martes, 1 de agosto de 2017

Ese footing mañanero


He salido a pasear por el paseo marítimo. Bien temprano, por supuesto. He visto a dos abuelos con un carrito de compra convertido en portador de sombrilla, tumbonas y toallas, y los imaginé tomando un privilegiado lugar en la arena, bien cerca del mar. Poniendo la pica en Flandes, como quien dice. Pero amén de paseantes con perro, me ha sorprendido el ejército de practicantes de running, de variopintos aspectos.

Entre el gordito vestido de nike y con sus croissants en una bolsita, y esa chica con cascos que iba a buen ritmo y canturreaba, había un cincuentón con aperos de “es que sin gym no puedo vivir”, la señora de “vamos a hacer como que corro”, a la que he acabado adelantando, la pareja conjuntada, seguramente casi de estreno de  cartilla de familia, y un sinfín de treintañeros mirando a ratos sus pulseras.

El sonido del mar es mucho más acentuado cuando sigo el tramo de las calas, con sus pinos y sus curvas, pero claro, llegar allí implica mayor esfuerzo, ya que hay que confitarse una poderosa subida.




14 comentarios:

  1. Y tú, llamándolo paseo en vez de running, sin vestirte de nike, sin hacer como que corres, sin mirar tus pulseras y sin gilipolleces, has hecho más ejercicio que la mayoría.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues igual sí. No sabes qué lindo es ver amanecer aspirando el olor a salitre y pinos, escuchando el vals del mar. Creo que es más sano que hacer el paripé del runnig.

      Y abogo por el ejercicio. Siempre. Un abrazo

      Eliminar
  2. Amanecer ante el mar... un privilegio para los ojos, el olfato y el alma.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este mar, con pinares, te trae lo que cuerpo y alma necesita. Sentarse a mirar la salida del astro rey no hará bajar calorías, pero cómo alimenta.

      Un beso

      Eliminar
  3. Me gusta la descripción que haces de la "fauna running".

    Una buena costumbre esa de moverse de buena mañana por lugares que regalan placidez.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Realmente sano. Alimenta el alma. Hay quien lo hace sólo por salud física pero estoy convencida de que eso de caminar o correr cerca del mar es la terapia más barata y efectiva para estar centrado.

      Un abrazo

      Eliminar
  4. Es una cuestión de salud mental, un paseo ante el mar, a primera hora de la mañana, es una gozada, lástima del acompañamiento de cierta fauna vendida a la modernez imperante ;)
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es la única pega. Si bien es verdad que cada uno de la fauna debe sentirse como un atleta y tal vez me vean como disonante en el paisaje.

      Un beso

      Eliminar
  5. Qué bonito salir a pasear teniendo el mar en tu horizonte, a la vera de tus ojos, escuchando sus cantos de oleajes, si es que en verdad eres una privilegiada por tener el mar tan cerca, quién pudiera tenerlo tan cerca como tú.

    Me encantó tu paseo, y contigo también paseé, querida Albada.

    Besos enormes en la noche.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso me gusta. Que paseo sola pero mira... Contigo cerca si has podido imaginar mis pasos.

      El olor mar y pinza se acompaña al de unas higueras así que imagina qué gozada de despertar.

      Un beso mañana rosa, dulce María

      Eliminar
  6. Es que a todos nos energiza el Sol.Criaturas solares, que somos!! La foto de Radio Fides la tomé porque era lo que buscaba, gente con rostros felices.Recién y gracias a ti me entero de esta Radio Fides. Cordiales saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El sol del verano es energía viviente. Con ratos de desear poder apagarlo, cuando el sudor nos bloquea, eso también.

      Feliz domingo

      Eliminar
  7. Seguro que merece la pena esa subida para escuchar el sonido del mar que lo inunda todo.
    ¡Feliz verano!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo impregna todo, a mí me deja relaja e intensamente viva.

      Feliz verano. Un beso

      Eliminar

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.