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lunes, 31 de diciembre de 2018

Baile 2018


La generosidad de Dulce es un acicate para hacer balance, y que me perdone, porque no era la idea de esta bloguera amiga. Entiendo que se limitaba a jugar a un baile de máscaras onírico. 

Tras la máscara de desidia de Eva, se escondía un corazón en llamas, un latido en carne viva, una implosión de sístoles baldíos. Ahora, ante unas uvas que había pelado y extraído las semillas, la mujer en pijama miraba la tele, a la espera de unas campanadas que se llevasen el aire fétido de las noches sin luna, de los besos sin destinatario, de la ilusiones transformadas en espejismos.

Tomó lápiz y papel, y como en la escuela, dibujó una línea divisoria en medio del folio. En una columna pretendía hacer la lista del haber, y en la otra la lista del deber. Es la base de la contabilidad. 

Había sido un buen año. Por fin era la jefa del departamento, se había quitado de encima a ese marido pusilánime y tímido, había cambiado su coche de cuatro puertas por un nuevo Peugeot, descapotable, y había hecho el viaje de su vida, el safari fotográfico a Kenia. Siendo justa se atribuyó, en el haber, su ascenso, a pesar de que su compañera Lola merecía más que ella el reconocimiento. Abajo escribió la ruptura con Luis, aunque sabía que bajo esa tibieza  de carácter latía un amor sin cortapisas. Un línea más tarde anotó la adquisición del coche, no obstante en todo el verano lo disfrutó una vez tan solo. Por último, dejó constancia de sus recuerdos del viaje, en solitario, y que no tuvo con quien compartir.

Viendo vacía la columna de la derecha, le dio por entender que para el siguiente año, era mejor desearse un cambio de actitudes. Por mi parte desear que todos los amigos blogueros tengan un balance positivo de  año, si es que lo hacen. Anhelo que ese nuevo calendario que se estrenará muy pronto, de refilón, y seguramente con uvas, llegue cargado de buenos ratos, largos besos, buenos amigos, certeras decisiones y sobre todo, sonrisas sinceras y personas amadas. Feliz 2019

domingo, 30 de diciembre de 2018

Me editan al fin, dijo el optimista

Tomado de Internet


No sé qué me pasa. Sigo atado a esta soledad, como un náufrago a su balsa deshecha. Navego en un mar de recuerdos mal avenidos. Las olas se hunden, y ya no sostienen mi peso con tanta mochila de amargura, y así, cada marea, me duele más que la anterior. Es curioso, porque los que me conocen, siguen pensando que soy un optimista, pero no un ganador. Soy perdedor reincidente, vamos a decir.  Los perdedores, en teoría, tenemos la llama del que luchó y arriesgó, del que abrió las alas para intentar volar.

De los cobardes nada se ha escrito, dice el dicho. De los "perdedores" bastante poco. Sólo a veces la historia consigue contar su historia, y le juzga . Y le redime. Y le recompensa. Y le alaba incluso. Y mantiene en pie. Yo sigo en pie ahora, entre nubes de plomo, roto a jirones,  pero pronto resurgiré entre las cenizas y el lodo. Al menos, eso quiero creer. Eso me repito cada vez que la espiral del miedo me azuza y corrompe el halo limpio de mi propia inspiración y mis sentidos.

Esta vez veré publicada mi última novela, donde he colado algunos poemas. Forjados, rehechos, revividos y reescritos entre el ayer y el hoy. Quizá es mi optimismo quien me dicta al oído, pero para la próxima edición del Premio Planeta , que esta vez sí ganaré, ya me he comprado una chaqueta de seda negra, con un clavel carmesí en la solapa, para la noche de la entrega de premios del año que viene.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Viernes en sintonía V



Siguiendo una propuesta de Ester. Viernes en sintonía hasta Enero
Mi propuesta para  el 28 Diciembre 2018


kilómetro cero
uvas por fin de año
Madrid insomne

Nota. La imagen es de Noviembre de 2017, en la Puerta del Sol. Historia de esta plaza emblemática



Esta segunda es de hace unos días. tradición de las uvas por nochevieja


miércoles, 26 de diciembre de 2018

Cartas sobre la mesa

De Internet. Libro de Ignacio Munilla. 

Creo que ha llegado el momento de poner  las cartas sobre la mesa. Propongo que nos despojemos de todas las máscaras, y desactivemos las trampas. Y después, si nos quedan fuerzas, y ganas, afrontemos que la realidad no se parece en nada a esos sueños que trazamos, y que se escaparon entre nuestros dedos, con el fluir denso y atropellado de la arenilla de un reloj roto y destripado .

Pongamos las cosas como son.  Lo planeado  coincide, sólo a veces, con lo que la vida te va trayendo (y te lo trae descafeinado). Pero la gracia es que al final uno acaba estando más o menos de acuerdo con el azar despechado que nos salpica, con sus dobles tirabuzones y sus mortales sin red. No nos engañemos, Laura. Nosotros ya no nos parecemos a aquellos que imaginamos poder llegar ser. Y tal vez, ni falta que hizo. 

