sábado, 26 de agosto de 2017

Ahora, tras el tiempo muerto


En Barcelona se manifiestan ahora las autoridades, los primeros héroes del atentado y un pueblo unido contra la violencia. Ya conocido el desenlace del conductor de la furgoneta en Ramblas y los pasajeros del Audi en Cambrils, todos ellos abatidos, el estado de conmoción ha disminuido, pero no diluido.

Ayer paseé por las Ramblas. No hay sólo los altares de principio y sobre el Miró ante el Liceu. Hay  como una docena de lugares de recuerdo. Ignoro si corresponden a las personas atropelladas en cada punto, pero impresiona ver la variedad de lugares y de ofrendas. Y de lemas. Y de banderas. Y de peluches. Y de velas. Y de flores. Y de escritos. Y de…

Impresiona además que sigue llegando gente con flores frescas, con velas recién compradas, con mensajes nuevos, y con lágrimas de estreno que derraman, en silencio, ya sea persignándose o no, pero desde un dolor que no es fingido.


Ahora, cuando pase el tiempo muerto de los lutos, ahora, cuando vuelvan las luchas partidistas, los rencores añejos de algunos patriotismos y los egos de algunos políticos, será imposible que yo olvide que, por unos días, Barcelona fue de verdad la ciudad de la paz.

La concentración se llama NO TINC POR, No tengo miedo. El terrorismo es un plaga pero no me da miedo, lo que temo es esta sociedad que se define como españolista o catalanista. Es que la mayoría de gente que vivimos en Cataluña no entendemos esa dicotomía.  



miércoles, 23 de agosto de 2017

Diminutas historias

Cala de Miami playa, tocando a Cambrils

Le advertí que no se hiciera ilusiones pero Joana hoy ha llegado llorando como una Magdalena por Pierre. Tan contenta ella porque le habían pedido ayudar en el estanco, con sus dieciséis abriles, ha conocido el amor este verano. Podía pasar, claro. 
En Cambrils hay un turismo más familiar que de excesos etílicos, y se dan cita franceses que ven el pueblo como buen destino estival,  y que repiten año tras año. Pierre había entrado en el estanco con sus padres hace días y se fijó en ella, según me dijo, lo que no me había reconocido hasta hoy es que ella quedó prendada igualmente. De su manera de retirarse el pelo de los ojos, y de sus pecas, y de su acento al hablar español, dice. La familia tenía que haberse quedado hasta fin de mes, pero, a pesar de las quejas del joven, han decidido regresar a Perpingan esta mañana temprano.

-Ni hemos podido despedirnos, me ha dicho, con la cara desencajada. La veo llorar mientras se acaba su Cola-Cao entre lágrimas, y pienso en qué ha quedado detrás de estos atentados de Barcelona y Cambrils. En cuántas historias han quedado sesgadas este verano. Tanta muerte y desolación de quienes murieron o fueron heridos, con sus familias rotas para siempre, es el dolor mayor. Aún somos muchos quienes seguimos sin entender cómo pudo pasar. Pero, a pesar de que le digo a Joana que hoy en día, con el Skype y tantas tecnologías, podrán seguir en contacto,  intuyo que su dolor es el más grande para ella. Regresará al estanco de los bajos de nuestro piso. Cuando se serene y haya desayunado. Lo que aún no ha calibrado es que ese trabajo quedará interrumpido, porque parece que Lola, la propietaria, ya ha comentado por ahí que, con la bajada de clientes, no necesitará seguir contratando a nadie de refuerzo.

La explosión de aquella casa de Alcanar, detonante de unos ataques improvisados pero letales, dejando minúsculas historias por abrir y  grandes heridas por curar.



domingo, 20 de agosto de 2017

Tranvía para un corazón


Siguiendo una iniciativa de María Perlada, he conocido un blog que me ha encantado. Rezuma humanidad y ternura, madurez y literatura, latidos con corazón

Es este. http://ameny-eleden.blogspot.com.es/?zx=a1955743d190dcf1


Desandando el sendero, su piel sabía a limones del sur, a savia de higuera,  a luna blanca, a voces olvidadas de un punto ciego del camino.

Se dio de bruces con la arena de otros páramos, con ecos de un pasado que enterrar, con los cantos rodados de otras orillas, con la misma luz y el mismo olor a salitre, pero en nada parecido.


