sábado, 21 de octubre de 2017

Otoño en los poros

Imagen de Aguirrefoto

Siento el otoño en cada puesta de sol en este mes de Octubre. 
Con marejadas de sentimientos y banderas. 
Con un paréntesis hacia lo importante del día a día. 
Con aparente dejación de los problemas reales.
Miro el mar, tan cambiante y poliédrico como el hombre
y me reconcilio con la realidad de este otoño en mi voz.


domingo, 15 de octubre de 2017

Deseos para ser cumplidos

Imagen de Michael Pederson

Su abuela le había dicho que los dientes  de león podían concederle un deseo. Que cuando encontrara uno, podía pensar en eso que quería, y que lo imaginara. Que luego soplase con fuerza sobre la cabeza de la flor y dejase que cada corpúsculo, liviano y espigado, hiciera su danza ligera hasta llegar al suelo.

Ella siempre lo hacía. Había días en que encontraba por docenas y entonces se limitaba a hacer volar a tres como mucho. Le habían contado el cuento del genio de la lámpara de Aladino y consideraba que tres era el número máximo.

Ayer fue su cumpleaños, y, antes de apagar las velas,  pidió un deseo, pero en la noche, acelerada aún por el día de juguetes nuevos, de familia y de ruidos infantiles, se puso a pensar en que mejor que no se cumpliera lo que había deseado ante el pastel de Bob Esponja.

En realidad no quiere que su compañera de pupitre se muera, lo que quiere es que sus piernas necesiten aparatos, como los que ella ha de llevar. Ha deseado muchas veces no precisarlos, pero su madre y el pediatra le han explicado que quizás nunca pueda caminar normal.

Hoy anda buscando cómo desear que no se cumpla su deseo  de soplido de velas, pero la única planta que encuentra está acotada y su madre no la deja que se acerque. Sólo puede mirarla, pero no tocarla. Cuando  llega al cole se inquieta al no ver a Margarita, la estúpida que no para de burlarse de su manera de caminar. Cuando llega la hora del patio sigue sin aparecer por más que Marta mira hacia la puerta. Sus nervios han ido creciendo. No puede concentrarse ni disfrutar de nada. El malestar  está en  un manojo de arrepentimientos y de alivio, hasta llegar a dolerle la tripa.


La señorita Pepa, percatándose de su estado, la ha llevado  a un rincón para interesarse por lo que la inquieta. Cuando le dice que Margarita estará toda la semana sin ir al cole, porque está de vacaciones con sus padres, algo estalla dentro de Marta, quien se echa a llorar. 

Por iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/10/13/viernes-creativo-escribe-una-historia-208/

sábado, 14 de octubre de 2017

Canto al otoño



Las hojas en un charco recién formado, me hablan de verdes que hacen su metamorfosis anual para poblar los bosques de infinitos ocres, y de la lluvia que empapa la tierra para ser otoño en mi mirada.

Me siento,  para sentír la llegada de la estación de las castañas. La que guarda dentro de ella, la futura primavera en flor.


lunes, 2 de octubre de 2017

Tras el 1-O

Tomado de Google
Pasó el domingo negro y me da igual lo que subyaciera debajo de un órdago independentista o tras la negativa al dialogo de un Estado.

Me dan igual los objetivos políticos de esos que dicen representar al pueblo. Haber llegado a un punto de no retorno, a ese choque de trenes anunciado, no justifica lo que, aún esperable, se produjo.
  
Como en este siglo los actores llevamos cámaras de vídeo y de fotos en nuestra mano, he visto imágenes que pensé no volver a ver. Me han producido náuseas, y lo que es peor, recuerdos que no deseo que las generaciones actuales puedan grabar en su retinas y en sus corazones.

Me da igual si este referéndum tenía o no garantías, pero cabía la opción de dejar que fuera como el 9N de 2014, cuando se pudo expresar pacíficamente el ideal de algunos, cada vez más, catalanes. Pero no. El partido del poder asumió la responsabilidad de usar la agresión ante la no violencia.


Mala, muy mala manera para tender puentes de diálogo. Pésima versión del poder, si es que no lo ilegitima.

No pienso poner vídeos. No creo que sea preciso.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Sonrisas de post-realidad

Imagen de Daniel Rueda

Le ofrecieron la luna y ella puso en su falda una sonrisa. Buscó escenarios, paseando por la ciudad de las consignas y se detuvo ante dos ventanas ciegas de un blanco edificio, de la calle Siesta, cercana a la Plaza de las mentiras por desentrañar.


Estuvo ahí posando hasta que un tipo le preguntó el porqué de su sonrisa. En ese momento ella dejó sus manos libres y la falda se puso a ondear ante un viento de dudas, pero el fotógrafo había captado e inmortalizado a la mujer sonriente, la de la post-realidad

Siguiendo una iniciativa de 
https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/09/29/viernes-creativo-escribe-una-historia-206/

Antes del 1-O


Hace años que en Cataluña se ha convertido en un mantra eso de "España ens roba".  Estoy cansada de que la tele me haga ver de manera mono-temática, desayuno, comida y cena, el tema del "referéndum" en esta autonomía. Pero es que es muy grave. 

