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martes, 8 de octubre de 2013

Sangre en venta


Vi cómo dibujaba con su dedo la línea del horizonte.

Recorría de izquierda a derecha el espejismo de un plano con la conciencia de que al fin era tridimensional. El horizonte estaba diseñado para vencer la inercia de la quietud para desollar los nudillos contra un vidrio. Siempre lo estuvo pero las urgencias del tiempo y la vida, habían impedido esta visión.

Recordó con precisión la noche en que dos municipales le hicieron parar el coche, le obligaron a abrir el maletero y metieron en una bolsa las revistas del partido comunista.

Olió su miedo, revivió el agrio aroma del sudor de sus axilas, del sudor en sus manos aquella esquina de su mente atiborrada de células operativas, de alias sin nombres propios, de madrugadas con Che Guevara y Ciclostil.

Su índice señalaba el instante del cacheo antes de entrar en la galería de los presos políticos y revivió la impotencia negra del alma contra la pared blanca tiznada de esperanza y sangre coagulada.
No quiso detenerse en las palizas para delatar a los camaradas, de quienes jamás supo nombre o dirección.

Siguió avanzando con su dedo hasta llegar a un parte de defunción donde una lágrima anunciaba la muerte de un dictador.

Los años de consecución de derechos fue dando esquinazo a la esencia de la evolución por la dignidad.

Las décadas fueron tiñendo de velas tecnicolores el alma de cada hombre que había dejado su piel en la conquista de unos derechos humanos, porque la dictadura gris tenía la sombra alargada y no daba respiro al alma más que para disfrazarla de libertad de ser, de libertad de elegir, de libertad a expresarse.

Ahora, cuando las máscaras de los poderosos están cayendo como el papel maché bajo la lluvia de abril, Pablo, en la playa de su madurez, se desnudaba ante el espejo de plomo que les lleva a él y a toda su generación al darse de bruces contra la realidad.

El gris tiene ahora otros datos. Los suicidios inducidos con nombres y apellidos. Los horrores de la impotencia en personas sin ahorros porque les han estafado. Los niños al límite de una nutrición dudosa y sin planes de futuro por concretar. Esos jóvenes en busca de un futuro que conjugar a la vida, huyendo cual éxodo de la mejor manera, intentando salvar un pozo sin fondo el desapego a la ciencia. La huida del cinismo en conserva, sin respeto a etiqueta alguna.

Cuando nota las lágrimas rodar por sus mejillas, el dedo ha llegado a la parte derecha del paisaje más vivo en el horizonte del mar.
La transición entró a la estocada. Foto de Internet

Las gaviotas, oscuras en el anochecer de los tiempos y como ratas de mar que son, abordan los restos de un pescador de caña, que llegó a estar las tres horas recordando con un dedo, el tiempo en que se luchó por algo pero que sólo ahora entiende a quién alimentó esa, su sangre derramada.

Este texto se publicó en http://www.yumpu.com/es/document/view/19384195/lenka21mag-2013-08-21,
En la página 8, tras la entrevista que contesté en las páginas 6 y 7. 

sábado, 5 de octubre de 2013

Mientras llueve

Fiestas en Gracia 2013

He recorrido las avenidas de tus fracasos y las callejuelas de tus triunfos.

Me he parado a ver la plazoleta de tus suspiros, y la fuente de tus esquinas más poliédricas y oscuras.

No he podido descifrar el asomo de tu mirada entre las cien mil miradas que adornan la avenida de tu vida, ni los hoyuelos perdidos de tu rostro infantil, ese que ya no existe.

Paseo bajo la lluvia de mis tejanos, adelanto a los peatones de azúcar, y me pregunto, calada hasta los huesos de mis letanías, dónde quedó el retrato de mi infancia.

Y acabo por encontrarla en este vals sin normas que inspiran la danza, mi danza bajo la lluvia.

Secaré mis piernas, mis hombros, ...mi recuerdos.

En una ceremonia de faquir jubilado, dejaré que la premonición de los fracasos no me aturda, para poder ignorar ante el espejo, la levedad de tu ser, la fragilidad del mío, y la esquiva realidad que nos circunda.
Sigue lloviendo tras mi ventana.

Seca ya mi piel.
   Seco ya mi pelo.
       Sigue el sol tras las nubes,
              esperando que un viento de levante me levante, te levante, nos levante.

martes, 24 de septiembre de 2013

Laura


Laura de mis pesadillas y de mis lunas.
Cabellera que recoges en un hatillo de sueños.
¿Qué piensas?, Laura, ¿qué te hace arrugar el ceño?
¿Qué recuerdan tus ojos que no quisiste ver?
Abre el corazón de hojalata que guarda tu top añil.

Laura de mis días, preocupación de mis noches.
Laura de mis pecados y de mis redenciones…
¿Quién te abrazará si llueve en tus tejas de temores,
para ser para ti la almohada de tus pesares?.
Hija de bosque y fuego, fruto de menta y regaliz.



Pecosa, zascandil, guerrera..en qué lugar te perdí.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Las solapas para vivir.

Steve Hanks

Algunas veces la vida se instala en la esquinita superior de la solapa.

Levanta la tela, dando abrigo al cuello, cuando hace frío, protegiéndolo  del viento.

