Translate

Mostrando entradas con la etiqueta reflexion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexion. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de abril de 2014

Las ONGs de algunos niños.

                     



Los niños afectados de cáncer, por desgracia, pueden ser los nuestros. Nos podemos imaginar en la piel de estos padres, porque ellos, los niños, son el futuro, nuestro futuro. Colaborar con las asociaciones que forman, es sensibilizarse con la causas de la lucha por la vida

No sé si pueden imaginar lo que, entre mil cosas, he vivido hoy. Los niños no debieran enfermar de nada serio. Bastan los chichones, los arañazos en las rodillas al caerse de la bici.

Basta con esas fiebres que nos ponen a prueba de lo que recordamos de dosis de paracetamol, de paños, que si con alcohol no, que si de qué eran?...

Basta con las otitis que desgarran los nervios al no saber cómo bajarles la luna por verles que desciende el dolor.   

Basta con los nervios de los primeros pasos en los patines, desafiando el equilibrio, y con las caídas de toboganes, columpios, murallitas que acaban por echarles a trompicones.

Pero hay enfermedades que ponen a prueba su cuerpo y nuestro equilibrio. El que nos hace caminar por el filo afilado de la navaja entre ceder a las propias lágrimas o a la rabia inconcebible de un carga injusta que no sabemos cómo canalizar.

Porque todos salgan de estas redes de araña. Porque ninguno quede atrapado en la viscosidad de los malos augurios.

Por los grandes niños. Los que luchan como leones por la vida..

lunes, 21 de abril de 2014

El mejor oficio del mundo según Gabo.


Tras tantos homenajes que todos hemos hecho al gran escritor, deseo  recordarle a través del discurso sobre el periodista, como oficio, que él tan bien ejerció. Dicen quienes le conocieron, que tenía tres pasiones: escritura, periodismo y cine. Porque explicar historias se hace de esas tres maneras, casi de forma exclusiva.

“La mejor noticia no es siempre la que se da primero sino muchas veces la que se da mejor”. Estas palabras forman parte del discurso "El mejor oficio del mundo", que fue pronunciado ante la 52ª Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP),  en Los Ángeles, el día 7 octubre de 1996.

Es un discurso más vigente ahora, que cuando lo pronunció, porque internet, con su forma de dar a conocer lo que sucede, por esa instantaneidad, no permite tiempo de reflexión. Las noticias, deshumanizando el acontecer de los hechos, quedan en ocasiones en meras estadísticas frías y lejanas. Tanto  para quienes son los protagonistas del suceso, como para los lectores, que son los clientes a quienes buscan fidelizar.

Cuando apela a la ética como moscardón sobre el oído del periodista, se me hace inevitable casos de periodistas cuya ética está  en entredicho, y  otros que se aventuran a investigar poco sobre temas de gran calado.

Les dejo el enlace al pdf que contiene íntegro el discurso, pero me he permitido subrayar algún párrafo, que me parecen de especial interés.

El mejor oficio del mundo

A una universidad colombiana se le preguntó cuáles son las pruebas de aptitud y vocación que se hacen a quienes desean estudiar periodismo y la respuesta fue terminante: “Los periodistas no son artistas”. Estas reflexiones, por el contrario, se fundan precisamente en la certidumbre de que el periodismo escrito es un género literario.

…tomar el café en cualquier lugar de la redacción. Era una tertulia abierta donde se discutían en caliente los temas de cada sección y se le daban los toques finales a la edición de mañana.

…fui subiendo poco a poco y con mucho trabajo por las escaleras de las diferentes secciones, hasta el máximo nivel de reportero raso.

…La lectura era una adicción laboral. Los autodidactas suelen ser ávidos y rápidos, y los de aquellos tiempos lo fuimos de sobra para seguir abriéndole paso en la vida al mejor oficio del mundo… como nosotros mismos lo llamábamos.

…Algunos se precian de que pueden leer al revés un documento secreto sobre el escritorio de un ministro, de grabar diálogos casuales sin prevenir al interlocutor, o de usar como noticia una conversación convenida de antemano como confidencial. Lo más grave es que estos atentados éticos obedecen a una noción intrépida del oficio, asumida a conciencia y fundada con orgullo en la sacralización de la primicia a cualquier precio y por encima de todo.