Galopando en el tranvía de los recuerdos, se vio con menos años y mejor tipo, pero con el mismo anhelo, el de descansar al remanso de unos brazos, abiertos y ligeros, como una reconocible segunda primavera en flor.


sábado, 19 de agosto de 2017

Esa pelirroja

Óleo de Modesto Trigo

La vio entrando en una corsetería Era la vecina del quinto. Imaginó sus curvas entre satén y blondas, en un vestidor con espejos a ambos lados. Podía ver los ligueros sobre su piel blanca, en un incisivo contraste con un negro azabache.

La pelirroja de sus sueños se deleitaba ante su propia imagen, en posturas que ensalzaban su pecho y realzaban sus ancas. Sintió el aroma denso y floral que la envolvía, y que tantas veces le hicieron soñar en el ascensor. Al momento notó cómo su corazón se aceleraba, sintió la sangre bombeando con fuerza a sus piernas, el rubor bajo su ombligo y la dilatación en sus pupilas.


El golpe contra la mesilla de noche hizo caer la lámpara de tulipa roja, el despertador con radio y la última revista del Play-boy, donde una pelirroja seguía sonriendo, provocativa, a alguien que no era él.

viernes, 18 de agosto de 2017

Barcelona de luto

Imagen tomada de Internet

Desde el día quince son las fiestas del barrio de Gracia. Las calles se engalanan y  los vecinos  se implican en la confección de esos escenarios. Desde primeros de Junio, en la casa Batlló de Gaudí se ofrecen las nits mágicas, donde en tan bello .lugar se ofrece música en directo, visita y consumición a un precio razonable. El mercado de la  Boquería, sito en las Ramblas, es otro clásico de Barcelona.. Ese mercado, así como la propia rambla de las flores y la Plaza Catalunya son atracciones  turísticas de por sí  y punto de encuentro de foráneos y residentes. Pues bien,  Paula, Lola y Silvia, la primera de Sabadell y la segunda de Mataró  habían quedado en Gracia para, con Silvia, del barrio en fiestas, dar una vuelta y callejear por allá. El plan era ir luego a Plaza Catalunya y hacerse un café en el último piso del Corte Inglés, buenas vistas y temperatura óptima, para seguir por las Ramblas y acabar en la terraza de la casa Batlló.

Los jueves es el día en que se reunían en el  taller de escritura de un casal, pero en Agosto estaba cerrado, así que habían decidido organizar un encuentro estival con todos los participantes, aunque al final sólo las tres habían podido apuntarse `a pasar  una tarde de ponerse al día paseando.

Hoy, en sus casas, recuerdan el terror vivido en la Plaza, cuando vieron llegar más y más coches de policía y ambulancias, así como la confusión posterior. Algo gordo había pasado ante el Liceo, ante el mercado, en la zona peatonal central con un Miró dibujado en las baldosas. Sí, algo gordo había pasado, que gente con la mente atiborrada de odio, rezumantes de rencores e ideales putrefactos, habían decidido sembrar el miedo en la ciudad condal. No hay un lobo solitario. Otros lobos en Cambrils se habían estado afilando los dientes.

Las tres han pasado la noche en vela, porque además del dolor por lo ocurrido, el conductor de la furgoneta enajenada, sigue en paradero desconocido. Se había dado a la fuga.

De Internet 


miércoles, 16 de agosto de 2017

Pajilleros de Internet

De una exposición de Barcelona. Sorpréndeme es el´título

Los granos, tan sólo los granos de un acné furibundo fueron los culpables. No llegó a poder bailar con ninguna chica de las que veraneaban en el pueblo. Por esos cráteres y volcanes que parecían burlarse de su necesidad de amar.

No tuvo la suerte de otros jóvenes, que volaron como golondrinas de abril a la ciudad. No hubo para él chicas de facultad, ni la facultad de acercarse a los escotes que llamaban a sus ojos como sirenas sin mar
.     
Con internet en el pueblo podría echarse a volar, se dijo. Y se hizo niks para Facebook, twiter  blloguer e instagram,y aprendió a hacerse pajas baratas, ante mujeres, o supuestas hembras de rompe y rasga, que ni soñando podría conquistar.

Con tan poca experiencia real de las pieles, y de los senos, y de las grupas, y del anhelo de una real hembra, se puso a escribir sobre sus ficticias dotes amatorias.

Consiguió eyaculaciones sin parangón, manchas que desbordaban el ordenador, y el vaso de su gin-tonic, y su desabrochado  pantalón, y que le dejaban la mano derecha sucia, mientras que con la izquierda  pretendía ir de galán  con la internauta de turno.

