jueves, 14 de enero de 2021

Echar de menos, en jueves



Siguiendo la iniciativa de Dorotea, qué pasaría si no tuviéramos algo, mi aportación es la que sigue

No sonó la alarma del móvil, que encontré sin batería de buena mañana. Sin luz en el lavabo, y con una vela de las que tengo para aromatizar, lo que vi en el espejo fue poco, y sin calentador eléctrico, el agua salía heladita. Lavado de cara como los gatos y tira palante, me dije. El microondas no iba, y me calenté el café con la cocina de gas, tras encender una cerilla, pues le piezo eléctrico no me ayudó a que prendiera.

El ascensor no funcionaba, así que no pude ver que llevaba el jersey del revés. La salida del parquinq no funcionaba, pero, a diferencia de mis vecinos, sí podía ir andando al trabajo, donde llegué cuando llegué, tras haber hecho la caminata que me despertó, sobre todo porque, sin farolas, esquivar alguna caca de perro estuvo medio complicado. Al llegar me preguntaron que qué hacía, que si no había recibido un wasap comunicando que quien no pudiera llegar, pues que no sufriera. Los ordenadores no funcionaban, pero la telefonía sí pero no, porque todos los aparatosos iban conectados  a la corriente. Hasta media mañana pudimos hacer más o menos el trabajo, si bien algunos cálculos fueron manuales, en mi caso, porque había quien tenía más batería en su móviles o cargas auxiliares. No tenía memorizado ningún número de teléfono de mi agenda. Las ventanas bien despejadas me hicieron sentir bien con el solete que entraba. La hora de acabar me pilló sin haber comido nada, y barajando, como todos, qué pasaba  regresé a mi casa parando en cada bar o tienda abierta que encontré, solicitando el favor de poder conectarme a su red, o, en el último bar, un bocadillo de salchichón.  

Mi ciudad seguía sin luz, y con unos trastornos enormes de tráfico, por los semáforos apagados. Sin la premura de la mañana, me vi haciendo revisión de mi cocina, y de la nevera. De velas y linternas.   Sin tele, con una radio a pilas, ni ordenador ni agua caliente la tarde se me hizo difícil de pasar. Me había quedado, además, sin amigos. Ni Facebook, ni wasap, ni teléfono. Me sentí más incomunicada que un ermitaño. En la noche cayó el frío y la oscuridad. Suerte de una estufa catalítica con bombona, pero habría sido más bonito una chimenea. También eché de menos una mascota, y acabé por dormirme.

Hoy me ha despertado el sonido del calefactor del lavabo, a todo trapo. En el piso parece estar todo en orden. Hoy, creo que iré besando cada aparatito que ayer eché en falta.

Palabras. 430

Más relatos jueveros

 


104 comentarios:

  1. Desde luego, nos hemos acomodado tanto a esos complementos que nos hacen la vida más fácil y confortable, que si nos fallan nos quedamos mudos, sordos y ciegos, inútiles totales, vaya, je,je. De hecho es como la salud, que uno solo la echa en falta y la valora cuando la pierde.
    Muy bueno este relato con moraleja.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es así, en mi texto eran horas, un día, y ya para ese tiempo se echaba de menos de todo. Es cierto que no valoramos lo que tenemos hasta que no podemos acceder a ello.

      Somos así :-). Un abrazo, y feliz día

      Eliminar
  2. Que bien lo has descrito, somos más consumistas de lo que nos creemos. Sin todos esos elementos que nos has comentado pasariamos un dia como la protagonista. Es difícil pensar que haríamos sin todos ellos. Es bien cierto que nos acostumbraremos pero en realidad se les echaria en falta. Un besazo y feliz día.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fíjate que la lectura no necesita electricidad, pero sí luz. Nos acostumbramos a lo bueno con una facilidad espantosa, también a lo incómodo, pero cuesta más.

      Un abrazo

      Eliminar
  3. La tan necesaria electricidad en el mundo de hoy, pero por lo menos, energía de cualquier tipo para poder calentar alma y cuerpo.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pue sí, sin electricidad todo se muy difícil, por mucho que hasta el siglo veinte el hombre no tuvo acceso en sus hogares a esa fuente de energía.

      Un abrazo, Amapola

      Eliminar
  4. Ya no nos imaginamos una vida sin alguna de las cosas que la hacen tan placentera.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nos cuesta imaginarla. Porque la electricidad en concreto nos ha hecho la vida muy fácil. Internet la ha cambiado a mejor, pero la luz es in invento inmenso.

