sábado, 30 de marzo de 2019

Encadenado 12

Imagino que es foto de Internet

P. Me dijeron que no tenía hambre jamás. Que se alimentaba de yogurt con miel, besos con frutas y algunas flores de lluvia, pero preparé pan con tomate y jamón, un tempranillo y libritos de jamón de york y queso, por si mi visita le motivaba a comer con más ganas y menos fantasía.

APara las noches locas, y sin que nadie le viera, se daba un atracón de ostras. Con ellas le llegaba la inspiración, que le hacía volar por encima de los tejados, hasta llegar a punto para ser recibido

PDonde luego se presentaba diciendo que era frugal en sus comidas, ligero y etéreo como una pompa de jabón, con más espíritu que presencia, y más literatura que física

ACon sus palabras, desafiaba a las más elementales leyes de la física, que le hubieran impedido a su presencia, el ímpetu necesario para acometer las gestas, que el tempranillo frenaba.




P.  Los Tardillos eran ya otra cosa, porque, con los postres, siempre pedía un carajillo de Baylis y unos aromas de lujuria ,en dosis homeopáticas, que añadía a su mirada de tenor venido a menos.

ALas arias no eran su fuerte, es verdad,, pero su voz cazallosa, rasposa, áspera y sincera, cautivaba en dosis suficientes, como para poder aspirar a encuentros lujuriosos, al menos en su casta imaginación.

PCon los destilados en cambio las musas revoloteaban en pos de altos designios de locura poetizada, más casta que las que ahora podemos nombrar, porque si bien era pendenciero y mujeriego en estado de normalidad, se le nublaba la carne cuando destilaba sus poemas, de desamor y sal

AEn estado etéreo, veía duelos apasionados en los que, su muy alta auto estima viril, le permitía recrear proezas propias de auténticos contorsionistas, en las que su partenaire se rendía a sus encantos, totalmente fuera de si y de no.

P. Fuera de si, de no, de este y de oeste, y hasta fuera de aquel eje en el horizonte que se llamaba Estambul. Porque con presas, o sin presas, hechas de cantos de sirenas, se llenaba la boca de agua, de burbujas y de fresas, que al final de los finales, era un bluf que sonaba a aire.

ALleno de burbujas, robadas al champagne, que el emir se negaba a tomar en palacio, pero que no le importaba tomar en los jardines contemplando, el Topkapi, y soñando con vestales que le servían con sus bocas, fresas que hacían juego con sus labios.

P. De caramelo y miel. Ese Donjuan premiado por galope en todas direcciones, dejaba rastro de galones por las paredes de las salas, donde damas, con almohadas, devenían, en su mente, en odaliscas durmientes para su único gozo. Pero eran trampantojos de sus febriles delirios.

ACual Quijote enloquecido, luchando contra las botas maliciosas, a las que hacía sangrar, hasta quedar ahíto de efluvios espirituosos, que aún hacían más mella, en su enfebrecida cabeza, dejándola en un estado deplorable, que las buenas enfermeras no podían restaurar.

PPorque de sanchos está toda España llena, con barrigas atiborradas, como charcas enlodadas de negruras sin hartazgo, como nuestro Cervantes dejara tan bien descrito, que ya los pobres son ricos, en aflicciones; y los ricos pobres son, de mil amores

ACon la panza desbordada, el cinturón sin agujeros, las costuras del terno reventadas, y la musa de sus suspiros ausente, sólo un sopor le permite admitir la levedad del espíritu, dejado en un lodazal todas las palabras que los ricos no necesitan.

P. Porque la gente sencilla y enamorada, gusta de palabras que sean verdad, pocas y escogidas, como los alimentos suaves para las buenas digestiones. Que son la mejores. Bona nit Alfred. Sueños bellos y mi canica de buen soñar

A. Con esta esfera, los sueños serán redondos y placidos, las palabras se juntarán formando una danza rítmica, que poco a poco nos llevaran a un mundo flotante, nuboso, etéreo. Buenas noches Paula, gracias por esta armonía de frases locas. Un beso.

El encadenado, de Marzo 2015

viernes, 29 de marzo de 2019

Sueño en el museo

Tomado de Internet

las dos Giocondas


Ahora, recuperada la lozanía del primer lienzo, las dos Giocondas luchaban por su espacio. La joven, recién expuesta, le decía a la  mayor:
- ¿No estás cansada de sonreír en el Louvre? ¿por qué no nos retiramos  al Prado?.
La mayor contestó
- ¿Al Prado? quía, yo prefiero el mar.

