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sábado, 22 de agosto de 2026

ME SUELO OLVIDAR QUE TE OLVIDÉ

 


Me suelo olvidar que te olvidé
A veces me olvido que te olvidé.
Que te creí muerto, sin sobrevivir,
huérfanos mis brazos de tu ceñir.
Es que hasta supuse que te soñé.
A veces dudo si en verdad viajé
de tu brazo, en paisajes por abrir.
Si esas fotos fueron sólo un urdir.
Un pretexto para amarte que inventé.
Sea verdad o no que te curaste,
olvidar tu teléfono fue duro,
como lo fue dudar que me buscaste.
Sentí que te perdí, eso es seguro.
Para qué tanto afán, si me olvidaste.
Son ganas de golpear un mismo muro.






lunes, 17 de agosto de 2026

ACALLANDO PIELES

 


Acaricio tu cuello
de cisne blanco.
Me recorren tus manos
de lluvia y amapolas.
Susurras en mi oído
rimas de agua y fuego.
Me demoro en tu pecho
de suaves colinas.
Te apresuras en mi vientre
primaveral y florido.
Te recito un poema
de frente y de perfil.
Me impaciento en tu talle
de otoño esculpido.
Te aúpas por mis piernas
como por una escalera.
Me propones un verso
reposado y con burbujas.
Me detengo en tu mirada
cálida y curiosa.
Me cuentas en la espalda
mis lunares y mis lunas.
Atempero tus ansias
con puntos suspensivos.
Nos miramos a los ojos
con color de caramelo.
Como ciegos nos palpamos
sin braille y con vocación.
Nos permitimos derrapar
a punto de colisión.




sábado, 15 de agosto de 2026

LA BRONCA


 

De esa bronca yo no entendí nada. El resto de personas esperando el mismo bus la mirábamos, en parte, yo creo que porque imaginamos allí, otro lado del teléfono, a alguien que le había traicionado. El bebé del carrito no lloró, tendría siete meses.

 

El bus llegó, y me senté junto  a una señora mayor, ,viendo cómo las dos chicas de color charlaban. Era nigeriana también, por lo que supe después. La había mirado yo, sabiendo que entendía a la joven del carrito, y estaba segura de que ahora, sin calor por el iere acondicionado del bus,, y ese bebé tan bueno, hablaban sobre qué había pasado, con un tono  de voz casi normal. Se sobrenetendía. Mi ebook estaba de adorno, por supuesto.

 

La del carrito siguió en el bus, pero la joven con unas extensiones preciosas se bajó en mi parada, que de hecho no lo era. Hasta llegar al punto done yo entré en casa y ella siguió Via Julia arriba, me desgranó las historia de la mujer con carrito..

 

Llegar a España tras la odisea de atravesar media África no había sido fácil ni rápido. Por ese desfiladero de miedos, hambre, sed y dudas fue violada dos veces, cambiado sexo por agua una vez y llegó a agotar los rezos a sus ancestros para sentirse protegida de alguna forma

 

No fue viajando y sobreviviendo siempre sóla. Sí había encontrado a quien unirse en leves periodos de su periplo negro y achicharrante, pero el último gesto fue solamente suyo. La patera apenas era una zodiac de mediana eslora donde hacinados veintidós subsaharianos habían subido tras abonar la friolera de  500 euros, el menor precio del que pudo ser informada.

 

Zadinga llegó a las Canarias y se pudo zafar de una repatriación ineludible gracias al factor suerte y su condición física, puesta a prueba desde hacía seis meses. Se infiltró en un casa refugio de una asociación cristiana, donde le proporcionaron un trabajo de cuidadora de un anciano. El problema era la documentación, de la que carecía,por lo que obtener un NIE demoró seis meses más. Espabilada, al poco tiempo hablaba español y había ahorrado lo suficiente para un billete a la península. Mi joven con extensiones me ponía al día de su vida peninsular.

 

Iniciaba el año 2025 en el aeropuerto de Barcelona con tantos sueños como los que ya nacieron en su Nigeria natal y con la documentación en regla. Encontró trabajo en un bar de Nou Barris regentado y atendido por sudamericanos. Allí conoció a Sambia, moreno ya arraigado en Barcelona desde hacía unos años. La relación fue amistosa desde el primer momento, parece ser, y en la misma primavera de 2025 se reconocían novios. Siguieron compartiendo piso con un senegalés y un peruano hasta que el embarazo se hizo evidente y los compañeros dejaron claro que no querían que un bebé les acompañara, así que les invitaron a irse.