      Un beso

      Eliminar
  5. jaja en época de total dependencia electrónica, lo que más se extraña es la electricidad!
    =D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, hasta los amigos, mantenerlos, depende mucho de ella :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  6. Si algunos volvemos la vista atrás, todavía podemos recordar aquellos cortes, tan frecuentes, de la luz en los pueblos... ¡Qué tiempos y qué edad...!
    Un abrazo y gracias por recordarnos un poco de ese tiempo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, con cada tormenta se iba la luz, pero hasta no mucho tiempo. Y cómo se echa de menos.

      Un abrazo, y vamos a por este viernes

      Eliminar
  7. Nos acostumbramos a tenerlo todo y cuando algo nos falta parece que se acaba el mundo.
    Lo contaste con naturalidad y muy bien.
    Un abrazo Albada
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uno se acostumbra a lo bueno peo con mucha facilidad, y a la inmediatez si te fijas. Luego se va la luz, o un pagina de internet tarda en cargarse, y ya nos desesperamos.

      Un abrazo

      Eliminar
  8. Algo tan básico como la electricidad, qué indispensable es...
    Tu relato me hace pensar si no nos encontraremos con una situación así más pronto o más temprano en todo el planeta... Dependemos de algo tan frágil...

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dependemos del uso de la tecnología. Del agua, el viento y el sol en origen, pero sobre todo del acceso barato a la energía. Veremos qué pasa.

      Un abrazo

      Eliminar
  9. Así sería y es cuando nos falta la electricidad, nos quedamos con una vela y esperando todo se solucione pronto, incomunicados y aburridos. Cómo habrá sido vivir en tiempos antiguos sin tanto que tenemos hoy?

    Un beso dulce.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues se leía más, se tejía más, se cocinaba más...con lo que había. Es un fastidio quedarse sin luz, eso en hoy en día es innegable.

      Un abrazo

      Eliminar
  10. Ese sí que fue un día negro, porque todo salió mal ese día. Por lo menos si hubieras tenido una mascota, te hubiera encendido la luz en tu día con su compañía.

    Besos enormes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, un perro amigo, o aun gato habría hecho mucho más que compañía.

      Un abrazo, y a por un bonito finde, María

      Eliminar
  11. "habría sido más bonito una chimenea" la nota romántica a un relato genial, sin electricidad no somos nada y no lo pensamos nunca. Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa nota no podía faltar ¿eh? :-). Gracias.

      Un abrazo, Ester, a por este finde

      Eliminar
  12. Es cierto, Albada, no somos conscientes de lo que tenemos a solo un clic, es curioso que cuando se va la luz, es cuando más cosas vemos que nos faltan.
    Te felicito, genial como siempre.

    Mil besitos para ti y muy feliz día ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No somos conscientes ni valoramos. Luego un día no va la lavadora y es una tragedia, y lo es. Nos quedamos sin intranet y ni te digo :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  13. Son muy románticas las chimeneas. Pero gracias a la electricidad podemos interactuar, escuchar música con altavoces, hacer estudios de mercado y ver alternativas al precio de la luz, etc.
    Genial como siempre con tus relatos, Albada. Gracias por compartir estas maravillas y te remito abrazos con cariño desde mi costa meiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ES que el texto lo pedía :-). Con la luz hemos ganado una infinidad de cosas, pero perdido la magia de mirar la lumbre, la maravilla de leer hasta la noche, por ejemplo. Claro, me quedo con lo que hemos ganamos. :-).

      Un abrazo y a por este viernes

      Eliminar
  14. NI modo de prescindir de estos artefactos. Aún no somos tan inteligentes para la comunicación telepática, y encender con la chispa del cerebro. Un abrazo. carlos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Igual un día lo conseguimos, pero queda por investigar, por supuesto. Somos pendientes de artificios, eso seguro.

      Un abrazo

      Eliminar
  15. cuando se va la luz, me entra una angustia tremenda. no sé si es que me recuerda a algún trauma enterrado en el subconsciente... o simplemente me agobia el hecho de no poder leer ni mirar el ordenador, y que se estropee lo que hay en la nevera.
    abrazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El miedo a la oscuridad es tan atávico, que hay quien lo mantiene toda la vida. Pero es que la luz es la alegría, y las noches se domestican con ella.

      Un abrazo, y a por un lindo finde

      Eliminar
  16. Sin electricidad nos sentimos huérfanos.
    A eso hemos llegado.

    Besos.

