jueves, 26 de septiembre de 2019

El Congreso sin perdón en Jueves



Siguiendo una iniciativa de Gustavo hablando de perdón, mi aportación es la siguiente
Había acudido a un “Congreso de Patología macular y sus retos”  con Pablo. No suelo acompañarle porque, por supuesto, él aprovecha para ponerse al día y casi siempre acabo haciendo turismo yo sola. Esta vez me animé. El destino, San Petersburgo era un acicate imposible de ignorar. Mis hijos tienen quince y diecisiete años. Llevamos dieciocho casados, que se dice pronto. No sé cómo, hemos mantenido las ganas y la ilusión el uno por el otro.

Por la noche salimos. La plaza que toca al Hernitage se ve fenomenal en el atardecer.  Por la mañana él quería asistir a una mesa redonda de su interés, y yo me quedé en la cama. Como a las once, decía una nota informativa del hotel, iniciaban una clase de bailes de salón.  A Pablo no le gusta bailar, y lo comprendo, lo que tiene de buen oftalmólogo lo tiene de nula capacidad de ritmo en sus miembros, o en su manera de cantar. Yo no soy buena bailando, lo sé, pero de vez en cuando, me gusta pensar que tengo un desarrollado sentido del ritmo. El instructor era ruso pero hablaba inglés y español con relativa soltura. Su pantalón era ajustado y a mi juicio, no llevaba ropa interior. Me invitó a acompañarle. Se movía de maravilla, sensual y rítmico, con los bailes latinos en especial.

Más tarde me encontré con él. Cuando me agaché por mirar una imagen de su móvil, un sillón con imágenes inequívocas de falos, me besó en el parte posterior del cuello. No sabría decir si me sonrojé por vergüenza, o por ansiedad. Yo suelo llevar le pelo recogido. Me separé dando un respingo. Pero la conversación era amena y una cosa llevó a otra. Lo cierto es que en un momento dado no pude pensar, ni quise, más que en besarle. Poco después calibré ir a nuestra suite y allí  dejamos de fingir la educada lejanía del ascensor. Sus manos recorrieron mi cuerpo. Me dejé llevar. Me morí en sus brazos, en  la suave muerte de los orgasmos que nacen para explotar generando vida.


Cuando él se derrumbó, con un gesto de placer de niño recién comido, miré el reloj. Pablo estaba al llegar.  Le di un beso al derrumbado hombre que yacía en la cama. El espejo del baño me devolvió las mejillas rojizas de  una Laura que ni recordaba ser. Mientras cantaba bajo la lluvia artificial le oí hablar por teléfono. Desde la puerta del baño me dijo que tenía que irse.

-“Un beso, Laura. Te adoro”, dijo con su voz de tenor.
-“Un beso, Peter”, le grité al aire.

Pablo sigue sorprendido de cómo nuestra vida sexual se ha mejorado desde el Congreso de Patología macular de San Petersburgo, desde la segunda tarde. Yo le doy la razón, hemos mejorado mucho. Nunca le di la ocasión de que pronunciara un "Te perdono". Para qué.



78 comentarios:

  1. Desde luego , creo que ese perdón no lo necesitaba porque aporto satisfacción para ambos, no irrumpió en las vidas de los protagonistas al contrario la lleno de plena alegría ..Me gustó como llevaste la historia con la naturalidad que se merece ..
    Un fuerte abrazo .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece que fue una cana la aire, sin más. Siempre dudaría de si la verdad, en un caso similar, es mejor que no explicar nada.

      Un abrazo y feliz día

      Eliminar
  2. Sorprendente relato, con inesperado final.

    Enhorabuena.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No creo que sea un episodio especial, si bien las mujeres solemos ser más cautas a la hora de tener una aventura sin trascendencia. Para mí que Laura, visto el fallo, o la tentación del momento, hizo bien.

      Un abrazo

      Eliminar
  3. Interesante relato, felicidades.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un relato que sólo quería marcar la posibilidad de no pedir perdón.

      Un abrazo y gracias, Rafael

      Eliminar
  4. Pues desde luego que es mejor dejar las cosas así. Al fin y al cabo ha mejorado la relación entre marido y mujer. Decirlo, en cambio, no hubiera conducido a nada bueno. Un magnífico relato, Albada. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No aportaba nada. La verdad aquí no ponía nada en la relación, que parece muy sana y satisfactoria.

