Va tronando en la distancia
Alguien se estará mojando
como yo hace un rato,
y mi perro podenco y bailarín.
Me he quitado la ropa.
Toda ella chorreando,
y los zapatos de tela de verano,
dejando al perro sacudiéndose.
Bajó un poquito el calor,
pero el bochorno sigue.
El juanete sigue alertando
humedad
y una jaqueca reincidente se
aviva.
Me embadurno de alegría,
compensatoria, casi obligada.
Me cambio de ropa, me preparo,
para ir al gimnasio, y la
piscina.
Estas tormentas locas y dulces
refrescando las neuronas abúlicas
y los campos, y los ríos secos,
cómo me encantan, y emocionan.