domingo, 29 de marzo de 2020

Confusiones imprevistas

Imagen de Askik

La propia de los buenos espantapájaros, así era la sombra. Con su sombrero deshilachado , y con sus manos como penachos de paja. El disparo había sido certero y limpio. Había apuntado a la cabeza, con su mira telescópica, haciendo imposible fallar.

Lo raro surgió luego, cuando, camino del coche, notó la sangre por su propio cuello, y unas manos, adornadas con paja,  se aferraban a sus hombros. Tembló cuando escuchó esa voz, casi de ultratumba, que le gritaba. 

—¡Hijo de puta, que iba al carnaval, so cabrón!.

Texto para la La Ser, Relatos en cadena, sin ser finalista de nuevo, y qué le haremos :-)Más relatos para La Ser

sábado, 28 de marzo de 2020

Día 14 y " Desde la ventana"

Imagen del muro de Puri Canovas.

Tras confirmar que en España en la temporada 2017-18 murieron casi quince mil Personas, pues no sé, creo que es una pena que no exista vacuna para este virus nuevo, pero vaya, confinamiento, a rajatabla, pero ya poquita más atención voy a poner a esta crisis. Doliéndome mucho cada muerte y contagio, y cada trabajador que se queda sin trabajo, y cada sanitario al borde del colapso personal, doy por terminado este diario que nunca lo fue.

Doy las gracias a quienes me habéis leído, día a día, a sabiendas de que comentar a tantos blogs como  a veces seguimos, deviene en una tarea que ocupa cada vez más tiempo, que tenemos o no, y un cierto ánimo, que a veces tampoco nos sobra, así que de verdad, muchas gracias.  Deseo que os cuideis mucho, porque quiero volveros a leeros a todos.  

Desde la ventana

Lo que siempre fue su afición oculta, ahora puede mostrarla sin sensación de vergüenza. Doña Gertrudis se apoya en el alféizar de su  ventana desde las ocho aproximadamente, y hace recuento de quiénes madrugan. Sin niños que interrumpan la visión , sigue repasando la calle, de izquierda  a derecha,  vigilando quiénes salen con bolsa y quiénes con carrito de compra. 

Lleva dos días al tanto de un coche que lleva a dos personas, uno que conduce, su vecino del número cinco, y una mujer que ha salido de atrás, con melena rubia y que no es su esposa. Saca el cuerpo todo lo que puede, por ver si, como parece, entra  en el mismo portal. Hoy ha llegado una camioneta de reparto, llevando flores al edificio de al lado, al número cinco. Por no perderse en  suposiciones, ha inclinado un poco más el torso, decantándose hacia afuera. Agarrada a la débil estructura del macetero, ha recordado, antes de caer, a su gato Micifú, quien murió tras meterse en una tubería, de la que no supo salir. 




Como dormiremos una hora más, espero, este cambio de horario nos vendrá bien :-), una hora más para disfrutar del confinamiento ¿no?. P.E. No, menos :-)  a las 2, ponemos las 3.

viernes, 27 de marzo de 2020

Dia 13 y Saltibrincos

Imagen del muro de Puri Canovas.

No soy ese David de Miguel Ángel, pero a veces, calladita estoy más mona, como me decía mi madre. No voy a decir nada de esta crisis sanitaria y económica, nos basta con los telediarios. La sensación de silencio en la calle, cuando salgo a comprar, me parece como irreal, un escenario absurdo, sin sonidos, sin gente, sin niños. No sé si les pasa a más personas. 

Mi silencio va para Ester, quien, con su humor incansable y su ingenio nos entretiene, pero que nos hace reflexionar en más de una ocasión, o calcular con sus acertijos :-).  Y cuando  saca a pasear a la poeta que habita en ella, hay para quitarse el sombrero, así de polifacética es. Me niego a dejar pasar la ocasión de hacerle este minúsculo homenaje a su talento y su carácter, amable y risueño.  Que no se empañe la alegría de vivir, tampoco ahora.  


Incluso en estos tiempos, los afectos virtuales son buena compañía, a veces, hasta insustituibles. En el caso de esta bloguera amiga, impagable. Gracias por estar.

jueves, 26 de marzo de 2020

Día 12 y " Habitación con cuadro en jueves"

Imagen del muro de Puri Canovas

Ese café de la mañana, que sabe  a savia y repaso de lo escrito por amigos, casi siempre se acompaña de un post de una degustadora de té que nos ameniza el día, a mí al menos. Tracy, con su alegría de vivir, sus fotos de locales donde tomar un buen té y sus textos en general, me alegran el ponerme en marcha por las mañanas. Vaya desde aquí mi reconocimiento y gratitud hacia ella. Esta imagen me recordó de manera instantánea a esta amiga bloguera. 