      Un abrazo, Rita

      Eliminar
  5. Los congresos suelen ayudar mucho a mejorar las relaciones sexuales, sí...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ...si se toman con la naturalidad que puede ser un encuentro sin mayores consecuencias. Es un tiempo de paréntesis en las parejas, de hecho.

      Un beso

      Eliminar
  6. Ahí tienes la respuesta al porque llevan 18 años juntos...
    (Así cualquiera...)
    Buen relato, me gustó.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pudiera ser, lo imaginé como la única vez y primera, pero quién sabe...

      Un abrazo, Laura

      Eliminar
  7. Muy original con un giro sorprendente!
    Me gustó mucho!
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El perdón se pide cuando se se consciente de haber hecho algo malo, de hecho. Muchas veces, sin embargo, hemos de pedir perdón por no haber tenido pericia.

      Un abrazo

      Eliminar
  8. Si la conciencia resiste, hay perdones que mejor no cuestionarse, más, si prescindiendo de ellos la vida mejora en cualquiera de sus aspectos…

    Muy bueno, querida amiga.

    Abrazo grande, y feliz noche 💙

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En este caso sería la conciencia de haber obrado mal y tener remordimientos, que parece que ella no tuvo.

      Un abrazo

      Eliminar
  9. No hay necesidad de perdón, pasemos directamente a un ¡Gracias! Abrazucos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaja, pues tal vez si el marido lo supiera, diría eso.

      Un abrazo, Ester

      Eliminar
  10. Este relato ¿tiene algo que ver con "Sinceros Anónimos?.

    Abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaja, pues ella, tan sincera, puede ignorar una tarde entera sin problemas de conciencia

      Un abrazo

      Eliminar
  11. Si algo sirve para mejorar... qué buen relato, preciosa, un deleite vislumbrar las imágenes que has creado.

    Mil besitos con cariño y feliz noche ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. LAs fotos de sillones y mesas pornográficas existen. Catalina la Grande era muy fogosa

      Un abrazo

      Eliminar
  12. Tomé unas copas de mas. Aquella rubia seguía observandome y yo por efecto del alcohol la miré directamente y con atrevimiento. Ella me guiñó un ojo.

    Me acerqué lentamente pero con paso seguro y ella me pidió fuego. Era Rusa que pasaba las vacaciones en Marbella; de cuerpo escultural y mirada ardiente, había venido con un millonario de su país para hacerle compañía. Hablaba con soltura el español y la charla se hacía amena hasta que llego a un punto erótico. Me dijo algo al oido. Su aliento rozó mi cuello y cuando eso me pasa me digo: Manolo a esta la tienes en el bote...

    Salimos de la cafetería del hotel y entramos en una discoteca retro; de los años 80. Nos besamos en la oscuridad y ella me dijo que era bailarina. Nos bebimos unas cuantas copàs más y yo ya estaba beodo. Se llamaba Irene y tenía una lengua que me llegaba a la garganta. Me dijo que quería verme bailar: sonaba Rasputín de Boney M. La pista estaba llena de gente y solo me quedé en la pista con mi baile compulsivo. A alguno le tire al suelo el cubalibre y a otra chica le rasgué la falda... pero yo bailaba y bailaba porque era mi canción favorita...

    Cuando terminé de bailar no había nadie en la pista y la rusa se fué llena de verguenza pero, también me había robado la cartera asi que me dió el amanecer lavando vasos y ceniceros...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estupendo post. La rbia, porqeu las rusas, en su mayoría son rubias y blancas, bien es sabido, había encontrado a Manolo, venía con una amiga a ganarse algún dinerillo y este tipo era el tercero de la noche con el que había jugado. Y ganado.

      Muy bueno, Buscador. Un abrazo

      Eliminar
  13. https://www.youtube.com/watch?v=SYnVYJDxu2Q

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Personaje que te invito a conocer. Un loco ermita y violento que influyó y cómo en la familia de los últimos zares

      Un abrazo

      Eliminar
  14. Para qué va pedir perdón si todos han quedado contentos. Bueno uno engañado ;)
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siendo que ese uno sabe que ha sido engañado, también contento :-)

      Un beso, Alfred

      Eliminar
  15. Es que todo lo que se haga para mejorar la armonia de pareja es bueno, asi que sentido tiene pedir perdon? Muy pero que muy original, besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pedir perdón en este acaso parece que no hay razones. Lo malo sería que para ella la aventura hubiera sido algo más

      Un abrazo

      Eliminar
  16. Muy buen relato! Lo has manejado divinamente hasta el final.
    Sobre el perdón... así en general ¿qué sentido tiene pedirlo si no te arrepientes de lo que has hecho?

