Siguiendo la propuesta de Dorotea, en Lazos y Raíces, sobre la noche de Reyes, mi aportación es la que sigue
Melchor se estaba quedando sordo.
No sólo era la edad, sino también las consecuencias de una guerra contra la etnia
enemiga de siempre. Soñaba a menudo con niños destrozados por las incursiones
de su tropa, la más salvaje, y de las primeras de usaran la estrategia de “tierra
quemada”. Sabemos que luego fue la mejor
manera de dejar vencido y derrotado al enemigo y que no dejaba prisioneros, ni
mujeres, ni niños. Tampoco casa alguna ni campo de cultivo.
En una de esas batallas, decomisó
un polvo procedente de la China, y lo llamó pólvora, descubriendo su potencial
destructivo. Lo usó, con consecuencias terribles. Desde esa fecha, con poca
audición y un arrepentimiento que le impedía dormir, dimitió de comandante en
jefe, y aprendió a rezar. Una noche, mientras miraba al cielo, vio un cometa,
con cola larga, y reluciente, que marcaba un camino. La intuición le dijo que
debía seguir esa dirección para redimir su pecado, y así fue como se montó en
su camello, y puso en un cofre todo el oro que había ganado en las guerras. Por el camino se encontró a muchos mercaderes y gente diversa, entre los que estaba
un tal Gaspar, que dijo seguir el mismo cometa.
─ Pues vayamos juntos─ propuso Melchor.
─ Cómo no, será un placer ir
contigo. Yo llevo incienso, espero que no te moleste el intenso aroma.
─ Pues yo llevo oro, espero que
no seas un bandolero─ contestó Melchor, con una sonrisa.
Por el camino se contaron sus
historias, siempre siguiendo el cometa. Gaspar resultó ser de una tribu que fue
aniquilada, tal vez por el mismo Melchor. Se había salvado porque su madre lo
escondió en una tienda de especies, así que cuando vio el cometa, creyendo que
era una señal divina para él en especial, no lo dudó, quiso seguirla, llevase a
donde llevase.
Cuando encontraron a un joven
negro que también seguía la estrella, por curiosidad científica, le propusieron
unirse al grupo, y él se unió encantado. Llevaba mirra, y era muy divertido. Explicaba
chistes todo el rato.
Cuando Llegaron a un establo, donde
una mujer sostenía a un niño luminoso, se postraron ante él. Le ofrecieron los
regalos que María no pudo rechazar, y así, cada quien volvió a su región, y
contaron de un niño especial. Eso dio origen al culto de un tal Jesús, nacido
en Nazaret, bajo una estrella.
Palabras 400