ME DIBUJAS TAL VEZ, EN TUS SUEÑOS
Anclando la cabeza en tu antebrazo,
empezaste a dibujarme.
Tus dedos recorrieron mis labios,
ya huérfanos de carmín.
Seguiste el trazo de mi mentón alto,
y por el aire, sin tocarme,
tu mano fue perfilando mis parpados.
Rodeaste mis lóbulos, paciente.
Esas orejas que anhelaban
tus versos desbocados,
las melodías de tu boca,
el dulce despertar de las palabras.
Las manos se tocaron,
chocando en las esquinas
de laberintos de pasados.
Las pieles fueron levantando
anhelos que creímos olvidados,
y la tarde se fue desgranando
en caracolas desnudas,
en olas de suspiros,
en luces con gemidos,
dejando aparcadas las farolas
de tantos años perdidos.
Con el carnet caducado,
tomamos la ruta sesenta y seis
del este al oeste del ocaso.
Saltaron mil esquirlas por los aires,
dinamitando las compuertas.
Los diques de mis labios,
desbordados,
los frenos de tu afán,
desoxidados.
Sentimos las hormigas del deseo,
iluminado los pies de sur a norte.
La pálida luna, incluso,
hizo extraños aspavientos
cuando las amapolas soñadoras
emprendieron el vuelo,
al dejarnos resbalar por las auroras,
desembaladas sin prisas,
y con acierto.
Se hizo el silencio.
Ese tan grato y tan gozoso.
Se apaciguaron nuestros pulsos,
y salimos del mar y su oleaje.
Mojados, volvimos a escuchar
los coches de la avenida,
el perro del segundo,
la radio de los cuarenta principales
de vaya a saber qué piso.
Habíamos creado un oasis
sin cocotero, o un puente
entre dos décadas de ausencias.
Quién sabe si un pasaporte
hacia otros lejanos puertos.
Para escuharlo en mi voz
https://www.youtube.com/watch?v=BEV_XRTYB9Q

Me alegra leerte en el blog, estás muy ocupada pero que saques tiempo para nosotros es de agradecer. Te deseo lo mejor para ti siempre. Un abrazo
ResponderEliminarPara el amor, no caduca ningun carnet.
ResponderEliminarBello poema,
Besos.
Preciosos cada poema de tu poemario, y mucho más poder escucharte.
ResponderEliminarMe alegro que nos dejes estás pinceladas a pesar de estar muy ocupada.
Gracias.
Besotes 😘😘 muchos.