…Las salas de redacción son laboratorios asépticos para navegantes solitarios, donde parece más fácil comunicarse con los fenómenos siderales que con el corazón de los lectores. La deshumanización es galopante…

…Un avance importante en este medio siglo es que ahora se comenta y se opina en la noticia y en el reportaje, y se enriquece el editorial con datos informativos. Sin embargo, los resultados no parecen ser los mejores, pues nunca como ahora ha sido tan peligroso este oficio. El empleo desaforado de comillas en declaraciones falsas o ciertas permite equívocos inocentes o deliberados, manipulaciones malignas y tergiversaciones venenosas que le dan a la noticia la magnitud de un arma mortal.

…el oficio se hacía bien con tres recursos de trabajo que en realidad eran uno sólo: la libreta de notas, una ética a toda prueba, y un par de oídos que los reporteros usábamos todavía para oír lo que nos decían. …muchos entrevistadores no escuchan las respuestas por pensar en la pregunta siguiente.

…Pero toda la formación debe estar sustentada en tres pilares maestros: la prioridad de las aptitudes y las vocaciones, la certidumbre de que la investigación no es una especialidad del oficio sino que todo el periodismo debe ser investigativo por definición, y la conciencia de que la ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón.

…el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad.


No sé ustedes, pero a mí me resulta una reflexión en tiempo presente. Vaya mi admiración hacia Gabriel García Márquez y mi pésame a los suyos, por tanto, a todos los que le hemos leído al mejor contador de historias veraces para el periodismo, y refundidas de la magia, en la literatura.

martes, 11 de marzo de 2014

Duelo sin fronteras

Rosa negra, de Halfeti, Turquía.


Hay fechas que sería bueno que fueran cifras sin más.

Los 18.000 japoneses fallecidos, por un fenómeno de la naturaleza, y los 191 madrileños, arrojados de la vida por una aberración en la condición humana, nos llevan de la mano hasta recuerdos que no podemos olvidar. 

Las dentelladas del destino, se ensañaron para muchos en un día como hoy. De hace tres y diez años. En paisajes, y circunstancias diferentes, pero con un mismo fin para ellos

En un minuto de silencio, cada víctima nos recuerda que la vida es un paso de baile, cuya última nota, no sabemos cuándo sonará. Mientras los sesenta segundos se acoplan a los latidos, resuenan los sonidos de la consternación.





Mis respetos a tanta víctima de un día cualquiera, que acabó siendo una pesadilla de la que no podemos despertar.

viernes, 7 de marzo de 2014

Día 8. Mujeres bajo la luna

Foto de bosquimana. Foto de Google

Los materiales estaban por doquier. Cada uno con una composición química. Cada órgano con una finalidad. El plan perfecto para un salto cualitativo estaba en marcha. 

En la cuna de un continente oscuro, las fuerzas de la evolución danzaban, bajo una piel de mujer.

Por adaptación al medio, o por necesidad de subir escalones para no quedar pegada al suelo, Eva fue adquiriendo la redondez de la luna. Sin ser esfera, sino sinuosamente curvada.

Adoptó las suaves formas de las olas, o de los campos de cereales al viento, para poder sentir el trémulo mecerse de las hojas, y de las olas. Sin ser débil, sino flexible.

Incorporó la adhesión de las enredaderas, para poder fijar raíces. Sin renunciar a poder dejarlas morir, sino pudiendo mudar de suelo.

Adquirió la mirada de un ciervo y la suavidad de una pluma, para poder ser caricia y canción de cuna. Sin perder la dureza de diamante, sino usándola para resistir las inclemencias.

Llegó a enfrentarse al rojo ardor del fuego  y la blanca frialdad de la nieve, para ser calor o sombra. Sin quemarse, o ser de hielo, sino fundiendo las emociones en el devenir de los tiempos.

Las mujeres, descendientes de Eva, como esculturas imperfectas de mil materiales, hemos de estar orgullosas de ser complejas. Lo necesitamos para seguir avanzando, sin desfallecer.

Las zancadillas siguen merodeando, como las fieras, bajo la noche estrellada, de un continente, ahora infinito.


Óleo de Omar Ortiz
Felicidades a todas las mujeres. Por ser.



viernes, 27 de diciembre de 2013

Colmena por Navidad


Como en panal de hexágonos que encajan, las caras de la gente se van añadiéndose  al centro de los afectos.

El espíritu de la colmena viene de lejos. No tiene prisa, ni se exhibe como gala. No tiene fecha de vigencia, ni acotación de  caducidad.

Que unos lazos de sangre se unan o se acoplen, enriquece la miel dulce que acaba por devenir de una paciente labor. Pero une la ternura de los actos, no el azar de la genética cautiva.

