jueves, 17 de octubre de 2019

Andando solo. Aviones, en jueves



Siguiendo una propuesta de Soñando uno de tus sueños, mi aportación es esta.

Paloma regresaba a casa. La aventura de Argentina había salido fallida. Nicolás  resultó ser una buena persona, seguro, pero  la última devaluación dejaba unos precios a sus productos de importación fuera de poder servirse, ni siquiera sacarlos del puerto. Los pedidos  de la empresa habían sido suficientes, y hasta había calculado un treinta por ciento más por una posible devaluación leve, pero  la realidad había sido devastadora.

Ante el panorama, gastos que no podría cubrir, Paloma se imaginó usando cualquier toalla para los pañales de Teo y comiendo de cualquier modo.  Tenerle había sido una realidad preciosa, pero con los nervios de Nico, la relación se estaba deteriorando por momentos. Llamar a su madre le había dejado llorosa, y agotada. Aceptó el pasaje de regreso a Madrid. El peque estaba ya en esa edad de querer caminar, sin conseguirlo. Las doce horas de vuelo fue un rosario de entretenerle,  dejarle moverse, acunarle y espera de que durmiera. Las azafatas estuvieron atentas y solícitas, amables y encantadoras, pero Paloma tenía ojeras, y una tristeza más allá de los sueños rotos.

En un instante, el niño dio tres pasos solo, para regocijo de las personas que no dormían. Eran las cinco de la mañana, hora española, y a los quince  mil pies de altura, Teo comenzaba a andar. Sería el único buen recuerdo del viaje de avión que la trajera a Madrid, nuevamente, para empezar de cero, con un niño de la mano.


52 comentarios:

  1. Tres pasos hacia una esperanza rodeada de nubes y claridades.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tres pasos, para recorrer un camino en el nuevo destino de su madre. No es mal balance, en un amanecer.

      Un abrazo

      Eliminar
  2. A lo mejor, el ímpetu de Teo, fue el presagio de que todo iba a ir bien.
    Sigamos andando y con la esperanza en las manos.
    Me he gustado este triste pero muy real.
    Un placer leerte, feliz jueves.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda era el mejor presagio. Paloma seguro que tendría suerte en la vida, aun comenzando de cero, pero con la familia al lado, de cero no era, imagino.

      Un abrazo

      Eliminar
  3. Hola guapa , muy interesante tu relato de hoy .... Espero que la madre viese andar a Teo por el pasillo del avión , aun teniendo los pequeños pies en el aire , te deseo una feliz mañana besos de flor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El niño caminaba por el pasillo, de hecho siguió caminando, a ratos, por ese pasillo de avión. Ya en Madrid adquiría experiencia, y se caería, como todos los niños. Estoy segura.

      Un abrazo, Flor.

      Eliminar
  4. Una historia tremedamente triste y excelentemente contada. Qué lástima que el dinero obligue a una separacién forzosa en busca de la supervivencia o de la estabilidad. El amor debería estar por encima de todo, ese "contigo pan y cebolla", pero la realidad es muy distinta, sobre todo cuando hay un pequeñín de por medio.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dicen que cuando el dinero no entra por la puerta, el amor se escapa por la ventana. Quiero pensar que no es así, pero a veces las tensiones en la pareja se vuelven insoportables por culpa de un revés económico. Los niños, sin embargo, necesitan poca cosa, si nos ponemos a pensar.

      Un abrazo, Josep Mª

      Eliminar
  5. Es una pena que se rompiera la relación. A veces las cosas no salen como pensamos y tenemos que volver sobre nuestros pasos. Al menos el niñito le dará alguna alegría. Muy bonito el relato. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Regresar al punto de partida no es un desastre, a veces es la opción de futuro mejor. Fracasar enseña a seguir adelante sin rendirse, seguro.

      Un abrazo

      Eliminar
  6. Respuestas
    1. Si provocó una sonrisa a Paloma, ya es muy valioso eso de caminar solito.