Lo es porque promueve bandos, los buenos y los malos catalanes, siendo los últimos los no independentistas. Quedan fuera los federalistas, los que desean referéndum con garantías y los que de hecho se puedan sentir a gusto en una Monarquía, pero sobre todo, deja fuera del binomio, a quienes pensamos que con un marco fiscal a la vasca, con un sistema más justo de hacienda, no habría problema. 

Una independencia no se la plantea ni el pueblo vasco, pero es que tendría repercusiones graves, como salir de la Eurozona y del euro. Grave, sí, pero a un nivelr macroeconómico y de importación-exportación. Pero hay aspectos cotidianos preocupantes como quedarse sin cobrar pensionistas, jubilados y parados hasta que  la nueva república pudiera hacer sus finanzas y las cuotas de la Seguridad Social y del Inem , en manos del Estado ahora, pudieran ser transferidas al nuevo Estado.

Hoy se plantea desde la CUP., el 8% de los votos, clave para nombrar president, y quienes no aceptaron para el cargo al Sr Mas por su cercanía con gente inmersa en los 3%,  está en la línea de defender que si el referéndum es opaco, por la imposibilidad de llevarlo a cabo con garantías, se dé por ganado en base a la gente que deseaba votar. Es decir, que la consigna al pueblo desde ayer,  es que se acuda a las 7 de la mañana, dos horas antes de la apertura de los posibles lugares de votación,  porque se puedan fotografiar colas inmensas para votar y esa imagen poderla usar como lectura de que el referéndum, vinculante, la ha ganado el a la República catalana.

Reviso la historia y acaba cuadrando. 

En 1983, ERC –que en la negociación del Estatut no defendió con CDC el modelo del concierto– fue la primera en proponer la primera reforma del Estatut que incluiría la reivindicación de un modelo de financiación similar al vasco. El entonces presidente de la Generalitat, Jordi Pujol rechazó esta propuesta

Lo cierto es que a lo largo de la década siguiente Convergència, el partido hegemónico en Catalunya, se centró en perfeccionar los beneficios del sistema autonómico al que se había acomodado. En 1993 lograría incrementar el volumen de los impuestos cedidos, parte del IVA y del IRPF y tres años más tarde volvería a aumentar la cuota del IRPF en el pacto del Majéstic a cambio de garantizar la estabilidad del gobierno de José Maria Aznar en minoría
Lo cierto es que tres años más tarde, en 1999 –aún bajo presidencia de Jordi Pujol– y luego en el 2002 –en los albores de la constitución del tripartito catalán– el Parlament de Catalunya tuvo la oportunidad de plantear un cambio en el sistema de financiación y reclamar, aún a sabiendas de que Madrid no estaría por la labor, un sistema de financiación similar la vasco y en las dos ocasiones se concluyó que esa propuesta no era viable en el marco constitucional todavía vigente.
Algo similar ocurriría después con el nuevo Estatut del año 2006. La propuesta normativa del renovado texto marco catalán se mantiene en el régimen general que ya estableció el primer Estatut aunque abre la puerta a que la nueva Agència Tributària de Catalunya pueda acabar cobrando y gestionando la totalidad de los impuestos siempre que así se acuerde con el Estado. Es decir, el mecanismo seguió basándose en una cesión del gobierno central, no en la definición de una soberanía sobre los recursos fiscales que genera Catalunya. El Estatut quería cambiar el sistema desde dentro el propio sistema. Y no funcionó. La sentencia del Tribunal Constitucional del 2010 certificó el error de cálculo.
En el 2012, Artur Mas, tras asumir la presidencia de una Generalitat en quiebra financiera, recuperó esta vez sí, la propuesta de una reorientación del sistema de financiación. De la multilateralidad regional a la bilateralidad vasca. Y eso mismo es lo que le fue a proponer al presidente del gobierno en una reunión celebrada el 20 de setiembre en la Moncloa en la que el presidente del gobierno le respondió con la Constitución en la mano: el pacto fiscal es inviable. La negativa fue acogida por Mas con una advertencia: “o aceptas el pacto a te atienes a las consecuencias”.
Rajoy optó por lo segundo. Y así acabó y empezó todo.
http://www.lavanguardia.com/politica/20170507/422339102883/financiacion-comunidades.html

Una lástima que haya tan poca talla política. Unos por no dar importancia a un disconfort y otros por tirar por los caminos de enmedio para contentar a un grupo del que es rehén 

sábado, 23 de septiembre de 2017

Otra trampa de los tiempos

Otra opción para escribefino
Pepe se casó con María Constanza, quien olía a primavera cargada de fruta. Quiso subir por el ascensor de sus afectos, pero ella le cerraba su corazón de amianto, porque esperaba a un jinete delicado que nadie enseñó  a ser a Pepe. El hombre había de ser bravo en el amor y la mujer sumisa en la alcoba. Le hizo un hijo en la noche de bodas, que se murió bien chico, y otro más tarde, que se olvidó de ambos en la ciudad.