La colmena deslumbra en estas fechas. En pequeños gestos y mínimos detalles, mostrando el esplendor de la fe en cada uno. La fe en la aportación de cada quien, es lo que sustenta que todo se aúne.  Sin estridencias. Bajo un manto de ternura que jamás pesa, ni se agota. Ni se entromete o juzga, porque la fe y la ternura se limitan a ser. Sin adjetivos ni condiciones.

En un sofá discreto, esperan pequeños regalos con frases evocadoras, para cada uno. En realidad, son más de treinta las personas que sujetan la estructura donde sentarse a descansar. De edades dispares, de gustos antagónicos, de paladares varios, y destinos variopintos.

Juntos, revueltos, mezclados, reeditados, buscados con esmero, los pequeños paquetes arrinconan, alegres, los egos particulares. Que ocupan poco en la colmena.

Hasta en la cena, desde los aperitivos, de magia y sabores disfrazados, no importan la vajilla, o los manteles, o la cristalería, porque se rodea de abrazos y de besos que se suceden. Llenando los estómagos de las almas, de alimentos intangibles que  digerir durante todo el año.

La complicidad entre tanta gente queda sobrevolando con olor a Navidad. Sin reencuentros, porque no hay pérdidas, sino vidas latiendo. Cada una en su lugar, para encajar como pieza de puzzle en ese panal adaptable, en forma de puerto, con espíritu de cala, resguardándonos a todos, de cualquier tempestad.

Seguimos en ese olor que perdura, hasta el siguiente encuentro, en cualquier día que queramos vestirnos de panal, con sabor a "san queremos", por sentir la navidad.

Esta colmena republicana tiene mil reinas: cada persona lo es, dando lugar a que todas las demás se unan, por un objetivo común.

Se acabó la Navidad.  ¿De verdad?

Nosotros, los sabios necios, sabemos que no. Cada día es Navidad en el corazón del que siente, día a día, el poder de la complicidad en la ternura. 

Sin almanaques que valgan…Viva la Navidad de cada día, la de la cotidianidad!




lunes, 9 de diciembre de 2013

Feliz Navidad sin luz de luna



Quiero desear buenas fiestas a los colectivos desfavorecidos. Incluyo a los enfermos y al personal sanitario; a los alumnos y a los maestros; a familias con dependientes, y a los desalojados de sus casas. En definitiva, a los que la crisis ha dejado en la cuneta de los sueños, como títeres rotos.

De forma especial, deseo lo mejor,  a los que se enfrentan  a  la vida con la decisión de ser felices.

A mis amigos virtuales, y a los reales, a los que me promueven nuevas visiones sin menospreciar las mías… mis mejores deseos.

A los que me ofrecen la mano si resbalo, y a los que, en contadas ocasiones, yo alimento con el apoyo de mis brazos…mis deseos más preciados, mis versos más consentidos.

Para los amigos de blogs cercanos por el tiempo de travesía, y para los recién llegados, mi esperanza en que las ilusiones urdidas mágicamente lleguen a solidificarse. Esas que, desde un papel, piden tinta para cobrar vida, y echar a andar.





Feliz y largo camino. Con la mejor compañía... Feliz Navidad.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Adiós Nelson Mandela.



Me queda un gusto amargo entre los labios, por este nuevo adiós. Sed desgranada. 

Ese sabor alado de los sueños rotos, el  de los vagones sin rumbo ni destino.
Ese cruce de vías descompuesto, entre el orín del tiempo, y unas amapolas disecadas. 

No sé si podremos combar las cuerdas del espacio estelar. O centrar a la razón
Ni sé si hallará el camino esa voz que  late entre las rejas, de la prisión de los latidos. 

Para la libertad, sangro. Y lucho. Y pervivo. Como un Miguel cualquiera preso.
De realidades cautivas. Esas que aún no pueden emprender la marcha hacia el olvido.

Sigue abierto mi corazón desbocado ante la inmundicia,  la sinrazón,  el sinsentido.


martes, 5 de noviembre de 2013

Amanecí, nuevamente

 
Foto de Internet

Tengo un cuerpo

Dos certezas

Y tres dudas.

El  cuerpo va haciendo con sus genes, su entorno y sus quehaceres.

Una certeza es que, un día yo me habré ido, como sería absurdo obviar, pero más absurdo andar recordando, pues a esa cita nunca se llega ni tarde ni pronto. Se es puntual al estilo suizo de precisión de latidos hasta el último, y ni uno más.