Poco antes leo a Ester, con sus saltibrincos, pero ya pensaré una manera de agradecerle su incansable buen humor. Por ella hoy no comentaré nada de esta pandemia, que bastante tenemos con la tele :-)


Siguiendo la iniciativa de Mag, en La Trastienda del pecado,  con cuadro de un color y un ambiente que haya sugerido ese color o'cuadro. Mi aportación es esta.

Árboles con maleza, Van Gogh, 1887, imagen de Aquí, Museo Van Gogh de Amsterdam


Proyecté un cuadro del pelirrojo en la pared del comedor. Este de arriba, con su juego de luces, producido por las hojas y la luminosidad penetrando entre los árboles. Esas suaves y cortas pinceladas de tonos verdes y amarillos, así, en formato pared completa, me hizo sentarme en el sillón con orejeras, y sentir, sin más. Esa verdadera delicia para la vista me llevó la imaginación a las lluvias y los truenos que dejaron verdes las praderas y los bosques, con ese olor a reconquista y a serena plenitud.

El manto, de verde esencia a vida, y esos diminutos soles de amarillo como lunares de estrellas perdidas entre los arbustos, tiñó el atardecer de certeza y dulce espera. Bajo mi piel de luna y albahaca, ese aire olía a reposo  y calma, a aliento en la tarde, a verde esperanza. 

El horizonte de mi ventana se fue tiñendo de  sombras, de una playa sin espuma, ni caracolas, pero el verde del cuadro fue creciendo. El follaje llegó a ocupar el suelo y el resto de paredes. Desaparecieron muebles y  cuadros, el sillón y la mesita, la tele y los aparadores, y ahí estuve, sentada en el suelo mullido de este escenario a medida, disfrutando del bosquecillo encantado. Algunas flores me hicieron  cosquillas en los pies mientras sonreía tranquilamente. Al fin me levanté para cenar, dispuesta a  torear las nubes y el viento desatado por la realidad. 

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miércoles, 25 de marzo de 2020

Día 11 y " Sueños aplazados"

Imagen del muro de Puri Canovas
Pequeña reflexión propia.
¿Alemania es diferente? Parece que mueren muchos menos pacientes, y también es un país con mucha gente mayor. Tal vez a los fallecidos les contabilizan por la patología previa y no por el coronavirus, ya que no hacen diagnósticos post-mortem, pero la detección precoz pòdría ser una explicación.  Los laboratorios alemanes pueden realizar 12.000 tests al día. En España, no sabemos si ya tenemos ni la capacidad para realizar dichos tests. Otra posibilidad está en la capacidad de absorción de casos graves por parte del sistema sanitario.  Alemania cuenta con 28.000 camas de cuidados intensivos, 25.000 de ellas dotadas con aparatos de respiración asistida. El gasto en salud es diferente,  por habitante ellos gastan 3.700 euros, en Italia 1.900, y aquí sobre 1500. En mi opinión, las políticas neoliberales del PP y de CiU en Cataluña recortaron todo lo que pudieron en la sanidad pública y vemos los resultados. Ese “Que inventen ellos ”, de Unamuno, sigue vigente, y en I+D no se ha invertido, así que estamos donde nuestra trayectoria nos ha llevado.

Sueños aplazados

Joaquín, con sus sesenta y tres años ha soñado siempre con una vida diferente a la que tiene. Soñaba y anhelaba  poder prescindir del despertador, dejar de lado ese mirar el reloj de manera continua, poder estar más con su mujer y sus nietos. Tenían una lista de películas por ver, de libros por leer, de ejercicios de gimnasia para mantenerse en forma, de actividades manuales que poder llevar a cabo. Cada día de su vida laboral había sido un trabajar para descansar los fines de semana, esperando la ocasión de ser quien quería ser.

Hoy, aburrido en su casa, sin pensar más que en qué hora sería la mejor para ir a comprar al supermercado cercano, acaba de descubrir que el ERTE de su empresa para él será una jubilación anticipada  forzosa, con la correspondiente disminución de ingresos a corto y largo plazo. Hay sueños que mejor que no se hagan realidad, se dice ante el espejo, antes de colocarse la mascarilla de marras y esos guantes azules de plástico tan estrechos.


Imagen de Elche

martes, 24 de marzo de 2020

Día 10 y " Ese ruido"

Acabé comprando papel de wc ayer, ya había desde el jueves. Imagen de Puri Cánovas


Ese ruido
Habíamos enterrado a mi padre días atrás. La alegría por su muerte se iba disipando ante los problemas de papeleo que  nos había caído encima, total para enterrar al borracho pederasta ese . Era una noche con truenos y acababa de cerrar el capítulo dos de mi nueva novela. Mi madre me llamó,  para bajar a cenar.