El silencio fue inundando las agujas con las que ella tejía unos jerseys para nadie, que luego destejía  y volvía a ovillar. El silencio era el aderezo de sus manos en la cocina. El silencio era la sábana que la tapaba en las noches bajo las manos callosas de Pepe. Esa boca de fresa que él soñara con sembrar de  caracolas y espigas era un muro ciego, un pozo sin fondo, una negra nube que no podía penetrar


Pasaron los años y él  fue huyendo de su boca callada, y de sus brazos cruzados, y de sus miradas hacia el horizonte. La taberna se convirtió en el hogar donde él podía ser. Y escuchar, y comentar, y tal vez imaginar que su hijo volverá a verles, por rescatarles de tanto silencio. De tanta duplicada soledad

Tras la reja de los tiempos

Imagen de Cristina García Rodero
Siguiendo una iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/09/22/viernes-creativo-escribe-una-historia-205/

María Constanza quiso bajar su escalera. De uno en uno los peldaños. De sus silencios en la casa. Y de sus comentarios jocosos en la taberna. Dejarse seducir por sus laderas, para llegar hasta la sima de su alma, y para quedarse dormida en la enredadera de sus caderas.

Pasaron los años, y cual libélula en la orilla de su paisaje lunar de canela, fue picoteando sonrisas, pocas para ella. Fue señalando con el dedo, lo que deseaba y lo que tenía. Lo que anhelaba y lo que perdía. Con cada calendario caducado repasaba lo que la vida le iba quitando

Hoy, María de la Constanza, ahíta de soñares rotos y de blancas canas, espectadora del alba, sigue mirando a la calle, donde su hombre añorado, sentado en una silla de enea, disfruta de una vida que ella no supo darse.  Aunque sea contemplando la vida pasar.


viernes, 22 de septiembre de 2017

Adiós verano, adiós


Paula ha iniciado su segundo curso de Primaria hace unos días, y anda feliz por volver a juntarse con sus amigas. Está conociendo a su nueva profesora, y a sus nuevos deberes. Y a sus nuevos libros, y a sus nuevos dientes.

La hemos traído a la casa de la playa y se ha dispuesto a guardar sus aperos veraniegos. Cuando ha llenado el baúl con sus artilugios playeros me ha pedido una caja. Ante una de zapatos y otra de galletas, metálica y con dibujos, se ha aferrado a la segunda, y, parapetada tras ella, se ha encerrado en su cuarto.

A la noche, cuando le he preguntado qué había guardado en ella me ha respondido que era un secreto. Cuando el abuelo se ha puesto los auriculares de escuchar la radio, la nena se me ha acercado; y poniendo su boca en mi oído me ha explicado los tesoros que no quiere perder de este verano.

Ha ido recitando, con su mano haciendo pantalla para proteger sus palabras, una retahíla de frases entre las que tomaba aire, con cara de concentración. Creo que han sido estas: "Las muecas que he hecho con el niño holandés, las cosquillas de una ola en mi barriga, el frío de una gota de helado en mi pie, tus buenas noches con beso, el abrocharme las sandalias del abuelo, las arrugas de mis dedos tras los baños, la emoción de los castillos de arena perfectísimos, la luna escondida tras las nubes, el olor a mar con viento, el mirar del gato de tres colores que no se deja tocar, las carreras con el perro de los franceses y el sabor de la horchata del bar Gloria".

Seguro que he olvidado algún recuerdo suyo a atesorar, pero aunque así fuera, la caja de galletas, su gran secreto, sus sensaciones a recordar, dormirán hasta el próximo verano, en la estantería de su cuarto, que mira al mar. 



viernes, 1 de septiembre de 2017

Bajo la tormenta

Imagen de Kristina Makeeva


Yo iba en mi Citroën muy despacio, entre otras cosas porque el aguacero dejaba a mi limpiaparabrisas casi inútil. Había bastantes coches detenidos, esperando, imagino, que la lluvia torrencial nos diera una tregua, pero si yo me paraba del todo, interrumpiría el tráfico aún más.

Cuando el semáforo, que todavía funcionaba, se puso en rojo, la mancha clara de una mujer con paraguas se hizo reconocible. Lola, me dije. Mi amor por olvidar. La mujer que se me escapa entre los dedos como arena de una playa, y que no supe retener.