 

Sambia y ella, sumando los sueldos, pudieron alquilar, con un aval del propietario del bar para ella, un pisito en Torre Baró, sin ascensor pero apañado en su humildad. Nació Salvador con la navidad de 2025. El nombre lo eligió ella, quien creía que, en parte, el destino de quien nace deriva del nombre de pila que le asignan los padres.

 

Sambia recibió con cariño al recién nacido pero seguía muy dubitativo respecto a la honorabilidad de su mujer, a pesar de tener una absoluta certeza de saberle hijo suyo. Era celoso pero le gustaba seguir mirando  mujeres, parece que dejó claro Zadinga a mi vecina. El cambio de vida de la pareja fue radical con la llegada de niño. Ella estaba ocupada las veinticuatro horas del día con el bebé y él se percató pronto de que no le gustaban los niños ni sus molestias, incluso siendo suyo, o en parte por eso mismo, ya que convivir  se le hizo muy estresante. Desde las primeras semanas tras el parto, cuando ella sufría mucho tras los puntos de episiotomía, pareció evidente que esa vida no era la que Sambia deseaba. Le gustaba demasiado ser soltero, no ser de una sola mujer, me dijo la joven de extensiones..

 

Pasaron los meses y ella recelaba de cada ausencia de Sambia, y con razón. Al final sí estaba pasando lo que le profetizara  una mujer en Canarias: ellos no saben ni toleran la inmersión al viejo mundo, ni sospechan la pesadilla que es para una mujer, y morena..

 

La bronca sólo la entendió esa joven que me contaba la historia, el  resto, de piel caucásica, no,  pero era un chorro imparable de voces que regurgitan una queja. Merecida, eso seguro, pensé al grabarla por el móvil. No sé si volveré a ver a Zadinga, o a mi “vecina” morena, pero me dio por pensar sobre el pasado de los y las subsaharauis. Y sobre su futuro.

 


martes, 11 de agosto de 2026

PROYECTO BASTA, mi participación

 


Un proyecto de la Universidad de París

Me uno al proyecto leyendo un texto de la peruana Verónica Ferrari.


https://youtube.com/shorts/rfSY7q3WJyA?si=OYgPWZg8rLOpesz4

miércoles, 5 de agosto de 2026

A PROPÓSITO DE CEUTA Y LA INVASION DE MIGRANTES


 MIGRANTES HACIA OTROS MUNDOS

Un día se dieron en ver
la vida que les espera,
sin futuro, ni alegría,
y alumbraron la quimera
de migrar a otro horizonte,
sin importar donde fuera.
Emprenden ese viaje
desde que la idea se instala,
como una termita terca,
en sus mentes, que engalanan,
haciendo mapas y planes,
al filo de las mañanas.
Queman todas las naves.
Se despiden optimistas.
Aprietan los dientes, duros.
Un paso de equilibrista,
sin red y con ilusión,
en su gesto de escapista.
Sólo el tiempo dirá
qué precio tuvo ese gesto
de ser valientes a muerte,
y de no mirar atrás.
Ver menos



domingo, 12 de julio de 2026

POESÍA PARA EL VERANO

 


CÓMO ME GUSTA EL DESORDEN

Me gusta mirar cierta indisciplina.
Los revoltijos de prendas tiradas,
las sábanas de seda, así arrugadas
y la ropa interior que se amotina.
Conozco muy bien qué se avecina.
Mis ansias de control recuperadas,
la ducha con burbujas irisadas,
sonriendo de manera paulatina.
El agua ordena un pelo alborotado,
los geles todo rastro de fluido,
el elixir deja aroma mentolado.
Pero aun recuperando lo perdido,
la calma y un latir acompasado,
nada escatima el placer sentido.

https://www.youtube.com/shorts/CKEu-_pPipE?feature=share


lunes, 22 de junio de 2026

BARCELONETA PARA AL OTRO LADO DEL YO

 


La presentación del poemario de José M. Ysmer Palazuelos  y Guadalupe Cisneros Villa fue estupendamente. Sin calor sofocante, con una comida marinera y buenos amigos, se recitaron seis poemas del poemario. Yo leí el primero, homenaje al padre de Joé M. por su 95 cumpleaños, que lleva por título ACUARELA.

