La plaza minúscula de Extrenadura y Andalucía de El Vendrell acogíó un homenaje a ambos poetas.
Recitamos cinco sonetos del amor oscuro, publicados en 1986 por vez primera. Yo recité un poema dedicado a Lorca. El que ahora pongo.
Federico en verde
Verde campo y verde cielo.
Te veo pintar de verde,
los cielos que yo más quiero.
Yo dejaré tu cintura,
prendida de terciopelo.
De verde, tu pelo suave,
de verde, mi cielo negro.
Y soñaremos dormidos,
en una cuna de enebro,
las mejores filigranas
de los primeros requiebros.
Entre tu boca y mi boca,
entre el aire de los tiempos,
galopan libres las alas,
de las miradas al viento.
Porque yo te quiero verde,
desde los pies, al cabello.
Verde, en mi luna de fuego.