sábado, 10 de febrero de 2018

Disfraces


foto de Aguirrefoto

Nuria se disfrazó de arlequín. Había entrado con las llaves que retuviera tras la convivencia con su primer amor. Pablo le cortó la yugular con el filo de su tridente. La mancha oscura se extendió hasta el cinturón de tela. Nadie sostuvo a un arlequín en su caída hasta el parquet. 

El diablo, acomodando su pelo bajo sus cuernos, se fue, mientras un bulto ensangrentado parecía estar muerto. Salió sin mirar atrás, porque no había pensado en matarla en ningún momento de los meses en los que la echó de menos. Luego, aún algo agitado,  se integró en un grupo de  diables, y cuál sería su sorpresa cuando un ser ensangrentado se le plantó delante con una pistola, que, aunque no desentonaba  entre una multitud de gente disfrazada de policía,  resultó ser de verdad. Lo último que sintió Pablo fue la sonrisa sardónica de un arlequín, junto con un estampido que quedó ahogado entre los cohetes. 

18 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Quizás en carnaval no es momento de asustar, pero salió así :-)

      Un beso y feliz carnaval

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  2. Hija mía, ¿qué has comido o qué has bebido? Miedo me das.
    Un abrazo.

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    1. He comido normal pero las musas son caprichosas. Sobre todo en carnaval.

      Un abrazo

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  3. El carnaval es un buen escondite, aunque a el no le sirvio, a ti si has escrito un magnifico relato. Abrazos

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    1. Gracias Ester. Tengo musas cerca y no descansa la pluma. Igual la gente está disfrazada de musa:-)

      Un abrazo

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  4. Dicen que todo carnaval es un lugar para que todas las pasiones, buenas y malas, se disfracen. Al estar detrás una máscara, suelen conspirar. Buen texto, mi estimada amiga. saludos por Tarragona.

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    1. Hoy me me mezclado con payasos, arlequines, diablos, salseros, policías, ángeles y a ratos he imaginado quién había detrás, o por qué ja elegido ese disfraz y no otro. Es un tiempo de locura previa a la cuaresma, que estuvo prohibido durante el franquismo y que resurgió con ganas.

      Me alegro de que te haya gustado. Recuerdos a Colombia

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  5. Drástico y taxativo. ¡Viva el carnaval!
    Un beso.

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    1. Jaja, es un poco drástico sí. A amores pasados puerta cerrada :-)

      Un beso

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  6. La belleza del carnaval, de lo diferente, de la imaginación.

    Bravo.

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    1. Esa magia de probarse otras vidas, de disfrutar del anonimato, de las risas y las bromas. Un tiempo colorista, sin duda

      Un saludo y gracias

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  7. Ui que miedo. Aunque el carnabal tiene de todo. Escrives muy bien. Siempre me encanta pasar por tu blog.
    Un besito amiguita.

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    1. Carnaval tiene de todo. Busqué una posible historia melodramática, que, por ser carnaval, pudiera quedar disimulada.

      Gracias. Un abrazo

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  8. Hay que analizar bien este texto. Yo creo que habla de morir de amor y morir de amor, más encima, dentro del contexto de un carnaval. Todo se torna todavía más surreal.

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    1. El texto habla de un homicidio, que se da en el momento perfecto en el que puede disimularse. Morir o matar por amor, despechado, imagino. Un drama disimulado en un contexto.

      La ficción, siempre jugando con la realidad plausible. Un abrazo y gracias por tu lectura, tan aguda.

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  9. Miedo da, por eso no me atraen los carnavales, porque todo puede suceder detrás del disfraz.

    Eres increíble escribiendo microrelatos, Albada, no hay quién te supere.

    Mi aplauso y admiración.

    Besos enormes.

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    1. Dan miedo...quizá la incertidumbre que arrastran los disfraces. Excitan, sin embargo. Es curioso porque hay un punto de misterio que nos atrae, siempre.
      Gracias por tu valoración, María, pero eso va a rachas. Si pudiera, todos mis textos serían buenos, pero a veces faltan musas, a veces tiempo, casi siempre inspiración. Es la gracia tal vez.

      Un beso enorme y finde de lujo, dulce María

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.