viernes, 29 de diciembre de 2017

Burbujas

Imagen de Lu Wenpeng

Te vi. Hoy al fin te vi. Me hallaba sentada, como siempre, en mi burbuja. Donde me refugio de las lluvias de los adultos, de los truenos del colegio donde me riñen porque en mates soy tan mala, de las reprimendas de mi madre cuando me ensucio al jugar a fútbol en el patio.

Te vi en otra burbuja, primero trastabillando en tus intentos por huir, hasta que al final has echado a correr. Te he envidiado, porque yo misma intenté en otras tormentas huir corriendo, como tú, y no lo conseguí.  Lo que logré fueron dos hematomas en las rodillas y un chichón.

Te miro, intentando averiguar qué movimientos he de hacer para conseguir mantener el equilibrio. Ese que me permita mantenerme de pie aquí dentro, para luego echar a andar y dejar atrás las torrenciales lluvias de mi desesperación.


Lo que ahora pienso, entre la envidia teñida en rabia que me alimenta, es hacia dónde irás, y si en ese lugar podrás romper la burbuja. Porque me pregunto si hay un lugar donde yo pueda hacer añicos la mía.

Siguiendo la iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/


viernes, 15 de diciembre de 2017

La fría decisión

Imagen de Oimiakón, la ciudad más fría ( Siberia)


La espera había desafiado a la razón. El invierno había congelado los cables que conectaban el corazón a los sentimientos, y Natalia había decidido salir de la casa donde se refugiara a esperarle.

Dejaría atrás la nieve acumulada de las dudas sobre su pasado, las oscuras sensaciones de ser engañada, la amarga espera de que al fin le dijera quién era en realidad.

Ese hombre que llegó con el frío, había desafiado a su mente analítica y desabrochado su alma, dejándola en jirones de anhelos. Los encuentros habían desatado promesas de primaveras que, mirando desde la ventana, sabía que no llegarían jamás.

El semáforo en verde le permitía cruzar la línea entre deseo y realidad. 


Siguiendo una iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/12/15/viernes-creativo-escribe-una-historia-217/#comments

domingo, 10 de diciembre de 2017

El banco vacío

Imagen de Google

Cuando el mar se desbordaba por los senderos de las hormonas de los quince abriles, les pudimos ver, tras el instituto cercano. Exaltando a los mejores instintos de un amor al abordaje. Ese inexperto, torpe y apresurado. Sin más ley que la de dejarse llevar por la ceguera, ignorantes ambos del uso de los bastones blancos.

Este invierno está distinto el ecosistema de parque. Las cotorras han colonizado la zona de las palmeras, mientras que las palomas parecen ser cada día menos, y más feas.

Ayer vi al chico del pantalón bajo, y del ardor encendido, sentado en el respaldo del banco de madera. Observaba la alineación perfecta de las palomas que montan guardia, sobre el tejado de una caseta. Como otras tardes. Pero a ella no la vi llegar.

Hoy un vacío rodea al banco. No seré yo quien me siente en él, a leer el diario. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Diciembre con impulso

Catedral de Burgos bajo la nieve, Sorolla

Diciembre llegó puntual a su cita de otoño. El calendario dejó ir otra lámina, dejando un conjunto de planes reducido a su mínima expresión. Ante la consternación de todos, el frío había llegado con adelanto, y nevaba en casi toda la península

Bajo la foto de un glaciar argentino, el mes se estrenaba en viernes, como  pidiendo un último impulso para superar, vivo, un año extraño.

Mientras las noches le dejasen dormir, las telarañas irían tejido recuerdos que enviar al baúl de los olvidos, para afrontar el último mes con un ánimo dispuesto a tales fechas. La amistad se renovaría, la familia se reuniría, y la felicidad impostada de las fechas, debía pillarle sin esa cara de vinagre que el espejo, empecinado, le mostraba cada día.


Se cuelan por entre las cifras, nuevamente, los planes de navidad, y de alegría. 

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Cien mil visitas, gracias cien mil veces


No suelo mirar eso de las estadísticas del blog.

Hará siete años que abrí esta ventana al mundo. Sin objetivos previos, por lo que recuerdo. Si no cuenta el goce de escribir, que es lo que me mueve.

Como curiosidad, la entrada más vista ha sido  
https://albada2.blogspot.com.es/2015/11/la-mujer-escultural-de-daniel.html 

con 1.554 visionados

Seguida de cerca por 
https://albada2.blogspot.com.es/2011/12/guiso-de-amor.html 

con 1. 035 visionados

En estos años, mi vida ha cambiado, en parte por y gracias a esta afición. En parte, porque la vida sigue siempre, de manera independiente a nuestros planes. Pero mantengo vivo, con ausencias y diques secos, este rincón blanco, donde relajarme, imaginar y sentir.

