miércoles, 6 de febrero de 2013

Disfraz de menina


Dos disfraces esperaban, a punto de reestreno. Los relojes se  extraviaron entre un retozar de encajes,  de miriñaque y de pelucas por peinar. El espejo no cesaba de dibujar un baile de luz y de huecos,  curvas de piel acopladas y aromas a deseo en almíbar.
Cuando la sombra penetró por la ventana entreabierta, la espalda de Eva emitía reflejos lunares sobre la humedad de la piel, mientras Luis se dejaba cabalgar por las antorchas de una fortaleza levantada en armas.
La puñalada fue tan contundente, que ninguna sílaba rompió la danza de muerte y lluvia.
Cuando su cuerpo de lirio cayó, cual títere sin hilos sobre un pecho al galope, la sangre teñía los flancos de unas caderas aún entonando la sinfonía de la vida.

10 comentarios:

  1. tu capacidad para generar imágenes es asombrosa (de sombra, supongo)El primer párrafo es un prodigio de sensaciones.
    Pa descubrirse. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. En este caso, fue esta imagen que tomé en Madrid, quien me dio la mano y yo, me dejé llevar.

    Gracias. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Dicen que una imagen, vale más que mil palabras, aquí tenemos unas pocas buenas palabras, que crean unas grandes imágenes.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu lectura siempre amable. Sabes? detrás de las puertas de ese balcón, se desarrolla ahora mismo, una escena. Y no sé dónde está el puñal.

      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Respuestas
    1. Gracias por tu lectura. Por pasar por ésta, tu casa.
      Me pasearé por tu casa, por la cintura que sostiene ese latido que cada uno nos llena y nos vacía.

      Un abrazo. Siéntelo vivo. Siéntelo real.

      Eliminar
  5. Lirismo en manos de un micro un pelín negro, y fenomenalmente narrado. me gustan las palabras que has empleado para reflejar esa escena ¡gran acierto en tu prosa, Albada!. Un besote.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carnaval...cuando los disfraces quieren tapar los rostros. Cuando los cacos pueden ir vestidos a rayas y con un saco trepar a los balcones...

      Me alegra que te guste. El miriñaque es engorroso pero da juego, y tal vez juegue un poco más.

      Un abrazo.

      Eliminar
  6. TODA UNA TRAGEDIA.
    SI, CON MAYÚSCULAS!!!

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y en ciernes de disfrazarse. Una tragedia griega sin máscaras. Broma.

      Un abrazo.

      Eliminar

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.