MIGRANTES HACIA OTROS MUNDOS
Un día se dieron en ver
la vida que les espera,
sin futuro, ni alegría,
y alumbraron la quimera
de migrar a otro horizonte,
sin importar donde fuera.
Emprenden ese viaje
desde que la idea se instala,
como una termita terca,
en sus mentes, que engalanan,
haciendo mapas y planes,
al filo de las mañanas.
Queman todas las naves.
Se despiden optimistas.
Aprietan los dientes, duros.
Un paso de equilibrista,
sin red y con ilusión,
en su gesto de escapista.
Sólo el tiempo dirá
qué precio tuvo ese gesto
de ser valientes a muerte,
y de no mirar atrás.
Ver menos