Gracias por leer. Siempre


lunes, 27 de noviembre de 2017

Nubes con mar


Imagen de Aguirrefoto

Salió al fin el sol,
Entre nubes rojizas sobre el mar.
A trompicones,
Invitándome a soñar.

Con las hilachas del sueño de la noche.
Con los algodones rosas de rocío.
Con los destellos de sol a contramano.
Con la mirada de tu piel por todo abrigo.

El reloj persiguió al desayuno,
Los avatares del día fueron pasando,
Las gaviotas marinas se durmieron,
La tarde, entró de refilón entre mis manos.

Nuevas nubes tiñeron los tejados,
De sombras dibujando nuevas formas.
De palmeras, de peces, de serpientes,
De sirenas, de imposibles caracolas.

La noche apuntaba a la tormenta.
Las nubes tapiaron los reflejos
De las estrellas dibujando nuevas formas
Que pudiera recrear en mis espejos

martes, 14 de noviembre de 2017

Nostalgia de azar

Imagen de aguirrefotobcn

Te vi la otra tarde, y por no poder controlar mis latidos, tomé la bocacalle que se abría a mi paso.

Reviví, por un instante, el beso que nos dimos en el portal de tu casa, y el trémulo aroma de mis nervios a flor de piel. Volvió a mí el olor de tu colonia y el tacto de tus manos sobre mi cuerpo deshojado, tus dedos sedientos  bajo la blusa azul que desabrochamos entre los dos, rompiendo un botón. Recordé tu torpeza con el broche de mi sujetador, y la impericia de mi mano con tu bragueta de jean, y la música de jazz que salía de un bar y alfombraba la calle, y esa dejadez del tiempo decorando el dormitorio de tu piso de Sants. Regresé a esas noches imborrables de luna y besos, de jazz y versos, de abrazos cómplices naufragando en el mar de un presente intransitable.

Por eso tomé la bocacalle, sin dar opción a que el azar, como entonces, nos dejara ver qué tanto de mentiras y verdades nos llevaron a romper el espejismo de amor que fabricamos, en ese otoño de matrimonios fracasados.

Ibas solo y parecías pensar en voz alta, como antaño. Tan abstraído, que bien segura estoy que no me viste. Cuando luego tropecé contigo, al salir del Viena, donde me refugiara de mis nostalgias, hemos dicho "perdón" a la vez. Por una fracción de tiempo, imposible de medir, creo que me miraste, y que me reconociste. Seguramente algún torbellino de ayeres en mis brazos recorrió tu espalda atribulada. Seguí caminando  sin volver la vista. No me giré, así que sólo puedo afirmar que sentí tus ojos en mi espalda, como en las noches de Abril. Aquellas en las que afirmabas que nada iluminaba la oscuridad como mi piel desnuda bajo la luz de la luna.


Aunque pudiera ser que, ni antes ni después me conocieras, y todo haya sido una ilusión, de ese imposible azar que nos unió. Tal vez.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Encapuchado nocturno

Imagen de Aguirrefoto


Querida Elena

Me explicas en tu carta, que, con los años, te has vuelto un poco maniática; que al levantarte,  apoyas primero el pie derecho, y que siempre duermes en el lado bueno de la cama, el izquierdo. Al leerlo me ha parecido una cuestión de lógica más que de “manía”. El lado bueno de una cama doble, imagino que es un ocupar el espacio al que uno se acostumbra durmiendo acompañada, así que no le he dado importancia, por supuesto.

Cuando, por tu traslado a Sevilla, te vi por última vez, me seguiste pareciendo la mujer fuerte, equilibrada y madura de siempre. No entiendo cómo dices en tu carta, tan tranquila, que hace unos meses sorprendiste a un hombre bajo tu cama, quien dormitaba tranquilo, y que se lo permitiste. “Además, bajo el lado bueno de la cama”, dices enojada en tu misiva. Que le viste tan tranquilo que no te atreviste a decir nada. No te entiendo, la verdad.

Me explicas que aquella primera vez descansaste tan bien que hasta media mañana no recordaste el incidente, y eso ya me preocupa  un poco, pero cuando afirmas que eso ocurre cada noche; que siempre, cuando miras bajo la cama, está el señor de la capucha, como tú le llamas, dormitando, pero que de día nunca le ves, y que jamás habéis cruzado una palabra, he estado a punto de llamar a la policía.

Me refieres que tu vida es normal, como siempre, y que has aceptado la situación porque hace una semana decidiste cambiar de lado de la cama, y yo ya no sé qué pensar, porque desde hace un par de días, la sombra de un encapuchado hace el amago de pararse en la puerta de mi habitación.

