jueves, 18 de julio de 2019

Metamorfosis en jueves

Imagen de depositphotos

Siguiendo una iniciativa de Camino del cuento sobre una metamorfosis, participo con este texto.


El sol hiere el cristal. Las persianas no pueden corregir la aurora, ni ese sol implacable que me deslumbra, que hiere mis ojos, tras  una noche que no sé si quiero dar por terminada. El sueño era muy hermoso. Soñaba que comía y comía.  En la caja de zapatos, con mis docenas de hermanas  orugas, devoraba  las hojas de morera. De  forma implacable, de manera metódica, sin darnos un respiro para pensar, pero no sé si lo necesitábamos. El niño de la casa nos había estado  llevando hojas robadas a los árboles de ese parque cercano. No eran caricias, pero nos permitían comer.

La metamorfosis ha  sido larga. En el capullo, en esa oscuridad insonora, donde parecía que nada pasaba, el tiempo había roto los esquemas de las formas.  En ese estado casi invernal, de apariencia anodina y dormida, el reloj se había puesto en marcha. Poco a poco, mi cuerpo tubular fue creando apéndices, antenas diminutas y unas patitas cortas que luego tendrían alguna utilidad. Lo más extraño es cómo se han formado unas telas que me envolvían la mitad del cuerpo.

Me ha costado romper la capa de seda que fui tejiendo hasta envolverme. Mi cabeza ha tardado en salir, y me duelen los hombros por el esfuerzo de sacar esas membranas, que poco a poco extiendo, para confirmar que son alas. Mi instinto me ordena que eche a volar así que se sequen. Mientras, miro a la mujer dormida, quien me recuerda a alguien.

En la misma habitación hay una mujer que sonríe en sueños, saca la cabeza del embozo de las sábanas, y como mariposa soñada, emprende el primer vuelo. Ha tomado la mejor decisión, porque, tras dos décadas, ha decidido huir de su maltratador.

64 comentarios:

  1. Una mariposa humana ha brotado desde la no vida que llevaba.
    Me alegro por ella.
    Que la nueva vida le compense todo lo que le hizo sufrir ese maldito cerdo.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay quien no se percatan de qué situación viven, porque no hay moratones, y un día, aparentemente sin venir a cuento, de despiertan, y vuelan

      Un beso

      Eliminar
  2. Lo sospechaba, intuía que eras un lepidóptero, pero que nos lo ocultabas. Ahora te has descubierto.

    (Por cierto, más le vale a la maltratada metamorfosearse antes de que sea demasiado tarde)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues vistas las fotos de los veinte años, recordando qué bullía en mi cabeza, reconozco que soy un lepidóptero azul, dichoso de haber tenido más de una metamorfosis paar llegar llegar a ser ese ser de hoy :-).

      No, el maltrato psíquico cuesta años de poderse reconocer. He conocido a una mujer de sesenta años. Un abrazo y por las alas, que sirvan para volar

      Eliminar
  3. Un símil estupendo para ver cómo se libera una maltratada.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las del maltrato psíquico son esas crisálidas, incómodas, que no están agusto y no saben por qué. Claro, si te aprieta, es que no es es de tu medida

      Un beso y feliz día

      Eliminar
  4. Has tejido la tela hasta mostrar la realidad diaria, ojalá las "mariposas" pudieran volar en paz sin ser perseguidas. Un abrazo y un aplauso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Curiosamente acaban por descubrirlo, aunque les cuesta mucho, a veces con la muerte del tipo, y ese día descubren que tenían alas.