    ResponderEliminar
  17. A veces viene bien perder todas esas referencias para conectar con otras partes internas nuestras. Pero qué duda cabe que ya no podemos vivir sin ellas. Lo importante quizás sea valorar que la vida pueda seguir sin ellas.
    Es precioso tu relato.
    Un beso grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda, creo que de vez en cuando bastaría con estar un par de días sin artilugios, para reconectar con uno mismo.

      Un abrazo y por un finde estupendo

      Eliminar
  18. Tu relato es tan real como la vida misma. Sin electricidad no somos nadie, esa es la verdad.
    Un abrazo, Albada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Somos poquito, es verdad, y nos quedamos aislados, lo que además influye aún más en que nos moleste.

      Un abrazo

      Eliminar
  19. La verdad Albada es que tu despertador del móvil te quería hacer un favor. Lo mejor para ti ese día es que hubieras seguido durmiendo, sin enterarse de nada .. Pero mira un día de Gincama, también es distraído..
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaja, era mi mejor amigo, dejarme dormir hasta que regresara la luz :-). De vez en cuando estaría bien estar desconectados, no sé si sin luz :-)

      Un abrazo, Llorenç

      Eliminar
  20. No somos conscientes de lo que tenemos hasta que lo perdemos.
    Muy buen relato, Albada! 👏🏼👏🏼👏🏼

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro, nos pasa con todo, con el oído, la vista...con todo

      Un abrazo

      Eliminar
  21. Seguro nos amoldaríamos, tenemos la capacidad, pero vamos, a quién no le gusta la comodidad.

    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda, nuestros abuelos no tenían y vivieron bien. Pero cuesta imaginar.

      Un abrazo

      Eliminar
  22. Estamos acostumbrados a la comodidad. Cuando nos falta es cuando aprendemos a valorarla.

    Un abrazo enorme

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La comodidad es que es muy fácil de adoptar, así de claro. Valoramos lo que ya no tenemos, pero mientras está, ni caso :-)

      Un abrazo grande

      Eliminar
  23. Interesante como lo has descrito y manejado, como todo seria diferente.
    Gran relato.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y sería muy diferente, pero por un día, creo que ya uno se hace la idea.

      Un abrazo

      Eliminar
  24. Nos acostumbramos a lo bueno, a las comodidades y cuando falla la electricidad es un caos terrible. Saludos amiga. Un relato muy bueno

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que es muy fácil adaptarse a lo cómodo, sin duda. Por un bonito día, Sandra

      Un abrazo

      Eliminar
  25. palante bella y querida
    palante que es lo único que nos queda poeta de las bellas letras

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Palante. Para atrás, para tóner impulso, como mucho

      Un abrazo

      Eliminar
  26. Dependemos de tantos "chismes" que no me extraña que bese el microondas.
    Un saludo, gélido pero con chimenea.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sería para hacerlo, en mi texto, y no te digo al móvil, abrazos achuchados :-)

      Un abrazo, sin chimenea. :-)

      Eliminar
  27. Respuestas
    1. En tono un poco jocoso, pero para mí la electricidad es imprescindible.

      Muchas gracias. Un abrazo

      Eliminar
  28. Ya estoy aquí..... Procuraré visitarte, si puedo, a diario.
    Otra cosa es que comente. Me conformo con leer.

    Saludos de un antiguo amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tranquilo. Son textos cortos, este es larguito. Y no pongo más de dos por semana :-)

      Un abrazo grande

      Eliminar
    2. Lo leí. El Estado de Bienestar nos comió el tarro, y ahora vemos, y somos conscientes, de lo que podemos perder si hay una avería gorda.
      No es más rico el que más tiene, si no el que menos necesita.
      En tu situación, yo si tengo mascota.

      Eliminar
    3. Jaja. Lo de la mascota. Pues nos han vendido la moto de tener y tener. Y así nos va. Lo de ser o disfrutar con cualquier cosa no vende. Me cachis :-)

      Un abrazo. Bonita noche te deseo

      Eliminar
  29. No somos conscientes de lo que tenemos hasta que lo perdemos, sea por mucho o por poco, pero es que no estamos hechos ya a que sepamos ser resolutivos, ocurrentes... Nos ahogamos en un vaso de agua y te aseguro que si nos ponemos, lo sobrevivimos.
    Un beso muy grande, Albada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sobrevivimos con poquito, pero es demasiado fácil acostumbrarse a lo bueno, rápido y cómodo.