Por las escaleras alguien me agarró, y me tapó los ojos. Me aferré a la barandilla. Un halo de olor a cazalla me rodeó en el acto. Llegué al comedor. Mi madre, pálida, me preguntó.
—Tú también has escuchado eso, ¿verdad, hija?.
—Peor, mamá, lo he revivido.

Por un día de cuarentena tranquilo, enriquecedor, con salud y esperanza

lunes, 23 de marzo de 2020

Dia 9 y " la Ser"

Del muro de Puri Canovas.Mi texto sobre el original es Este post .


De ayer. 
En el caso de España, casi 3.500 profesionales sanitarios se han contagiado por el Covid-19, lo que representa el 12% del total de positivos para Covi-19 (28.572). Así lo ha indicado el responsable del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas sanitarias,  Fernando Simón.

PRÓRROGA ESTADO DE ALARMA | El ex primer ministro francés y líder de Barcelona pel Canvi, Manuel Valls, ha apoyado este domingo la decisión del Gobierno central de prolongar quince días más el estado de alerta decretado para frenar el avance de la pandemia del coronavirus. Información tomada de La Vanguardia.

Este presidente era muy optimista, y católico, lo que está muy bien, porque rezar sí, pero...un algo más...¿no tiene?  




Para La Ser escribí este texto, no seleccionado tampoco, qué le haremos.

Debutante
Se va a estrellar. Se veía venir. Encontró trabajo de ingeniero, con el título aún húmedo de tinta. Consentido desde la cuna, no había trabajado en nada. Ni se sabía hacer la cama. En la entrevista se mostró desenvuelto y confiado, como le instruyó su padre, quien le buscó el puesto. Bien vestido, ahí le vi, entrando a su primer trabajo.


Cuando llegó a mi casa, donde se aloja, estaba demacrado, roto. Entre llantos e hipos me confesó que le despidieron a las dos horas. Su nula capacidad resolutiva no daba para reparar ascensores, como yo había supuesto.
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domingo, 22 de marzo de 2020

Día 8. y " Poesía"

Madrid estos días, imagen de kienyke

 Una reflexión que me ha hecho pensar. De Carlos BAREA. 
Resulta que ahora, dicen los titulares, hemos descubierto, gracias al coronavirus, que el ser humano solo puede sobrevivir gracias a la ayuda colectiva. Pero yo me pregunto, ¿lo descubrimos con la pandemia del sida en los años 80 y 90? no, porque eso era cosa de maricones, de putas y drogadictos. ¿Aprendimos algo con la epidemia de Ébola en 2016? Qué va, eso era para negros y para los que se metían en países que no debían. ..No nos engañemos, hemos descubierto la colectividad sólo porque esta enfermedad ha golpeado de lleno a los europeos -todo eran risas cuando causaba estragos en China, ¿verdad?-, ... De pronto, nos hemos visto amenazados y, de forma automática, se han puesto en marcha todos los mecanismos para salvaguardarnos... y esto no es solidaridad colectiva. Es miedo, nos mantenemos unidos porque estamos "cagados". Porque con esto no sólo pueden morir negros, maricones, inmigrantes o pobres. Y porque, en realidad, nunca pensábamos que esto nos tocaría a nosotros, punta de la pirámide del privilegio. .. Lo único que me gustaría es que esta crisis nos sirva para hacernos reflexionar, y no sólo para montar festivales musicales en los balcones, tan necesarios para no darnos tiempo a pensar. Si esto puede servir para algo, que sea para que, cuando salgamos de esta, dejemos de hacer burda ostentación de nuestros privilegios occidentales y miremos un poquito más hacia los márgenes.

Poesía La poesía es algo que anda por las calles, que se mueve, que pasa a nuestro  lado. Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio que tienen todas las cosas. Federico G. Lorca

Imagen de Internet
Un forastero, sin vocación de menestral y con una desorientada vocación de  poeta, entró por la ventana de mi mirada.   Ese aliento a menta y albahaca acabó por devolver las baldosas a los suelos, las lombrices a la tierra empapada  y la fragancia a vida a los ramos de flores silvestres que siempre presidieron mi escritorio. Los cajones del mueble, erosionado por traslados y arañazos,  se llenaron de nuevos versos y nuevos retos, las lecturas se confundieron con la realidad de lo soñado, los suspiros volvieron a convocar a las musas, y mis ojos percibían, de día en día, un nuevo brillo oxidado en el espejo.

A seguir el confinamiento, son el humor que podamos, con al esperanza puesta en que esta crisis pasará. 

sábado, 21 de marzo de 2020

Día 7 y "Primavera"

Imagen de Facebook
Seguimos sumando infectados y muertos por el Covid-19. Sigamos quedándonos en casa. 
La primavera

El sueño se desvaneció, entre la aurora de alabastro y la umbría  de los lirios, en aquel pequeño lago artificial. La serena paz de las esperas se había deshilachado, a golpe de mensajes de complicidad encendida, de otros tiempos, a ritmo de versos acompasados de un ayer que, agrietado,  podía renacer.