Para no ceder entre París y Madrid, el consejero de El Prado propuso que ambas imágenes fueran expuestas en L´Hermitage durante tres meses. La joven, en la nueva ubicación,  se quejaba de la inmensidad nocturna del museo, y la mayor de las corrientes de aire del pasillo. Para colmo, apagaban por la noche el transformador de la luz de emergencia, porque los flahses de los japoneses calentaban sobremanera los cristales que las protegían. A las dos semanas,  ambas estaban hasta el gorro de miradas, de flashes, de gente y de estar tan quietecitas.

Querían poder ver otras dependencias, otras paredes, a otras personas, así que decidieron escapar al sótano de los restauradores. Pasaron por las salas de Egipto. Se detuvieron ante lo ignoto, jamás habían oído hablar de tales maravillas,  y envidiaron el estado de conservación de algunas momias, así que, siguiendo con la idea de visitar a sus restauradores, prestas, siguieron su paseo, con el mármol fresco en sus pies desnudos y la esperanza de encontrar alguna momia o lienzo por reparar ellas mismas.  Era medianoche, y llevaban siglos sin coger un pincel, ni una aguja, ni nada de nada, sólo sonriendo a un tal da Vinci, un pintor muy bueno, pero aburrido, y a su pupilo. Querían buscar a la Venus de otro florentino, por compartir experiencias.

Los ropajes les pesaban en exceso, así que se quedaron en enaguas, llegando donde los restauradores tenían, en sus anaqueles, filas inmensas de pigmentos, pinceles, lupas e hilos de diversos materiales.

En el suelo se apilaban bastidores sin lienzos, y rollos de telas pintadas escondían las maravillas que había que restaurar. Entre los restauradores estaba Cinzia Pasquali, quien ganó el concurso internacional para la restauración de una pieza prestada por la Galeria Uffizi y que se había deteriorado.

De pronto un profundo perfume inundó la sala y advirtieron que una sombra se acercaba entre aroma de incienso y pachulí. Ambas se escondieron tras un Adonis sin manos, y ante su asombro, apareció en el dintel de la puerta, muy cansado, el David de Miguel Ángel, quien había hecho el camino a pie, desde Florencia.

- Un poco cabezón- dijo la joven. La mayor no la oía, aunque también pensaba en proporciones, y su mirada estaba fija en otra zona.

Se dirigieron a la zona de trabajo de Cinzia y describieron la Venus de Botticelli, como una pelirroja un poco descocada, algo entrada en carnes y con cabello del todo imposible de dominar. Ellas tenían bien presente la postura forzada que tuvieron que mantener como modelos de Leonardo y no pudieron evitar una cierta envidia. Le sugirieron reparar un poco por aquí y otro por allá, un tinte, un buen maquillaje, en fin, mejorar el aspecto. Mientras la mayor orientaba los cambios, David seducía a la joven, quien llevaba demasiado tiempo sin un hombre de piedra cerca. Entre bromas y veras, se animaron a hacer tonterías por los rincones, ante la mayor, quien les acabó dejando en paz, porque ella también había sido más joven.

El vigilante diurno, al llegar al pasillo de las Giocondas sufrió un desmayo. Los cristales y los bastidores estaban en el suelo,  sin lienzos. Pulsó la alarma. Se congregaron otros vigilantes armados, se cerraron las puertas,y con los policías inspeccionando el sótano, exclamaron en aleluyas nerviosas al ver los dos cuadros y un David en un rincón.

martes, 26 de marzo de 2019

Escenas de primavera

Imagen de Aguirrefotox


Salieron huyendo de una pala impulsada por el brío de un brazo vengador. Un pastel, enfriándose en el alféizar les había dejado ahítos. Volaron como posesos hasta aterrizar sobre una superficie cómoda, no sin antes haberse mojado las alas. Dos moscas se miraban sobre un nenúfar, preparando una nueva incursión alimentaria. 


Rojas y efímeras como aquellas pasiones de montaña rusa, las amapolas de instalan en los campos de cultivo, dando color a la vida, dando aire al viento que va y que viene. Qué tentador bajar del coche para inmortalizar la belleza de la paleta de colores que se extiende bajo los pies.


domingo, 24 de marzo de 2019

Encadenado 11

Imagen de Google, imagino, o de un gusi de Alfred :-). Yo cocino fatal.