Estaba apostada bajo una farola del Paseo de Gracia, con el paraguas negro por fuera y con nubes blancas entre un azul cielo por dentro. Su melena rubia, siempre cuidada, ahora se aplastaba, húmeda y lacia rodeando su cara pálida y sus labios rosados. Sus zapatos de tacón dejaban ver el empeine inmerso en un charco, aunque parecía que no le importaba. Ni pareció importarle que el coche al que yo seguía dejase ir un súbito chubasco lateral hacia su gabardina beige y su bolso en bandolera. La vi chorreando agua, y lágrimas, y desazón. 

No dudé en abrir mi ventanilla y llamarla. Le costó escucharme. De hecho, me pareció que estaba en alguno de los universos lejanos donde solía acudir ante acontecimientos que .no acababa de entender, pero acabó por verme y su mirada adquirió vida.

Torció aún más su cabeza, dejándola por completo descubierta y se acercó. No pude convencerla de que subiera al coche. Mis ojos no podían desprenderse de la imagen de desamparo que desprendía. Arranqué cuando los pitidos de los conductores se oían intensos por encima de los truenos.


Por el retrovisor la vi de nuevo, inmóvil bajo la tormenta. Bajo la misma farola. Con su figura empapada, y con el lindo paraguas que le regalé hace un año,  apoyado sobre el suelo.

 Siguiendo la iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/09/01/viernes-creativo-escribe-una-historia-202/comment-page-1/#comment-6375

sábado, 26 de agosto de 2017

Ahora, tras el tiempo muerto


En Barcelona se manifiestan ahora las autoridades, los primeros héroes del atentado y un pueblo unido contra la violencia. Ya conocido el desenlace del conductor de la furgoneta en Ramblas y los pasajeros del Audi en Cambrils, todos ellos abatidos, el estado de conmoción ha disminuido, pero no diluido.

Ayer paseé por las Ramblas. No hay sólo los altares de principio y sobre el Miró ante el Liceu. Hay  como una docena de lugares de recuerdo. Ignoro si corresponden a las personas atropelladas en cada punto, pero impresiona ver la variedad de lugares y de ofrendas. Y de lemas. Y de banderas. Y de peluches. Y de velas. Y de flores. Y de escritos. Y de…

Impresiona además que sigue llegando gente con flores frescas, con velas recién compradas, con mensajes nuevos, y con lágrimas de estreno que derraman, en silencio, ya sea persignándose o no, pero desde un dolor que no es fingido.


Ahora, cuando pase el tiempo muerto de los lutos, ahora, cuando vuelvan las luchas partidistas, los rencores añejos de algunos patriotismos y los egos de algunos políticos, será imposible que yo olvide que, por unos días, Barcelona fue de verdad la ciudad de la paz.

La concentración se llama NO TINC POR, No tengo miedo. El terrorismo es un plaga pero no me da miedo, lo que temo es esta sociedad que se define como españolista o catalanista. Es que la mayoría de gente que vivimos en Cataluña no entendemos esa dicotomía.  



miércoles, 23 de agosto de 2017

Diminutas historias

Cala de Miami playa, tocando a Cambrils

Le advertí que no se hiciera ilusiones pero Joana hoy ha llegado llorando como una Magdalena por Pierre. Tan contenta ella porque le habían pedido ayudar en el estanco, con sus dieciséis abriles, ha conocido el amor este verano. Podía pasar, claro. 
En Cambrils hay un turismo más familiar que de excesos etílicos, y se dan cita franceses que ven el pueblo como buen destino estival,  y que repiten año tras año. Pierre había entrado en el estanco con sus padres hace días y se fijó en ella, según me dijo, lo que no me había reconocido hasta hoy es que ella quedó prendada igualmente. De su manera de retirarse el pelo de los ojos, y de sus pecas, y de su acento al hablar español, dice. La familia tenía que haberse quedado hasta fin de mes, pero, a pesar de las quejas del joven, han decidido regresar a Perpingan esta mañana temprano.

-Ni hemos podido despedirnos, me ha dicho, con la cara desencajada. La veo llorar mientras se acaba su Cola-Cao entre lágrimas, y pienso en qué ha quedado detrás de estos atentados de Barcelona y Cambrils. En cuántas historias han quedado sesgadas este verano. Tanta muerte y desolación de quienes murieron o fueron heridos, con sus familias rotas para siempre, es el dolor mayor. Aún somos muchos quienes seguimos sin entender cómo pudo pasar. Pero, a pesar de que le digo a Joana que hoy en día, con el Skype y tantas tecnologías, podrán seguir en contacto,  intuyo que su dolor es el más grande para ella. Regresará al estanco de los bajos de nuestro piso. Cuando se serene y haya desayunado. Lo que aún no ha calibrado es que ese trabajo quedará interrumpido, porque parece que Lola, la propietaria, ya ha comentado por ahí que, con la bajada de clientes, no necesitará seguir contratando a nadie de refuerzo.

