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Mostrando entradas con la etiqueta soneto. Mostrar todas las entradas
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sábado, 22 de agosto de 2026

ME SUELO OLVIDAR QUE TE OLVIDÉ

 


Me suelo olvidar que te olvidé
A veces me olvido que te olvidé.
Que te creí muerto, sin sobrevivir,
huérfanos mis brazos de tu ceñir.
Es que hasta supuse que te soñé.
A veces dudo si en verdad viajé
de tu brazo, en paisajes por abrir.
Si esas fotos fueron sólo un urdir.
Un pretexto para amarte que inventé.
Sea verdad o no que te curaste,
olvidar tu teléfono fue duro,
como lo fue dudar que me buscaste.
Sentí que te perdí, eso es seguro.
Para qué tanto afán, si me olvidaste.
Son ganas de golpear un mismo muro.






jueves, 4 de junio de 2026

EN EL RETIRO, UN SONETO MÍO

 



El pasado domingo, como otras entradas primaverales, los Poetas en el Retiro se reunían. Yo, en esta ocasión, no he podido asistir. Un compañero amigo se ofreció para recitar en mi nombre, si bien el vídeo es sólo parcial.



CÓMO ME GUSTA EL DESORDEN

 

Me gusta mirar cierta indisciplina.

Los revoltijos de prendas tiradas,

las sábanas de seda, así arrugadas

y la ropa interior que se amotina.

 

Conozco muy bien qué se avecina.

Mis ansias de control recuperadas,

la ducha con burbujas irisadas,

sonriendo de manera paulatina.

 

El agua ordena un pelo alborotado,

los geles todo rastro de fluido,

el elixir deja aroma mentolado.

 

Pero aun recuperando lo perdido,

la calma y un latir acompasado,

nada me quita el placer sentido.




 

 


jueves, 25 de abril de 2024

PARA JUAN TRUJILLO, un soneto

Regalo de Juan L. Trujillo 


                      

Este post va dedicado a Juan L Trujillo, es una reedición de un poema de Rumores de Pleamar. Juan es el tipo que uno quisiera tener sempre cerca, por su hospitalidad, su buen hacer, su amabilidad exquisita y su sapiencia de la vida, la muerte, el flamenco, y el arte. En poesía me sorprende cada vez, en un crescendo indiscutible.

Va para ti, Juan. Rosa con trigo y con espinas, en un envoltorio de caracolas marinas que te miran al pasar. Recito un poema suyo en el inicio. Espero que, espero que te guste, querido Juan.


El sol ha traspasado la fachada

con la pregunta, nuevamente urdida,

de hasta dónde quedó ya derretida

la nube, más que rota, desgarrada.

 

Mi mente ha organizado, divertida,

la lista con cada duda aclarada,

los guiños, las sonrisas, mi mirada,

la certeza mejor y bien vestida.

                                                         

Sin prisa, sin lujuria, sin pecados

mi salero y tu pan, nuestros aperos,

asolando temores silenciados.


Amarnos bien, siendo verdaderos

dejó unos páramos como prados

cuando nos besamos cual quinceañeros.





jueves, 8 de febrero de 2024

CARTA DE AMOR, EN JUEVES


Siguiendo la propuesta de Cecy  RECUPERO un poema que es una carta de amor. 

A veces no recuerdo que te olvidé,
que te creí muerto, y que sobreviví,
huérfanos mis abrazos de tu ceñir.
Es que supuse incluso que te soñé.
A veces dudo si en verdad viajé
de tu brazo por un mundo por abrir.
Si esas fotos simplemente las urdí
en un intento por amarte que inventé.
Sea verdad o no que te curaste,
olvidar tu teléfono fue duro.
como lo fue creer que me olvidaste.
Sentí que te perdí, eso seguro.
Mido para qué tanto afán en olvidarte,
sI de tarde en tarde aún te escribo.

lunes, 20 de junio de 2022

Como miguitas de pan.

 



Dejar los poemas como miguitas de pan.

Sólo a ti se te ocurriría tal cosa

como un caminito de arenilla airosa

entre rimas envueltas en celofán


Llegué a la casa, vacía y sin guardián.

En tu cajón, una nota temblorosa

con tu letra picuda y primorosa,

me despertaba la sed de un nuevo afán


Tu amor sin fisuras, nunca negado

llenaba unos folios con besos en flor

como sembrando sueños dedicados.


Como deseando guardar en alcanfor

los instantes más dulces  a mi lado,

los versos más preciados de tu amor.


lunes, 6 de junio de 2022

A mi madre. La que hubiera elegido.

 



No pudimos retener tus abrazos.

Se nos escapó el tiempo entre las manos,

como en esos relojes dalinianos,

sintiendo con tu muerte un puñetazo.

 

Hoy recuerdo con nostalgia tu regazo

de sandía y horchatas en verano,

de sombra y agua fresca en el solano,

tu “cura sana” sobre mis arañazos.

 

Friccionabas mis manos en invierno.

Tú, que hasta sufriste sabañones, 

con tu cuidado, puntual y tierno. 


Creo oir tu voz,  entre algodones,

y es que hoy  sigo echándote de menos, 

derrochando ese amor, a borbotones. 


lunes, 9 de mayo de 2022

A rebufo de las mareas

 


Once años, a rebufo de mareas.

Parece que fue ayer cuando iniciamos

el juego de querernos y dejarnos,

que nunca pretendimos que surgiera.

 

Hemos atravesado mil laderas

con la intención de aprender a amarnos

sin más vocación que nuestras manos

al palpo de sonatas sin corcheas.

 

Los oasis de artificio forjados,

de artificiosa perfección urdidos,

parecían a ratos ser  tatuados.


Bien quisimos sentirnos redimidos,

en noches de ese  amor apasionado,

con despetares  lavados con rocío.


 



hasta volver, con ansia redoblada.

 

 

 

 


sábado, 2 de abril de 2022

Soneto de un adiós

 


Voy recorriendo el reloj a tu paso.

Tropezando contigo y conmigo.

Como si el tren que tomamos, me digo,

se hubiera estrellado calle abajo.

 

Pregunto a las golondrinas por ti,

y es que intuyo que perdí la partida,

y mi querer seguir es otra huida

ante una realidad que no entendí


Dejaré que te vayas, qué remedio.

Herida, y con mi corazón a cuestas.

Dejándote libre de este asedio.

 

Porque no puedo dejar de ser honesta,

y permitir que nos atrape el tedio

si el silencio enconado es tu respuesta. 


viernes, 18 de octubre de 2019

Soneto de mar y amor



Hoy quiero ser mujer de rompe y rasga.
Una mujer cualquiera de tu calle,
que enciende su voz y al mundo apaga,
cuando la luna juega con tu talle.

Abrazo primaveras con mi boca, 
deshago entuertos de la mala suerte
cuando mis labios se anclan a tu roca,
en una suave lid a vida o muerte.

Salgo al balcón orlado de jazmines.
Observo el mar peinado por el viento,
por esos juegos libres de delfines.

Y defiendo tu voz, y hasta mi aliento
sobre los desdibujados confines
de antiguas tempestades de otros puertos.