Desde el silencio, el desconocido entraba como un huracán, de margaritas por deshojar,  de begonias a flor de piel, de aire de lavanda entre las rendijas de las persianas venecianas de mi otoño dorado. Con la sigilosa cadencia de los pasos de comadreja en huida, su voz escondía un hálito impreciso de ternura. La ilusión de nuevas mariposas viajeras en mis venas regresaron, dejando mi corazón  abierto al presente, a la nueva sensación de primavera bajo mi almohada, bajo mi falda, bajo mi piel.



viernes, 20 de marzo de 2020

Día 6 y ficción mínima, un sueño

Imagen del muro de Guillermo Castillo

Ayer fui la CAP, ambulatorio de primaria, para recoger unas tiras reactivas, con cita para la enfermera. Qué bien organizados están ahora, tras el desmadre de los primeros días. Atienden sólo urgencias, y hay dos auxiliares administrativas tras una barrera pintada en en el suelo. Si vas por papeles, imagino que los dan,  y si vas, como en mi caso, por tiras, llaman a la enfermera. Ella bajó con dos botes. Entretanto llegó una mujer con mocos, le dieron al final mascarilla para pasar a la zona de consultas, aunque uno de los dos únicos administrativos tras el cristal decía que sí, por protocolo, y la de fuera que no, que sin fiebre no.

Los medios de protección son penosos, el personal está de verdad a punto de colapsar, y con ellos, la Sanidad. Ya ha muerto una enfermera joven por este virus, y un guardia civil, un médico italiano también, y la mitad de los test que se han hecho a sanitarios salen positivos. No sé cómo sobrevivirán.


Un sueño 
Soñé con el Papa, algo insólito, pero es que  reía al soñar y eso me despertó. Imagino que soñé porque había salido a pasear el buen hombre y le había visto en una foto. Veo que la gente reza y reza, que me parece perfecto y lo respeto. En mi sueño él paseaba, vestido de Papa, con un sacerdote con paraguas al lado, un poco detrás. Estaban bastante juntas ambas cabezas, y yo estaba a punto de avisarles de que no llevaban ni guantes ni mascarilla, pero el Papa iba murmurando: otro día salgo vestido de monja, para que no me reconozcan. Claro, en el sueño me echaba a reír imaginando la escena. Casi ficción :-)

Sigo leyendo, estando en casa prefiero libro de papel, pero este lo tengo en el ebook, sigo con la elíptica, sigo sonriendo. Ya hay más muertos en Italia que los que hubo en China, 200 más. Para pensárselo un poquito. Pero de esta vamos a salir.

jueves, 19 de marzo de 2020

Día 5, Altruismo en jueves

Imagen del blog Amores y relaciones, Myriam

Siguiendo la iniciativa de Amores y relaciones, sobre altruismo, mi aportación es la siguiente

Desde la ventana veía cada día al mismo anciano, encorvado, con una chaqueta a cuadros y una bufanda gris. Al rato le veía regresar, con una bolsa de compra, de las de rafia que ahora usamos para los supermercados, que contenía, pareciera, pocos productos. Por el confinamiento, pasaba largos ratos mirando hacia la calle, y de esta manera se percató de él, y de  la señora con toquilla y zapatillas de estar por casa que bajaba la basura. Y del amo de dos perros, que parecían mudos y disciplinados. Joven el dueño y unos perros de mediana edad ellos. Personas y personajes del barrio que por su horario laboral, ni conocía. 

El viejo caminaba despacio, con un bastón en su mano izquierda y parecía cansado. Al  tercer día se animó a reclamar su atención, vivía dos edificios más arriba de su bloque de pisos, pero cuando le propuso hacerle la compra, el hombre aceptó entrar en el vestíbulo de ella. Como no se aclara con los whatsapp, ahora le llama cada mañana, le pregunta qué quiere, lo anota y hace su compra. Quedó viudo hace cinco años, y su hijos viven fuera. Tiene confianza con las tarjetas de débito y sabe mirar el saldo en los cajeros, así que aceptó dejarle su tarjeta bancaria. Cuando ella deja la bolsa del supermercado, con el ticket de gasto,  recoge la bolsa de basura y la baja. Ahora, que tiene tiempo, le llama por la tarde también, para preguntarle qué ha comido, si se encuentra bien, si necesita algo,  y le escucha hablar de esa mujer, que un día, sin previo aviso, le dejó en la amarga soledad.