    En el caso concreto... ummm yo es que esto de la infidelidad y el engaño lo llevo muy mal, muy mal jeje. Pero bueno, una vez dado el paso o el traspiés jeje y si encima ha dado frutos positivos... pues casi que mejor que dejarlo correr.

    Muyyy buena entrada.
    Besicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La infidelidad creoq eu conlleva que en la pareja algo no funciona del todo. Dicho esto, tomo una aventura sin trascendencia. Y que además mejora a la pareja, así que sin sensación de pecado y nulo arrepentimiento...el perdón no cabe, ni pedirlo ni otorgarlo

      Un abrazo

      Eliminar
  17. ¡Vaya!!
    Ese congreso fue muy fuctíero...
    Inesperado final.
    Besos

    ResponderEliminar
  18. ¡Qué buen relato!
    Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de TORO SALVAJE.
    Y es que a veces tiene que venir alguien de fuera para despertar nuestra sexualidad...

    Saludito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La rutina puede acabar siendo quien cave la tumba de una pasión. Yo no creo que me atreviera a tener una aventura, pero Laura se dejó llevar y le fue bien.

      Un abrazo

      Eliminar
  19. Es bueno tomar alguna clase para tener mayor capacidad de ritmo en los miembros... jajaja

    A veces un tercero ayuda a poner en orden las cosas entre dos...

    Me hizo gracia ese "nunca le di la ocasión de que pronunciara un te perdono"

    Un abrazo grande

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un aclase de baile, de taichí, quién sabe. Todo lo que permita mejor movilidad :-)

      La frase que remata el texto es lo que resume la aventura, creo. Un abrazo

      Eliminar
  20. Vuelta de tuerca en el último instante. Me ha gustado. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una vez pasado lo pasado, ella seguro que calibra que es mejor no contar nada.

      Un abrazo

      Eliminar
  21. Muy buen relato con un final feliz. No había para que contárselo al marido si salio ganando porque desde esa tarde sus relaciones mejoraron... Saludos amiga. :=)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A´quí tenía poco sentido explicar lo ocurrido con el monitor de baile, si para ella no significó nada. Parce, sin embargo que ago aprendió del placer con él y mejoró con ello la relación, así que, si ella no tiene arrepentimiento, mejor no pedir perdón. :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  22. Lo hecho, hecho está y mejor no darle más vueltas. Además, para qué darle un disgusto al pobre marido que, vete tú a saber si pronunciaría esas dos palabras, "te perdono", o montaría en cólera y se le nublaría la visión, por muy oftalmólogo que sea. Si la vida sexual ha mejorado pues mejor que mejor. Ahora bien, ya podría enseñarle algunos pasos de baile, jajaja.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaja, si se le nubla la visión, muy bueno. Optó por lo mejor situación. Callar a veces es el mejor regalo de sinceridad.

      Un abrazo

      Eliminar
  23. De lo que se desprende lo importante que es saber bailar. En mi lejana juventud era la única manera de poder coger por la cintura a una mujer. Por eso, algunos, aprendimos.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué dulce. Rs verdad, era la posibilidad para tocar la cintura de una mujer. Todos bailarines :-).