      Un abrazo

      Eliminar
  7. precisamente tengo una amiga que se fue a vivir a argentina, pero la cosa no cuajó y regresó a españa. nunca me he atrevido a preguntarle mucho por aquello...
    un avión sobrevolando el atlántico es un curioso escenario para que un niño empiece a andar. si el avión en ese momento iba a velocidad constante, para los pasajeros se percibía como si estuviera parado, por el principio de inercia.
    abrazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Puedes preguntar, porque preguntar no es ofender. Tal vez, si ha pasado algo de tiempo, haya llegado a saber qué ha ganado y qué perdió.

      Si el bebé iba deprisa, tal vez :-).Un abrazo

      Eliminar
  8. Es un relato estupendo, como digo algunas veces, todo relato tiene que ser la confluencia de dos o más historias, como este. Veo una sutil metáfora en el niño que comienza a andar en pleno vuelo.

    Enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado. Sí, el niño era la alegoría de un comienzo, de un nuevo vuelo.

      Gracias. Un abrazo

      Eliminar
  9. Cuanta dicha proporcionan los niños, esos tres pasos seguro que fueron un regalo que hizo sonreír a la madre y pensemos que el anuncio de empezar una nueva vida con buen pie. Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que fue la avanzadilla de un tiempo mejor para ella.

      Un abrazo y feliz tarde

      Eliminar
  10. Cuando las cosas están tan mal, con escasas perspectivas de que se arreglen en un plazo medianamente corto, no queda más que buscar un mejor horizonte para el pequeño Teo.
    Muy bueno y real tu relato, Albada.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando hay niños, esas épocas tan indecisas, con tanta incertidumbre, siempre da para pensar en otra vida, en un paso adelante.

      Un abrazo

      Eliminar
  11. A veces son ellos, los niños, los que nos dan los mejores ejemplos…
    Buen relato, así como su trasfondo. Un placer leerte, querida amiga.
    Abrazo grande, y feliz tarde 💙

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los niños, con sus ademanes, pueden ser sabios. A veces una simple sonrisa de ellos nos cambia del chip, nos alegra el día. Me pasó ayer en el hospital. No era un mal día, pero un recién nacido, de esos tan y tan pequeños, me generó una sonrisa, y con ella, un día mejor.

      Un abrazo y por una tarde grata

      Eliminar
  12. Pues en mi viaje de vuelta de Buenos Aires, tenia a mi lado a un niño con su madre... (¡¡¡podría ser este!!!) no pude dormir NADA, fueron 13 horas de avión... el niño era movidito, llorón, gritón.
    La paciencia de la gente estaba al limite. Me puse los cascos, vi tres pelis, leí... la verdad es que fue un suplicio... pero el niño no tenia la culpa.
    En estas situaciones te das cuenta del nerviosismo de la gente.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí pudiera ser :-). Este dormía a ratos y no se portó mal en general, pero los niños son como todos los cachorros, molestosos :-)

      Un abrazo, Laura

      Eliminar
  13. Nunca se vuelve a empezar de cero, ni en la misma situación que las otras veces. Un hijo ya es un cambio, una responsabilidad y un acicate importantes.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad, es una expresión que usamos, pero jamás es de cero, porque nosotros ya no somos los mismos.

      Un abrazo y buen viernes

      Eliminar
  14. Tres pasos hacia la esperanza. Triste, tierno y bello. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tres pequeños pasos hacia le futuro, es verdad.

      Gracias. Un abrazo

      Eliminar
  15. En realidad no sólo el niño empezaba a caminar. También ella intenta a dar sus primeros pasos en su nueva vida. Es triste que su historia de amor se complicara. Al final, son tres vidas que tienen por delante aprender a vivir de nuevo.


    Besicos, Alba.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ella ya ha dado eso primeros pasos, tomar la decisión y poner distancia por medio. Ignoro si la relación pueda salvarse, a la larga, pero son tres personas a iniciar una nueva etapa.

      Un abrazo

      Eliminar
  16. El comienzo de un nuevo camino y con una compañía distinta.