A. Se coge una cebolla grande, bien troceadita y a fuego lento se deja que se vaya dorando, acompañada de un diente de ajo, bien picadito, para darle color y alegría un pimiento verde y otro rojo, para que no se enfade nadie, se le puede añadir un tomate que equilibre la cosa..



P. .Se coge la cebolla y tal vez no enamora, pero produce lagrimones de emoción contendía sobre esos dientes que ya no son de leche, sino de ajos, como esas cosas que se usan para alejar a los vampiros. Era de noche y preparaba un arroz, o no, pero cocinaba.



A. Llorando con la alegría que da estar en casa cocinando rodeado de churumbeles hambrientos, esperando que estés a la altura de madre no hay más que una y a tí te encontré en la calle, mirando embobado como te ayudan a remover y, de paso, hacer saltar fuera de la paella lo que pones.



PPerdona, teléfono. Puse calamares rumberos, cigalas salerosas y unas chirlas de Huelva que cantaban cual castañuelas en Viernes santo, que no Lunes de mona (1)



ALas costumbres cambian a un paso acelerado que me despista, nunca se me hubiera ocurrido pedirle perdón al teléfono, por poner unos calamares dando palmas, bailando por soleares con unas cigalas de buen ver, al ladito de Huelva, con vistas a una semana luminosa, por espiritual.





P. Que espiritosa ya hace Rita que sea, y luminosa lo hará la mascletá, con olor a pólvora y penitencia, flagelos y bolsos de cacharel, pintando monas con arroz en un balcón valenciano, comiéndose las palabras para dejarnos helados



AAh los bolsos, eso si que son una demostración de poder, cuántos fajos recolectados pueden llegar a llevar en esos suntuosos y plenipotenciarios aditamentos, ahí está la verdadera fuerza de un pensamiento político. Un buen bolso conmina a la obediencia debida.



PQue por no ser requerida en su ferviente sabor, combina gin con olor a pólvora carcelaria, que ya quiera ver yo. Ha sido un gustazo. Un beso Alfred, bona nit :-)


AUn beso Paula, bona nit! 
texto en directo, febrero de 2015   (1) Costumbre del lunes de Pascua en Catalunya

jueves, 21 de marzo de 2019

Cambio climático, en jueves

Imagen del blog de Mar 

Siguiendo una iniciativa de Mar, mi texto es el siguiente
Imagen de lunes 17 Prensa de Ciudad Real

El cambio climático había llevado a sequías más intensas, huracanes más dañinos y ciclones de proporciones nunca vistas.

España, casi desértica en su conjunto, tenía problemas para alimentar a su ganado y por extensión, a sus habitantes. Los cultivos de heno, avena, cebada y trigo estaban afectados. Los conejos, a falta de pasto, se comían viñedos, y toda suerte de cultivos, salvo los frutales. Las águilas, y tras ellas, los buitres, daban cuenta de los roedores, pero no a la suficiente velocidad 

A Ana, nacida en 2020, su madre la había puesto al sol en el patio de su casa pareada, donde, con insistencia había mantenido un rectángulo de césped  que los conejos invadían con asiduidad.  El águila vio a la nena, y, calibrando la cantidad de comida que llevar a sus polluelos, la enganchó por una pierna, dejando tranquilo a un conejito gris. Luis, el pastor, dijo luego haber visto a un águila con algo en sus garras, y que ave y carga se despeñaban por el roquedal.  La batida con perros para encontrar a la bebé no tuvo el final feliz de los cuentos de miedo, en esta ocasión. Los polluelos deben andar en su nido, esperando, en vano, una comilona que no llegó.  

Como todos sabemos, eso del  cambio climático es algo abstracto y lejano, que no nos afecta.

exceso de conejos ya en 2016

miércoles, 20 de marzo de 2019

Juegos prohibidos

Tomado de Google

Cuando Eva le invitó a jugar juegos prohibidos, sin más reglas que las del deseo, voló con ella hasta los límites de la noche. Cruzaron juntos, tomados de la mano, la valla de las pasiones, hacia territorios ignotos y misteriosos. Al despuntar el día, él tropezó con la llamada de su mujer, por desearle buenos días, junto a la voz de trapo de su hijo Raúl. El día del padre lo había pasado fuera de Madrid, con las excusas profesionales de rigor. El invierno le había regalado el gozo y la inquietud de una pasión apenas buscada. 