      Un abrazo, y feliz noche

      Eliminar
  30. Es bueno que ocurra de vez en cuando una cosa de estas, para que apreciemos esas pequeñas cosas que no valoramos porque las tenemos incorporadas a la rutina. Y qué bien lo has descrito.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es preciso valorar las pequeñas cosas que normalmente no consideramos. De vez en cuando, sería hasta conveniente.

      Un abrazo, Macondo

      Eliminar
  31. Doña Electricidad se ha adueñado de nuestras vidas, nos tiene sometidos convirtiéndonos en sus esclavos.
    ¿Qué le vamos a hacer? ¡Es la vida!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues siendo cara, de escándalo, sin ella la vida sería otra, la que ya fue.

      Un abrazo

      Eliminar
  32. Boa tarde Alba, não lembro a última vez em que eu fui em um lugar onde não existe energia elétrica. Bom final de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que parece imprescindible. En realidad ayuda mucho, peto se puede vivir sin electricidad.

      Un abrazo, Luiz

      Eliminar
  33. verdaderamente me has llegado a angustiar, tantas carencias o malfunciones son producto de una pesadilla. Menos mal que no hay mal que cien años dure y al día siguiente tenemos la convicción que todo vuelve a funcional.
    Post data: el bocata de salchichón magistral. Buen fin de semana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues un par de días cada cierto tiempo, deberíamos vivir sin electricidad ni goyerias. Creo que nos iría bien. Es que sin un detallito cómico, como el bocata, perdía fuelle el texto :-)

      Un abrazo.

      Eliminar
  34. Por favor Aldaba! Menudo día que pasariamos sin ningún aparato funcionando. Aislados de las redes y amistades, y llenos de miedos. Muy bien descrito, angustioso, y lo peor es que puede hacerse realidad en cualquier momento, a cualquiera de nosotros.
    Abrazos querida.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En Falset, un pueblo cercano tarragonés, ha sido exactamente así, con las nevadas. El WiFi costó tres días, y la luz uno y medio. Una compañera lo comentaba, hasta que se quedó sin batería. Pero se sobrevive, ella con chimenea, eso sí:-)

      Un abrazo, Lucía

      Eliminar
  35. Es algo que por acá puede pasar, con relativa frecuencia. Las empresas no son un ejemplo de eficiencia.
    Bien contado.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues pasa, sin duda. Antes era cada vez que había tormentas intensas, ahora ya menos, pero por el precio que cobran por la electricidad, deberían ser a prueba de bombas :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  36. vaya, hay cosas tan sencillas que cuando no están lo notamos muchisimo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es lo que suele ocurrir, que no valoramos lo que tenemos, sobre todo las pequeñas cosas.

      Un abrazo, y feliz día

      Eliminar
  37. Querida amiga: Tu lo que necesitas para poder vivir, son veinte cosaa diversas, aunque todas són de la misma madre: Doña Corriente Electrica. Como ella lo sabe este año se nos va a comer enteros. Ja verás la facturita ya,.... Luego me lo cuentas, vale??? muchos besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaja, soy muy de usar lo que va llegando y me resulta útil. Mi cocina apenas tiene electrodomésticos, salvo nevera y microondas, pero las facturas de la luz me temo que todos pagamos mucho en ellas.

      Un abrazo, y por un bonito día

      Eliminar
  38. A veces me pregunto ¿que seria si nos faltara la luz?. Tu entrada tan bien escrita
    Me ha dado la respuesta. Si, dependemos de Doña Elistricidad.Esperemos que sus faltas sean leves,
    Un abrazo amiga fue un placer leer tu escrito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dependemos por completo, al menos esa percepción tengo yo. Y es una pena, porque luego lo echamos de menos enormemente.

      Un abrazo y muchas gracias, Josefa

      Eliminar
  39. Me has hecho sonreír.
    Creo que necesitamos vivir algunos días en el campo sin comodidades, para hacernos a lo más básico, aunque parece mentira es posible sobrevivir.
    Un placer leerte
    Beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo es, creo que de vez en cuando deberíamos estar sin luz, pero sobre todo sin internet. Por poner los pies en el suelo, y saber observar lo que no rodea, sin ese correcorre que llevamos.

      Un abrazo, y vamos a por este domingo

      Eliminar
  40. En mi ciudad hay barrios con largos cortes de luz desde hace años. Estos días hay movilizaciones frente al ayuntamiento y con la televisión local. Me has hecho pensar en ellos!
    Eso sí, cuando empezaba a leer tu relato me acordé antes de nada de los cortes de agua que hemos tenido en casa en los últimos meses. Que me levantaba con el agua cortada y no volvía hasta la tarde... la de cosas que no se pueden hacer sin agua!! Llevo poco tiempo leyéndote, pero siempre mueves algo.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo del agua ya... Eso son palabras mayores. Si se junta a la falta de luz ya ha de ser una tragedia cotidiana. Una pena que haya gobiernos, que permitan esos servicios en precario.