Un día, célibe aún a pesar suyo, se miró al espejo y descubrió que su cara había dejado atrás las huellas de su acné juvenil, se vistió de gala y se fue a un puitclub, donde no consiguió penetrar a Eva, ni habría podido conseguirlo Marylin en persona, aunque logró que ambos se echaran a llorar.

Y ahora él es un grano en internet

viernes, 11 de agosto de 2017

Mediterráneo



Ese mar nuestro.
Ese mar chico y blanco
pintado de azul.
Ese mar de las pequeñas cosas.
Ese mar de los pasados gloriosos,
y de los mejores recuerdos

MI MAR

jueves, 10 de agosto de 2017

Compañía para un gato

De https://elbicnaranja.wordpress.com/, 2013


Paula llegó el sábado, como cada verano, para visitar a sus abuelos, amén de para dar tregua a su madre, y así proveernos de risas infantiles a nosotros. Somos esos canguros gratuitos para mantenerla ocupada en los meses de vacaciones escolares. Y nos encanta ya que, salvo en estas semanas, estamos en la casa de la playa más bien aburridos. Tenemos un gato anciano y rubio que duerme sobre la sábana de la niña cuando ella nos acompaña. Aunque lo correcto es decir que “teníamos”. También habita con nosotros un pez  sordo y naranja que recorre su esfera de cristal dando besos al aire, y que entretenía a Lego cuando las moscas dejaban de ser la mejor fuente de inspiración para el felino.

Esta mañana la nena madrugó. Echaba de menos a Lego, me dijo. Está en el cielo de los gatos, le he respondido, y es feliz allí. Cuando me he asomado a mirar a la playa la he visto.
A mi pregunta de qué hacía ha respondido, sin mover más que la cabeza, ante este cielo, azul hoy como pocos días


-Espero a que Lego se lleve a su amigo para que no se aburra en el cielo.

viernes, 4 de agosto de 2017

Amnesia de un te quiero


Imagen de Pedro Riverol Sicilia

Siguiendo la iniciativa de https://elbicnaranja.wordpress.com/


La historia de mi vida es una historia llena de impulsos. Eso sí, hacia las mujeres únicamente. No me tentó el poder ni el dinero, ni el estatus o la gloria. Tan sólo esas miradas de hembra que escondía una lucecita verde, como de taxi libre.

Esos impulsos que vestí de sexo para dejarlos en el cajón de los olvidos, ahora, que el respirador de mi unidad de la UCI empieza a soltar pitidos, me recuerdan verdades a medias. Tras alguna sé que sentí rencor, con alguna otra sólo rabia, con algunas un ansia de venganza por quien me tocase en el coro de la parroquia, y con ninguna amor. 

Quiero creer que eran impulsos nacidos de un ardiente infierno que no podía o no aprendí a contener.

Ahora, que la vida se me escapa como el humo de los habanos que gocé, entre los dedos no me queda ni un color amarillento de fumador empedernido. No quedan ni las brasas de un fuego. Ni una voluta de mi ayer, porque hasta eso se ha diluido tras el accidente. 

Tanto cuidado en no dejar huellas ni pistas en cada violación, para acabar encerrado y preso, mucho más preso que en un penal.

Quiero recordar a una mujer. La única a la  que no forcé. Se  llamaba Eva. Me vienen a la mente algunos bustos, pero no reconozco ni una mirada en ellos, ni una boca que alguna vez susurrara a mi oído un “Te quiero”, tampoco la de Eva.

Lo que no puedo recordar es si llegué  a hacer una declaración de amor. Aunque fuera una sola vez.

martes, 1 de agosto de 2017

Ese footing mañanero


He salido a pasear por el paseo marítimo. Bien temprano, por supuesto. He visto a dos abuelos con un carrito de compra convertido en portador de sombrilla, tumbonas y toallas, y los imaginé tomando un privilegiado lugar en la arena, bien cerca del mar. Poniendo la pica en Flandes, como quien dice. Pero amén de paseantes con perro, me ha sorprendido el ejército de practicantes de running, de variopintos aspectos.

Entre el gordito vestido de nike y con sus croissants en una bolsita, y esa chica con cascos que iba a buen ritmo y canturreaba, había un cincuentón con aperos de “es que sin gym no puedo vivir”, la señora de “vamos a hacer como que corro”, a la que he acabado adelantando, la pareja conjuntada, seguramente casi de estreno de  cartilla de familia, y un sinfín de treintañeros mirando a ratos sus pulseras.

El sonido del mar es mucho más acentuado cuando sigo el tramo de las calas, con sus pinos y sus curvas, pero claro, llegar allí implica mayor esfuerzo, ya que hay que confitarse una poderosa subida.