Retomando una idea, en forma de misiva

sábado, 21 de octubre de 2017

Otoño en los poros

Imagen de Aguirrefoto

Siento el otoño en cada puesta de sol en este mes de Octubre. 
Con marejadas de sentimientos y banderas. 
Con un paréntesis hacia lo importante del día a día. 
Con aparente dejación de los problemas reales.
Miro el mar, tan cambiante y poliédrico como el hombre
y me reconcilio con la realidad de este otoño en mi voz.


domingo, 15 de octubre de 2017

Deseos para ser cumplidos

Imagen de Michael Pederson

Su abuela le había dicho que los dientes  de león podían concederle un deseo. Que cuando encontrara uno, podía pensar en eso que quería, y que lo imaginara. Que luego soplase con fuerza sobre la cabeza de la flor y dejase que cada corpúsculo, liviano y espigado, hiciera su danza ligera hasta llegar al suelo.

Ella siempre lo hacía. Había días en que encontraba por docenas y entonces se limitaba a hacer volar a tres como mucho. Le habían contado el cuento del genio de la lámpara de Aladino y consideraba que tres era el número máximo.

Ayer fue su cumpleaños, y, antes de apagar las velas,  pidió un deseo, pero en la noche, acelerada aún por el día de juguetes nuevos, de familia y de ruidos infantiles, se puso a pensar en que mejor que no se cumpliera lo que había deseado ante el pastel de Bob Esponja.

En realidad no quiere que su compañera de pupitre se muera, lo que quiere es que sus piernas necesiten aparatos, como los que ella ha de llevar. Ha deseado muchas veces no precisarlos, pero su madre y el pediatra le han explicado que quizás nunca pueda caminar normal.

Hoy anda buscando cómo desear que no se cumpla su deseo  de soplido de velas, pero la única planta que encuentra está acotada y su madre no la deja que se acerque. Sólo puede mirarla, pero no tocarla. Cuando  llega al cole se inquieta al no ver a Margarita, la estúpida que no para de burlarse de su manera de caminar. Cuando llega la hora del patio sigue sin aparecer por más que Marta mira hacia la puerta. Sus nervios han ido creciendo. No puede concentrarse ni disfrutar de nada. El malestar  está en  un manojo de arrepentimientos y de alivio, hasta llegar a dolerle la tripa.


La señorita Pepa, percatándose de su estado, la ha llevado  a un rincón para interesarse por lo que la inquieta. Cuando le dice que Margarita estará toda la semana sin ir al cole, porque está de vacaciones con sus padres, algo estalla dentro de Marta, quien se echa a llorar. 

Por iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/10/13/viernes-creativo-escribe-una-historia-208/

sábado, 14 de octubre de 2017

Canto al otoño



Las hojas en un charco recién formado, me hablan de verdes que hacen su metamorfosis anual para poblar los bosques de infinitos ocres, y de la lluvia que empapa la tierra para ser otoño en mi mirada.

Me siento,  para sentír la llegada de la estación de las castañas. La que guarda dentro de ella, la futura primavera en flor.


lunes, 2 de octubre de 2017

Tras el 1-O

Tomado de Google
Pasó el domingo negro y me da igual lo que subyaciera debajo de un órdago independentista o tras la negativa al dialogo de un Estado.

Me dan igual los objetivos políticos de esos que dicen representar al pueblo. Haber llegado a un punto de no retorno, a ese choque de trenes anunciado, no justifica lo que, aún esperable, se produjo.
  
Como en este siglo los actores llevamos cámaras de vídeo y de fotos en nuestra mano, he visto imágenes que pensé no volver a ver. Me han producido náuseas, y lo que es peor, recuerdos que no deseo que las generaciones actuales puedan grabar en su retinas y en sus corazones.

Me da igual si este referéndum tenía o no garantías, pero cabía la opción de dejar que fuera como el 9N de 2014, cuando se pudo expresar pacíficamente el ideal de algunos, cada vez más, catalanes. Pero no. El partido del poder asumió la responsabilidad de usar la agresión ante la no violencia.


Mala, muy mala manera para tender puentes de diálogo. Pésima versión del poder, si es que no lo ilegitima.

No pienso poner vídeos. No creo que sea preciso.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Sonrisas de post-realidad

Imagen de Daniel Rueda

Le ofrecieron la luna y ella puso en su falda una sonrisa. Buscó escenarios, paseando por la ciudad de las consignas y se detuvo ante dos ventanas ciegas de un blanco edificio, de la calle Siesta, cercana a la Plaza de las mentiras por desentrañar.


Estuvo ahí posando hasta que un tipo le preguntó el porqué de su sonrisa. En ese momento ella dejó sus manos libres y la falda se puso a ondear ante un viento de dudas, pero el fotógrafo había captado e inmortalizado a la mujer sonriente, la de la post-realidad

Siguiendo una iniciativa de 
https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/09/29/viernes-creativo-escribe-una-historia-206/

Antes del 1-O


Hace años que en Cataluña se ha convertido en un mantra eso de "España ens roba".  Estoy cansada de que la tele me haga ver de manera mono-temática, desayuno, comida y cena, el tema del "referéndum" en esta autonomía. Pero es que es muy grave. 

