jueves, 11 de febrero de 2021

Un paraíso extraño, en jueves



Siguiendo la iniciativa de  Títulos con puzle, de Mónica, mi aportación es la que sigue

Había soñado con un paraíso, pensando siempre en Cancún o alguna remota playa relajada. Cuando se despertó aquel día, el silencio le produjo una sensación de vacío. Miró el reloj y confirmó que pasaban minutos de las diez, asombrándose de tal hora, pues acostumbraba a despertar con la salida del sol. Lo extraño es que parecía haber pasado un año desde que se durmiera. Mucho sueño para un adulto, pensó sonriendo. Recordaba vagamente su ingreso en la UCI a finales del dos mil veinte, y su ordenador decía estar en el año dos mil veintidós, pero podía ser un error de su aparato, tanto tiempo sin encenderse.

Le estorbaba la colcha, y el pijama. Miró el termómetro del comedor, veintidós grados. “Genial, se dijo, temperatura primaveral”. Salió a la calle, y encontrándola desierta, se felicitó por tal descubrimiento. Nadie, lo que se dice nadie, salvo un grupo de loritos verdes que se contaban sus cosas. En el bar, vacío, desayunó un café hecho por ella misma. En el supermercado tampoco había ni un alma, ni comprando, ni cobrando, así que llenó su carrito de comestibles y regresó a su casa. Ese silencio le permitió concentrase en el noveno capítulo de su novela, uno de los más complejos ya que ese protagonista con un pasado rocambolesco le estaba costando de dar forma. En la tarde miró su móvil, silencio, ni un wasap, y se dijo, “si no hay noticias, son buenas noticias”.

Antes de dormir miró la tele, el noticiario hablaba de los últimos datos de la pandemia, con unas cifras ridículas. El locutor, claramente enfermo, comentaba unas imágenes de Tokio, de París y de Nueva York con calles desiertas. De hecho, como habían muertos tantos habitantes, según parecía, aceptó ser los pocos supervivientes y sintió estar en un paraíso, extraño, eso sí. Sin distracción alguna para su novela, la acabó en pocas semanas, tal grado de tranquilidad había a su alrededor, pero le costó encontrar una editorial operativa. Les había gustado mucho, pero hicieron una tirada de doscientos ejemplares, alegando que no quedaban apenas lectores ni medios para hacerles llegar el libro.

Aburrida, a los dos meses de paraíso, llegó a la conclusión más lógica y más amarga. “Si hubiera escrito la novela cuando la pensé, se dijo, a estas alturas me habrían dado el Nobel. No debí posponer una y mil veces ponerme con ella”.

Palabras 387

Más relatos jueveros


100 comentarios:

  1. No hay paraíso sin "otros" al menos es lo que creo y me parece que tu protagonista está a punto de darse cuenta.
    =) Casi hemos coincidido en el título, Albada jeje.
    Un abrazo y muchas gracias por participar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Opino igual, sin otros, sin personas cerca, veo imposible ser feliz, por lo que paraíso no puede ser una isla desierta, por ejemplo.

      Un abrazo, y sí, hemos coincidido :-). Feliz día, anfitriona

      Eliminar
  2. Estamos tan acostumbrados a este mundo que ni en una isla desierta nos sentiríamos en un paraíso por mucho tiempo. Y tu relato no está muy lejano de la realidad, hace poco un joven despertó del coma luego de diez meses y se enteró de la pandemia. Todo es posible.

    Un beso dulce.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, lo vi por la tele, y el pobre estará alucinando hasta que se adapte. No podemos vivir sin personas, no en vano en las prisiones, el castigo es estar incomunicado.

      Un abrazo, Dulce.

      Eliminar
  3. Me encanta ese juego de trasposición del tiempo y la realidad. Que bien lo urdes. Un abrazo. Carlos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Ese futuro cercano no lo imagino, pero quién sabe.

      Un abrazo

      Eliminar
  4. Un futuro cercano, lástima por la buena difusión del libro.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaja, con la que había caído, le pobre con sus cuitas tan pequeñitas ¿no?