      Muchas gracias. Un abrazo

      Eliminar
  41. Me gusta lo que has escrito
    Te ejo un saludo enorme desde Miami a tu ciudad eterna

    ResponderEliminar
  42. Desastre total, apagón y falta de batería, soledad y aburrimiento... sin embargo una valiosa lección: no te pasó nada grave por vivir un día sin las comodidades "imprescindibles". Claro que en hospitales etc. la situación sería más grave. Gracias por tu aportación y un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, una tragedia muy pequeña. No fue mi caso, pero lo imaginé. Hay demasiadas cosas que creemos imprescindibles, que no lo son, y estaría bien tenerlo en cuenta.

      Un abrazo, y gracias, por tu tiempo y buen hacer

      Eliminar
  43. Es algo así como el lastre de nuestro confort porque si nos falta algo, pareciera que se nos viniera encima el mundo.
    Una abrazo grande, amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece una hecatombe, cuando en realidad es una adversidad con poca trascendencia, pero son los tiempos, de internet y la dependencia de la electricidad.

      Un abrazo, amigo.

      Eliminar
  44. Nos hemos vuelto muy dependientes de la energía eléctrica. Pero subsistimos mejor a que nos falte el servicio de gas natural, porque ahí si en este invierno cruel es grave.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, es que el das ciudad nos garantiza el calor en invierno. Pero ambas cosas, en el fondo, son prescindibles.

      Un abrazo, y feliz semana

      Eliminar
  45. Hoy día la electricidad se ha vuelto indispensable en las casas. Muy contado. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, se nos ha hecho imprescindible. Gracias.

      Un abrazo, Chelo

      Eliminar
  46. No somos nada sin la electricidad y tu relato lo resume perfectamente.
    Un abrazo enorme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nos vemos muy limitados, es verdad, pero qué bien que a veces estemos sin ella, para ver que no es imprescindible.

      Un abrazo grande

      Eliminar
  47. Respuestas
    1. Muchas gracias, Isaac. Un abrazo, y por una semana bonita

      Eliminar
  48. ¡Hola, Albada!
    Pues todos tenemos un día complicada. Está comprobado que sí nos falta la tecnología, parecemos de las cavernas. Jijiji. Gracias a Dios, siempre hay un nuevo amanecer y un cielo despejado.
    Bonito relato.
    Un fuerte abrazo.🌷😘

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, parecemos cavernícolas, pero hay que recordar que hay muchos habitantes de la tierra, que aún no tienen luz en sus casas, y lo que es peor, no tienen ni agua corriente, para relativizar la tragedia :-)

      Un abrazo grande

      Eliminar
  49. Con el temporal Gloria, estuve 48 horas sin luz y lo que más eché de menos no fue internet, ni la ducha (con el agua que cayó había quedado empachada), ni el calefactor (por suerte tengo chimenea) sino poder calentar un cafetito y hacer la comida. Pocos días después me compré una estufa de butano. Al menos por ahí no me vuelve a atrapar.

    Creo que dependemos demasiado de la tecnología, y al paso que vamos este 2021 nos va a dar más de una sorpresa en ese aspecto.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pue sí, Internet ha sido una revolución en las vidas del primer mundo. Yo diría que tras el agua corriente, de lo más impactante.

      Somos dependientes de la electricidad, vaya que sí. Un abrazo, y a por un bonito día

      Eliminar
  50. Algunas veces he pensado en cómo sería nuestra vida sin electricidad. Pude hacerme cierta idea en el terremoto de 2010, aunque fui de las afortunadas que se quedó sin suministro eléctrico por poco tiempo. Somos tan dependientes ya que una catástrofe que nos dejara sin luz podría ser incluso peor que la pandemia. Como tengamos que volver a vivir como nuestros abuelos o bisabuelos vamos a durar poco.

    Buen relato y buena reflexión.

    Un abrazo grande

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sé que podríamos sobrevivir, pero ojo, quedando muy lesionados, porque internet depende de ella, y la luz, que ya es decir. Nuestros abuelos vivían su tiempo, con sus comodidades, que hoy en día vemos obsoletas, pero para muestra basta un botón, como tú es ese corte de luz.

      Un abrazo

      Eliminar

Ponen un gramo de humanidad. Gracias por leer.