Una vez franqueada esa barrera de la realidad, y a trompicones, caminando sobre el filo de la navaja y en la frontera entre el delirio y la realidad, entendió que no había manera posible de obviar el miedo a perder. Se hizo consciente de la imposibilidad de compaginar ambas vidas. Asumió la caída como una forma más de seguir avanzando, aunque fuera hacia el fondo de un abismo pegajoso y absurdo. 

Con un beso de alquitrán intentó pedir perdón  Pidió disculpas a la última Luna de invierno, como si su débil fulgor fuera capaz de ayudar a deshacer los mil nudos que se habían entretejido entre la sombra de Eva y su aliento. Eva sintió que se desprendía de su presencia, que se desentendía de toda responsabilidad en esa historia de amor y fuego, con la misma facilidad con la que se había quitado el abrigo durante tantas noches de locura invernal.

Dolida y enfadada, con la mano en el picaporte que cerraría esa puerta, Eva le miró a los ojos
- Me estás pidiendo que dé por roto el hilo que  hilvana mi sombra a tu aliento, y tu aliento al mío. ¿Lo has roto tú por tu parte?
- Ójala pudiera decirte que sí.

Antes de tomar el AVE le vieron pasear por la playa. Elevó las solapas de su abrigo una vez más, pero  Barcelona, en su primer día de primavera, era el lugar más frío y desolado de la tierra

domingo, 17 de marzo de 2019

Encadenado con Alfred 10

Imagen de Google

P. La noche les pilló solos en casa, entre objetos que, como eskup, parecían tener duendes, haciendo que se borraran las palabras del cielo del paladar. Busqué mi nuevo pinocho, por darle una postura que intentar dibujar sobre un torso de mujer que vi, saltando con confeti en un vaso

A. Ver a los prohombres de la economía, proteger sus melifluas mejillas, del ataque de una jovial muchacha armada de confetti, tiene su gracia, porque en el fondo todos sabemos que son de cemento armado y no necesitan protección para su blindaje de cargo y de acción.

PEllos, los hombres de cemento, veían en los Quijotes a esos gusanos absurdos, a los pobres necios con capirote, que jamás, con confetis y poesía les desterrarían de sus propios sillones, de cojines de plumas, que les permitían sentirse protegidos.

A. Caminando por la meseta, en pos de deshacer entuertos, que sólo un caballero de buena ley es capaz de juzgar, pues, amigo Sancho, llenos están los sillones de falsas autoridades, de prebendas y riquezas que en nada benefician a los pobres que las han de satisfacer.

PY como Sanchos que somos, y como nadies que nos consideran, un día vamos a liar la de Dios es Cristo, en aras de una religión aconfesional para esta España de pandereta y mantilla, y que con su Rocinantes como cabalgaduras, nos lleve a ver Molinos en los Molinos


A. Con lo bien les queda algunas su mantilla tan bien puesta, y a otros el porte, llevando el cirio, como si cuarenta años no fueran nada, para ellos habría que repetir sus grandes jugadas. Y en eso están.

P. En repetir los trucos de trileros que han funcionado, cual tienda de cambalaches donde uno hace un pajarito y otro vende un chándal y entre ellos se han de arreglar, porque el Estado y esos pájaros se encargan de desfacer entuertos, haciéndose los ciegos, como el amo de Lazarillo

A. Han pagado licencia los del chiringuito ese de las artesanías, es que la gente se cree que puede montar un negocio sin permisos ni fiscalidad, como si se trata de un asunto de tarjetas negras, y eso por muy lazarillo que se sea. ¡No está bien!

P. Si hasta Rato es opaco en Hacienda, creen que con pagar lo que le municipio les pide por poner sus cachivaches semanalmente, ya cumplen,  pues los nadies del mundo si pueden, no declaran a Hacienda y se llevan sus millones a Suiza o Andorra

ACon qué catadura moral pueden ir pasando todos los asuntos de corrupción o simple chanchulleo , a cosa particular de los implicados. Estamos en manos de unos señores con una moral descuidada y una ética perdida en el arroyo. Pero con las amnistías de rigor y la presunción, vale

P. La gracia estar en predicar sin dar ejemplo. Es lo que los salesianos no explicaban bien. En ocasiones quizás sí que dejaban ver que el hábito no hace al fraile, y aunque la mona se vista de seda mona se queda, pero da el pego, Y si bebe, no conduzca. Viva el vino!