      Un abrazo, Ester y feliz día de jueves, con mariposas libres a tu lado

      Eliminar
  5. ¡¡Excelente final!!
    Enhorabuena por esa mariposa
    capaz de volar hacia la libertad.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son batallones de mujeres, no te creas. Le decía a Alfred que cuando el amor aprieta, es que no es de la medida. Y eso, crisálidas, dentro de capullos de seda, que un día acaban por romper el hilo de seda de su salida

      Besos, Myriam, y un día bonito

      Eliminar
  6. ¡Qué maravilloso relato, Albada! la comparación me ha parecido sorprendente, muy original, con un final que no deja indiferente. Me ha gustado mucho, de verdad.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues muchas gracias, hay cambios, metamorfosis, que son larvadas, que no hacen ruido, pero que acaban por producirse. Casi todos los cambios, son evolutivos, por cierto.

      Un abrazo, Rita

      Eliminar
  7. la transformación de gusano a mariposa es un milagro. pasan de ser anélidos a ser artrópodos. de pequeño me parecía muy interesante la clasificación de los animales.
    la protagonista de tu relato, ha hecho muy buena elección convirtiéndose en mariposa y volar. por desgracia, aún hay mucho hombre de cromagnon en el siglo xxi.
    abrazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es muy interesante, ya lo creo. Sentirse oruga y a saber en qué acabas. Qué sensación. Por suerte, no piensan. En particular he querido remarcar eso, que las mujeres tubulares, crisálidas aparentemente inertes, no piensan, porque si lo hicieran, entenderían más pronto que tarde, que el maltrato psicológico hiere el alma y hayq ue salir de él

      Un abrazo

      Eliminar
  8. Qué precioso relato, una comparación la protagonista convirtiéndose en mariposa para volar, qué bueno tu relato.

    Pero ¿sabe? aunque no tenga relación, pero sí en cuanto a lo de las mariposas, , me has trasladado a mi niñez cuando mis hermanos y yo guardábamos en una caja de zapatos gusanos de seda que se transformaban luego en mariposas, y les dábamos de comer a los gusanos hojas de los árboles, aunque yo era muy pequeña, lo tengo bien grabado en mi mente, y tus mariposas me han hecho brotar aquellos recuerdos tan entrañables y enternecedores aunque nada tenga que ver con el significado de tu relato.

    Besos enormes y feliz tarde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uno de mis hijos, hará unos veinte años, estuvo alimentando a gusanos de seda en la caja de zapatos con agujeros que todos recordamos. Me asombraba, me dejada con ojos como platos le proceso, como a ese hijo. Luego vi un documental de la seda, chino, y me entró mucha pena, mucha.

      Por las mariposas, por las alas, por la libertad. Un abrazo grande, María

      Eliminar
  9. Insospechado desenlace de un cuento que no se conforma con su tierno final previsto, sino que se bifurca en otro con un final esperanzador por una valiente decisión tomada.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El final es el resultado de su metamorfosis. Si te fijas, esas mujeres crisálidas, antes no podían ni llegar a hacer capullo y evolucionar. Hoy en día existen aún demasiadas.

      Un abrazo, Macondo

      Eliminar
    2. Lo mismo digo. Ha sido muy grato leerlo :)

      Eliminar
  10. Las mariposas reflejan muy bien el concepto de metamorfosis, su existencia está así marcada y los humanos también la tenemos, tal vez no tanto en lo físico como en lo interno que nos lleva a huir de lo que no nos aporta a ser mejores.

    Un beso dulce.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. por suerte, nuestros cambios son más mentales que físicos, pero fíjate, tras un infarto o percance grave, y pienso en el !! S de NY, las personas que sobreviven, cambian, para bien.

      Un abrazo, Dulce

      Eliminar
  11. Muy bonito, Albada, con tu prosa tan particular que enhebra imágenes elaboradas y hermosas como al descuido.
    Mi aplauso para ese sueño de volar que se hizo realidad.
    Abrazotes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro te guste. Es que la metamorfosis es bella, de una oruga y de una mujer que despierta, tal vez por ello hay que dotar a las imágenes de cierta belleza literaria :-)

      Un abrazo, Mirella. Feliz noche

      Eliminar
  12. Que bien te salio amiga , has hecho la mezcla perfecta de sensibilidad de un asunto que no lo es ..lo mejor aunque aguanto supo volar ..nunca es tarde .
    Un fuerte abrazo y una estupenda velada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nunca es tarde, siempre vale la pena, eso de abrir las alas, y poder volar. Se tarda mucho, no creas, pero ya lo creo que vale la pena.

