Translate

Mostrando entradas con la etiqueta otoño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta otoño. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de octubre de 2019

Esperando el hatillo de otoño en jueves


Imagen del blog de Moli de Canyer
Siguiendo una iniciativa de Molí del canyer, la espera este es mi texto

Ando esperando el otoño aunque en el calendario ya estemos en él. Las hojas van tomando el color amarillo tibio que quiere virar a marrón. Los días se acortan, dejando las tardes huérfanas de paseos hasta la cena, de baños en el mar, de cervezas que llevarse a la boca cuando el fresco hace acto de presencia. Las noches, que se alargan, dejando el alma inquieta por más horas, a un Morfeo haciendo horas extras de día en día y a los recuerdos montando guardia, asomándose tras el quicio de la puerta.

Ando esperando las castañas y los boniatos, las setas y los homenajes a los muertos, las chaquetas de entretiempo y los dolores de huesos, que están al doblar de la esquina y nos atraparán en sus redes de otoño en la piel.

Por si acaso, he contratado el último crucero de la temporada, no sea que me pille la añoranza de unas tardes de clases que me saltaba, en las que arreglaba el mundo, y tenga que mirarme en el espejo del presente, con las arrugas creciendo, las fuerzas menguando, los dolores articulares en arrebato y las canas a su aire. Más vale prevenir, dicen, no sin razón.



martes, 27 de noviembre de 2018

Una y otra vez


Desearía poder detener mi corazón, porque mis latidos no me delaten. Oigo al otro lado de mis latidos, un rumor de pasos sobre la hojarasca.  Cada vez más cerca. A través de ríos de negras nubes, bajo las copas de hojas temblando antes de desprenderse,  un fugaz destello de luna baña la bruna del bosque. Creo reconocer tu cara, tu gesto, tus andares. El tarareo de tu voz, en una canción que no supe reconocer. parece sumarse a los sonidos de la montaña otoñal. Dudo entre agazaparme tras un tronco, o salir a tu encuentro, o  salir en busca de tu recuerdo. Me quedo inmóvil, oyendo la frecuencia de mi taquicardia. Contengo la respiración

Tras unos minutos, el todo de inquietud y añoranza  desaparece. Los pasos se alejan, lentamente. Tu silueta, tus andares y tu tarareo dejan paso a la realidad del hoy.  Paso a paso mi corazón vuelve al ritmo del otoño de mi tórax. Después, el silencio. Hasta el próximo otoño. Seguramente.


Time after time, Eva Cassidy