Sobrino y hermana de José M. confeccionaron unos puntos de libro a raíz de acuarelas del padre, en los tonos o colores de los capítulos.  


 

La ciudad de la luz

 



Entraron en el Jardín botánico, poco más podían hacer, la entrada para el Prado no se había reservado por un fallo técnico del sistema, y por la hora, era imposible que les dejaran entrar. El sueño de ver la copia de la Gioconda se venía abajo, nuevamente en su caso. El día previo, y con las entradas comprada correctamente, se entretuvieron tanto en El Escorial, que no llegaron a Madrid hasta muy pasada la hora asignada.

─No, si al final tendremos que ir a París, ─ dijo sonriendo Pablo─, bien cogida en su mano esa fina mano de Pilar

─ Pues me apunto, no te quepa duda─ dijo ella, Nos ponemos a mirar viajes baratos, y nos damos el gusto.

─ Pero qué temeraria eres, a veces me das más miedo que una pedrada en el ojo─ remató Pablo, mientras le pasaba el brazo por el hombro con una levísima presión.

Se miraron a los ojos ante el Velázquez tantas veces fotografiado del paseo. Se reconocieron de nuevo en la mirada del otro, como tardes pasadas en los diez años que llevaban juntos.

La opción del Jardín les apetecía, con el alarde de luces que anunciaban en la prensa. Esos de Madrid se venía arriba por la nominación de la ciudad a Patrimonio de la Humanidad, y habían previsto varios diseños luminosos en diferentes puntos de la capital. Lo habían comentado en el El café Gijón al mediodía, al ver la programación.

Allí, estaban pues, en la puerta, poco antes de anochecer. Ante un olivo milenario, recordaron el viaje que hicieran a las Canarias, por ese mar, el Atlántico tan distinto a su Mediterráneo. Atracando en el puerto de La Palma, les sorprendió ver el tamaño del ancla de proa, enorme, como sacada de un cuento de Liliput, recordaron a la vez.

Cuando el espectáculo de luces finalizó se abrazaron, como en ese puente de navío, bajo las estrellas. Con la diferencia de que ahora la contaminación lumínica no dejaba ver nada más allá del neón de los oropeles de una ciudad que quería ser el centro y la totalidad de una nación.

París, la ciudad de la luz, les esperaba, París, con su Gioconda original y su escultura de Eros y Psique.

jueves, 18 de junio de 2026

PRESENTACIONES DE POEMARIOS






Ayer acudí al castillo de Cornellá, recinto precioso, a la presentación de un poemario de Jesús Pico Rebollo, ganador de incontables premios poéticos. Este último poemario se titula "Alta esquina del aire". 

Trajo al guitarrista y cantautor Pepe Hernández, quien amenizó, más si cabe, el acto, y a tres compañeras de su grupo de Sabadell "Trenc al alba", que leyeron tres de los poemas del poemario. El alcalde, un verdadero militante de la cultura y amante de la poesía, estuvo muy lúcido, además. Y se agradece, así como el cometido del presentador, Carlos, hombre muy avispado y cómico.




Próximamente presentará su poemario Alfred Comerma, aquí dejo el link de su poemario, que se llevará a cabo en L´Ateneu Barcelonés, el 8 de octubres, será un gustazo acompañarle.  

https://l1nq.com/rdvbpza

A mi vez yo presento un poemario de amigos de Madrid este sábado, y será un placer. La poesía no ha muerto, sobrevive más y mejor en tiempos convulsos





SONETO PARA UN PIANTAO

 


Recité este poema de Rumores, el viernes 12, en café de la Ópera de Barcelona, donde cada segundo viernes d emes, una veterana presentadora, actriz y poeta lidera un programa de arte poético y musical



Me ahorro la incendiaria luna llena.

Las luces de neón sobre la cama.

Los nudos desatados de esa rama,

que entraron con sigilo en mi melena.

 

Me escapo de las llagas de una pena,

del hedor de esas raspas si escama,

del dolor de algún antiguo drama,

de cantos amputados de sirena.

