Translate

jueves, 11 de agosto de 2022

Blogueros en jueves

 


Siguiendo la propuesta de Neogéminis, sobre algún blog que nos llame la atención no he sabido elegir. Primero pensé en Julian Trujillo porque me encanta, pero me gustan muchos, por eso en este post querría incluir  a todos, y es imposible. Vaya un intento :-)

Caía la noche en el extrarradio de la ciudad. Como vagabundos que somos, empezamos a llegar bajo el puente de la autovía. Usamos el barril vacío de otras veces, y nos dispusimos a hacer lumbre por calentarnos las manos, y las almas.

Gabiliante y yo habíamos llegado los primeros, yo por estar cansada de caminar, él por haber venido en un artefacto volador de su invención. Pronto llegó Tracycorrecaminos, con su vestido de volantes a la vuelta de la esquina y sus sabores andaluces en las manos. Toro salvaje nos había avisado de que llegaría muy tarde, o no llegaría, porque su Justiniano había devorado, esta vez sí, a la residente nueva, tan bella que estaba para comérsela. La Autodidacta llegaba con su mochila de chistes y sus experiencias de vida, aderezadas con matemáticas. La pinturera llevaba en su carrito maquillajes y consejos de bienestar que había atesorado por la ciudad de las luces. Esperábamos las crónicas de una soñadora, quien traía poemas frescos, como pescados allí mismo, quien apareció con Javier azul y nos deleitaron con un Chante Noir. Como otras noches, descubrimos que a medida que íbamos llegando, había más y más espacio alrededor del bidón reciclado. El fuego ya lucía esplendoroso, dejando una cercanía cálida cuando llegó, en la Hora bruja, Sindel con su borboleta turquesa. La antorcha de Kraus seguía alumbrando la esquina de los tiempos pasados, y bajo su luz, nos explicamos lo que habíamos hecho ese día. Todos hablábamos con el dulce susurro de las palabras, creo que porque temíamos despertar a los fantasmas del cementerio cercano.   Y los que habitaban en nosotros, pobres locos sin carnet. Eran algo más que palabras y nos arrebujábamos, cómplices, yo usando mi fular,  hecho de imágenes increíbles y versos sin dobladillos. Contando bajo la lluvia o bajo las estrellas, en verano, nuestras reuniones sin previo aviso eran esas escapadas de la mente y las rutinas de cada quien. Eran noches de Pensamientos y devaneos poéticos, en las que, como microbrevedades, nos repartíamos, como cartas de barajas, los poemas y las ideas, los abrazos y las admiraciones, sin que jamás hubiera envidia ni malos deseos. Neogéminis fue de las últimas en llegar esa noche. Traía imaginación y dibujos, buen hacer y ganitas de compartir.

Los blogueros que faltan en este texto están mi mente, pero creo que pude explicar cómo nos veo, como errantes sin patria más allá de la escritura.   

Palabras 403.  Pido perdón por no dar cabida a todos los amigos blogueros.


martes, 9 de agosto de 2022

No era Sísifo

 

                                                             Imagen de Rosa Pita

Me sentía cansada, y triste.
Deshojé otra margarita.
Como tantas otras veces.
Creí haber apurado
mi ración de mala suerte
y mis buenos despertares.
Miré mis pies, reventados.
Eché mano a mi bolsillo.
Y ahí, en el fondo mismo
encontré muchas cosillas.
Tres caricias de mi madre.
Un abrazo de mi hermana,
y las manos de mis hijos.
Seguía sintiéndome viva.
Un pañuelo medio sucio,
cansado ya de tristezas.
Diez sonrisas luminosas
abriendo unos porticones,
dejando que el sol entrara
de nuevo hasta mi ventana.
Y un lápiz, bien afilado.
Y así, rodeaba de objetos
sentimientos y recuerdos
reconocí, con sorpresa,
que la vida no se ensañó
conmigo ni con mis sueños.
Que estos pies subirían
más tramos de la escalera

domingo, 7 de agosto de 2022

Reseña preciosa de Rumores de Pleamar

 


Este poemario navega solo, sin gastos de promoción ni campañas al uso. Como un niño que uno cría para que sea libre, y vuele, sobre un mar de espumas y ante gaviotas, albatros, alcatraces y pelícanos.

reseña de un buen lector y amigo Tomo unas palabras de Juan Manuel López Marañón, como muestra de la amable lectura y ponderación de mis poemas.

"La poeta reusense nos regala, en un segundo grupo compuesto por 21 poemas, un completo curso de estética literaria. Cómo logra Maripau expresarse y originar belleza mediante la palabra; sus técnicas y herramientas para conseguirlo, interesa no solo a quienes escriben versos, también al ávido lector en busca de autenticidad creadora. Así es, sin perder de vista su sentido didáctico, mientras fijan un personal canon —que tantos y tantos se esfuerzan por compendiar— estos poemas deleitan a cualquiera.

En la palestra son puestas las dudas y certezas generadas por el acto poético, su precisión e intensidad, sus esfuerzos y desvelos, la sencillez y la necesaria voracidad para asaltar al poema o la no menos necesaria labor de corrección y «reposo» de lo parido, a veces desde la misma desesperación;..."