A. Hay que saber qué hábito vestir en cada momento y qué hábitos se pueden tener, también en cada momento. Si no pueden venir con preguntas molestas que no tenemos porqué contestar. Faltaría más!

Encadenado con Alfred 9

Tomado de Google

P. - Ay qué cosa más linda, repetía el jazz de Ipanema, entre los aromas de un té negro con chocolate, mientras yo buscaba la quinta caja de kleenex, con los ojos llorosos de gripe mal pescada, entre charcos de un mar de peces de colores.

A. - Con la garganta, enrojecida y cerrada por la inflamación, contemplando la mesa escogida con meses de antelación, seis meses de paga invertidos, y ahí estaba él, chupando caramelos de dos en dos, para intentar poder decirle todo lo que llevaba preparado para el momento cumbre.

P.- Mientras ella miraba las entradas de Jordi Saval con la sana intención de chutarse tres quilos de couldinas, con media caja de aspirinas, dos grageas de golosinas y un puñado de fe, para acompañarle a escuchar la pieza de un amigo de Madrid

A.- Cuando pasadas las nueve, recibió  un mensajito de esos llenos de muñequitos, diciéndole, que no estaba en condiciones de asistir a la cena, ¡La cena de su vida!. Pensó él, se reservaba para un concierto, el mundo se le cayó a los pies y le hizo daño, hasta recordar su invitación.

P.- Porque era de Enero, para un recital de Abril, bajo la luna de terciopelo de un manto de estrellas, para gozar con un contrabajo que andaba encendido, y un piano que agitaba sus teclas con sabor a mandarina en flor. Pero las toses estaban de arrebato y los estornudos en oferta

A.- Recuperado del susto inicial, y esperando que para el siguiente día del concierto, los cuchillos de su garganta se hubieran rendido a los embates de la bencidamina, se ocupó en cenar un atún de primera, contemplando un feroz tiburón que le sonreía muchísimo-

P.- Y es que, antes, había visto un osito de peluche olvidado sobre una silla y había creído que era un pez espada, por el termómetro que tenía cercano. El cacharro, que ya no lleva mercurio, marcaba las doce de una Cenicienta, por perder el zapato, ante lo difícil de acudir a la cita.


A. - Con la vista hipnotizada por el tiburón, apenas apreciaba cómo un osito saltarin, con termómetro incluido, se aproximaba silenciosamente hacía su mesa, con zapatillos de charol blanco y pajarita de colores, hasta que fue tarde y tuvo que darle conversación, para mayor diversión.

P. - Del oso y del tiburón, quienes acabaron por tener jaqueca de la verborrea que la fiebre le produjo, a expensas de una banda de jazz a media tarde entre pañuelos y aspirinas, con sabor a medicina de reír por no llorar. ;.)


jueves, 14 de marzo de 2019

En jueves, por la libertad

Tomada del blog de Imma

Siguiendo una propuesta de jueves de Molí del canyer

Sé quién soy y dónde estoy.
Me aferro a la cometa
del que sueña por soñar,
con cien palomas por banda, 
atreviéndose a volar.
Con golondrinas ligeras, 
hacia la luz cenital.

Las nubes que miran, ¿ves?
Aderezan los campos, 
de imágenes por labrar.
Que no hay más vida que ´ésta,
ni más bella. Como el mar.
Sacudiendo  conciencias, 
vienen, invitando a andar.

Pronto vendrá la brisa.
Me encontrará desnuda, 
bajo una esquina lunar,
escuchando un silencio
tan blanco como el coral,
saciando, con mis manos, 
tanta sed de libertad.

Imagen de Aguirrefotox

MÁS POEMAS

domingo, 10 de marzo de 2019

Encadenado con Alfred 8



P. Me senté a esperar el talle de tus anhelos, y la rubia presencia de tus besos a media voz. Se hizo de noche, pero regresé al día siguiente, dejando que mi mente pasease por el cielo de los deseos más escondidos, entre los pliegues de tu cintura.

A, Contemplando su espera, sintiendo sus profundos pensamientos, como el inicio de una historia nueva,no osé perturbar, tan bello sueño, dejando así, para mejor ocasión, el encuentro deseado.