 

Sin más don que mi fe en la fantasía,

te ofrezco sólo el fruto de mis manos:

palabras, risas, sueños y poesía.

 

Con callos y deseos mal orquestados,

hurgo en esos trucos de artesanía,

para hacer de piantao... así, a tu lado.




martes, 9 de junio de 2026

LOS HAIKÚS, ESOS TAN DIFÍCILES

 


Consiste en tres versos sin rima y su estructura tradicional sigue una métrica de 5, 7 y 5 sílabas. Su objetivo principal es capturar la esencia de un instante de la naturaleza, o una emoción relacionada con la naturaleza o las estaciones.  Sin verbos,  que en español es muy difícil.

Se reunieron siete poetas, (una japonesa entre ellos, quien ofreció sus poemas en japonés, y un compañero en catalán, otro en francés, y otro en español). El día 6 de junio, en Barcelona.



Pronto, este jueves, colaboro con un amiga cuya obra más característica son los haikús, quien participó en tal encuentro.



sábado, 6 de junio de 2026

PRELUDIO MUSICAL Y GERANIOS VIVOS

 


En la noche los auriculares
entretenían la espera.

Esa buena música entre colores
y sábanas de lunares desprendidos.
Ese trémulo sonido,
de unas cuerdas de guitarra
entre recuerdos de tu cara.
Esa atónita vibración de resonancia,
de un revoloteo de melodía
y azabache de tu pelo.
Esa promesa a fiesta para los sentidos,
esperando en su trinchera,
ver entrar tu primavera.




GERANIOS VIVOS
Cuando desabrochas mi piel,
como quien atesora sensaciones,
dejo que las sombras se diluyan,
cerrando en pasado,
sintiendo en presente.
Es una ecuación que desafía
las leyes nunca escritas,
las sombras de las noches,
las cuitas de la vida.
Las noches sin tu día.
Y así,
como el geranio despierta en la ventana,
con su respirar tranquilo,
con sus colores desbocados,
me contagias la alegría infantil
de saber..., de gozar...
que estamos vivos.


jueves, 4 de junio de 2026

EN EL RETIRO, UN SONETO MÍO

 



El pasado domingo, como otras entradas primaverales, los Poetas en el Retiro se reunían. Yo, en esta ocasión, no he podido asistir. Un compañero amigo se ofreció para recitar en mi nombre, si bien el vídeo es sólo parcial.



CÓMO ME GUSTA EL DESORDEN

 

Me gusta mirar cierta indisciplina.

Los revoltijos de prendas tiradas,

las sábanas de seda, así arrugadas

y la ropa interior que se amotina.

 

Conozco muy bien qué se avecina.

Mis ansias de control recuperadas,

la ducha con burbujas irisadas,

sonriendo de manera paulatina.

 

El agua ordena un pelo alborotado,

los geles todo rastro de fluido,

el elixir deja aroma mentolado.

 

Pero aun recuperando lo perdido,

la calma y un latir acompasado,

nada me quita el placer sentido.




 

 


martes, 2 de junio de 2026

GERANIOS VIVOS

 



Cuando desabrochas mi piel,
como quien atesora sensaciones,
dejo que las sombras se diluyen,
cerrando en pasado,
sintiendo en presente.
Es una ecuación que desafía
las leyes nunca escritas,
las sombras de las noches,
las cuitas de la vida.
Las noches sin tu día.
Y así,
como el geranio despierta en la ventana,
con su respirar tranquilo,
con sus colores desbocados,
Me contagios la alegría infantil.
de saber..., de gozar...
que estamos vivos.



domingo, 31 de mayo de 2026

SONETO DE UN PASADO

 



CON ESTE POEMA PARTCIPO EN EL PROYECTO "MUJERES Y POETAS2, DE OLGA RT

Se me atraganta el aire en la garganta

al verde pasear por la avenida.

No hay lucha, ni ganada ni perdida,

que asole la ternura que aún aguanta.

 

Sabor a sal y sueño que me espanta.

Sonidos de tu voz que aún anida

en mi juego de cama que no olvida

tu animación gozosa que fue tanta.

 

Con mano de azul claro dibujabas

en otras madrugadas las cinturas,

bodegón con pincel que inaugurabas.