La otra certeza es que cada cuerpo habita, de forma arbitraria una piel que le ha tocado en suerte. Herencia, accidentes y sucesos van conformando esa forma externa que envuelve un ser.

La primera duda es la que me planteo, sobre si la inteligencia artificial logrará llegar a ser de verdad operativa en términos absolutos. Sobre si en verdad un software tendrá la capacidad suficiente, no ya para adaptarse a situaciones cambiantes, sino la de no hacerlo si así lo decide, y equivocarse.

La segunda duda es sobre hasta qué punto la ciencia, podrá seguir invirtiendo en mejoras para la supervivencia en el ser humano, o en fuentes alternativas de alimentación para esta especie altanera pero excelsa, reluciente  y harapienta.

La tercera duda es irresoluble. Es sobre si lo que yo acabo escribiendo en tinta, sea algo más que un producto de dos su-mandos: de física y química de mi cuerpo y mis vivencias,  arriba o debajo de un papel cuadriculado escolar, más un cacharro, tan perfecto por la investigación electrónica, que me corrige las faltas. Pero deja este párrafo en la letra que quiere.

Mientras voy despejando las equis de las ecuaciones, me limito a vivir el hoy, con este cuerpo. Llevando en mi pantalón una ridícula libreta de ahorro, donde el haber y el deber llegan a un balance equilibrado.


Uno soportable y asequible,  para este  día que amaneció por unas leyes cósmicas, cuya certeza a veces se me escapan por los agujeros en los bolsillos.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Tormenta de iones


En el cuadrilátero inventado, con calzones negro y blanco, se enfrentaban el tú y el yo. Ambos, como simples átomos, en una búsqueda sin brújula de un núcleo más pesado, más denso y de mayor peso atómico.

Cada uno en su rincón, escucharon la campana del primer asalto, desde su escala y su visión. Desde su entidad incuestionable y la conciencia real de sus talentos y sus limitaciones.

Los polos opuestos a veces se atraen, sabiendo de antemano, que hay bailes de iones donde las suman no se suman, pero asumieron el riesgo de las restas.

Los átomos enredados en un puzzle de amor, devinieron en lances de miradas incendiarias, en acercamientos cuerpo a cuerpo, en rendiciones sutiles y en victorias perecederas.

Cuando se produjo la fusión, con la energía liberada, cayeron a la par las dos toallas blancas al centro del ring.

El sobrecalentamiento del tú y del yo, produjo en las gradas un olor a expectativa inconclusa, un silencio sideral a intento fallido.


Ese vacío no desalentó a otros contrincantes a que bailaran el son de las fusiones, donde alcanzar un empate técnico entre unos egos donde quepan por igual, cualquier “tu tú” sumado a otro “mi yo”.

Lluvia y aire, piedra y árbol, sol y sombra. Luz lunar tras los cristales, siempre a punto de dar la bienvenida al nuevo día.

jueves, 14 de marzo de 2013

Tiempos para no olvidar. Libros y terror.

Imagen de Internet


Me puesto a hojear artículos y hay una curiosidad que me ha llamado la atención. Hablo de 1933. Hablo de una noche que no se debe olvidar. Hablo de la noche del terror para los libros, los autores, la literatura, y sobre todo, la libertad.

Los autores censurados por los nazis por “antigermánicos” abarcan autores ya reconocidos , como Sigmund Freud, Karl Marx, , Ernest Hemingway, Herman Hesse, Stefan Zweig o Heinrich Heine, siendo considerados enemigos del Tercer Reich.


Esta ubicación en la época nazi se llamó La Plaza de la ópera ( Opernplatz).  Esa noche los libros fueron recogidos por los "camisas pardas" y por miembros de la Juventudes hitlerianas, para ser quemados después.

Joseph Goebbels, el Ministro Imperial de la Ilustración y Propoganda urdió la acción de hacer la enorme hoguera.


Aquella noche de Mayo, el día 10, en Berlín  la plaza de Bebelplatz cobijó un fuego que hacía arder páginas como lágrimas sobre los tiempos oscuros que se avecinaban, implacables sobre la libertad.







La casualidad había hecho que el poeta Heinrich  Heine hubiera escrito en 1817: "Allí donde se queman libros, también se acaban quemando personas". 









Acabó siendo premonitorio.  Hoy, en el centro de la plaza se puede ver una losa de cristal que tapa un cubículo rodeado de una blanca estantería vacía, cuyo tamaño sería aproximadamente las que ocuparían los libros quemados aquella noche. Unos treinta mil volúmenes.