CÓMO ME GUSTA EL DESORDEN
CÓMO ME GUSTA EL DESORDEN
La presentación del poemario de José M. Ysmer Palazuelos y Guadalupe Cisneros Villa fue estupendamente. Sin calor sofocante, con una comida marinera y buenos amigos, se recitaron seis poemas del poemario. Yo leí el primero, homenaje al padre de Joé M. por su 95 cumpleaños, que lleva por título ACUARELA.
Sobrino y hermana de José M. confeccionaron unos puntos de libro a raíz de acuarelas del padre, en los tonos o colores de los capítulos.
Entraron en el Jardín botánico, poco más podían hacer, la entrada para el Prado no se había reservado por un fallo técnico del sistema, y por la hora, era imposible que les dejaran entrar. El sueño de ver la copia de la Gioconda se venía abajo, nuevamente en su caso. El día previo, y con las entradas comprada correctamente, se entretuvieron tanto en El Escorial, que no llegaron a Madrid hasta muy pasada la hora asignada.
─No, si al final tendremos que ir a París, ─ dijo sonriendo
Pablo─, bien cogida en su mano esa fina mano de Pilar
─ Pues me apunto, no te quepa duda─ dijo ella, Nos
ponemos a mirar viajes baratos, y nos damos el gusto.
─ Pero qué temeraria eres, a veces me das más miedo que
una pedrada en el ojo─ remató Pablo, mientras le pasaba el brazo por el hombro
con una levísima presión.
Se miraron a los ojos ante el Velázquez tantas veces
fotografiado del paseo. Se reconocieron de nuevo en la mirada del otro, como tardes
pasadas en los diez años que llevaban juntos.
La opción del Jardín les apetecía, con el alarde de
luces que anunciaban en la prensa. Esos de Madrid se venía arriba por la
nominación de la ciudad a Patrimonio de la Humanidad, y habían previsto varios
diseños luminosos en diferentes puntos de la capital. Lo habían comentado en el
El café Gijón al mediodía, al ver la programación.
Allí, estaban pues, en la puerta, poco antes de
anochecer. Ante un olivo milenario, recordaron el viaje que hicieran a las
Canarias, por ese mar, el Atlántico tan distinto a su Mediterráneo. Atracando
en el puerto de La Palma, les sorprendió ver el tamaño del ancla de proa,
enorme, como sacada de un cuento de Liliput, recordaron a la vez.
Cuando el espectáculo de luces finalizó se abrazaron,
como en ese puente de navío, bajo las estrellas. Con la diferencia de que ahora
la contaminación lumínica no dejaba ver nada más allá del neón de los oropeles
de una ciudad que quería ser el centro y la totalidad de una nación.
París, la ciudad de la luz, les esperaba, París, con
su Gioconda original y su escultura de Eros y Psique.
Ayer acudí al castillo de Cornellá, recinto precioso, a la presentación de un poemario de Jesús Pico Rebollo, ganador de incontables premios poéticos. Este último poemario se titula "Alta esquina del aire".
Trajo al guitarrista y cantautor Pepe Hernández, quien amenizó, más si cabe, el acto, y a tres compañeras de su grupo de Sabadell "Trenc al alba", que leyeron tres de los poemas del poemario. El alcalde, un verdadero militante de la cultura y amante de la poesía, estuvo muy lúcido, además. Y se agradece, así como el cometido del presentador, Carlos, hombre muy avispado y cómico.
Próximamente presentará su poemario Alfred Comerma, aquí dejo el link de su poemario, que se llevará a cabo en L´Ateneu Barcelonés, el 8 de octubres, será un gustazo acompañarle.
https://l1nq.com/rdvbpza
A mi vez yo presento un poemario de amigos de Madrid este sábado, y será un placer. La poesía no ha muerto, sobrevive más y mejor en tiempos convulsos
Recité este poema de Rumores, el viernes 12, en café de la Ópera de Barcelona, donde cada segundo viernes d emes, una veterana presentadora, actriz y poeta lidera un programa de arte poético y musical
Me ahorro la incendiaria
luna llena.
Las luces de neón sobre
la cama.
Los nudos desatados de esa
rama,
que entraron con sigilo
en mi melena.
Me escapo de las llagas
de una pena,
del hedor de esas raspas
si escama,
del dolor de algún
antiguo drama,
de cantos amputados de
sirena.
Sin más don que mi fe en
la fantasía,
te ofrezco sólo el fruto
de mis manos:
palabras, risas, sueños y
poesía.
Con callos y deseos mal
orquestados,
hurgo en esos trucos de
artesanía,
para hacer de piantao... así, a tu lado.
Consiste en tres versos sin rima y su estructura tradicional sigue una métrica de 5, 7 y 5 sílabas. Su objetivo principal es capturar la esencia de un instante de la naturaleza, o una emoción relacionada con la naturaleza o las estaciones. Sin verbos, que en español es muy difícil.