La explosión de aquella casa de Alcanar, detonante de unos ataques improvisados pero letales, dejando minúsculas historias por abrir y  grandes heridas por curar.



domingo, 20 de agosto de 2017

Tranvía para un corazón


Siguiendo una iniciativa de María Perlada, he conocido un blog que me ha encantado. Rezuma humanidad y ternura, madurez y literatura, latidos con corazón

Es este. http://ameny-eleden.blogspot.com.es/?zx=a1955743d190dcf1


Desandando el sendero, su piel sabía a limones del sur, a savia de higuera,  a luna blanca, a voces olvidadas de un punto ciego del camino.

Se dio de bruces con la arena de otros páramos, con ecos de un pasado que enterrar, con los cantos rodados de otras orillas, con la misma luz y el mismo olor a salitre, pero en nada parecido.


Galopando en el tranvía de los recuerdos, se vio con menos años y mejor tipo, pero con el mismo anhelo, el de descansar al remanso de unos brazos, abiertos y ligeros, como una reconocible segunda primavera en flor.


sábado, 19 de agosto de 2017

Esa pelirroja

Óleo de Modesto Trigo

La vio entrando en una corsetería Era la vecina del quinto. Imaginó sus curvas entre satén y blondas, en un vestidor con espejos a ambos lados. Podía ver los ligueros sobre su piel blanca, en un incisivo contraste con un negro azabache.

La pelirroja de sus sueños se deleitaba ante su propia imagen, en posturas que ensalzaban su pecho y realzaban sus ancas. Sintió el aroma denso y floral que la envolvía, y que tantas veces le hicieron soñar en el ascensor. Al momento notó cómo su corazón se aceleraba, sintió la sangre bombeando con fuerza a sus piernas, el rubor bajo su ombligo y la dilatación en sus pupilas.


El golpe contra la mesilla de noche hizo caer la lámpara de tulipa roja, el despertador con radio y la última revista del Play-boy, donde una pelirroja seguía sonriendo, provocativa, a alguien que no era él.

viernes, 18 de agosto de 2017

Barcelona de luto

Imagen tomada de Internet

Desde el día quince son las fiestas del barrio de Gracia. Las calles se engalanan y  los vecinos  se implican en la confección de esos escenarios. Desde primeros de Junio, en la casa Batlló de Gaudí se ofrecen las nits mágicas, donde en tan bello .lugar se ofrece música en directo, visita y consumición a un precio razonable. El mercado de la  Boquería, sito en las Ramblas, es otro clásico de Barcelona.. Ese mercado, así como la propia rambla de las flores y la Plaza Catalunya son atracciones  turísticas de por sí  y punto de encuentro de foráneos y residentes. Pues bien,  Paula, Lola y Silvia, la primera de Sabadell y la segunda de Mataró  habían quedado en Gracia para, con Silvia, del barrio en fiestas, dar una vuelta y callejear por allá. El plan era ir luego a Plaza Catalunya y hacerse un café en el último piso del Corte Inglés, buenas vistas y temperatura óptima, para seguir por las Ramblas y acabar en la terraza de la casa Batlló.

Los jueves es el día en que se reunían en el  taller de escritura de un casal, pero en Agosto estaba cerrado, así que habían decidido organizar un encuentro estival con todos los participantes, aunque al final sólo las tres habían podido apuntarse `a pasar  una tarde de ponerse al día paseando.

Hoy, en sus casas, recuerdan el terror vivido en la Plaza, cuando vieron llegar más y más coches de policía y ambulancias, así como la confusión posterior. Algo gordo había pasado ante el Liceo, ante el mercado, en la zona peatonal central con un Miró dibujado en las baldosas. Sí, algo gordo había pasado, que gente con la mente atiborrada de odio, rezumantes de rencores e ideales putrefactos, habían decidido sembrar el miedo en la ciudad condal. No hay un lobo solitario. Otros lobos en Cambrils se habían estado afilando los dientes.

Las tres han pasado la noche en vela, porque además del dolor por lo ocurrido, el conductor de la furgoneta enajenada, sigue en paradero desconocido. Se había dado a la fuga.

De Internet 


miércoles, 16 de agosto de 2017

Pajilleros de Internet

De una exposición de Barcelona. Sorpréndeme es el´título

Los granos, tan sólo los granos de un acné furibundo fueron los culpables. No llegó a poder bailar con ninguna chica de las que veraneaban en el pueblo. Por esos cráteres y volcanes que parecían burlarse de su necesidad de amar.

No tuvo la suerte de otros jóvenes, que volaron como golondrinas de abril a la ciudad. No hubo para él chicas de facultad, ni la facultad de acercarse a los escotes que llamaban a sus ojos como sirenas sin mar
.     
Con internet en el pueblo podría echarse a volar, se dijo. Y se hizo niks para Facebook, twiter  blloguer e instagram,y aprendió a hacerse pajas baratas, ante mujeres, o supuestas hembras de rompe y rasga, que ni soñando podría conquistar.