 

Nos recuerdo, como unas miniaturas,

en busca de un refugio, que inventabas,

que orlábamos de amor, y de locuras.




viernes, 29 de mayo de 2026

SENTADA

 


SENTADA
Me senté a esperar
la luna de octubre,
a la orilla del mar
de mis recuerdos,
alados, tal vez inciertos,
bajo otra noche lunar.
Te vi aparecer,
cual trampantojo en mi vista,
entre la niebla de sonidos
que formulaban el canto
de sirenas varadas
en una playa por conquistar.
El reflejo sobre tu piel
reescribía sendas de otros pasos,
de recorridos lunares,
en las yemas de mis dedos
de pianista sin solfeo
de un tiempo ya caducado.
En un noray de hierro oxidado
por el tiempo y el olvido,
recordé tus manos
en la marea que desgranamos,
en el mar de la tranquilidad
de una luna que inventamos.
Donde las áridas arenas
se nos hicieron tapices
donde contar las cicatrices
de ayeres por resanar.
Bajo la pálida luna
dijiste amarme, con versos.
Versos de vainilla con canela,
para las tardes de invierno
en que nos esperarían los fríos
de las nieves por llegar.
Anidaron en mi boca,
y los guardé para siempre.









viernes, 22 de mayo de 2026

YA ES PRIMAVERA

 



Se amotinan los abrazos,
los besos incendiarios,
los colores de las flores,
las marejadas de olas
y las brisas de los lirios,
para que las rosas azules
con vocación de amapola,
iluminen la noche y las auroras.
Ya es primavera.
Porque veo a las mariposas.
Porque las flores se abren,
las abejas liban polen,
la sangre anda al galope,
y los primeros besos se roban.
Porque las golondrinas
traen olor a espliego.
Y regresan a sus nidos
de saliva en los aleros.
Me dejo llevar por la eclosión
de la luz por los rincones,
y dejaré que la mañana me agarre
por la cintura,
decorada de sueños
vividos entre verde y luna.
Voy escuchando las risas de mar,
por un campo de minas
de esa pradera donde duermen las rosas,
con sus espinas.
Ya es primavera,
y las nubes juegan
con los sentidos,
y con los armarios, indecisos,
y mis musas se despiertan.




domingo, 17 de mayo de 2026

NO QUEDÓ NADA

 



Me asomo al alféizar de otra tarde más.

Estreno un mes con pocas ilusiones,

sin planes, con escasas emociones,

y un té helado que no degustarás.

 

Te cuento un sueño que no oirás,

por derribar rejas que son prisiones,

por abrir grietas en callejones

donde la luna no brilló jamás.

 

Convoco a las olas y a una musa,

miro de frente el sol en retirada,

recogiendo caracolas enterradas,

dejando a la marea más que confusa.

 

Las huellas de mis pies son indecisas

para el reloj de arena caducada.

Se obstina en saber que ya no hay nada,

y me pilla en esta playa, sin sonrisas.

 

Si esa locura era amor, te la regreso.

Así como los insomnios, que te cedo.

Los besos usados me los quedo,

y amanezco a otra cosa, lo confieso.



 Este el el poema que recité en el encuentro de la editorial Vitruvio, el pasado viernes 15 de mayo en Can Deu, un Casal de Barcelona

sábado, 16 de mayo de 2026

ESPERANDO MADRUGADAS EN FLOR

 




Me senté a esperar
el talle de tus anhelos,
y la rubia presencia
de tus versos a media voz.
Se hizo de noche,
pero regresé al día siguiente,
dejando que mi presente
acariciara el cielo de los deseos
más escondidos, entre los pliegues
de tu cintura sin escalones.
La silla, solitaria,
ante el mar de mis quimeras,
me sirvió para esperar,
y para esperarte.
Ofrecí mi cara al mar,
Por si a través de las olas
mi llamada te llegaba.
Entre ensoñaciones
de viejas letanías,
esperé que tu blancura,
aunque indecisa,
inundara en realidad
mi mundo de fantasía.
La playa, reverberando luces,
permanecía silente
entre corales de ultramar.
Me levanté ante una luna
vacía, y regresé a mi casa,
recordando una tarde
que no podrá regresar.


Este poema es de Rumores de Pleamar, en ebook y papel a través de Amazon.
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La segunda edición de mi segundo poemario, Oleajes de pleamar, sólo se puede adquirir por el portal de Casa del libro.
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