Me asusté cuando me dijo que tenía cuatro tigres en un armario. Me tranquilizó saber que le gustaban los peluches con forma de animales, y que era amante... de los felinos.
Sacudió su cabello del agua del mar y los zapatos de la arena de la playa. Se desperezó el alma y sabiendo el contenido …acarició a los cuatro tigres en el armario. Ellos la hicieron reír con sus cosquillas saladas. Hasta que crecieran, sólo sabían amar y jugar. Es la infancia.
Preparaba su coartada con el estómago encogido. Tenía dudas sobre el apetito de los cuatro tigres en el armario. A pesar de la inmensa inquietud sobre su propio destino, llevaría a cabo, por fin, el asesinato tan cuidadosamente planeado desde la compra de unos cachorros.
Hacía mediciones por toda la casa y, armado con su cinta métrica y un estetoscopio, especulaba sobre el escondite para el extraño robo del circo Cri. Jamás imaginó que cuatro tigres en un armario pudieran permanecer tan silenciosos.
Había tardado dos meses, dos días y dos horas concibiendo la forma de negar su presencia. Cuando halló los cadáveres de esos cuatro tigres en el armario le sorprendió la tibieza de sus cuerpos, porque no entendía cómo fueron mantenidos con vida sin que él se diera cuenta.
Se han encontrado cuatro tigres en un armario- taquilla. Se ruega a su propietario haga el favor de personarse en recepción. Ha habido un ataque de histeria y una lipotimia entre los socios de este club de tiro.