Con tan poca experiencia real de las pieles, y de los senos, y de las grupas, y del anhelo de una real hembra, se puso a escribir sobre sus ficticias dotes amatorias.

Consiguió eyaculaciones sin parangón, manchas que desbordaban el ordenador, y el vaso de su gin-tonic, y su desabrochado  pantalón, y que le dejaban la mano derecha sucia, mientras que con la izquierda  pretendía ir de galán  con la internauta de turno.

Un día, célibe aún a pesar suyo, se miró al espejo y descubrió que su cara había dejado atrás las huellas de su acné juvenil, se vistió de gala y se fue a un puitclub, donde no consiguió penetrar a Eva, ni habría podido conseguirlo Marylin en persona, aunque logró que ambos se echaran a llorar.

Y ahora él es un grano en internet

viernes, 11 de agosto de 2017

Mediterráneo



Ese mar nuestro.
Ese mar chico y blanco
pintado de azul.
Ese mar de las pequeñas cosas.
Ese mar de los pasados gloriosos,
y de los mejores recuerdos

MI MAR

jueves, 10 de agosto de 2017

Compañía para un gato

De https://elbicnaranja.wordpress.com/, 2013


Paula llegó el sábado, como cada verano, para visitar a sus abuelos, amén de para dar tregua a su madre, y así proveernos de risas infantiles a nosotros. Somos esos canguros gratuitos para mantenerla ocupada en los meses de vacaciones escolares. Y nos encanta ya que, salvo en estas semanas, estamos en la casa de la playa más bien aburridos. Tenemos un gato anciano y rubio que duerme sobre la sábana de la niña cuando ella nos acompaña. Aunque lo correcto es decir que “teníamos”. También habita con nosotros un pez  sordo y naranja que recorre su esfera de cristal dando besos al aire, y que entretenía a Lego cuando las moscas dejaban de ser la mejor fuente de inspiración para el felino.

Esta mañana la nena madrugó. Echaba de menos a Lego, me dijo. Está en el cielo de los gatos, le he respondido, y es feliz allí. Cuando me he asomado a mirar a la playa la he visto.
A mi pregunta de qué hacía ha respondido, sin mover más que la cabeza, ante este cielo, azul hoy como pocos días


-Espero a que Lego se lleve a su amigo para que no se aburra en el cielo.

viernes, 4 de agosto de 2017

Amnesia de un te quiero


Imagen de Pedro Riverol Sicilia

Siguiendo la iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/


La historia de mi vida es una historia llena de impulsos. Eso sí, hacia las mujeres únicamente. No me tentó el poder ni el dinero, ni el estatus o la gloria. Tan sólo esas miradas de hembra que escondía una lucecita verde, como de taxi libre.

Esos impulsos que vestí de sexo para dejarlos en el cajón de los olvidos, ahora, que el respirador de mi unidad de la UCI empieza a soltar pitidos, me recuerdan verdades a medias. Tras alguna sé que sentí rencor, con alguna otra sólo rabia, con algunas un ansia de venganza por quien me tocase en el coro de la parroquia, y con ninguna amor. 

Quiero creer que eran impulsos nacidos de un ardiente infierno que no podía o no aprendí a contener.

Ahora, que la vida se me escapa como el humo de los habanos que gocé, entre los dedos no me queda ni un color amarillento de fumador empedernido. No quedan ni las brasas de un fuego. Ni una voluta de mi ayer, porque hasta eso se ha diluido tras el accidente. 

Tanto cuidado en no dejar huellas ni pistas en cada violación, para acabar encerrado y preso, mucho más preso que en un penal.

Quiero recordar a una mujer. La única a la  que no forcé. Se  llamaba Eva. Me vienen a la mente algunos bustos, pero no reconozco ni una mirada en ellos, ni una boca que alguna vez susurrara a mi oído un “Te quiero”, tampoco la de Eva.

Lo que no puedo recordar es si llegué  a hacer una declaración de amor. Aunque fuera una sola vez.

martes, 1 de agosto de 2017

Ese footing mañanero


He salido a pasear por el paseo marítimo. Bien temprano, por supuesto. He visto a dos abuelos con un carrito de compra convertido en portador de sombrilla, tumbonas y toallas, y los imaginé tomando un privilegiado lugar en la arena, bien cerca del mar. Poniendo la pica en Flandes, como quien dice. Pero amén de paseantes con perro, me ha sorprendido el ejército de practicantes de running, de variopintos aspectos.

Entre el gordito vestido de nike y con sus croissants en una bolsita, y esa chica con cascos que iba a buen ritmo y canturreaba, había un cincuentón con aperos de “es que sin gym no puedo vivir”, la señora de “vamos a hacer como que corro”, a la que he acabado adelantando, la pareja conjuntada, seguramente casi de estreno de  cartilla de familia, y un sinfín de treintañeros mirando a ratos sus pulseras.

