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jueves, 31 de enero de 2013

Soneto de manzanas en el valle.



Yo cabalgo la savia de tu cuerpo,
como bajo una lluvia de amapolas.
Dejando atrás el frío que me devora,
entre témpanos grises de otros puertos.

Decid a las manzanas de los valles
que se ha roto la luna de mis sueños.
Esos de sangre, musgo, agua y huerto.
Los que yo destejía por las tardes.

Diseco mariposas incendiarias
Huidas de antiguos aposentos
Para adornar el aire que reclaman.

Dejo baldíos, por llenos, los recuerdos,
de amaneceres secos en al alma,
trastocando la luz... en alimento.



EN EL VAIVÉN DE TUS OLAS




Destrozo folios de amapolas,
como mis viejos miedos,
cuando tus manos me aciertan,
dejando el corazón abierto.

Me agarro al hilo de una cometa, 
con los colores que existen,
y los que luego me invento, 
y me dejo atrapar, encantada,
por los latidos del viento.

Y así, como sin querer, 
vuelo entre las nubes, 
mientras paseas por mi cuerpo
resanando cicatrices
de otros mares, y otros puertos.

Maripau González, La Pineda, 25 febrero 2023

martes, 29 de enero de 2013

Guisando pollo de corral.


Estoy haciendo un aliño para unas pechugas de pollo. Lo llaman “pollastre de potes blaves”. Sólo ha comido maíz. Y el gallinero, con su cerca de alambre, lo ha compartido de mil amores con sus hermanas y el gallo Pep.

He encontrado una receta en el fondo de un armario de cocina de la masía que hemos de restaurar.

El delantal azul, con sus fresitas anda esquivo para conmigo. Se me ha desatado dos veces y enganchado con el pico de un cajón en retirada.

Me pongo las gafas de cerca. Y sigo con el aliño. Saco de la ventana el medio litro de olas azules y de la alacena, los huevos. Separo con cuidado las yemas de las claras y subo a punto de nieve cinco de ellas. Tan claras que se me antojan nieve.  Y dejo aparte el bol,  como un merengue ahíto de blanca luna.

Sobre el agua se han de extender dos ramitas de canela. Y mis dedos al deshacer los rollitos se ríen contra el borde de la fuente de azulada piscina. El pellizco de luz lo tengo en un ramillete, en la terraza, junto a  los ajos trenzados y la miel en flor.  

Me dispongo a poner las pechugas fileteadas en la fuente de cerámica y unas burbujitas emprenden un juego con el aire formando una pecera de azulada superficie, quebrada de millones de arco-iris. Dejo que aterricen con cuidado, y sin pecado, en ese mar de esencias. Las claras batidas, de un impoluto blanco risueño, se apresuran a cubrir la alberca de los sueños.

La miel me espera, para endulzar la hogaza de pan que degustaré mientras espero el tiempo pasar. Pasando del reloj de las esperas.


lunes, 28 de enero de 2013

Desovillando.








Te regreso el sacrificio.
Te rescato de las dudas.
Te desempeño las culpas.
Te redimo de artificios.

Desovillando tu voz de hombre.
Desorientando a los relojes.
Escuchando a  imperativos…
de normas, de besos, de orden.
Aclimatando los latidos…
que engendraste con tu nombre.

jueves, 24 de enero de 2013

Cuentos para ser feliz





 Voy a plantar mi carpa de mar

en la plaza, entre arrecifes,

con caracolas, sin realidad.

 

Quiero una cena con perdices,

y entonar el grito de libertad

del mejor... de los finales felices.

 

Siempre que sea...de cara al mar.


miércoles, 23 de enero de 2013

Cayendo en la tentación, sin pecado.



Emprendo la jornada  con el registro de tu voz aún resonado desde la calle, entre el sedán y las margaritas que adornan el zaguán.
Tu voz se transforma, y me transforma cuando modulas con ella el único sonido que mi corazón corrobora como cierto. No inventado, ni impostado. Ese que con tu “ciao amor”, justo antes de salir por la verja y justo después de enviarme un beso con tu mano danzarina, acomodan mis ojos a la luz que asoma entre las casas y el sauce que nuestro vecino adorna.

Te veo entonces, con la mano a la altura del pecho, dejando ir un beso más tras tu sonrisa. Y ese beso revolotea en el aire mientras las luces de las farolas se apagan, y pone el punto y seguido de mi día.

El margen del reloj, acomodado a mi voz que tararea, me permite hacer los gestos cotidianos para echarme al mundo.

Acompasados, los minutos se acoplan al cajón de la ropa interior , llevando a mis dedos los fragmentos de tus manos por la orografía de mi piel.

Con el sujetador acoto mis colinas, que aún rescatan el olor de tu colonia, y con las medias recorro los caminos recorridos por ti, sabiendo que mi epidermis anda cautiva de tus manos de chelista.

Con el foulard a su albedrío, cierro la puerta, y ya cercana la hora de enfrentarme al tráfico y los vaivenes del trabajo, sonrío al salir de la cochera.

El día lo daremos por acabado, cuando entre ensaladas y colores de alegres vegetales, llegue la hora de preparar la cena y nos dejemos caer en la tentación de caer en ella.  
Sin pecado y sin medida.  

Tutoría en azules manantiales.

De la página de gemología http://www.gemstone.org/index.php?option=com_content&view=article&id=168&Itemid=14

El tutor del niño tenía ademanes de tenor y mirada de poeta.
Explicaba el retraimiento observado el último trimestre y deseaba saber si había motivos para el deterioro del rendimiento escolar de Edi.

Ella, sentada en el filo de la silla, afirmaba la ausencia de cambios en la casa, en los horarios, en las normas y las relación de la familia. 
Aparentemente no había motivos para variaciones en el comportamiento del joven, de natural guasón y adentrado ahora en unos dieciséis exuberantes años destapando tapas de anhelos hirviendo en una olla a presión sin válvula.

Quedaron en contactar ante cualquier aspecto. Y así, de esa estúpida manera iniciaron una relación de llamadas telefónicas y entrevistas en el despacho escolar.

Cada uno encontró en el otro la lectura de sus propios pensamientos. Tanto, que pudieron examinarlos del derecho y del revés, darles la vuelta cual calcetín y acabar enroscados en un espiral centrípeta.

Girando como en un chotis, sin salirse de una baldosa de risas enquistadas en las rutinas que les atenazaban, lograron inventar múltiples formas de un azul encendido en lapislázuli de soplos de tulipanes disfrazados de amapolas azules, en estado larvario. Esas, que tal vez no llegasen a eclosionar jamás.

domingo, 20 de enero de 2013

Suerte de quita y pon.


Tomado de Google
                                                     
                                             Felicidad
Soñando.  Uniendo     Esfuerzos,       Retales    y    Telas   Estampadas.
                                             Atesorando
                                             Candilejas.
                                             Acumuló
                                             Sinsabores  y
                                             Olvidos






                              
                     Terciopelo.
                     Risas.
                  Ilusiones.                           
Sonrisa.        Un     Encuentro      Regando      Trazos         Esperanzados.
                 Noviazgo,                
                 Felicidad,        
                 Oro en la alianza.