Se reunieron siete poetas, (una japonesa entre ellos, quien ofreció sus poemas en japonés, y un compañero en catalán, otro en francés, y otro en español). El día 6 de junio, en Barcelona.
Pronto, este jueves, colaboro con un amiga cuya obra más característica son los haikús, quien participó en tal encuentro.
El pasado domingo, como otras entradas primaverales, los Poetas en el Retiro se reunían. Yo, en esta ocasión, no he podido asistir. Un compañero amigo se ofreció para recitar en mi nombre, si bien el vídeo es sólo parcial.
CÓMO ME GUSTA EL DESORDEN
Me gusta mirar cierta indisciplina.
Los revoltijos de prendas tiradas,
las sábanas de seda, así arrugadas
y la ropa interior que se amotina.
Conozco muy bien qué se avecina.
Mis ansias de control recuperadas,
la ducha con burbujas irisadas,
sonriendo de manera paulatina.
El agua ordena un pelo alborotado,
los geles todo rastro de fluido,
el elixir deja aroma mentolado.
Pero aun recuperando lo perdido,
la calma y un latir acompasado,
nada me quita el placer sentido.
Se me atraganta el aire en la garganta
al verde pasear por la avenida.
No hay lucha, ni ganada ni perdida,
que asole la ternura que aún aguanta.
Sabor a sal y sueño que me espanta.
Sonidos de tu voz que aún anida
en mi juego de cama que no olvida
tu animación gozosa que fue tanta.
Con mano de azul claro dibujabas
en otras madrugadas las cinturas,
bodegón con pincel que inaugurabas.
Nos recuerdo, como unas miniaturas,
en busca de un refugio, que inventabas,
que orlábamos de amor, y de locuras.
Me asomo al alféizar de otra tarde más.
Estreno un mes con pocas ilusiones,
sin planes, con escasas emociones,
y un té helado que no degustarás.
Te cuento un sueño que no oirás,
por derribar rejas que son prisiones,
por abrir grietas en callejones
donde la luna no brilló jamás.
Convoco a las olas y a una musa,
miro de frente el sol en retirada,
recogiendo caracolas enterradas,
dejando a la marea más que confusa.
Las huellas de mis pies son indecisas
para el reloj de arena caducada.
Se obstina en saber que ya no hay nada,
y me pilla en esta playa, sin sonrisas.
Si esa locura era amor, te la regreso.
Así como los insomnios, que te cedo.
Los besos usados me los quedo,
y amanezco a otra cosa, lo confieso.
Hoy iré nuevamente a Radio Despí, para homenajear a las sin sombrero. Dejo esta reseña de un poemario de un amigo, cuya poesía ahora es un gozo de ese transitar por la vida.
RESEÑA DEL POEMARIO

LLEGÓ A TU VIDA
Llegó a tu vida
para enquiciar tus puertas
y tus ventanas,
y encalar de luz tus paredes.
Para resanar los resquicios
de las grietas de tu alero,
quebrando el cemento,
gris marengo de sus insomnios.
Se llenó el aire de notas
y de risas cantarinas
entre el trasiego de tus pies
sobre el suelo arlequinado.
Iluminó de sonrisas
y de juegos de cama
los rincones de tus silencios,
estrenando mil sonidos.
Los ecos sedimentados
de nostalgias con luz de luna
reventaron las costuras
y quedó la sombra nítida.
Pasó un tiempo,
te miró despacio, sonriendo.
Se colgó del alfeizar de tu vida
e igual que llegó… se fue.
Copio de la web de La Moncloa, BOE del 7 de febrero de 2025.
"El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha declarado como Lugar de Memoria Democrática 'La Desbandá', el éxodo, persecución y masacre de la población civil entre Málaga y Almería en febrero de 1937.
El acuerdo para la declaración, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), señala que este episodio es "uno de los más cruentos de la Guerra de España". Entre 200.000 y 300.000 personas huyeron por la carretera N-340, asediadas por las tropas sublevadas.
Tras triunfar el Golpe en Sevilla y Cádiz, 90.000 personas se habían refugiado en Málaga, que, a finales de 1936, era incesantemente cañoneada por los cruceros Canarias, Baleares y Almirante Cervera, al mando del general Queipo de Llano.
Finalmente, el 7 de febrero de 1937 se produce 'La Desbandá' o 'La Huía', el gran éxodo de la población civil desde Málaga hacia Almería, concentrándose, al menos, 120.000 personas. A lo anterior se uniría después una cantidad ingente de población en la Axarquía malagueña y de la costa de Granada, llegando, según los expertos, a la cifra de 200.000 personas a lo largo del trayecto (los datos de las últimas investigaciones elevan la cifra a 300.000). "