Respeto al día a día de esta crisis. Las medidas económicas que han instaurado en España están muy bien. Me parece que son de recibo. Comparadas con las de Francia tal vez son mejorables, pero la  presión impositiva de allí es mucho mayor que aquí. Con tal de que no caigan enfermos los sanitarios por falta de protección, me daré por contenta, pero no pasará, caerán. Con suerte lo superarán, pero si se han de confinar, ya veremos si no era mejor pagar menos a los personajes de telecinco o al Presidente de la Generalitat, pongo por caso, y más a ese personal, al que sumo, por supuesto, personal de limpieza, auxiliares, conductor de ambulancias etc.  Sueldo del President, quien dio positivo para COVID-19.

Sigo leyendo "Arderás en la Tormenta", de  John Verdon, con temática de base que parece extraña: el problema racial en USA. Este autor me gusta una barbaridad, su personaje  Gurney, y su voz de la conciencia, Madelaine, la esposa, me parecen magníficos.

Lamento no compartir la cifras que dan. Si tenemos fichados a unos quince mil positivos, es que hay tres veces esa cifra, ya que hacen tests como mucho, a uno de cada tres personas que   acuden con síntomas leves, y ninguno a quienes no acuden y sean asintomático. Por el altruismo, ahora tan necesario, y por un día de confinación positivo

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miércoles, 18 de marzo de 2020

Día 4

Imagen de NASA y Agencia espacila


En mi familia hemos reportado quiénes van  al trabajo y quienes no. 
Sí que van: El vigilante jurado, el de logística, el de Correos, pero ahora a días alternos, el de la inmobiliaria trabaja telemáticamente aunque si ha de enseñar una vivienda, acude.  
No van: La bibliotecaria, quien trabaja desde su casa telemáticamente , el jardinero municipal no va pero está de retén, el profe universitario, quien telemáticamente sigue trabajando y su mujer, de la asociación de autistas, quien trabaja también desde casa. Tampoco va la del comedor escolar, o la química de una farmaceútica, quien trabaja telemáticamente de manera intensa. Ni va la maestra, quien aprovecha para hacer informes y evaluaciones, lo que normalmente hace fuera del su horario, ni la amiga del restaurante. Según parece harán un ERTE y está tranquila. Tampoco va la de Tesorería o irá una semana sí otra no, ni la trabajadora social de un instituto, ni su marido, el informático, quienes hacen el trabajo telemáticamente.

Hablando con quienes trabajan desde casa uno llega a la conclusión de que  hay bastantes tareas que pueden hacerse sin presencia física. Los deberes los están haciendo los escolares también de esta forma.  Lo cual me hace pensar si es necesaria tanta contaminación y la logística que implica si hay niños pequeños. ¿Realmente es preciso acudir  a diario a puestos de trabajo que se pueden hacer vía telemática?. ¿Podrían acudir sólo par de veces por semana? ¿ El cole tan presencial es necesario?

La abogada me confirmó que naranjas de la China, que  mi tema de daños y perjuicios quedó fuera de plazo en Julio de 2017.  Llego tarde por completo, así que a romper papeles, informes médicos, copia de historia clínica, resoluciones de Seguridad Social etc. La fecha clave era la de la  concesión de una invalidez parcial para mi profesión, que la MUTUA cuestionaba luego si estaba originada por el accidente o por enfermedad, y que han perdido hace un mes. Todo esto me hace pensar en lo inoperativa que es la justicia, cosa que ya sabía, además. Unos cuatro años se necesitan para que reconozcan lo que sea, una invalidez absoluta en vez de total, por ejemplo, y cada día se conceden menos, al extremo que no conceden ninguna invalidez porque el sistema está quebrado, bueno si llevas una pierna al hombro colgando igual sí. 

Imagen de Aquí
Miré Venecia, con su agua transparente en los canales, sus peces y sus cisnes, imagen que jamás había contemplado en vídeo alguno, y llego a la conclusión de que hasta Venecia puede recuperarse con  pocas semanas sin huella turística. Lamento el trastorno, la debacle que significa esta pandemia para el turismo, es una tragedia para la legión de personas que viven de él , lo sé, pero también, sin turismo, se da un respiro al planeta. Mirando los cielos de China, o estas de zonas turísticas, queda claro  que la disminución de la emisión de  gases invernadero y del turismo, es bueno para la Tierra.

Parece que no podemos ser Corea del Sur, con mortalidad que no llega al 1%, ni China con medidas draconianas,  pero Europa, que como tal no es más que  un conjunto de países que permite mercancías y personas con libre circulación, se tendrá que poner las pilas.

Curioso, de una residencia de 170 ancianos, estaban contagiados 79, y murieron 47. Fijaos en los porcentajes, según esta muestra de la población, por supuesto segada, nos da un 25% de mortalidad, así que con los ancianos, poquita broma. En este país la mortalidad ha de ser muuuy alta, porque no se hacen pruebas diagnósticas ahora, salvo a políticos y casos graves.  Al no hacerse a gente asintomática pero que contagia, se dispara la mortalidad, porque no se han contabilizado como infectados. No es tan letal este virus, caramba. Nos tendrán que hacer llegar reactivos, pero ya. Se ha de realizar la prueba, sí o sí. Entre otras cosas porque si a mí, asintomática, me dicen que tengo el virus sería mucho más extricta. 