Lo es porque promueve bandos, los buenos y los malos catalanes, siendo los últimos los no independentistas. Quedan fuera los federalistas, los que desean referéndum con garantías y los que de hecho se puedan sentir a gusto en una Monarquía, pero sobre todo, deja fuera del binomio, a quienes pensamos que con un marco fiscal a la vasca, con un sistema más justo de hacienda, no habría problema. 

Una independencia no se la plantea ni el pueblo vasco, pero es que tendría repercusiones graves, como salir de la Eurozona y del euro. Grave, sí, pero a un nivelr macroeconómico y de importación-exportación. Pero hay aspectos cotidianos preocupantes como quedarse sin cobrar pensionistas, jubilados y parados hasta que  la nueva república pudiera hacer sus finanzas y las cuotas de la Seguridad Social y del Inem , en manos del Estado ahora, pudieran ser transferidas al nuevo Estado.

Hoy se plantea desde la CUP., el 8% de los votos, clave para nombrar president, y quienes no aceptaron para el cargo al Sr Mas por su cercanía con gente inmersa en los 3%,  está en la línea de defender que si el referéndum es opaco, por la imposibilidad de llevarlo a cabo con garantías, se dé por ganado en base a la gente que deseaba votar. Es decir, que la consigna al pueblo desde ayer,  es que se acuda a las 7 de la mañana, dos horas antes de la apertura de los posibles lugares de votación,  porque se puedan fotografiar colas inmensas para votar y esa imagen poderla usar como lectura de que el referéndum, vinculante, la ha ganado el a la República catalana.

Reviso la historia y acaba cuadrando. 

En 1983, ERC –que en la negociación del Estatut no defendió con CDC el modelo del concierto– fue la primera en proponer la primera reforma del Estatut que incluiría la reivindicación de un modelo de financiación similar al vasco. El entonces presidente de la Generalitat, Jordi Pujol rechazó esta propuesta

Lo cierto es que a lo largo de la década siguiente Convergència, el partido hegemónico en Catalunya, se centró en perfeccionar los beneficios del sistema autonómico al que se había acomodado. En 1993 lograría incrementar el volumen de los impuestos cedidos, parte del IVA y del IRPF y tres años más tarde volvería a aumentar la cuota del IRPF en el pacto del Majéstic a cambio de garantizar la estabilidad del gobierno de José Maria Aznar en minoría
Lo cierto es que tres años más tarde, en 1999 –aún bajo presidencia de Jordi Pujol– y luego en el 2002 –en los albores de la constitución del tripartito catalán– el Parlament de Catalunya tuvo la oportunidad de plantear un cambio en el sistema de financiación y reclamar, aún a sabiendas de que Madrid no estaría por la labor, un sistema de financiación similar la vasco y en las dos ocasiones se concluyó que esa propuesta no era viable en el marco constitucional todavía vigente.
Algo similar ocurriría después con el nuevo Estatut del año 2006. La propuesta normativa del renovado texto marco catalán se mantiene en el régimen general que ya estableció el primer Estatut aunque abre la puerta a que la nueva Agència Tributària de Catalunya pueda acabar cobrando y gestionando la totalidad de los impuestos siempre que así se acuerde con el Estado. Es decir, el mecanismo seguió basándose en una cesión del gobierno central, no en la definición de una soberanía sobre los recursos fiscales que genera Catalunya. El Estatut quería cambiar el sistema desde dentro el propio sistema. Y no funcionó. La sentencia del Tribunal Constitucional del 2010 certificó el error de cálculo.
En el 2012, Artur Mas, tras asumir la presidencia de una Generalitat en quiebra financiera, recuperó esta vez sí, la propuesta de una reorientación del sistema de financiación. De la multilateralidad regional a la bilateralidad vasca. Y eso mismo es lo que le fue a proponer al presidente del gobierno en una reunión celebrada el 20 de setiembre en la Moncloa en la que el presidente del gobierno le respondió con la Constitución en la mano: el pacto fiscal es inviable. La negativa fue acogida por Mas con una advertencia: “o aceptas el pacto a te atienes a las consecuencias”.
Rajoy optó por lo segundo. Y así acabó y empezó todo.
http://www.lavanguardia.com/politica/20170507/422339102883/financiacion-comunidades.html

Una lástima que haya tan poca talla política. Unos por no dar importancia a un disconfort y otros por tirar por los caminos de enmedio para contentar a un grupo del que es rehén 

sábado, 23 de septiembre de 2017

Otra trampa de los tiempos

Otra opción para escribefino
Pepe se casó con María Constanza, quien olía a primavera cargada de fruta. Quiso subir por el ascensor de sus afectos, pero ella le cerraba su corazón de amianto, porque esperaba a un jinete delicado que nadie enseñó  a ser a Pepe. El hombre había de ser bravo en el amor y la mujer sumisa en la alcoba. Le hizo un hijo en la noche de bodas, que se murió bien chico, y otro más tarde, que se olvidó de ambos en la ciudad.