El sonido del mar es mucho más acentuado cuando sigo el tramo de las calas, con sus pinos y sus curvas, pero claro, llegar allí implica mayor esfuerzo, ya que hay que confitarse una poderosa subida.




domingo, 30 de julio de 2017

Vacaciones para olvidar


La huelga de metro me pilló a la ida, y las nuevas medidas de seguridad me pillaron a contrapié. Primero con los zapatos, que tanto me habían costado abrochar. Luego con el pitido del arco detector de metales, que provocó un cacheo por parte de una agente concienzuda, tal vez con tendencias lésbicas. 

En el avión todos sentimos las turbulencias, pero sólo yo derramé un café con leché, por llamarle de alguna forma, sobre su propio pantalón. La estancia bien, para qué decir mentiras, pero al cambio todo me parecía barato, así que compré cosillas de recuerdo. En cada lugar. La última noche hice  el equipaje de regreso. Me costó lo indecible cerrar la maleta roja.

En el check-in, la señorita insistió en que había de disminuir el peso. El de la maleta. Ya me parecía a mí que eso de costarme tanto moverla era porque pesaba más de veinte quilos, así que abrí y rebusqué entre los objetos pesados, para dejar atrás lo que no me era tan preciso. Quedó una colina informe a mis pies, entre suvenires y ropa.

El avión de mi vuelta venía a rebosar de españoles con bolsas. Ni siendo un crack con el tetris se podía acomodar tanto bulto. Mi maletín de mano acabó entre mis piernas. No hubo turbulencias pero el tipo de al lado, obeso y roncador, impidió que yo pudiera dar  ni una cabezada.

El Prat nos recibió con luces en las pistas y con una huelga de taxis. En mi caso, además, con una sed del demonio y un estado de nervios de aquí te espero. Tuve que entrar en un bar para beberme un botellín de agua. Digo yo que sería allí donde me dejé las llaves, pero al fin llegué, exhausta, a la puerta de casa.

Rebusqué a fondo en el bolso pero no contenía ni el rastro de unas llaves. Al fin tuve que llamar a Pablo, quien aún conservaba un juego. Precisamente tuvo que ser mi primera llamada al llegar. A mi ex marido. Se mostró atento y cargó con la maleta, pero al llegar al piso quedó claro que mi viaje no había hecho que se olvidara de mí. Me arrinconó sobre el mueble del recibidor, entre bromas sí, pero sin gracia alguna. Cuando se fue llevé el maletón al dormitorio y vi el desorden, los cajones abiertos y el joyero boca abajo, y entonces ya sí que hundí. Me metí vestida en la cama, entre lágrimas de rabia. Mañana miraría el comedor, donde no esperaba encontrar portátil ni consola, pero mañana ya sería otro día.

viernes, 28 de julio de 2017

Inmortalizados en burbuja de lluvia

Imagen de Raquel Rodriguez Suarez

Inspirado en  la propuesta de https://elbicnaranja.wordpress.com/

Paula y Luisito gozaban de la libertad de vestirse de lo que quisieran. Cerca de su casa pasaban los trenes que iban a cualquier lugar que la enciclopedia mostraba como ciudades, y que ellos no creían poder visitar jamás.

Tenían el permiso paterno para irse a dar una vuelta tras la siesta, y ellos llevaban semanas posando en la alameda del pueblo, poco concurrida a las cinco de la tarde.

Ese día aciago, en el que desaparecieron para no volverse a hallar, se habían colocado unos trapos, fingiendo ella ser un hada madrina bruja y él un arlequín loco, y como cada viernes, posaron para los viajeros. Consistía en quedarse quietos por un minuto, mirando al convoy. Luego volvían a casa. 

Al llegar la noche les echaron en falta. Y hasta siete días después les estuvieron buscando, con ahínco ,pero sin resultados. En los años sesenta los críos que desaparecían no armaban tanto revuelo en los medios de comunicación como ahora. Los padres, afligidos, acabaron por darles por muertos, entre sollozos y réquiems sin ataúdes para olvidar.


Desde entonces corre la voz, de que, desde el tren de Ourense a Monforte de Lemos, cuando llueve, si miras hacia poniente, ves burbujas irisadas. Todas ellas con Paula y Luisito viviendo en ellas. Inmortales en su pose frente al destino de un billete de tren. 

jueves, 27 de julio de 2017

La maleta roja

De Google

Están llamando a mi puerta. Me pongo a fisgonear por la ventana. Me acechan.  Ya no me cabe duda. Anoche era un tipo con cara de facciones oscuras, sudamericano seguramente, y hoy una chica flaca que ahora mira su móvil mientras, de soslayo, consulta la puerta de mi casa.