A disfrutar del día, que me enrollé y no era la intención :-)

martes, 17 de marzo de 2020

Día 3

Imagen de Aquí

Del tema del papel wc ayer me dio por mirarlo, parece que sí, que es como un seguro de que no falte lo principal, sin recordar que muchas personas tienen bidet en casa. En Australia también, así que es universal el tema del acopio de este producto. 
Ayer me llamó la abogada, para anular la visita de hoy, y le mandé luego unos documentos por mail para que pueda  hacerse una idea del tema, del mío. Parece ser que para calibrar mala praxis ha de pasar un máximo de un año desde el alta, o final de actuación del estamento que sea, en mi caso una Mutua laboral. Es ahora, cuatro años  y una prótesis de rodilla después,  cuando la justicia decidió que en efecto, lo mío fue un accidente laboral, ya que la Mutua recurrió la sentencia en la que se reconocía así. Como en leyes no entiendo nada de nada, dejaré que ella decida si puede alegar este retraso en solicitar daños y perjuicios. 
A los ocho se aplaudió a los sanitarios, y resto de personas que hacen de héroes estos días. Menos participación, pero me dió oportunidad de ver a una vecina, de balcón a balcón, que me pareció muy tierna, porque es mayor, y llevaba una toquilla de lana, que imaginé tejida por ella.
Contactó Charlotte, para preguntar cómo estábamos. Ella había firmado un contrato para trabajar en un restaurante el martes pasado. El sábado les hicieron volverse a casa, y ahora está con su tesis. No quise preguntar cómo quedará el tema del salario, porque no sé, oigo de ERES y ERTES e imagino que a fin de mes, aún confinados, habrá muchas personas que no cobren, pero sus gastos serán los mismos. 
Se han cerrado las fronteras por tierra, salvo mercancías, pero por aire y mar de momento no. No sé el motivo. Cada país europeo va a su bola. Reino Unido había apostado por no hacer nada con el virus, mentalizar a la gente y ya está, asumiendo que si colapsaba el sistema sanitario al menos habrían conseguido la inmunidad de la población a base de que más de la mitad habría pasado la enfermedad. Claro, será banal, o no, pero para los ancianos no es baladí, caen como moscas. Por cierto, ayer un compañero literario comunicaba al grupo de Barcelona que su vecino había muerto, era un trasplantado. Por la tarde se supo que en Salou había cuatro afectados, y dos en Reus. Que tal vez se vuelva un virus que conviva ya con nosotros, o se fabrique una vacuna a corto plazo, pero hoy por hoy impone. Como está cerrado el gimnasio, seguiré sin piscina, con lo bien que me va para la pierna, pero lo mío es tan poco importante, visto lo visto, que estoy muy conformada, y también esperanzada, pero que en quince días de confinamiento esto no se arregla lo tengo clarísimo.

A disfrutar, a escribir, y leer, a valorar lo que tenemos y que no valoramos a menudo, como la salud, el techo, la comida y la seguridad de un mañana. 

lunes, 16 de marzo de 2020

Dia 2

Imagen de El Periódico

No pretendo hacer un diario, pero no descarto que acabe pareciendo uno :-)


Segundo día. Ayer acabé por ir a un super que abre festivos y no tenían huevos ni pan de molde, lo que yo iba a buscar.  Pero compré pan, de ese de pueblo de mentira, con el que me hice un bocata estupendo para cenar. Hoy he salido a las nueve, a por huevos y pan de molde. En el Mercadona había cola estructurada, separados entre ellos, avanzando por la acera, y con paraguas, pues ha empezado a llover. Me he acercado luego al Area Guissona, donde ya funcionaba lo de entrar por turnos, y  tampoco me he querido entretener, porque sin paraguas tampoco era plan, así que he acabado por ir del super de ayer, donde seguían con la misma mercancía. He comprado, de la casa Bimbo, unos panecillos para hamburguesas, aunque no tengo hamburguesas, y pañuelos de papel, que tengo, pero si los uso para picaportes etc me quedaré pronto sin ellos. Sí había papel de wc. Milagro. No he comprado porque en casa vamos al water normal. Si alguien sabe para qué se llevan tanto me lo diga, porque se escapa a mi compresión.