      Un abrazo grande, y por una tarde de vuelos libres

      Eliminar
  13. Respuestas
    1. Sí, en este caso, el capullo se encontrará con una mariposa que le dirá adiós, seguro.

      Un abrazo, Pitt

      Eliminar
  14. Después de tanto aguantar... pudo abrir esas alas y volar..
    Me ha encantado como lo has narrado, siendo historias reales por muchas mujeres.
    Besos muchos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Era una manera de reflejar los cambios que acaban por sufrir las maltratadas por abuso psicológico,, menosprecio, vejaciones. Son cambios muy lentos, por eso pensé que la metamorfosis de las mariposas podía servir.

      Un abrazo y por la bella sensación de ser libre

      Eliminar
  15. Muy buen relato! Emocionante,con un final intenso y maravilloso! Qué bueno,me encanta como escribes!
    Un besazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El final es emotivo, creo, porque ha de ser emocionante despertar

      Un abrazo grande, y por una tarde libre.

      Eliminar
  16. Me has llevado a mi infancia amiga, bello relato con un final de liberación para la mariposa y para la mujer. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La imagen de esa caja, con las orugas ahí comiendo y comiendo, qué tiempos ¿Verdad?

      Un abrazo grande. Por una tarde con alas y ganas de volar.

      Eliminar
  17. En ambos casos son cambios vitales, dejar atrás una vida, salir de la crisálida que nos dará la deseada libertad.

    Maravilloso relato y muy bien casado principio y final.

    Mil besitos con cariño y feliz noche ❤️

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. cada persona sufre su propias metamorfosis, casi siempre adaptativas, y aunque son menos espectaculares que la de las mariposas, son también intensas, muchas veces

      Beos, y por una tarde que de pie a brindar por la libertad más completa y feliz

      Eliminar
  18. Y así es, siempre estamos de metamorfosis en diversos aspectos de nuestra vida...Y que bueno que así sea.

    Paz

    Isaac

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ha de ser así, ya lo creo. Somos seres vivos, y por ello, cambiantes, como ha de ser.

      Un abrazo y por la paz, siempre, y por la libertad de volar.

      Eliminar
  19. Buenas son las metamorfosis que llevan a la liberación y a la superación, sean insectos o personas. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son positivas, no me cabe duda. Hasta las que ocurren tras eventos desagradables y dolorosos

      Un abrazo y un atarde bonita para ti

      Eliminar
  20. A parte del texto, fue interesante asistir a la descripción que haces de la metamorfosis. En la escuela aprendí que la metamorfosis era la transformación del capullo en mariposa, pero tampoco me enteré ni me interesó saber cómo en su momento. Leyéndolo relatado lo he disfrutado. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, es una estructura tubular, que acaba teniendo patitas y alas, lo que me parece mágico. De renacuajo en rana me e más fácil de imaginar, por eso, Bueno, de rana en príncipe un poco más :-)

      Un abrazo grande

      Eliminar
  21. Pudo volar al fin después de una larga metamorfosis, me alegro por ella. Hay muchas que todavía son oruga y no saben que pueden transformarse en bella mariposa, volar y ser libres.... Saludos amiga. Un relato hermoso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si te fijas, niñas que fueron orugas y patitos feos, que son maltratadas por feas o raras en le cole, a veces acaban siendo mujeres que hacen girarse por la calle. Es la gracia de emerger, seas mujer anulada, o fea del cole.