PEl poyete donde me senté a esperar entre ensoñaciones era incómodo, y ella, tan hermosa como indecisa, tardó días en llegar a la cita de mis fantasías, con un carro de flores y de risas en los ojales de su camisa de mil botones.

AFlores alegres, de las que proclaman la primavera de la vida, con sus risas cantarinas, luciendo sobre un mar de sentimientos a flor de piel, que ningún botón puede esconder.

PSe dieron las manos, entre frutas para cenar, dejando que las flores quedaran fuera del salón donde la noche les invitaba a pescar susurros de mar con lluvia de estrellas, tras los cristales del invierno por cerrar, cual cremallera de silencios


viernes, 8 de marzo de 2019

La mayoría de edad



Siento insistir habla un hombre porque dice que las mujeres deben hablar por sí mismas A mí que perdonen, pero  la mujer ya ha demostrado que si quiere, lo conseguirá. Es un ser tenaz, constante, valiente y tiene voz, tanto como que es ella quien educa a los futuros ciudadanos 

El adorno de un coro de mujeres del PP tras el macho con su discurso, el de ellas, me parece una penosa realidad. Tal vez signo y síntoma de una manera de pensar trasnochada, tal vez un despiste, tal vez una incoherencia, pero qué contrasentido.



jueves, 7 de marzo de 2019

Haiku y senryu en jueves


Imagen de Aguirrefotox

Me uno a la iniciativa de Doro, para un jueves, con haikús y senryu


Floración libre
Tiempo renacido
La primavera


No había hecho ningún senryu, pero me animo con este, aprovechando que "la mujer con paraguas" es todo un canto a la mujer como símbolo eterno de lucha y de primavera.

Imagen también de Aguirrefotox

Mujer con flores
Días más soleados
Latidos vivos

Fuerza en las manos
Tiempo sobre la espalda
Ser imparable

Mujer y madre
Complicidad de iguales
Ocho de marzo 

martes, 5 de marzo de 2019

Termómetros locos



La gente anda mirando los armarios, indecisos en qué ropa llevarse a la percha. Yo llevo todo el día de acá para allá, libando estambres, de flor en flor, en un incesante ir y venir de incontables viajes, desde la colmena al prado, y vuelta a la colmena para nutrir a la Gran Perezosa. Pero de eso no me quejo, porque al final ese es mi destino, alimentar a una gorda reina que ni Alicia imaginara. Lo que me molesta es que todo este afán es sólo un montaje para que el poeta cante odas a las hacendosas, laboriosas y siempre inquietas abejas, a las flores, ya ves tú, despensa más simplona y abierta es difícil encontrar,  y, en definitiva a la maldita primavera. Y eso que aún está por llegar.

domingo, 3 de marzo de 2019

Encadenado con Alfred 7

Imagen de Internet. No usábamos imágenes entonces
Lo empezó Alfred tras un texto mío sobre ratas, pero acabó derivando en una invasión de pulgas, cosas de la improvisada improvisación :-)

A- Iba detrás de mis hermanas mayores, salimos por la noche en busca de nuestra comida, siempre encontramos cosas fuera del túnel y a esa hora no nos persigue nadie y nos dejan tranquilas, hemos visto unos humanos por el suelo, dormidos, siempre tienen cosas apetitosas, mordí una...

P-...oreja. La herida de la oreja del crío se infectó, como era de esperar. Le atendieron bien, pero al ver que saltaban pulgas del chaval, extremaron las medidas de distancia, y contactaron con el único asistente social que quedaba para el barrio de cien mil habitantes.

A- Tenía hora para el 2014, sin precisar mes, día y hora, pues no era un caso de riesgo, refiriéndose claro está, a que pudiera propagar una infección al resto de la población.

P- Las pulgas, contentas y saltarinas quedaron por la camilla, para regocijo del personal. El inspector del Catsalut, que había reducido las partidas en sanidad ni se enteró. Por la seguridad del paciente, y los números... lo que sea!

A- Todas y cada una de ellas, contentas de estar en un sitio con tanto público hacinado, al que poder agarrarse. El personal bastante hacía con apuntar la invasión, para cuando hubiera ampliación presupuestaria, tener en cuenta, elementos paliativos a las invasiones incontroladas.

P- Entretanto pensaron poner un circo de pulgas, pero el servicio de limpieza, externalizado, se negó en redondo en dejar que hicieran ensayos de tirar de pesos, como es tradición en estas acróbatas de la peste. Un abrazo. Bona nit, Alfred.