Fantasea entre el cabello con posibles recovecos de un corazón aterido y

resguarda, con rescoldos, la chimenea de las mejores brasas para calentar el alma.

Estremece con su canto a los búhos y a las ranas de los estanques, consiguiendo…

dormir a los fantasmas de los oscuros callejones de las noches sin luz ni luna.

Cuando te topas con esa brisa de mar sin olas, sólo hay que dejar que asome

entre la lluvia de espliego y ginesta, para sentirnos afortunadamente vivos.

Por tenerla. Por sentirla. Por  estar inmersos en el fragor a vida por abrir que nos abraza.


jueves, 5 de septiembre de 2013

Corazón de canica

Foto de Belibeli

Recogido el hatillo de corazón de vidrio, encendido el motor interno, se dispuso a rodar por ahí. Sin conciencia de ser.

Revoloteaba entre otras compañeras, en una peana de cristal amorfo, transparente y limpio. Ésta estaba sustentada por dos flejes a unas esquinas, aunque ella no podía divisar desde la aparente ingravidez, qué mecanismos eran responsables de la inmaterialidad fingida.

Era feliz, sin saberse. Sin sentirse. Sin ser más que esa esfera de vidrio con vocación de cristal de cuarzo perfecto.

En cuanto llegó un ave a la estancia de la quietud permanente y plácida, la vibración del aire hizo desestabilizar el escenario.

Ella detectó una aceleración hacia un extremo. Sintió miedo. Tomó conciencia. Adivinó sin cerebro ni experiencia que su destino estaba marcado por un gradiente en la peana, que la conduciría a su propia aceleración centrípeta y con ella a su final.

La canica tomaba velocidad de forma imperceptible ante mis ojos, y con ella, iba asimilando todos los conceptos del ser. Supo de su inicio, de su existencia,  de su presencia…exactamente cuando experimentaba la certeza de su vida y de su muerte.  

La vi caer de refilón, irisando el reflejo del sol sobre la pared blanca de mi despacho. Eché mi mano hacia el aire, en un gesto automático para detener su marcha.


Rebotó suavemente en mi plama, y la contemplé en su caída al suelo,  con un sonido a último suspiro, dotado de vida consumada, al consumirse.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Plató por aula

.

Foto de Omar Ortiz, pintando, de http://aiveegohphotography.tumblr.com/

Ella añoraba, cada tarde,  
el calor de la trastienda de sus ojos, 
mucho más que la blancura 
de sus manos al teclado.

Él añoraba la patria  no conquistada. 
Esa que preludiaba dando color a la estancia
de sus deseos no sabidos, 
de sus sueños más preciados.

Pasaron los días, 
y en la circunscrita levedad de un aula oscura, 
recorrieron torpemente las sendas 
de una cremallera y dos cordones.

Se perdieron en oquedades. 
Balbucearon anhelos prendidos a labios inexpertos. 
Se demoraron poco y mal 
en espacios  donde encontrase.

Entre perneras contrahechas, 
un tirante de sujetador colgante,
un saliente improvisado  
y algunas frases de corto alcance,
ese amor sin más academia 
que el instinto por desbrozar,
los amantes debutaron e
n un plató por estrenar.

Se miraron.
Recompusieron su ropa. 
Se colocaron el pelo. 
Maquillaron su expresión.  

Les vi salir del Cuarto . 
Cerraban la puerta 
de una clase de ternura, 
con dientes de cachorros juguetones. 
Les miré hasta donde fui capaz, 
perderse por los habitados corredores, 
hablando con los chicos
hacia el aula, por disimular. 

Siguiendo mi camino, 
hacia el gimnasio me dije:
ni sobró, ni faltó, ni hubo bastante, 
como decía doña Ana Jimenez Padilla, 
maestra en aderezar composturas 
de la cotidianidad.

martes, 27 de agosto de 2013

Apasionante

Foto de Edward Weston. De Google.

Me apasiona que dibujes en mi cuerpo.
                        Cuando pintas los pinceles con deseo.
                                             Cuando alunizamos sin red ni cobertura,
                                                                  en la redes de las siestas de Morfeo.


Me apasiona el aire que usas como lienzo.
                          Cuando blandes la batuta como un remo.
                                                Cuando los trastes de la guitarra duermen,
                                                                   prendidos en tu antebrazo de bolero.


Me apasiona el sonar de tu silencio.
                               Cuando desnudas ese pasado huido.
                                                  Cuando el café de la tarde en tu cintura,
                                                                   sabe a rubor de un beso,... derretido.


lunes, 26 de agosto de 2013

La chelista sorpresiva.


La vi atacar la partitura con el señuelo de su arco.


Con las piernas en hogueras por conquistar el tempo y el adagio.


Con la mirada hacia el pasado de su propia brisa en los ensayos.


Atada a la brida de un corcel, cual jinete, galopando en paisajes inventados.


Y así, mirándola vivir quién sabe qué sabores, como niña golosa de la vida,


me quedo degustando el brillo de picardía en su gesto. Ese de infancia revivida.


Han Na Chang,  será próximamente la directora musical de Filarmónica de Qatar. No dudo que será protagonista de extraordinarias obras. 


http://www.thenational.ae/arts-culture/music/qatar-philharmonic-orchestras-new-unifying-force