El silencio fue inundando las agujas con las que ella tejía unos jerseys para nadie, que luego destejía  y volvía a ovillar. El silencio era el aderezo de sus manos en la cocina. El silencio era la sábana que la tapaba en las noches bajo las manos callosas de Pepe. Esa boca de fresa que él soñara con sembrar de  caracolas y espigas era un muro ciego, un pozo sin fondo, una negra nube que no podía penetrar


Pasaron los años y él  fue huyendo de su boca callada, y de sus brazos cruzados, y de sus miradas hacia el horizonte. La taberna se convirtió en el hogar donde él podía ser. Y escuchar, y comentar, y tal vez imaginar que su hijo volverá a verles, por rescatarles de tanto silencio. De tanta duplicada soledad

Tras la reja de los tiempos

Imagen de Cristina García Rodero
Siguiendo una iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/09/22/viernes-creativo-escribe-una-historia-205/

María Constanza quiso bajar su escalera. De uno en uno los peldaños. De sus silencios en la casa. Y de sus comentarios jocosos en la taberna. Dejarse seducir por sus laderas, para llegar hasta la sima de su alma, y para quedarse dormida en la enredadera de sus caderas.

Pasaron los años, y cual libélula en la orilla de su paisaje lunar de canela, fue picoteando sonrisas, pocas para ella. Fue señalando con el dedo, lo que deseaba y lo que tenía. Lo que anhelaba y lo que perdía. Con cada calendario caducado repasaba lo que la vida le iba quitando

Hoy, María de la Constanza, ahíta de soñares rotos y de blancas canas, espectadora del alba, sigue mirando a la calle, donde su hombre añorado, sentado en una silla de enea, disfruta de una vida que ella no supo darse.  Aunque sea contemplando la vida pasar.


viernes, 22 de septiembre de 2017

Adiós verano, adiós


Paula ha iniciado su segundo curso de Primaria hace unos días, y anda feliz por volver a juntarse con sus amigas. Está conociendo a su nueva profesora, y a sus nuevos deberes. Y a sus nuevos libros, y a sus nuevos dientes.

La hemos traído a la casa de la playa y se ha dispuesto a guardar sus aperos veraniegos. Cuando ha llenado el baúl con sus artilugios playeros me ha pedido una caja. Ante una de zapatos y otra de galletas, metálica y con dibujos, se ha aferrado a la segunda, y, parapetada tras ella, se ha encerrado en su cuarto.

A la noche, cuando le he preguntado qué había guardado en ella me ha respondido que era un secreto. Cuando el abuelo se ha puesto los auriculares de escuchar la radio, la nena se me ha acercado; y poniendo su boca en mi oído me ha explicado los tesoros que no quiere perder de este verano.

Ha ido recitando, con su mano haciendo pantalla para proteger sus palabras, una retahíla de frases entre las que tomaba aire, con cara de concentración. Creo que han sido estas: "Las muecas que he hecho con el niño holandés, las cosquillas de una ola en mi barriga, el frío de una gota de helado en mi pie, tus buenas noches con beso, el abrocharme las sandalias del abuelo, las arrugas de mis dedos tras los baños, la emoción de los castillos de arena perfectísimos, la luna escondida tras las nubes, el olor a mar con viento, el mirar del gato de tres colores que no se deja tocar, las carreras con el perro de los franceses y el sabor de la horchata del bar Gloria".

Seguro que he olvidado algún recuerdo suyo a atesorar, pero aunque así fuera, la caja de galletas, su gran secreto, sus sensaciones a recordar, dormirán hasta el próximo verano, en la estantería de su cuarto, que mira al mar. 



viernes, 1 de septiembre de 2017

Bajo la tormenta

Imagen de Kristina Makeeva


Yo iba en mi Citroën muy despacio, entre otras cosas porque el aguacero dejaba a mi limpiaparabrisas casi inútil. Había bastantes coches detenidos, esperando, imagino, que la lluvia torrencial nos diera una tregua, pero si yo me paraba del todo, interrumpiría el tráfico aún más.

Cuando el semáforo, que todavía funcionaba, se puso en rojo, la mancha clara de una mujer con paraguas se hizo reconocible. Lola, me dije. Mi amor por olvidar. La mujer que se me escapa entre los dedos como arena de una playa, y que no supe retener.

Estaba apostada bajo una farola del Paseo de Gracia, con el paraguas negro por fuera y con nubes blancas entre un azul cielo por dentro. Su melena rubia, siempre cuidada, ahora se aplastaba, húmeda y lacia rodeando su cara pálida y sus labios rosados. Sus zapatos de tacón dejaban ver el empeine inmerso en un charco, aunque parecía que no le importaba. Ni pareció importarle que el coche al que yo seguía dejase ir un súbito chubasco lateral hacia su gabardina beige y su bolso en bandolera. La vi chorreando agua, y lágrimas, y desazón. 