    Un beso dulce.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De estar sola, o en pareja, a tener un niño chico, la distancia es abismal, así que son otras vidas.

      Un abrazo, Dulce

      Eliminar
  17. Me encanta el relato, además de que lo siento cercano en muchos aspectos, en muchos matices.

    Felicidades, Albada

    Un abrazo grande

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sudamérica tiene economías que van dando sustos de década en década y arrastran a los nervios de la gente que vive allí.

      Si te ha gustado ya está más que bien. Un abrazo

      Eliminar
  18. Comenzar de nuevo pero llevando de la mano un nuevo amor que dio sus primeros tres pasos como anuncio de felicidad. Que bello relato. Saludos amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es la metáfora que me pareció más adecuado. Un niño, la inocencia de un niño, como inicio ante etapas que se inician.

      Un abrazo y feliz viernes.

      Eliminar
  19. Una historia real como la vida misma, muy bien contada. Lo aparentemente es un fracaso (de la vida pasada de Paloma) tiene la semilla del cambio y la esperanza (con premio en su hijo) de un nuevo comienzo wue bien pudiera ser muy exitoso. Una vida poblada de experienciases una vida bien vivida. Lo contrario es vegetar.

    Besos, Albada. TU relato me ha encantado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De los cobardes nada se ha escrito, y con razón, son los valientes quienes acumulan experiencias, tanto en victorias como en derrotas.

      Vivir es saber que hay de todo, y ser capaz de seguir adelante. Un abrazo, Myriam

      Eliminar
  20. Me gusta que ese pequeño andar de él sea como una luz en medio de la oscuridad. Me ha gustado el relato. Y te agradezco mucho que te hayas sumado.
    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es en realidad esa luz que abre el camino, en este caso, a la madre, quien regresa derrotada y sola, y habrá de dar pasos, como le niño, hacia adelante.

      Un abrazo

      Eliminar
  21. Lamentablemente este relato me suena muy real. La situación de mi país es tan crítica que aleja hasta los soñadores más personajes. Tu relato toca el terror más doloroso, ese que nos peina la propia realidad. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Están viniendo de nuevo, los argentinos y los venezolanos, en un rosario de fracasos de futuro.

      La realidad, aquí ficcionada, es siempre cruel. Un abrazo.

      Eliminar
  22. Nada mejor que empezar una nueva vida viendo a su retoño caminando por las nubes en sus primeros pasos, buen relato, saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Volver al punto d epartida puede ser una buen opción. Los pasos del niño eran ese aliento, esa luz que la guiase

      Un abrazo

      Eliminar
  23. Una historia, que tiene mucho de real.
    Hay quienes toman decisiones, que causan desastres económicos, sin saber lo que les provoca a muchas personas. O sin importarles. Como matar sus sueños.
    Por lo menos, la protagonista tiene una nueva esperanza.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No les importa, no me cabe duda. Las decisiones económicas que sumergen a un país entero en la incertidumbre, no se consultan con la gente.

      La mujer regresaba a su casa, no como muchos que emigran sin más nido que sus brazos. Un abrazo

      Eliminar
  24. Hola~

    ¡Que relato más agridulce! Me ha causado mucha ternura los primeros pasos del pequeño en pleno cielo, aunque esa forma de regresar es bastante triste. Ojalá la protagonista pueda continuar bien su vida en España, con apoyo de la familia (que siempre se necesita en casos así) y sin problemas por lo dejado atrás.

    Un bello relato.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tiene el aroma a fracaso, pero también el de la esperanza, espero. Me alegra te gustara.

      Un abrazo

      Eliminar
  25. Sin duda aunque el viaje no fuera todo lo bueno siempre lo recordará como el despertar de un bebe al mundo andante y encima sobre las nubes ...que mejor que el pequeño podrá decir yo ande en las nubes jajajjaj muy bonito . Un abrazo amiga .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No será más que un antes y un después. Por mil motivos, pero para el bebé, quien no lo recordará.

      Un abrazo, Campirela.

      Eliminar

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.