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jueves, 23 de mayo de 2024
SIGUIENDO EL CORAZÓN, O TAL VEZ NO
sábado, 18 de mayo de 2024
NACÍ UN DÍA
miércoles, 22 de febrero de 2023
...Y voló.
Mi hijo pequeño, el menor de tres,
se balanceaba en su caballo balancín.
Un día me pidió poder volar
en su caballo de felpa, santa inocencia.
Hicimos unas alas con cartón,
las unimos a los hombros del corcel
y sobre ellas pegamos plumas
de un viejo y arrumbado edredón.
El engendró quedo regular,
pero, contra mi pronóstico, volaba.
Desde ese día les veo salir y volver,
dejando abierto el balcón.
Él sobrevuela el campo cercano
a ahorcajadas de su sueño.
Ya no me causa pavor,
es su juego, simplemente.
La gente me cuestiona y me critica.
Pero el niño crecerá y entenderá
que volar es imposible,
Sabrá que los Pegasos no existen
son seres mitológicos, nada más.
Pero para qué tener prisas
en que cabalgue la realidad material.
Él vuela, de esa curiosa forma,
sólo deseo que no se canse de volar.
Maripau González La pineda 21 febrero 2023
miércoles, 7 de septiembre de 2022
Dicen que el sol amaina
Dicen que el calor amaina,
que se va hacia el norte
con su carga peligrosa
para bosques y personas.
Yo sigo ante mi ventana
viendo un sol que reverbera
en el blanco de los toldos
entre azules marineros.
Hay ratos en los que el asfalto
parece un chicle viscoso
con aspecto derretido,
con vocación de engullirnos.
Recuerdo el volante de mi coche
de hace unas décadas ya.
Abrasaba cuando no existía
dirección asistida alguna.
Mis manos parecían
aspas de molino descompuesto
mientras el asiento de skay
me hacía sudar de lo lindo.
Veranos ya viví muchos,
tantos como años tengo
pero no recuerdo uno solo
que me dejara tan agostada.
lunes, 20 de diciembre de 2021
Felices fiestas, en jueves
Siguiendo la propuesta de La trastienda del pecado, y agradeciendo a Neogéminis el montaje fotográfico navideño, esta es mi participación.
Nochebuena en familia.
Con paciencia y con ganas
intentaré una receta
para estos días en familia,
por la cita navideña
Pondré un poquito de musgo,
papel de plata por río,
harina por nieve blanca,
y unos padres con un niño
Una carta para Reyes,
mazapanes y turrones,
zambombas y panderetas.
Son las mejores reuniones
Sobrinos, tíos y hermanos
Primos, algún amigo.
Y quien se una ese día
por compartir pan y vino.
Faltarán ya los abuelos.
Y se les recuerda siempre.
Y a quienes se fueron pronto,
dejando risas ausentes.
El nacimiento bonito.
O el árbol engalanado
llegan a los corazones
dejándolos abrigados.
Sin la mirada de un niño
los ingredientes no bastan,
son cosas y simples cosas.
Ellos las dotan de magia
Porque magia no nos falte,
ni sonrisas, ni alegrías.
Que los abrazos sean largos
en la dulce algarabía.
Feliz Navidad, blogueros y amigos, que gocemos de estos días en la mejor compañía.
P.D. Si os apetece, mi poemario puede ser un buen REGALO
sábado, 4 de diciembre de 2021
Aurora huída
Se quedó gris la calle sin tu talle.
Se enquistó la ausencia en las puertas,
las ventanas y veredas de la ciudad.
Yo no olvidé tu nombre ni tu apellido.
No recuerdo tu cara, ¿ves qué broma?,
Ni siquiera puedo recordar claramente
los hoteles y las avenidas paseadas,
ni tu pícara sonrisa a media noche.
Tengo fresca, por contra, en mi retina,
la imagen de tus manos delicadas,
tus embestidas de fuego en la mañana,
y tu acariciar mi nuca con los dedos.
Recuerdo con precisión de relojero,
tu mirar callado ante mis manos,
tus acordes ausentes de guitarra
y tu vagar, desnudo, ante el silencio.
Tus facciones vienen de tarde en tarde
como canción de cuna ya perdida,
como girasol perdido entre las nieblas.
Como un delta engullido por las olas.
La huella de los amantes se esfumó,
sin sabor a sal ni a despedidas,
calladamente, sin ruido de tambores,
dejando huérfana a mi aurora huida.
domingo, 28 de noviembre de 2021
Tu letra, mariposas en volandas
Me siento a leer de nuevo,
en ese sillón giratorio tan tuyo,
algún papel teñido en tinta china.
Esta vez, de color negro, de plumilla.
Cada vez con menos frecuencia,
pero me siguen llegando cartas,
anónimas, a nuestra editorial,
y ahí voy, viéndote en las letras.
A veces, entre tus párrafos,
y con los trazos de tu picuda letra
tan ilegible siempre, veo tus hombros
encorvados sobre el blanco folio.
Recuerdo el brillo de tus ojos
entre el tintero y
los tomos abiertos,
extendidos a mamporros
en un maremágnum de escritorio.
Me llega el olor de aftershave.
Entretejido con el del cuero,
de esa silla regateada en el Rastro.
Resigo, vista y dedo, tu entintada huella.
Con cada "te" que dibujas,
intuyo tu silueta concentrada.
Con cada " o" que pronuncias,
tus ojos mirándome sin pausa.
Con cada tilde tu guiño en mi cintura.
En los huecos de las oes tu risa amable.
Bajo el rabito de las comas, tus poemas.
Vuelvo a escuchar tus desprecios
por los bolígrafos y rottrings.
Y aún puedo enumerar los cuidados,
exquisitos, que prodigas a tus plumas.
Cuando recuerdo que los espejismos
son posibles, entre la tinta negra
y la blanca luminosidad del DINA4,
me atrapa la magia oculta en las palabras.
Tú y yo sabemos que el correo
sólo trae mensajes, sin alma atrás.
Nos prometimos más que fonemas,
Tal vez por ello, sigues estando en tus textos.
Imagen de Aguirrefotox
Estaré fuera una semana, son mini-vacaciones para mí, como un preludio nadideño que quiero disfrutar. Nos leemos a mi vuelta. Sean felices, es gratis. Se ha ido Almudena Grandes, qué pérdida inmensa.
jueves, 24 de mayo de 2018
Haikus por primavera
sábado, 16 de abril de 2016
Poetas oliendo a mar
lunes, 7 de enero de 2013
Circuitos de la tarde
Tus dedos recorrieron mi labios ya huérfanos de carmín.
Seguiste el trazo de mi mentón, perfilaste unos párpados cerrados,
rodeaste mis lóbulos y mis pendientes, perfilaste luego mi nariz.
Las manos se tocaron, las pieles se encontraron levantando anhelos
y la tarde se fue desgranando en caracolas, en olas de suspiros,
dejando aparcadas las farolas de todos los olvidos,
tomando la ruta sesenta y uno de este a oeste del ocaso,
saltaron mil esquirlas por los aires, dinamitando las compuertas.
Sentimos las hormigas recorriéndonos los pies de sur a norte,
y hasta la pálida luna hizo extraños aspavientos
cuando las amapolas voladoras emprendieron el vuelo,
al dejarnos resbalar por las auroras de un rayo en el silencio.
Calmados se apaciguaron nuestros pulsos, salimos de la mar,
mojados, sin ver que los coches seguían su prisa... por llegar.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Los pequeños regalos, pequeños relatos
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| Obra escultórica de solsanchez.es |










