SENTADA
Me senté a esperar
la luna de octubre,
a la orilla del mar
de mis recuerdos,
alados, tal vez inciertos,
bajo otra noche lunar.
Te vi aparecer,
cual trampantojo en mi vista,
entre la niebla de sonidos
que formulaban el canto
de sirenas varadas
en una playa por conquistar.
El reflejo sobre tu piel
reescribía sendas de otros pasos,
de recorridos lunares,
en las yemas de mis dedos
de pianista sin solfeo
de un tiempo ya caducado.
En un noray de hierro oxidado
por el tiempo y el olvido,
recordé tus manos
en la marea que desgranamos,
en el mar de la tranquilidad
de una luna que inventamos.
Donde las áridas arenas
se nos hicieron tapices
donde contar las cicatrices
de ayeres por resanar.
Bajo la pálida luna
dijiste amarme, con versos.
Versos de vainilla con canela,
para las tardes de invierno
en que nos esperarían los fríos
de las nieves por llegar.
Anidaron en mi boca,
y los guardé para siempre.
Otro precioso poema donde reposar no solo en las tardes de invierno, sino toda una eternidad.
ResponderEliminarUn besote grande 😘🌹
Muchas gracias. Hay que hacer como la ardillas, guardar para los inviernos.
EliminarUn abrazo enorme
Muy bonito poema.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, amigo.
EliminarUn abrazo fuerte y feliz día de luna azul
Un poema pleno de recuerdos que toman forma en tus bonitas metáforas.
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce fin de semana.
Muchas gracias. Somos lo vivido, leído y sentido, por eso el Alzheimer es tan cruel.
EliminarUn abrazo grande, y a por un domingo ahíto de dulzura, Dulce
Siempre es un placer leerte Maripau! Un beso grande y buen fin de semana!
ResponderEliminarGracias. Ahora puse el vídeo para escuchar con mi voz.
EliminarUn abrazo muy fuerte, Luna
Versos de vainilla y canela, para leer en las tardes de inviernos y cuando el corazón lo pida.
ResponderEliminarUn beso, poeta.
Cuando el corazón quiere canela y vainilla, nada mejor que tener a mano, en invierno quizás con mayor motivo.
EliminarMil gracias. Un abrazo