lunes, 26 de septiembre de 2022

Por la ciencia, palabras solidarias

 


Para Cinco palabras solidarias


La INVESTIGACIÓN sigue, y no se para.

Busca COMUNICAR una cura total de cáncer.

Quiere AVANZAR en el conocimiento,

en las sinergias entre moléculas,

en tratamientos menos cruentos,

en mejorar la esperanza de vida.

 

Quién pudiera, quién pillara,

ser por siempre un PETER PAN.

No crecer, no madurar del todo,

no asumir responsabilidades,

ni conocer la senectud y sus quebrantos,

pero la VIDA se impone, inexorablemente.

 

Palabras 66


lunes, 19 de septiembre de 2022

Corredor por imposición

 


Mi amigo bajó por la Paseo de Gracia, entre turistas y gentío, como suele suceder en la avenida, donde carteristas y rateros de guante blanco y dedos de filigrana hacen su agosto. No pasó nada, nadie le molestó, y llegó tranquilo al bar con micro abierto que frecuentara hace un tiempo y donde conoció a poetas con talento. Una de aquellas poetas brillantes tomaba el timón del evento semanal, y tenia curiosidad por  volver a escucharla, así, como en un trance, mientras declamaba sus poemas, viviéndolos. Un recuerdo compartido conmigo, además.

Bien, nos encontramos allí. Él ya había pedido una cerveza, como antes, cuando la consumición era obligada y era todo el gasto por escuchar o declamar. Yo, aún más puntual que él, estaba con otros amigos de letras tomando la cerveza en un bar de la esquina. No nos recordó en nada a esos tiempos. Ella tal vez estaba indispuesta pero ni garra, ni guión de qué hacer con dos magos aficionados, y allí estábamos tres poetas y yo. Mi amigo ayudó a un mago y declamó un poema suyo dedicado a Lorca, y  la otra poeta amiga un precioso poema en catalán.

Uno de los magos leyó, con poca luz y menos luces, un poema largo y en una horita habíamos visto a la anfitriona leer dos poema suyos, muy buenos, a dos magos de tipo cumpleaños infantil con los trucos poco entrenados y un sombrero para dejar la voluntad, sin ser rácanos, no piden limosna, caramba. Yo decepcionada, mi amigo decepcionado y la sensación de  pérdida de tiempo, más en mi caso que tengo que tomar un tren de casi dos horas para el evento.

A mi amigo le atracaron como fin de fiesta. He aquí su experiencia atlética y yo aprendiendo qué no hacer, gracias a la anfitriona.

NO PUEDO COMENTAR NI EN MI BLOG, RUEGO DISCUPAS. YO OS LEO. VEREMOS CÓMO ARREGLO EL TEMA DEL BLOG.  Un abrazo. A mi amigo un beso. 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Niña de la guerra, palabras solidarias

 


Sigueindo la propuesta de Cinco palabras solidarias, mi aportación es la que sigue.


Viniste a SOÑAR,

a sembrar FLORES con tu mirada

mientras la BRISA traía olores

de unas chimeneas abyectas.

 

Tú, niña de ojos negros,

fuiste la LUCIÉRNAGA alegre

entre tanta muerte y destrucción

de esa ALEMANIA enloquecida.

 

Nacer en el cuarenta y dos

era tu destino, y con él

traernos los únicos instantes

de risas en medio del horror.


miércoles, 7 de septiembre de 2022

Dicen que el sol amaina

 


Dicen que el calor amaina,

que se va hacia el norte

con su carga peligrosa

para bosques y personas.

 

Yo sigo ante mi ventana

viendo un sol que reverbera

en el blanco de los toldos

entre azules marineros.

 

Hay ratos en los que el asfalto

parece un chicle viscoso

con aspecto derretido,

con vocación de engullirnos.

 

Recuerdo el volante de mi coche

de hace unas décadas ya.

Abrasaba cuando no existía

dirección asistida alguna.

 

Mis manos parecían

aspas de molino descompuesto

mientras el asiento de skay

me hacía sudar de lo lindo.

 

Veranos ya viví muchos,

tantos como años tengo

pero no recuerdo uno solo

que me dejara tan agostada.

 

 

viernes, 2 de septiembre de 2022

Cinco palabras para un veraneo

                                     



Siguiendo la propuesta de Cinco palabras solidarias mi aportación es la que sigue:


La SANDALIA, rota, dejándola caer,

lucía roja, como las promesas

de sol, y de siestas bajo un pino.

 

El afán infantil de comerla a mordiscos

dejando que su pulpa y zumo

resbalara por barbilla y cuello.

 

Tiempo de sombrilla y PLAYA,

de moscas y ventiladores,

de BOLSO para toallas y aftersun.

 

La ALEGRÍA de una nueva estación,

de vacaciones y viajes varios,

de chiringuitos de cara al mar

 

La BIBLIOTECA selecta y pesada,

con las cinco novelas a estrenar

esperando la maleta hacia el verano.


Palabras: 85






jueves, 1 de septiembre de 2022

Érase una vez, en jueves

 



Dorotea, en su blog Lazos y Raíces nos propone un cuento má o menos como la Cenicienta para este jueves, y mi participación es la que sigue

Prematura y rubia, a Nina la vistieron con vestidos de muñecas hasta que llegó a pesar tres quilos. Pequeñita, sonriente y muy curiosa se crio con su abuela y sus padres. Se la protegió mucho durante la infancia, viéndola tan menuda y vulnerable. Llegó al instituto y sobrevivió a las burlas de sus compañeros por su pequeña estatura. No llegó al metro y medio jamás, pero lo que le faltaba en largura le sobraba de fuerza.

Llegó febrero de 2022, y Jarkov, su ciudad, fue bombardeada. Su padre estaba en Polonia trabajando, y así, con la abuela, la madre y una hermana pequeña tenían que huir. Nina tomó el mando de la situación. Como un timonel experto consiguió llegar a la estación y cruzar la frontera, tras dos días de espera. En Polonia, el padre compartía piso con dos compañeros de trabajo, así que no cabían en ese departamento paterno. Le dijeron que no se aventurara sola, que la Cruz Roja acabaría por encontrar acomodo para ella, pero Nina deseaba una vida. De Berlín la encomendaron a París en una delegación de refugiados, y de allí a Madrid, ya que hablaba español.

En mayo fue acogida por una familia que no tenía prisa en que se espabilara sola, pero, arreglados sus papeles de residente, presentó su curriculum, parco, a todas partes. La vi ayer, tras acabar su contrato de monitora de colonias en una zona de Catalunya. Es enorme, es una chica de veinte años inmensa.

Palabras 243