No dudé en abrir mi ventanilla y llamarla. Le costó escucharme. De hecho, me pareció que estaba en alguno de los universos lejanos donde solía acudir ante acontecimientos que .no acababa de entender, pero acabó por verme y su mirada adquirió vida.

Torció aún más su cabeza, dejándola por completo descubierta y se acercó. No pude convencerla de que subiera al coche. Mis ojos no podían desprenderse de la imagen de desamparo que desprendía. Arranqué cuando los pitidos de los conductores se oían intensos por encima de los truenos.


Por el retrovisor la vi de nuevo, inmóvil bajo la tormenta. Bajo la misma farola. Con su figura empapada, y con el lindo paraguas que le regalé hace un año,  apoyado sobre el suelo.

 Siguiendo la iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/2017/09/01/viernes-creativo-escribe-una-historia-202/comment-page-1/#comment-6375

sábado, 26 de agosto de 2017

Ahora, tras el tiempo muerto


En Barcelona se manifiestan ahora las autoridades, los primeros héroes del atentado y un pueblo unido contra la violencia. Ya conocido el desenlace del conductor de la furgoneta en Ramblas y los pasajeros del Audi en Cambrils, todos ellos abatidos, el estado de conmoción ha disminuido, pero no diluido.

Ayer paseé por las Ramblas. No hay sólo los altares de principio y sobre el Miró ante el Liceu. Hay  como una docena de lugares de recuerdo. Ignoro si corresponden a las personas atropelladas en cada punto, pero impresiona ver la variedad de lugares y de ofrendas. Y de lemas. Y de banderas. Y de peluches. Y de velas. Y de flores. Y de escritos. Y de…

Impresiona además que sigue llegando gente con flores frescas, con velas recién compradas, con mensajes nuevos, y con lágrimas de estreno que derraman, en silencio, ya sea persignándose o no, pero desde un dolor que no es fingido.


Ahora, cuando pase el tiempo muerto de los lutos, ahora, cuando vuelvan las luchas partidistas, los rencores añejos de algunos patriotismos y los egos de algunos políticos, será imposible que yo olvide que, por unos días, Barcelona fue de verdad la ciudad de la paz.

La concentración se llama NO TINC POR, No tengo miedo. El terrorismo es un plaga pero no me da miedo, lo que temo es esta sociedad que se define como españolista o catalanista. Es que la mayoría de gente que vivimos en Cataluña no entendemos esa dicotomía.  



miércoles, 23 de agosto de 2017

Diminutas historias

Cala de Miami playa, tocando a Cambrils

Le advertí que no se hiciera ilusiones pero Joana hoy ha llegado llorando como una Magdalena por Pierre. Tan contenta ella porque le habían pedido ayudar en el estanco, con sus dieciséis abriles, ha conocido el amor este verano. Podía pasar, claro. 
En Cambrils hay un turismo más familiar que de excesos etílicos, y se dan cita franceses que ven el pueblo como buen destino estival,  y que repiten año tras año. Pierre había entrado en el estanco con sus padres hace días y se fijó en ella, según me dijo, lo que no me había reconocido hasta hoy es que ella quedó prendada igualmente. De su manera de retirarse el pelo de los ojos, y de sus pecas, y de su acento al hablar español, dice. La familia tenía que haberse quedado hasta fin de mes, pero, a pesar de las quejas del joven, han decidido regresar a Perpingan esta mañana temprano.

-Ni hemos podido despedirnos, me ha dicho, con la cara desencajada. La veo llorar mientras se acaba su Cola-Cao entre lágrimas, y pienso en qué ha quedado detrás de estos atentados de Barcelona y Cambrils. En cuántas historias han quedado sesgadas este verano. Tanta muerte y desolación de quienes murieron o fueron heridos, con sus familias rotas para siempre, es el dolor mayor. Aún somos muchos quienes seguimos sin entender cómo pudo pasar. Pero, a pesar de que le digo a Joana que hoy en día, con el Skype y tantas tecnologías, podrán seguir en contacto,  intuyo que su dolor es el más grande para ella. Regresará al estanco de los bajos de nuestro piso. Cuando se serene y haya desayunado. Lo que aún no ha calibrado es que ese trabajo quedará interrumpido, porque parece que Lola, la propietaria, ya ha comentado por ahí que, con la bajada de clientes, no necesitará seguir contratando a nadie de refuerzo.

La explosión de aquella casa de Alcanar, detonante de unos ataques improvisados pero letales, dejando minúsculas historias por abrir y  grandes heridas por curar.



domingo, 20 de agosto de 2017

Tranvía para un corazón


Siguiendo una iniciativa de María Perlada, he conocido un blog que me ha encantado. Rezuma humanidad y ternura, madurez y literatura, latidos con corazón

Es este. http://ameny-eleden.blogspot.com.es/?zx=a1955743d190dcf1


Desandando el sendero, su piel sabía a limones del sur, a savia de higuera,  a luna blanca, a voces olvidadas de un punto ciego del camino.

