernes, 15 de diciembre de 2017

La fría decisión

Imagen de Oimiakón, la ciudad más fría ( Siberia)


La espera había desafiado a la razón. El invierno había congelado los cables que conectaban el corazón a los sentimientos, y Natalia había decidido salir de la casa donde se refugiara a esperarle.

Dejaría atrás la nieve acumulada de las dudas sobre su pasado, las oscuras sensaciones de ser engañada, la amarga espera de que al fin le dijera quién era en realidad.

Ese hombre que llegó con el frío, había desafiado a su mente analítica y desabrochado su alma, dejándola en jirones de anhelos. Los encuentros habían desatado promesas de primaveras que, mirando desde la ventana, sabía que no llegarían jamás.

El semáforo en verde le permitía cruzar la línea entre deseo y realidad. 


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domingo, 10 de diciembre de 2017

El banco vacío

Imagen de Google

Cuando el mar se desbordaba por los senderos de las hormonas de los quince abriles, les pudimos ver, tras el instituto cercano. Exaltando a los mejores instintos de un amor al abordaje. Ese inexperto, torpe y apresurado. Sin más ley que la de dejarse llevar por la ceguera, ignorantes ambos del uso de los bastones blancos.

Este invierno está distinto el ecosistema de parque. Las cotorras han colonizado la zona de las palmeras, mientras que las palomas parecen ser cada día menos, y más feas.

Ayer vi al chico del pantalón bajo, y del ardor encendido, sentado en el respaldo del banco de madera. Observaba la alineación perfecta de las palomas que montan guardia, sobre el tejado de una caseta. Como otras tardes. Pero a ella no la vi llegar.

Hoy un vacío rodea al banco. No seré yo quien me siente en él, a leer el diario. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Diciembre con impulso

Catedral de Burgos bajo la nieve, Sorolla

Diciembre llegó puntual a su cita de otoño. El calendario dejó ir otra lámina, dejando un conjunto de planes reducido a su mínima expresión. Ante la consternación de todos, el frío había llegado con adelanto, y nevaba en casi toda la península

Bajo la foto de un glaciar argentino, el mes se estrenaba en viernes, como  pidiendo un último impulso para superar, vivo, un año extraño.

Mientras las noches le dejasen dormir, las telarañas irían tejido recuerdos que enviar al baúl de los olvidos, para afrontar el último mes con un ánimo dispuesto a tales fechas. La amistad se renovaría, la familia se reuniría, y la felicidad impostada de las fechas, debía pillarle sin esa cara de vinagre que el espejo, empecinado, le mostraba cada día.


Se cuelan por entre las cifras, nuevamente, los planes de navidad, y de alegría.