El viaje fue maravilloso. Compartí con una barcelonesa los paisajes que siempre quise, de esa jungla costarricense que anhelaba conocer. En el Prat cogí mi maleta de la cinta, roja, con su adhesivo de un sol sonriente amarillo y llamativo. Llegué con tal cansancio y tantas ganas de regresar a casa que no abrí mi equipaje hasta ayer. No era el mío. Contenía ropa de mi talla y unas bolsitas con harina, seguramente con harina de maíz, porque los pasajeros que subieron en Madrid venían de un vuelo procedente de D.F, así que pensé que sería para hacer tortitas para tacos. Abrí las bolsas, las quince,  y las vacié en el wáter, tirando de la cadena después. Ahora dudo si fue una buena idea.

miércoles, 26 de julio de 2017

Vacaciones en la ciudad


Mi vecina me ha dejado al cargo de su correspondencia. Además de regarle las plantas, dejar la luz de su cocina encendida y cerrar puertas y persianas por las noches. También he de abrir las mismas persianas por la mañana y poner comida al loro antipático que tiene. El bicho es tan borde que monta una escandalera cada vez que entro. 

Cada verano me pregunta cuándo me voy yo de vacaciones, y cada vez le respondo que yo no salgo de vacaciones porque no me lo puedo permitir. En contrapartida,  cada año, ella se ofrece a vigilar mi casa en mi ausencia, que no se produce.

Hoy ha llegado la tercera carta del juzgado número dos a su nombre, y, ante la sospecha de que pudiera ser algo grave, la he abierto.  Era sobre un impago a un hotel por un mes de estancia en Génova, de hace dos años.

Me tiene dicho que no la llame, salvo por una grave emergencia, pues el rooning es caro, pero este año ya no es impedimento, así que la he llamado.


-      -  No te preocupes, me ha dicho, seguramente lleguen más. No me da la gana pagar una fortuna por gozar de mis vacaciones. Luego en el juzgado niego que haya sido yo la hospedada, porque puedo demostrar que no he dejado el piso ningún mes de Julio.

viernes, 21 de julio de 2017

Solo por primera vez

Siguiendo una iniciativa semanal; https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/07/21/viernes-creativo-escribe-una-historia-196/#comments

Imagen de Geir Mosed

No entiendo qué ha pasado. Eva ha compartido mi vida. Mi alcoba. Mis expectativas de futuro. He recorrido su  piel como un explorador sin prisas. Me he perdido entre sus lunares como entre laberintos de recorridos imposibles,  y creía haber llegado a las grutas de sus razonamientos y esperanzas. Creía haber atisbado los precipicios de sus miedos y anhelos. Pero no.

Cuando llegó anoche y, entre la ensalada y la tortilla puso a relatarme sus andanzas con Luis, su compañero de redacción, no podía entender de qué me hablaba. Era absurdo pensar que, mientras seguíamos embarcados en la planificación de mi estancia en la Universidad de Groninga, prevista para Agosto, ella estaba construyendo una relación ajena a mí, y en su propio centro de trabajo.

Lo que más me ha dolido es que insistiera en que pusiera en mi equipaje protección solar de 50 por si al final podía acompañarme la primera semana, porque, como dijo hace pocos días, sin ella se quema los hombros y la espalda con facilidad.

La miro dormida por última vez. Cierro las maletas y llamo a un taxi. Mañana, cuando ella se haya ido, empezaré a reconstruir mi vida. Solo, por primera vez.

martes, 18 de julio de 2017

Tart, la pequeña gran perra


Ella, la cachorrita abandonada en un contenedor de basura y que fue llevada a la perrera, ha partido. A un cielo perruno, imagino,  donde los olores de la comida llenarán la trufa de su nariz, de sensaciones cálidas y amables.Todos los olores de la cocina, y del comedor eran su inspiración perpetua.

Mi hijo, de  diez años entonces,  se enamoró de su mirada hambrienta de mimos y pasó a formar parte de mi familia. Ya sé que cada uno siente que su perra es la mejor, o su gato, lo sé, pero sobrevivir a tres niños no es fácil, y ella lo hizo. Les hacía de portero o de jugador de fútbol, con el peligro de una pelota mayor que ella. Les quería salvar del mar y casi se ahogaba por querer que salieran del agua. Fue confidente de adolescentes y hasta ha conocido a las nuevas adquisiones de la familia, porque los niños crecen y se hacen hombres. Y buscan parejas que acepten a la mascota.

Y ha tenido una vida que no hubiera podido imaginar atada a la barra de un contenedor. Y nos ha dado una compañía inmejorable. Y hoy, tras un par de días de sufrimiento, y luchando por su vida, ha partido.

http://albada2.blogspot.com.es/2013/11/poema-plasta-para-nuestra-mascota.html

Hasta siempre Tart.