      Hay que saber bailar, siendo ruso o español, quién sabe qué nos deparará. Un abrazo

      Eliminar
  24. ¿Para qué? ¿Para nada?
    No hay mal que por bien no venga y hay cosas más que perdonables. Es mi opinión.
    Muy bien llevado el relato. Ameno, rápido... y a mí tampoco se me da muy bien el baile :-)

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que la intencionalidad aquí no era lastimar, y no generó problemas, así que en boca cerrada no entran moscas :-) Yo bailar, poquito, por una rodilla torpe, pero me había gustado, sin locuras :-)

      Un abrazo y feliz tarde

      Eliminar
  25. Creo que la suerte de Laura ya estaba echada con el ruso desde el momento en que se fijó que no llevaba ropa interior.
    Si esa canita al aire produjo beneficios íntimos en la pareja, más vale mantener la boca cerrada y sacarle el jugo a las clases particulares que le ofreció Peter.
    Besotes, Albada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no sé si habría caído, pero ya a toro pasado, sin consecuencias, creo que tampoco habría dicho nada

      Un abrazo

      Eliminar
  26. No solo ellos echan canas al aire.
    A veces la vida te lo pone en bandeja y de nosotros depende.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, sin buscar, encontrar en bandeja puede ser tentador. Decirlo o no también depende de la persona.

      Un abrazo

      Eliminar
  27. La pregunta del millón es: ¿El fin justifica los medios? Quién sabe ¡¡¡¡
    SAludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si el fin era tener una mejor vida sexual con el esposo, tampoco estoy segura :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  28. Un buen final, así que para qué perdonar, por lo que se ve ese congreso dio resultado.

    Me gustó tu aportación.

    Besos enormes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece que fue útil para ambos, así que miel sobre hojuelas :-)

      Un abrazo, María, Feliz finde

      Eliminar
  29. Muy bien contado. ¿Y para que pedir perdón si eso mejoró las relaciones para ese matrimonio? Fue inesperadamente efectivo ese congreso.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fue efectivo y fructífero para ambos que al final es lo que importa en la pareja, ceo.

      Un abrazo y finde bonito

      Eliminar
  30. Me encanta bailar, no sabes cómo te comprendo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, dando con un marido que no baila, la tentación estaba servida en bandeja :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  31. Respuestas
    1. Quien no se convence es porque no quiere, creo :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  32. Tu relato me recordó a la frase: "más vale pedir perdón que permiso", claro que al final la protagonista decidió que ni siquiera eso le hacía falta ;)
    Un besazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues es un refrán que usan los fotógrafos muchas veces y que no comparto, pero en este caso, ella ni una coas ni otras :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  33. Un interesante relato el perdón es muy importante sobre todo en una pareja. Un abrazo querida amiga que tengas un bello fin de semana muchas gracias por tus bellas palabras en mi espacio y tu gran compañía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El perdón es necesario, cuando se pide de corazón. En una pareja más que en cualquier otra relación.

      Por un finde bonito para ti, Gladys. Un abrazo

      Eliminar
  34. Dicen que, al pasar de los años, se bajan las temperaturas pasionales y los días se tornan oscuros y gélidos. En la guerra y el amor todo es permitido, eso creo, es válido no desistir y luchar por la relación, sin importar las tácticas. !Me encanto tu relato, con ese final y sorprendente final
    Saluditos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo creo que la pasión cambia de formas, pero en una pareja bien avenida, no desaparece. Por los amores sin tener que pedir perdón, pero claro, somos humanos y fallamos, mil veces.

      Un abrazo

      Eliminar
  35. Si con una canita al aire en San Petesburgo reavivó la llama del amor e insufló vida a su matrimonio, yo tambien pienso como ella: ¿para qué contar nada, si la aventura no tuvo más recorrido?

    Bss.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa experiencias extraconyugales pueden crear enorme problemas de cabeza, pero si no es así, porque el recorrido fue exactamente ese episodio de una tarde, pongamos por caso, para qué´contarlo, ¿no?

      Un abrazo grande

      Eliminar
  36. Bueno, no hay mal que por bien no venga, el viaje de aburrido se convirtió en una buena experiencia.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fue una buena experiencia, seguro, sin culpas, además, que son las mejores experiencias, si te fijas.

      Un abrazo

      Eliminar
  37. Tienes razón....ojos que no ven..... además, sirvió de terapia y lo que funciona para bien, es bueno...
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, la ignorancia en este caso fue bendita de verdad. Si ella hubiera querido, habría mantenido una cierta relación con el ruso, y parece que no fue así.

      Un abrazo

      Eliminar
  38. Qué divertido. Ya no voy a mirar las clases de baile, que a mí me parecían un rollo, de la misma manera. :D
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No les mires así como aburrida, que pueden tener mucho ritmo y ser muy gratos.

      Por le baile, del tipo que sea. Un abrazo

      Eliminar

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.