viernes, 29 de septiembre de 2017

Antes del 1-O


Hace años que en Cataluña se ha convertido en un mantra eso de "España ens roba".  Estoy cansada de que la tele me haga ver de manera mono-temática, desayuno, comida y cena, el tema del "referéndum" en esta autonomía. Pero es que es muy grave. 

Lo es porque promueve bandos, los buenos y los malos catalanes, siendo los últimos los no independentistas. Quedan fuera los federalistas, los que desean referéndum con garantías y los que de hecho se puedan sentir a gusto en una Monarquía, pero sobre todo, deja fuera del binomio, a quienes pensamos que con un marco fiscal a la vasca, con un sistema más justo de hacienda, no habría problema. 

Una independencia no se la plantea ni el pueblo vasco, pero es que tendría repercusiones graves, como salir de la Eurozona y del euro. Grave, sí, pero a un nivelr macroeconómico y de importación-exportación. Pero hay aspectos cotidianos preocupantes como quedarse sin cobrar pensionistas, jubilados y parados hasta que  la nueva república pudiera hacer sus finanzas y las cuotas de la Seguridad Social y del Inem , en manos del Estado ahora, pudieran ser transferidas al nuevo Estado.

Hoy se plantea desde la CUP., el 8% de los votos, clave para nombrar president, y quienes no aceptaron para el cargo al Sr Mas por su cercanía con gente inmersa en los 3%,  está en la línea de defender que si el referéndum es opaco, por la imposibilidad de llevarlo a cabo con garantías, se dé por ganado en base a la gente que deseaba votar. Es decir, que la consigna al pueblo desde ayer,  es que se acuda a las 7 de la mañana, dos horas antes de la apertura de los posibles lugares de votación,  porque se puedan fotografiar colas inmensas para votar y esa imagen poderla usar como lectura de que el referéndum, vinculante, la ha ganado el a la República catalana.

Reviso la historia y acaba cuadrando. 

En 1983, ERC –que en la negociación del Estatut no defendió con CDC el modelo del concierto– fue la primera en proponer la primera reforma del Estatut que incluiría la reivindicación de un modelo de financiación similar al vasco. El entonces presidente de la Generalitat, Jordi Pujol rechazó esta propuesta

Lo cierto es que a lo largo de la década siguiente Convergència, el partido hegemónico en Catalunya, se centró en perfeccionar los beneficios del sistema autonómico al que se había acomodado. En 1993 lograría incrementar el volumen de los impuestos cedidos, parte del IVA y del IRPF y tres años más tarde volvería a aumentar la cuota del IRPF en el pacto del Majéstic a cambio de garantizar la estabilidad del gobierno de José Maria Aznar en minoría
Lo cierto es que tres años más tarde, en 1999 –aún bajo presidencia de Jordi Pujol– y luego en el 2002 –en los albores de la constitución del tripartito catalán– el Parlament de Catalunya tuvo la oportunidad de plantear un cambio en el sistema de financiación y reclamar, aún a sabiendas de que Madrid no estaría por la labor, un sistema de financiación similar la vasco y en las dos ocasiones se concluyó que esa propuesta no era viable en el marco constitucional todavía vigente.
Algo similar ocurriría después con el nuevo Estatut del año 2006. La propuesta normativa del renovado texto marco catalán se mantiene en el régimen general que ya estableció el primer Estatut aunque abre la puerta a que la nueva Agència Tributària de Catalunya pueda acabar cobrando y gestionando la totalidad de los impuestos siempre que así se acuerde con el Estado. Es decir, el mecanismo seguió basándose en una cesión del gobierno central, no en la definición de una soberanía sobre los recursos fiscales que genera Catalunya. El Estatut quería cambiar el sistema desde dentro el propio sistema. Y no funcionó. La sentencia del Tribunal Constitucional del 2010 certificó el error de cálculo.
En el 2012, Artur Mas, tras asumir la presidencia de una Generalitat en quiebra financiera, recuperó esta vez sí, la propuesta de una reorientación del sistema de financiación. De la multilateralidad regional a la bilateralidad vasca. Y eso mismo es lo que le fue a proponer al presidente del gobierno en una reunión celebrada el 20 de setiembre en la Moncloa en la que el presidente del gobierno le respondió con la Constitución en la mano: el pacto fiscal es inviable. La negativa fue acogida por Mas con una advertencia: “o aceptas el pacto a te atienes a las consecuencias”.
Rajoy optó por lo segundo. Y así acabó y empezó todo.
http://www.lavanguardia.com/politica/20170507/422339102883/financiacion-comunidades.html

Una lástima que haya tan poca talla política. Unos por no dar importancia a un disconfort y otros por tirar por los caminos de enmedio para contentar a un grupo del que es rehén 

6 comentarios:

  1. No hay talla política por ninguno de los dos bandos porque a los dos bandos les conviene electoralmente.

    Se tapan corrupciones, puertas giratorias, amnistías fiscales, 3%, Gürtel, etc....

    En un sitio dicen "Espanya ens roba" y en el otro " A por ellos!!!"

    Es lo que hay.
    Cada país tiene los políticos que se merece....
    Fracaso educativo global y eso se nota en todo.

    Besos.

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    1. En eso de saber qué ganan los políticos, la gran pregunta, me queda el duelo de que todos ya hemos perdido, nos faltan políticos con sentido de Estado.

      Nos sobran dogmáticos y extremistas. Suerte que este ejercicio de convivencia nos enriquecerá a todos también, pero eso lo veremos luego, a largo plazo. Un beso

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  2. Aceptando el bajo nivel de los políticos actuales, enfrentados por estrategias electorales en vuelos de corto alcance. Te puedo comentar que tengas en consideración, la labor de zapa de los gobiernos inspirados en el aznarismo, por recentralizar y volver a lo de una, grande, libre?
    No todo se basa en la cuestión económica, que también. El president Pujol, como la cosa fiscal nunca ha sido muy popular entre sus amigos, prefirió que los recaudadores fueran ellos y así nos ha ido luego. Esto no se acabará, hasta que se reconsidere que hay que aceptar el simple hecho de que Catalunya es una nación, con la misma importancia que pueda tener la corona de Castilla. Ahora ya no se aceptará menos.
    Un beso.

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    1. En posiciónes enroscada, los ciudadanos perdemos. Todos. La solución es dialogar.

      Un beso

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    2. La obcecación de los que tienen la fuerza, no estaba por esa labor.
      Un beso.

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    3. Veremos qué pasa. La postura del gallego, esperar que con tiempo el desafuero catalán desapareciera, era un postura de avestruz, y no podía funcionar.

      Un beso

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