Y ya pasó el día de navidad :-). Que todos, sin máscaras, hayamos gozado del  incondicional amor de la familia, y no faltase la magia navideña de los abrazos verdaderos, sin fecha de caducidad, en las comidas o cenas de estos días.  En Catalunya, por cierto hoy es día festivo, San Esteban, y lo tradicional es comer canelones, por supuesto confeccionados con los restos de comida de las previas comilonas :-)

sábado, 22 de diciembre de 2018

Navidad, nuevamente

Imagen de Neogénesis, Mónica


Quiero desear buenas fiestas, en primer lugar,  a los colectivos desfavorecidos. A esos hombres y mujeres a quienes  la crisis ha dejado en la cuneta de los sueños, como títeres rotos. Y de manera especial a los que se enfrentan a la vida y sus requiebros con la decisión de ser felices, a pesar de que el listón les parezca cada día más alto.



Para mis amigos virtuales, esos blogueros que me acompañan, sobre todo cuando resbalo, mis mejores deseos de que no pierdan la alegría de las ilusiones urdidas a golpe de tinta, dejando que sus textos y su versos cobren vida y echen a volar.


Para esta segunda familia de la blogosfera, con mis abrazos más sinceros, Feliz Navidad



viernes, 21 de diciembre de 2018

Viernes en sintonía IV


Siguiendo una propuesta de Ester, viernes hasta Enero

Mi aportación para el día 21 Diciembre 2018

Barcazas vivas
bicis sobre canales
calles de agua

Nota. La foto está tomada en Septiembre de 2017, sobre las diez de la mañana, en uno de los canales de Amsterdam
Para saber un poquito sobre los canales

miércoles, 19 de diciembre de 2018

El nacimiento para un Jueves

Me uno a una iniciativa juevera de la trastienda del pecado referida al nacimiento de Jesús.


Día 1. Me siento extraña. Nadie me ha tocado, ni siquiera mi fiel amante y marido, José, y sin embargo he soñado que estoy embarazada. No sé cómo se lo tomará, ni sé cómo decírselo

Día 2. Mi madre adivina mi estado. Sabe que soy una mujer de ley, honrada y virginal. He charlado con José. Le he dicho: Mira José, un ángel se me apareció y me dijo, textualmente “El Espíritu Santo vendrá sobre ti. Por eso, el santo Niño que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios”. Yo no salía de mi asombro, hasta que añadió: “Nada es imposible para Dios”.

Día 3. José y yo, como pareja tenemos que ir a censarnos, ya que pertenecemos a la casa del rey David, y las leyes indican que el empadronamiento del nuevo ser (el registro civil de hoy) debe hacerse en Belén, según el decreto de la ley romana. José, como buen ciudadano, ha decidido que emprenderemos el viaje, 115 kilómetros. Me negaría, porque no me apetece ponerme en viaje, pero con lo bien que se ha tomado la noticia del embarazo, cualquiera le lleva la contra. A viajar toca. 

Día 230. Estoy harta. Los pies me duelen una barbaridad y el peso de mi abdomen me está matando. El burro que monto es incómodo y huele mal. José, caballeroso, va caminando, y este desierto no es para pies de carpintero, así que está cansado también.  

Día 235. No hay hospedaje en Nazaret. Pues no sé cómo vamos a pasar esta noche fría. Me parece que tendremos que dormir en cualquier establo.

Día 1 del nuevo estado para María. El bebé ha nacido sano. Escucho canciones de pastores que se acercan. No sé si estaré alucinando,  el parto ha sido largo y estoy tan agotada que no sé si hasta veo un cometa en el cielo. Capaz que algún noble o rey lo siga hasta llegar a este establo y acaben inventando una religión, con este embarazo tan extraño. Qué tonterías digo. Será la subida de la leche, que me está poniendo enferma, y deliro. O tal vez el poco de vino que me dio José para atenuar los dolores de parto.

José intentó acompañar lo mejor que supo a  una mujer especial, que daba luz a un niño, que no era suyo, pero al que llamaría hijo, para siempre

martes, 18 de diciembre de 2018

Silencio en la maleza

Imagen de National Geographic. De Google


En la maleza se les podía ver, alejados del suelo, al acecho ambos. Sobraba la pátina embaucadora de las palabras susurradas al oído, para ocultar latentes sorderas al alma del otro. Les colmaba la música del silencio, al compás del suave y mudo roce cotidiano del camino entre las hojas.

Ella se cimbreaba, sensualmente, mecida por la brisa del atardecer. Atraído por tal belleza, uno de ellos la corteja,  sin reservas, imbuido de un deseo innato. Pero, ¡ay!, no es el único seducido. Ha de disputarse el lugar con otros enamorados. Tras un mortal combate por la bella, el vencedor la posee. Ella, en un apasionado climax, devora con fruición a su valiente amante. El silencio y la quietud del bosque no se habían alterado.