      Un abrazo y feliz tarde, sandra

      Eliminar
  22. La metamorfosis en el reino animal es un milagro de la naturaleza, algo increíble. En el ser humano este fenómeno se da en muy escasas ocasiones y circunstancias, pero también se produce. Cuando la necesidad y la supervivencia así lo piden, tenemos que transformarnos y extender nuestras alas invisibles y abandonar el lugar de origen para volar muy lejos y renacer en forma de un nuevo ser, libre y feliz.
    Una muy acertada metáfora.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se dan más de las que parecen. En los hospitales, tras eventos de peligro de vida, se dan muchas, y esas personas, ya no son las mismas. Pero hasta Neruda canta a cómo cambiamos. Nosotros, los de entonces, no somos los mismos, decía

      Me alegro que te haya gustado, Josep Mº. Un abrazo, y tarde bonita

      Eliminar
  23. Me has hecho recordar cuando era niña, aquellas cajas de zapatos, jugaba mucho y me encantaba esa transformación... 🙂 Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno a mí también. Luego dos hijos las tuvieron nuevamente, y regresó la magia de la transformación en esos capullos.

      Un abrazo y feliz sábado

      Eliminar
  24. Magnifica entrada con estupendo final. Aplaudo con ganas.

    Me has llevado aa mi niñez.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es bueno transitar pro la niñez, ya lo creo. Muchas gracias, Mari Carmen

      Un abrazo grande

      Eliminar
  25. Que bonito cuento, dos historias en una y en las dos, la libertad es la idea.

    mariarosa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son dos en una, es verdad, porque quise emparejar dos transformaciones para un medio, la libertad.

      Un abrazo, Mariarosa. Por un finde bonito y libre

      Eliminar

  26. Cuánto cuesta liberarse de esa luz que nos quema.
    Volar hacia la libertad y ser uno mismo.

    Aplausos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuesta mucho, la liberación nunca es fácil, pero vale la pena, estoy segura. Te deslumbra, te produce miedo la luz, sin duda, pero el esfuerzo compensa.

      Un abrazo y feliz día

      Eliminar
  27. Respuestas
    1. Eso deseo a todas las mujeres que aún no han despertado.

      Un abrazo

      Eliminar
  28. Excelente símil entre la mujer oprimida y la mariposa encerrada por su capullo, de seda, pero capullo. Sin duda un relato que a todas y todos nos ha hecho pensar.

    Te agradezco el relato, la participación y la persuasión, pues tu relato no deja indiferente.

    Besos y feliz verano!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay jaulas de oro, que son un símil también muy socorrido. Aquí la mujer la imaginé apocada, dejando que su voz no se escuchara jamás-

      Gracias a ti por ser el anfitrión, Alberto, y por la dedicación para con esta convocatoria has puesto. Un abrazo grande y feliz sábado.

      Eliminar
  29. Emplear toda energía en gestar alas...

    Muy bonito.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué mejor inversión para el esfuerzo y la energía, ¿no? :-)

      Un abarzo grande

      Eliminar
  30. Nunca es tarde para metamorfosearse, pero cuánto llegar a ese punto cuando se está en una situación como la de esa mujer. El maltrato no siempre se deja ver ni deja ver.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nuba es tarde para llegar a ser la mejor versión de uno mismo.

      Un abrazo grande.

      Eliminar
  31. Un relato genial, sobre todo el final; feliz tanto para la mariposa como para la mujer que ahora puede seguir tranquilamente su vida.
    Un besazo, Alabada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El final feliz a veces está en nuestras manos, lo que falta en ocasiones, es saberlo. Y creerlo.

      Un abrazo y tarde bonita.

      Eliminar
  32. He mandado comentario... pero creo que lo he hecho mal y se ha perdido.

    Decía que es un relato maravilloso donde evidencia la necesidad de transformarse para poder enfrentar aquello que es asumido como algo inevitable y contra lo que no cabe imponerse. El final es la luz al final del túnel.
    ¡Muy bueno! Abrazo.

    ResponderEliminar

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.