Haré elíptica, como ayer, media hora por la mañana y media por la tarde. Separaré los papeles de un accidente, porque la abogada, que igual me anulan la cita de mañana, quiere tener todo, y es que acabaré por pedir daños y perjuicios a una Mutua, a sabiendas de que no servirá de nada. Escribiré, que a este ritmo capaz que me dé por empezar una novela, y veré alguna serie de Amazon, que Netflix ya no tengo. Los Reyes católicos y Carlos V, caerán, porque me gusta la historia y la ambientación está muy bien. Hoy, si aplauden a las ocho, no pensaré, como ayer, que es un error de mi barrio, y me uniré al aplauso por los sanitarios, y los bomberos, camioneros, reponedores, cajeras, repartidores, carteros etc 

A pasarlo bien, que son unos días y nos piden muy poco: quedarnos en casa.

sábado, 14 de marzo de 2020

Errores de cálculo

Imagen de Aquí

Mis cálculos son falsos, ahora me percato. No era caballerosidad esas atenciones del primer día. No era cultura amplia el uso de aquellas coletillas de citas que usaste para mantener mi atención. Ni era sentido del humor tus expresiones machistas que usaste con una sonrisa irónica en la segunda cita. Cuando hoy me has propuesto, directamente, si me iría a la cama contigo, he echado cuentas. Me despido, porque para ranas por príncipes, no me quedan cuotas, ni edad. Lo que no tuviste en cuenta, errando tus cálculos, es que, en la cuarta cita, tenía pensado invitarte a dormir a mi casa.

Mi participación para Relatos en cadena, de La ser, sin quedar finalista, de nuevo. Más relatos para La Ser

jueves, 12 de marzo de 2020

Madrugar en jueves

Imagen del blog de Maria José Moreno

Siguiendo la propuesta de blogdemjmoreno.blogspot., sugiriendo diversas frases de inicio de texto y unas imágenes que bien pudieran casar con los textos, mi aportación es la siguiente.
"Acudió a su encuentro al amanecer". El tipo de la sudadera le había parecido interesante, de buen ver y educado.
Conocerse en el tren había sido un momento de azar divertido, porque el viaje duraba escasamente una hora y media,  pero desde la salida de Barcelona, hasta Cambrils, habían coincidido miradas y gestos similares ante viajeros, paradas del convoy o ante la mascota de una señora de gris. Hasta en su manera de ver el serial del Procés, parecían opinar lo mismo. Con una frenada inesperada se habían caído la mochila de él y la bolsa de ella, causando que ambos se agachasen con un topetazo entre las cabezas que sonó a sandía hueca y que provocó la risa de ambos. Él partía a New Jersey al día siguiente para una entrevista de trabajo muy tentadora, y ella no trabajaba por la mañana, así que quedaron para tomar un café tempranero .

Por qué no, se dijo ella, cuando él le había propuesto el encuentro, y ahí estaba, en el bar de la estación, pidiendo un café con leche. Él llegó con una vestimenta deportiva y una maleta de cabina, unos ojos verde aceituna y una sonrisa ancha. El tren acabó por acercarse a la estación, y ella, animada por él, compró el boleto para acompañarle hasta Barcelona, en el sentido inverso al día anterior. Según pasaban los paisajes de la costa y de su propios recuerdos con el estúpido de su ex, se dieron la oportunidad de tocarse sobre la ropa, de juntar las cabezas ante imágenes de los móviles de ambos. También coincidían en su pasión por viajar, así que cuando llegaron a Sants, prosiguieron juntos hasta el aeropuerto, donde se intercambiaron números de teléfono y besos discretos, con la mirada puesta en el otro, miradas que preludiaban días de sol y de sonrisas.   Madrugar, a ella le había dejado una esperanza latiendo, y seguramente a él una razón para informar cómo le había ido la entrevista de trabajo. Ya vendrían los tiempos de dudar si él aceptaba, o no, un trabajo tan lejano en el mapa 

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martes, 10 de marzo de 2020

El retrovisor

Imagen de TVE

Llegará pronto, decía la madre. Su sueño desde niña era tener un amigo de otra galaxia. La película de ET le había calado hondo, dejándola ilusionada. La madre alimentó el deseo, más por seguirle la corriente que por convicción, pero el tiempo pasó. La niña cumplió cuarenta años, y ayer, paseando por una montaña solitaria, vio cómo una luz zigzagueante, aterrizaba. Cuando un ser alto y brillante salió del interior de lo que era una nave interestelar, la mujer, aterrada, corrió a su coche. 

Apretaba luego el acelerador, huyendo veloz del viejo sueño. Sin mirar por el retrovisor.

Mi participación para La Ser , sin ser seleccionada. Más relatos para La Ser

viernes, 6 de marzo de 2020

Cuántas veces más


No sé cómo decirte que con el tiempo he perdido tanto, que ya no quiero perder nada más, ni siquiera más minutos. 

Me pareció que respirabas. 
¿Cuántas veces tengo que decirte que ya no te tengo miedo?- te pregunté por última vez.

Descargué el resto de balas en tu cabeza, pero ya sin la emoción del primer disparo. Hasta para morirte tienes que matar mi ilusión.