      Un beso

      Eliminar
  5. Últimamente la ciencia ficción es tan real que preocupa…
    Mejor hacer las cosas en ese primer impulso, por lo que pueda suceder…

    Muy bueno, querida amiga.
    Un abrazo grande, y muy feliz día 💙

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hay que dejar para mañana, indefinidamente, lo que nos pide la mente, o puede pasar que dejemos escapar el tren.

      Gracias. Un abrazo, y feliz día

      Eliminar
  6. Esa manera de hurgar en el tiempo y la realidad es extraordinario. Ya que das a entender que no hay paraísos sin otros en función de nuestros impulsos.

    Excelente relato, Albada.

    Un abrazo gigante y buenas tardes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que no puede haber ese paraíso sin iguales, con quien comunicarse, y fíjate, es que hasta que haya quien escucha o lee, digamos, son necesarios.

      Un abrazo, y muchas gracias. Por un bonito finde

      Eliminar
  7. Somos seres sociales y muy pocas cosas tienen sentido sin poder compartirlas.
    En cuanto al Nobel quizá lo tenga más facil.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, sin competencia, acabará con el Nobel, pero sin lectores...tampoco lo veo como un premio :-)

      Un abrazo, Ángel

      Eliminar
  8. Interesante relato con esa "moraleja" final de la protagonista que arranca una sonrisa, "nuevamente"
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No podemos permitirnos el lujo de dejar pasar los impulsos, ni los trenes, porque no sabemos qué nos espera.

      Gracias. Un abrazo, Rafael

      Eliminar
  9. La verdad es que vivir en ese mundo ya no es vida. Necesitamos de los demás, y despertar así más bien parece una pesadilla que un paraíso. Un magnífico relato, Albada, aunque no quisiera que se cumpliera.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese despertar pata mí sería una pesadilla, pero imaginé una escritora tras un coma profundo, y su visión. No, no podemos ser felices sin gante, hasta ella a los dos meses está harta.

      Un abrazo, y feliz viernes

      Eliminar
  10. Oi Alba, obrigado por nos trazer uma ótima história.

    ResponderEliminar
  11. Pues vamos camino de algo por el estilo... si no es el virus será el cambio climático.
    Escribamos ahora...


    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La subida de los océano puede ser una hecatombe, seguro.

      Un beso

      Eliminar
  12. Preocupante lo que imaginamos que nos viene encima, quien lo vea claro.
    El cambio climático es lo que me preocupa, mas que nada, para el 2060 nada será igual, nosotros no lo veremos.. Gran Relato Albada.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero no verlo, por supuesto. Todo indica que el cambio climático ya está aquí. Sus consecuencias las iremos viendo, de poco en poco.

      Un abrazo, y por un finde estupendo

      Eliminar
  13. Hola os dejo un comentario de una amiga que ahora empieza con relatos y cuentos. por si podeis darle una mano
    Gracias
    Hola buenas tardes noches te escribo ya que buscando en internet blog de relatos he encontrado al tuya. Me gusta mucho como lo has expuesto todo, yo empiezo ahora y no tengo mucho ara ofrecer pero si quieres pasar a visitarme estaria muy agradecia
    Gracias besos gemma94juneda@gmail.com

    https://www.blogger.com/profile/18416890779054375852

    ResponderEliminar
  14. Madre mía,una visión casi apocalíptica aunque el relato discurra de forma pausada y calma, la autora no se percata de lo que sucede alrededor.
    Impresionante tu relato Albada, realmente eres muy talentosa!
    Un beso grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, pero no sabemos si en unos años, por lo que sea, habrá menos habitantes en la Tierra.

      Un abrazo grande, Luna

      Eliminar
  15. Hola Albada.. ¿Qué es el tiempo? Sabemos que es algo que está en nuestras vidas y que nos propicia los cambios, pero se nos hace muy difícil darle una definición.
    Como decía Joan Barril, en una novela. Cada día que pasa es tiempo ganado, vive cada día como si fuera el último..
    Un abrazo..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es lo mejor, vivir como si fuera le ultimo día, seguro que haríamos las llamadas a la gente querida, acabaríamos esa faena que dejamos inconclusa...