Se dio de bruces con la arena de otros páramos, con ecos de un pasado que enterrar, con los cantos rodados de otras orillas, con la misma luz y el mismo olor a salitre, pero en nada parecido.


Galopando en el tranvía de los recuerdos, se vio con menos años y mejor tipo, pero con el mismo anhelo, el de descansar al remanso de unos brazos, abiertos y ligeros, como una reconocible segunda primavera en flor.


sábado, 19 de agosto de 2017

Esa pelirroja

Óleo de Modesto Trigo

La vio entrando en una corsetería Era la vecina del quinto. Imaginó sus curvas entre satén y blondas, en un vestidor con espejos a ambos lados. Podía ver los ligueros sobre su piel blanca, en un incisivo contraste con un negro azabache.

La pelirroja de sus sueños se deleitaba ante su propia imagen, en posturas que ensalzaban su pecho y realzaban sus ancas. Sintió el aroma denso y floral que la envolvía, y que tantas veces le hicieron soñar en el ascensor. Al momento notó cómo su corazón se aceleraba, sintió la sangre bombeando con fuerza a sus piernas, el rubor bajo su ombligo y la dilatación en sus pupilas.


El golpe contra la mesilla de noche hizo caer la lámpara de tulipa roja, el despertador con radio y la última revista del Play-boy, donde una pelirroja seguía sonriendo, provocativa, a alguien que no era él.

viernes, 18 de agosto de 2017

Barcelona de luto

Imagen tomada de Internet

Desde el día quince son las fiestas del barrio de Gracia. Las calles se engalanan y  los vecinos  se implican en la confección de esos escenarios. Desde primeros de Junio, en la casa Batlló de Gaudí se ofrecen las nits mágicas, donde en tan bello .lugar se ofrece música en directo, visita y consumición a un precio razonable. El mercado de la  Boquería, sito en las Ramblas, es otro clásico de Barcelona.. Ese mercado, así como la propia rambla de las flores y la Plaza Catalunya son atracciones  turísticas de por sí  y punto de encuentro de foráneos y residentes. Pues bien,  Paula, Lola y Silvia, la primera de Sabadell y la segunda de Mataró  habían quedado en Gracia para, con Silvia, del barrio en fiestas, dar una vuelta y callejear por allá. El plan era ir luego a Plaza Catalunya y hacerse un café en el último piso del Corte Inglés, buenas vistas y temperatura óptima, para seguir por las Ramblas y acabar en la terraza de la casa Batlló.

Los jueves es el día en que se reunían en el  taller de escritura de un casal, pero en Agosto estaba cerrado, así que habían decidido organizar un encuentro estival con todos los participantes, aunque al final sólo las tres habían podido apuntarse `a pasar  una tarde de ponerse al día paseando.

Hoy, en sus casas, recuerdan el terror vivido en la Plaza, cuando vieron llegar más y más coches de policía y ambulancias, así como la confusión posterior. Algo gordo había pasado ante el Liceo, ante el mercado, en la zona peatonal central con un Miró dibujado en las baldosas. Sí, algo gordo había pasado, que gente con la mente atiborrada de odio, rezumantes de rencores e ideales putrefactos, habían decidido sembrar el miedo en la ciudad condal. No hay un lobo solitario. Otros lobos en Cambrils se habían estado afilando los dientes.

Las tres han pasado la noche en vela, porque además del dolor por lo ocurrido, el conductor de la furgoneta enajenada, sigue en paradero desconocido. Se había dado a la fuga.

De Internet 


miércoles, 16 de agosto de 2017

Pajilleros de Internet

De una exposición de Barcelona. Sorpréndeme es el´título

Los granos, tan sólo los granos de un acné furibundo fueron los culpables. No llegó a poder bailar con ninguna chica de las que veraneaban en el pueblo. Por esos cráteres y volcanes que parecían burlarse de su necesidad de amar.

No tuvo la suerte de otros jóvenes, que volaron como golondrinas de abril a la ciudad. No hubo para él chicas de facultad, ni la facultad de acercarse a los escotes que llamaban a sus ojos como sirenas sin mar
.     
Con internet en el pueblo podría echarse a volar, se dijo. Y se hizo niks para Facebook, twiter  blloguer e instagram,y aprendió a hacerse pajas baratas, ante mujeres, o supuestas hembras de rompe y rasga, que ni soñando podría conquistar.

Con tan poca experiencia real de las pieles, y de los senos, y de las grupas, y del anhelo de una real hembra, se puso a escribir sobre sus ficticias dotes amatorias.