"El mar, la mar, como se prefiera, es el escenario principal que la autora escoge para su poemario de presentación. El novelista y poeta inglés Gilbert Keith Chesterton avisó: «La poesía es saludable porque flota holgadamente sobre un mar infinito; mientras que la razón, tratando de cruzar este mar, lo hace finito, y el resultado es el agotamiento mental». Lejos de cansarnos, un poemario tan completo como ha resultado ser este Rumores de pleamar de Maripau González nos sumerge en el océano de la gran poesía del que tanto cuesta emerger".

Muchas gracias

viernes, 5 de agosto de 2022

Las sillas sobre las rosas

 

                                              Imagen de Rosa Pita


El descampado,

de las afueras de mi ciudad

acabó cobijando trastos.

Muebles viejos, y varios rotos

Sillas usadas, y algunas desfondadas.

Restos de alicatados, obsoletos.

Pequeños aparatos, muertos.

Maderas y cajones, despintados,

y hasta un sofá como mil pelos negros

de algún perrillo, consentido.

 

Una noche, bajo la luna

unas sillas de desperezaron,

se engalanaron de colores,

charlaron de sus cosas,

y acabaron por unirse, prietas,

formando una colina, multicolor.

El día las pilló así, como escultura

a lo viejo de la vida,

que no debemos arrumabar al olvido,

como un homenaje a la memoria, viva.


Unas semillas de rosas arraigaron

en las antiguas arenas,

pastosas y deslucidas del solar.

La luvia fue destiñendo los colores,

pero ante ese estallido de vida,

las rosas se aprestaron, decididas

a ser el color de la vida, entre la muerte,

a demostrar que nada pasa del todo.

Que lo que una vez hubo, y fue bello,

a veces merece quedar…para siempre


jueves, 4 de agosto de 2022

Un circo, en jueves



Siguiendo la propuesta de Lazos y raíces, sobre el circo, mi aportación es la que sigue


Tras un redoble imponente,

cada noche emergía,

en el espacio redondo iluminado

un músico vestido de payaso

y una funambulista sin red.

Él abajo, y ella en la alta cuerda.

 

Las miradas cómplices se hallaban.

Componían una partitura

limpia y que dejaba sin aliento.

La orquestaba esa sombrilla

de la artista grácil y etérea

como batuta implacable.

 

Llegaban los aplausos.

Seguían otros números.

Se reunían con los payasos,

con el domador entrado en años

y con la antigua mujer barbuda.

Compañerismo en vena, pareciera.

 

Se quitaban los maquillajes.

La equilibrista se desnudaba

y guardaba su peluca rubia.

El violinista la buscaba, cada noche,

en la cama de la caravana

que no fue  tálamo de amor. 


Sin los atrezzos,

él se negaba a mirarla

y ella acababa por irse

con el presentador

del mayor espectáculo del mundo.

Pasen y vean, ya llegó el circo.

miércoles, 27 de julio de 2022

El encuentro, en jueves

 


Siguiendo la propuesta de Neogéminis, sobre encuentros, mi aportación es la que sigue


La luna mecía sus sueños
como las olas.
Se aferraba a la tinta
y a ese lucero del alba
para disfrazar la espera.
Príncipes sin corona
resultaron ranas necias
pero ella no se rendía.
Ni al desamparo
ni a la estadística fiera.
Cuando el último apareció,
vestido de rima y risas
se preparó para lo peor,
por la costumbre
por los previos desengaños.
Llegó el día del encuentro.
A cara lavada, sin escotes,
ni tacones, ni cuidados extras,
se personó en la glorieta
con su poemario en la mano.
El juglar llegó puntual.
Se miraron sin pantallas
bajo la luz de la tarde.
Dos besos en las mejillas,
y pasearon sin prisas.
La noche entró a contrapié,
colándose entre sonrisas
y ella, contra pronóstico,
sin ninguna expectativa,
por fin se dejó querer.

jueves, 21 de julio de 2022

Contrastes a flor de piel, en jueves

 


Siguiendo la propuesta de La trastienda del pecado, sobre contrastes, mi aportación es la que sigue


Ese temblar en tus brazos

mientras en la calle nieva.

Salimos luego, abrigados,

pero tiemblo con el frío

pescando auroras boreales

aunque te tenga de abrigo

 

Ese sudor en mi espalda,

cuando acaricias mis pechos,

contrastando con el miedo

que también me hace sudar

por ansiedad, sobre todo,

y que no logro controlar.

 

Esa taquicardia alegre,

de saber que estás llegando

tras haber estado separados.

Qué distinta a la del terror

que nos dispara las sístoles

como un  acelerador.

 

Contrastes en el mismo gesto.

Cara y cruz de las monedas.

Como las olas de un mar

que se junta con un río,

en un espacio dulce y salado,

en un lugar muy consentido.


miércoles, 20 de julio de 2022

Un ratito en una playa

 




 

Los niños con sus juegos gritan

a la orillita del mar

con sus gorros y lociones

para esquivar tanto sol.

 

Unos ingleses, supongo,

parecen lagartos necios

estirados en tumbonas,

tostándose por ambos lados.   

 

En el chiringuito un tipo

no sabe cómo agarrar

seis vasitos con sangría,

y el camarero sonríe.

 

Dos chicas hacen top less

mientras ríen y comentan,

pero una mira, con disimulo

a un musculado bañista.

 

Yo sigo leyendo,

a la sombra de mi oasis.

Un poemario de mujer

vestida de soledad.

 

Al descubrir que mis musas

andan durillas de oído

me reconozco, en la arena

como una mujer con vistas al mar.