      Por el hoy, por no dejar pasar los trenes, de los afectos sobre todo.

      Eliminar
  16. Tremenda la sensación apocalípticas que transmites , sin grandes retruécanos. La pandemiia hace que la ciencia ficción tome tintes de realidad. ¡qué horror!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No pasará, este virus no aniquilará a la humanidad, pero pueda que algún otro, más virulento y letal, sí pueda hacerlo.

      Muchas gracias, Tracy. Un abrazo grande

      Eliminar
  17. Vivimos tiempos raros, tu relato es más real y actual de lo que creemos. Disfrutemos el ahora...quien sabe que será lo proximo.
    Abrazos Aldaba.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por si acaso, hay que disfrutar del hoy, del presente, porque sin ser adivinos, no sabemos qué nos espera en un futuro cercano.

      Un abrazo, y muchas gracias

      Eliminar
  18. Esperemos que eso no suceda y estoy de acuerdo que a veces se posponen las cosas para más adelante y mira lo que pasa. Nunca dejemos lo que podamos hacer hoy para mañana. Muy bueno. Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aprovechar el momento, la inspiración, la energía del ahora, es lo que podemos hacer. No sabemos qué nos espera, en el mundo ni en nuestro cuerpo.

      Un abrazo, y feliz finde

      Eliminar
  19. Me recuerda a The Omega man. Que frustración, lograr una novela y quedar con pocos lectores.
    Si queda la organización para el premio Nobel, tal vez lo gane, habiendo menos competidores.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, si quedaba en Suecia la organización, igual se lo daban, pero creo que ya ni siquiera eso sería un premio.

      Un abrazo, y gracias. Por un bonito día

      Eliminar
  20. bueno, la inspiración llega cuando llega. las novelas se nutren de las vivencias del autor, y si la hubiera escrito antes, quizá no habría sido tan buena. claro que, pensándolo bien, habría tenido más lectores, porque un escritor escribe para que lo lea alguien...
    abrazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es la paradoja. Ahora que tiene tiempo y silencio escribe, cuando no tiene sentido. O precisamente escribe porque no puede hablar.

      Un abrazo, Chema. Por un bonito día

      Eliminar
  21. tardamos en decidirnos y a veces ya es tarde. Cuantas novelas se han escrito tarde y otros se han adelantado con su misma idea. La pandemia en la que estamos inmersos y el escritor desde tu puesto de escritora, don piezas bien unidas. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece ridícula la actitud de la escritora, con tantos problema de supervivencia y ella ahí con sus problemas de chichinabo, pero así lo imaginé.

      Un abrazo grande, Ester

      Eliminar
  22. Un paraíso donde solo se vive tristeza,
    en estos días todos nos sentimos diferentes,
    ya nada es como antes,vivimos asustados,
    tu relato mi amiga lo dice todo, y a seguir
    sobreviviendo.

    Besitos dulces

    Siby

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabemos qué nos espera, llevamos casi un año entre confinamientos, restricciones y cifras de muertos. Un paisaje poco alentador. Hay que coger al vuelo a las musas y escribir :-)

      Un abrazo, y feliz finde

      Eliminar
  23. Impresionante tu relato amiga, Cancun es un paraíso Albada, aveces pienso que lo conoces y que algo hay de ti por ahí, yo voy a Cancun dos veces al año y en Abril estaré por ese paraíso otra vez si la pandemia me deja, sino pospondré mi viaje. Me encanto leerte amiga, saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He aplazado dos veces mi viaje, pero irá, cuando pueda. Por ver la isla de las mujeres, y esa playas de arena blancas sobre todo. Creo que es buen lugar para escribir, no hace falta la soledad de mi protagonista :-)

      Un abrazo

      Eliminar
    2. Quedaras encantada cuando pises esa arena blanca como polvito cósmico .... Ojala pronto puedas ir. Saludos amiga.