Consiguió eyaculaciones sin parangón, manchas que desbordaban el ordenador, y el vaso de su gin-tonic, y su desabrochado  pantalón, y que le dejaban la mano derecha sucia, mientras que con la izquierda  pretendía ir de galán  con la internauta de turno.

Un día, célibe aún a pesar suyo, se miró al espejo y descubrió que su cara había dejado atrás las huellas de su acné juvenil, se vistió de gala y se fue a un puitclub, donde no consiguió penetrar a Eva, ni habría podido conseguirlo Marylin en persona, aunque logró que ambos se echaran a llorar.

Y ahora él es un grano en internet

viernes, 11 de agosto de 2017

Mediterráneo



Ese mar nuestro.
Ese mar chico y blanco
pintado de azul.
Ese mar de las pequeñas cosas.
Ese mar de los pasados gloriosos,
y de los mejores recuerdos

MI MAR

jueves, 10 de agosto de 2017

Compañía para un gato

De https://elbicnaranja.wordpress.com/, 2013


Paula llegó el sábado, como cada verano, para visitar a sus abuelos, amén de para dar tregua a su madre, y así proveernos de risas infantiles a nosotros. Somos esos canguros gratuitos para mantenerla ocupada en los meses de vacaciones escolares. Y nos encanta ya que, salvo en estas semanas, estamos en la casa de la playa más bien aburridos. Tenemos un gato anciano y rubio que duerme sobre la sábana de la niña cuando ella nos acompaña. Aunque lo correcto es decir que “teníamos”. También habita con nosotros un pez  sordo y naranja que recorre su esfera de cristal dando besos al aire, y que entretenía a Lego cuando las moscas dejaban de ser la mejor fuente de inspiración para el felino.

Esta mañana la nena madrugó. Echaba de menos a Lego, me dijo. Está en el cielo de los gatos, le he respondido, y es feliz allí. Cuando me he asomado a mirar a la playa la he visto.
A mi pregunta de qué hacía ha respondido, sin mover más que la cabeza, ante este cielo, azul hoy como pocos días


-Espero a que Lego se lleve a su amigo para que no se aburra en el cielo.

viernes, 4 de agosto de 2017

Amnesia de un te quiero


Imagen de Pedro Riverol Sicilia

Siguiendo la iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/


La historia de mi vida es una historia llena de impulsos. Eso sí, hacia las mujeres únicamente. No me tentó el poder ni el dinero, ni el estatus o la gloria. Tan sólo esas miradas de hembra que escondía una lucecita verde, como de taxi libre.

Esos impulsos que vestí de sexo para dejarlos en el cajón de los olvidos, ahora, que el respirador de mi unidad de la UCI empieza a soltar pitidos, me recuerdan verdades a medias. Tras alguna sé que sentí rencor, con alguna otra sólo rabia, con algunas un ansia de venganza por quien me tocase en el coro de la parroquia, y con ninguna amor. 

Quiero creer que eran impulsos nacidos de un ardiente infierno que no podía o no aprendí a contener.

Ahora, que la vida se me escapa como el humo de los habanos que gocé, entre los dedos no me queda ni un color amarillento de fumador empedernido. No quedan ni las brasas de un fuego. Ni una voluta de mi ayer, porque hasta eso se ha diluido tras el accidente. 

Tanto cuidado en no dejar huellas ni pistas en cada violación, para acabar encerrado y preso, mucho más preso que en un penal.

Quiero recordar a una mujer. La única a la  que no forcé. Se  llamaba Eva. Me vienen a la mente algunos bustos, pero no reconozco ni una mirada en ellos, ni una boca que alguna vez susurrara a mi oído un “Te quiero”, tampoco la de Eva.

Lo que no puedo recordar es si llegué  a hacer una declaración de amor. Aunque fuera una sola vez.

martes, 1 de agosto de 2017

Ese footing mañanero


He salido a pasear por el paseo marítimo. Bien temprano, por supuesto. He visto a dos abuelos con un carrito de compra convertido en portador de sombrilla, tumbonas y toallas, y los imaginé tomando un privilegiado lugar en la arena, bien cerca del mar. Poniendo la pica en Flandes, como quien dice. Pero amén de paseantes con perro, me ha sorprendido el ejército de practicantes de running, de variopintos aspectos.

Entre el gordito vestido de nike y con sus croissants en una bolsita, y esa chica con cascos que iba a buen ritmo y canturreaba, había un cincuentón con aperos de “es que sin gym no puedo vivir”, la señora de “vamos a hacer como que corro”, a la que he acabado adelantando, la pareja conjuntada, seguramente casi de estreno de  cartilla de familia, y un sinfín de treintañeros mirando a ratos sus pulseras.

El sonido del mar es mucho más acentuado cuando sigo el tramo de las calas, con sus pinos y sus curvas, pero claro, llegar allí implica mayor esfuerzo, ya que hay que confitarse una poderosa subida.