P. E. Si no hay novedades, el martes  retomaré el blog. Buen finde a todos.

jueves, 5 de marzo de 2020

Don Quijote y los siete enanitos, en jueves.

Imagen de Dorotea
Siguiendo una iniciativa de Dorotea, Lazos y Raíces quien propone un personaje en el escenario de otro, he elegido una combinación con la que me he divertido y que es la siguiente.

Don Quijote llegó con su escudero Sancho a un bosque encantado. Blancanieves era esa princesa que acababa de morder una manzana envenenada, ofrecida  por una reina malvada, disfrazada de viejecita decrépita.

En un claro  vieron  una  casa, que para el hidalgo fuera un castillo con almenas invisibles, de cuya chimenea salía humo. Era de una paella apelmazada, de la que dieron buena cuenta, sin quejarse. Hacían la digestión cuando escucharon voces cantando: "Haibo Haibo, a casa a descansar". Siete voces  se acercaban rápidamente. El hidalgo miró a diestra y a siniestra y, excitado y nervioso rugió.
—Al suelo Sancho, miremos quiénes vienen así cantando, de los avernos, sin duda-
—Para qué, si entran verán que ellos son más y nos atacarán, estemos o no en el suelo.
—No seas torpe, si les vemos  podremos preparar las armas para defender este castillo de los demonios, que ya ves que nos persiguen, por los embrujos de algún malandrín. Sancho miró alrededor, en busca de resguardo. Una mesa bajita acogía ocho sillas, siete de las cuales eran muy bajas
—Como quiera su merced- dijo sin convicción, metiendo barriga para intentar, si podía, guarecerse bajo la mesa.

Vieron a siete enanitos, con herramientas de trabajo, salvo el primero , quien portaba un candil. Blancanieves, exánime, quien para D. Quijote era su Dulcinea,  yacía cerca de la puerta, sin que el hidalgo la hubiera visto al llegar, fruto de otro encantamiento. Cuando escuchó los llantos y lamentos de los enanitos, que instantáneamente identificó como los siete demonios, montó en cólera. 

Les gritó por sus nombres, con voz afiebrada y tras afinar su garganta - Lucifer, Belcebú, Satán, Abadón, Mammón, Belfegor y Asmodeo...Aquí estoy, para vengar a mi amada. A fé mía que os rebanaré el cuellos a todos-bramó, teniendo que toser por el esfuerzo después.
—Son enanitos mi señor- se permitió decir Sancho, quien lloraba contagiado por los pequeños seres y por la belleza de la muchacha, quien yacía tan blanca, tan pura y tan bella.
Ante la locura del hidalgo, quien se había armado con su lanza, los enanitos se tendieron en el suelo, como les indicara Sancho, esperando a que su señor se calmara.

El hidalgo, ya sereno tras ver lo pacíficos que eran los enanos, se arrodilló ante la mujer dormida, le besó la frente luego, y, al instante, se creyó el más guapo príncipe de toda la cristiandad. Pero eso ya es otro cuento.

Palabras 390. Es difícil hacerlo más corto :-)

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miércoles, 4 de marzo de 2020

Disolución

Imagen de Aquí


Miró las fotos de ese ayer. Dejó que la tristeza, como una infusión, penetrara en el agua de la vida a su alcance. Sentado ante    la página en blanco, huérfano de inspiración,  fue contemplando cómo el agua se iba tiñendo,  poco a poco, de algunos colores. 

Pequeños remolinos, desde la superficie, danzaban   unos pasos de tintura, en el juego de disolverse. Luego, otros remolinos diminutivos hicieron lo mismo, y otros más. Cuando el tipo se armó con la pluma, el vaso contenía un brebaje tornasolado, donde pudo cargar la sustancia con la que escribiría  sus versos, a falta de musa que le sonriera al oído.

domingo, 1 de marzo de 2020

La granja


Imagen de Aguirrefotox

Acercándose un poquito más al borde del barranco, donde se escondió  el perro, pudo divisar la granja. Con Bruno, llegó al valle, y a la finca. El agricultor se empeñaba en alabar sus tomates y sus berenjenas, pero el caminante insistía en otras plantas.  Tras comprarle un melón, unos calabacines y tres manojos de calçots, cejó en su empeño de comprar la mejor marihuana de la comarca. Le habrían informado mal, se dijo. Aceptó una porción pequeña de un postre casero al despedirse.

Los calçots se veían estupendos, y le animaron a hacer una calçotada el fin de semana.  Ya en su cocina, tras comer el pedazo de tarta, hecha por el granjero, le dió un poquito a Bruno. Poco después concluyó en pensar que sí había encontrado el lugar del cultivo del que tanto se hablaba, pero ese detalle ya le era indiferente. Bailaba con su perro, los dos muertos de risa, bajo la luna, quien les contestaba.