      Eliminar
    3. Seguro que sí. Estuve en DF, Acaculpo, Teotihuacan, Guanajuato, Xolula... Pero no en Yucatan, y lo visitaré, cuando pueda. Un abrazo grande

      Eliminar
  24. Muy bueno tu relato. Tiene de todo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  25. La verdad es que debe de ser bastante espeluznante levantarse y contemplar tal panorama... Es casi postapocalíptico. Menos mal que la mujer tiene una motivación para seguir viviendo en su novela, aunque pocos la lean.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, sin motivación alguna, la soledad a tal extremo ha de ser agotadora.

      Un abrazo, y bonito día

      Eliminar
  26. Bueno , hay que aprovechar la vida, relato para la reflexión.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, que igual luego nos arrepentimos :-)

      Un abrazo, Amapola

      Eliminar
  27. despertar en un mundo que no es el tuyo, asumir la nueva realidad, NO, nada de eso puede pasar no debe pasar . La humanidad hemos soportados campos de trabajo y reeducación y hasta de exterminio. Las guerras han sido una constante desde Caín y Abel, y no podemos tirar la toalla , no por nosotros si no por nuestros hijos, ellos son los que van a pagar la factura, los nietos: si son pequeños perderán los recuerdos. Tu personaje termina con un lado humano: Debí editar antes mi libro. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese lado humano es el que me gustaría que quedase, no hay gloria, ni premio como estar con gente que te quiera. Lo demás se puede comprar.

      Un abrazo, y gracias por tu estupenda reflexión.

      Eliminar
  28. Hay que coger al vuelo a las musas y escribir :-)
    Albada, es lo que hacemos tod@s de nosotr@s.
    A mi personalmente me salva del tedio y del aburrimiento, y ayudo a mis neuronas para que continúen activas.
    Espero que la situación de ciencia ficción que nos relatas, no llegue a convertirse en realidad.
    Enhorabuena por el relato...Abrazos y feliz fin de semana.😘

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esperar sentado a las musas o sirve tampoco, pero cuando se presentan, hay que cogerlas, claro, porque nos libran de esa realidad que ahora nos tiene hartos.

      Un abrazo, y gracias. Por un finde estupendo

      Eliminar
  29. Pues sí, el relato suena a eso que ahora se dice tanto de distopía, la recreación de un futuro inmediato, ¡como si el futuro existiera realmente más allá de nuestras previsiones! Me ha gustado pero me ha escalofriado un poco. ¿Ves? Al final lo literario y las percepciones y sentimientos de un lector se arropan. Ah, y el texto me hace pensar que la actual circunstancia pandémicas y sus efectos múltiples nos están llevando a muchos a darle vueltas a cómo quedará todo después. Bueno, más que nada a nuestros temores e inseguridades. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No podemos vislumbrar el fututo, si bien antes podíamos imaginarlo a medio plazo, y ahora está difícil hasta a corto plazo. Nos planteamos, y ya era hora, cómo será lo de viajar en le fututo, lo del cambio climático, lo de estar confinados aprovechando el tiempo...cosas que nos ha traído esta pandemia. También nos salen a la luz miedos que ni sabíamos que teníamos, y en definitiva, para mí ha sido una pandemia (que con la vacuna quedará en el olvido), que aportó grandes reflexiones.

      Un abrazo

      Eliminar
  30. Pasó su gran portunidad pero ¿cómo iba a saber lo que ocurriría? La pandemia hizo una labor de limpieza extraordinaria, pero la dejó sin posibiidades de hacerse famosa, ja,ja,ja. Y sola en una sociedad medio zombi. Pero mientras disponga de alimentos para resistir...
    Una historia de ciencia-ficción (y espero que así quede) que denota tu gran y original imaginación.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La de planes que se han cercenado, quedado en un nimbo, por ahí. Esa escritora ha estado ausente, pero quienes no lo estamos sabemos la de cosas que no hicimos en su momento.

