En la noche los auriculares
entretenían la espera.
Esa buena música entre colores
y sábanas de lunares desprendidos.
Ese trémulo sonido,
de unas cuerdas de guitarra
entre recuerdos de tu cara.
Esa atónita vibración de resonancia,
de un revoloteo de melodía
y azabache de tu pelo.
Esa promesa a fiesta para los sentidos,
esperando en su trinchera,
ver entrar tu primavera.
GERANIOS VIVOS
Cuando desabrochas mi piel,
como quien atesora sensaciones,
dejo que las sombras se diluyan,
cerrando en pasado,
sintiendo en presente.
Es una ecuación que desafía
las leyes nunca escritas,
las sombras de las noches,
las cuitas de la vida.
Las noches sin tu día.
Y así,
como el geranio despierta en la ventana,
con su respirar tranquilo,
con sus colores desbocados,
me contagias la alegría infantil
de saber..., de gozar...
que estamos vivos.

Ese trémulo sonido,
ResponderEliminarde unas cuerdas de guitarra
entre recuerdos de tu cara.
Me recuerda a García Lorca, nacido un 5 de junio, donde también dedicó algunos poemas a la guitarra.
Feliz fin de semana.
Aire lorquiano sí que tiene. Es un poema bastante anodino, pero a veces se escribe así, de muy poca cosa.
EliminarUn abrazo, y gracias.
Esas cuerdas de guitarra donde bien podría ser el eco de una gitana danza do bajo la luna plateada.
ResponderEliminarUn placer leerte.
Besos y abrazos 😘
Algo así imaginé, denso y negro pelo, espera impaciente de alguien que ama.
EliminarMil gracias, amiga. Un abrazo fuerte
Tal preludio musical solo puede augurar algo bueno, como esa fiesta para los sentidos prometida. El video no es el de este poema, sino el de "Geranios vivos".
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce fin de semana.
Pues qué fallo, tengo vídeos y me lío, parece, al subirlos, ahora cambio el vídeo, perdón :-)
EliminarMil gracias. Un abrazo fuerte, Dulce
Nada que perdonar, ahora son dos videos para disfrutar :) Un placer, Maripau.
EliminarUn beso dulce y dulce semana.
¿Anodino? Menudos poemazos te has marcado.
ResponderEliminarBesos.
Eres demasiado generoso, no lo dudes.
EliminarUn abrazo grande, y muchas gracias, Juan L.