      Un abrazo, Josep Mº

      Eliminar
  31. Hola Albada corazón lindo ya ves la vida pasa con lo que trae una pandemia el silencio en las calles, apenas nadie en los establecimientos, la noche para dormir ah que bien que se levantara tarde, hay quien no duerme apenas porque tiene muchas pesadillas, como por ejemplo yo, es un lujo levantarse un poco mas tarde, porque este relato te salió ! Brillante ! Feliz día perdona mi ausencia, que apenas estoy ya que escribir lo hace en unos simple minutos besitossssssssssssssss de con cariñoo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parecen ciudades fantasma, es verdad. A mí me acongoja aun poco, si bien no como los primeros meses, en los que alucinaba. Bien hallada. Eso de escribir acaba por ser una rutina, pero cuando se ha de dejar, por lo que sea, es bonito volver.

      Un abrazo enorme, y feliz finde

      Eliminar
  32. Al ritmo que llevamos y con cada vez mas imbéciles de la negación y mas irresponsables, me temo que tu ficción sea una posible realidad.
    Brillante relato.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con la vacuna no será, pero no gracias a esos idiotas negacionistas. Cada día em caen peor, pobrecillos.

      Un abrazo

      Eliminar
  33. Hoy tuve que salir y dije, ¡genial!, no hay tráfico, conforme iba manejando veía lo amplio de las calles y lo vacío que se veía, llegué al edificio, no había fila, no había cajeros, hice el pago en un automático, se sentía amplio, bien, pero luego recuerdas el por qué y te da cierta tristeza.

    En tu relato lo que percibo es que, no hay paraíso sin alguien a tu alrededor, puede ser cómodo sin aglomeración, pero llega un momento que lo resientes y la moraleja es que, no pospongas lo que has decidido hacer, la importancia del aquí y el ahora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto, se circula estupendamente, sin colas, salvo las que veo en lugares insólitos, como sitios de lotería pequeños. Uno piensa en cuánta gente está quedando sin trabajo y se deprime, pero es la realidad de esta pandemia. Las farmacéuticas facturan como nunca, la gene teme como pocas veces.

      Un abrazo, y feliz finde.

      Eliminar
  34. UF! Leyendo sobre la tranquilidad pausada de la protagonista se me han puesto los pelos de punta. Para mi más que un paraíso seria el infierno. Muy bueno aunque espero que no se cumpla. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De hecho, de paraíso, nada de nada, hasta ella, tan contenta al principio luego ya no lo está.

      Un abrazo

      Eliminar
  35. "..Nadie, lo que se dice nadie, salvo un grupo de loritos verdes que se contaban sus cosas...." ... el planeta recuperándose hasta llegar a su prístina naturaleza

    \m/ Alba \m/... Abrazo de Viernes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los animales estarían encantados, charlando entre ellos, sin esos incómodos humanos cambiando tanto todos los hábitats. Pero no sé si los supervivientes estarían felices :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  36. Entiendo perfectamente a la protagonista, lo feo de la pandemia ha sido el darnos cuenta de las cosas que veníamos dejando pendientes y que ahora no son tan fáciles de hacer, como el viajar a ciertos lugares, por ejemplo. Igual, con lo dispersa que soy a veces, creo que en esta situación de ciudad desierta yo igual tardaría mucho en terminar mi propia novela, jaja. Hablando en serio, buen relato. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esta pandemia nos está enseñando humildad, y tal vez valorar las relaciones humanas, pero el precio sigue siendo caro. Igual sí que con tiempo y silencio las musas iban de tu mano ¿eh?

      Un abrazo, y feliz día

      Eliminar
  37. Muy original tu cuento, es dificil lograr un tema con tan pocas palabras, pero lo lograste y muy bien.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Se puede perfectamente, por supuesto, sin florituras de ambiente etc.

      Un abrazo y que el finde te sea estupendo.

      Eliminar
  38. Me encanta el relato. A veces también me gustaría despertar al final de la pandemia... pero da miedo encontrarse en un panorama así. Se van sucediendo los hechos y este mundo irreal de los relatos puede tener su "verdad".
    Esperemos que siga siendo tu relato de ficción!
    Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Será ficción, creo, pero sí que a veces uno sueña con silencio, con poderse concentrar, y cuando llega, por inmovilidad obligada, se percata de hasta qué punto necesitamos a los demás.

      Un abrazo Sylvia. Por un bonito día

      Eliminar
  39. Relato distópico que logra transmitir en el lector la angustiosa soledad del superviviente en un mundo en el que la mayoría han desaparecido. Luego ese final, con esa vuelta a otra dimensión temporal en el que el narrador se desentiende del ficticio recuperando su ser real es magnífico. Me ha gustado mucho, Albada.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estar solo, como en un sueños se topa con la realidad de lo que implica. Me parecía que la persona que llevaba un año fuera de la realidad, podía pensar en sus cosas, sus ambiciones, como si fuera importante.

      Un abrazo, Juan Carlos

      Eliminar
  40. Haciendo bueno no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
    Un futuro muy real, quien sabe que vendrá después de esto.
    Un placer leerte
    Beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay que disfrutar del hoy, pero eso es superable. Que no lleguemos a estar hablando de supervivientes.

      Un abrazo, y por un día estupendo

      Eliminar
  41. "Carpe diem", la vida es un suspiro. Buen relato.
    Besos apretados.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo es. Lo que dejamos para otro día, una y otra vez, se puede perder, seguro

      Un abrazo

      Eliminar
  42. es cierto que ha en falta los demás, pero para un ratito no está mal. eso de comprar sin pasar por caja tiene su qué.
    un viejo sueño de la Infancia cumplido, quedarse solo después de cerrar, escondido en unos grandes almacenes
    besozss, amiga

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues ese sueño que quedarse solo en un centro comercial ha de ser una maravilla. Nunca lo había pensado, pero me apuntaría :-)

      Un abrazo grande, amigo

      Eliminar
  43. A ti no te ha pasado lo mismo que a la protagonista de tu historia. Si bien las condiciones para la publicación de tu libro no son las mejores, todavía no llegan a las de la protagonista de tu historia.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, yo he publicado cuando me dije de hacerlo, no por nada, es que uno no es adivino :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  44. No se yo si tu relato acabe convirtiendose en realidad muy pronto...somos unos inconscientes. ¿ Aprenderemos alguna vez que somos prescindibles en este planeta ?
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que aprendamos a valorar lo que vivir en sociedad, a viajar menos y contaminar menos, pero ya veremos

      Un abrazo, y por un domingo estupendo

      Eliminar
  45. si, hay que hacer las cosas cuando se puede, eso es así

    ResponderEliminar
  46. Es verdad, es mejor no dejar las cosas para más adelante, mejor hacerlas cuanto antes. Yo soy de esas. Que si hay que hacer algo, cuanto antes mejor. Porque luego lo vas dejando.

    Me ha encantado tu relato.

    Besos enormes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dejarlas y dejarlas, la final no hacemos lo que teníamos pensado, y es un error.

      Por estar aquí y ahora, aun con el virus. Un abrazo enorme, María

      Eliminar
  47. Eu queria muito que seguisse
    o meu blog...
    Beijos

    ResponderEliminar
  48. Qué optimista... si es que queda gente para formar el jurado, jajaja. Negro, negrísimo, Albada. Gracias por sacarle punta y humor a la situación.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que al final, este virus nos está dejando sin fuerzas, pero al menso que nos permita escribir :-)

      Un abrazo

      Eliminar
  49. Los pelos de punta... Una distopía demasiado al alcance de la mano para no temblar por ello.

    Un relato fantástico. Felicidades, Alba.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tiempos extraños, pero que no cercenan las ganas de escribir.

      Un abrazo grande

      Eliminar

Ponen un gramo de humanidad. Gracias por leer.