miércoles, 5 de agosto de 2020

Plop- plop en jueves


Este jueves, Dorotea nos propone un texto sobre los plop plops,  y, echando mano a mis recuerdos, parece que las musas andan de vacaciones, mi  aportación es esta.


El charco albergaba dos hojas mustias, una funda de chicle, una peladura de pipas y un botón rojo. Las nubes se habían abierto paso por entre el azul de agosto y a poquito a poco habían construido un cielo gris denso y plomizo. El primer trueno se oyó lejano, pero el segundo le pareció más que cercano, así que le puso a Laura sus botas katiuskas. Nada mejor que ese calzado para ver gozar a la nena, se dijo.
Las gotas, rotundas, primero separadas por unos instantes y luego arracimadas, fueron cayendo sobre la ciudad y sobre el barrio. Laura, mojada a pesar del paraguas con el que su madre pretendía protegerla, las vio.
─ Mira mamá, salen plops plops. Mira qué chulos.
─ ¿Qué son?
─ Esas burbujitas diminutas que nacen y mueren tan deprisa sobre el agua.
─ Ah, pues es verdad. No sabía que tenían nombre, pero claro, todo tiene nombre.
─ Claro. Mira, ahora una le pregunta a otra qué son mis botas.
─ ¿Y qué le responde la segunda plop?
─ Que son de una cosa llamada plástico, que impide que me moje los pies.
─ Muy buena respuesta.
─ No creas, la primera no sabe lo que son los pies, ni el plástico.
─ Cuando quieras nos vamos, porque no sé si acabarán por saber qué llevas puesto.
─ Escucho un poco más, espera- dijo la nena-.

A los dos minutos se incorporó, tomó la mano de su madre y siguieron por la acera, rumbo a la tienda de frutas y verduras. El chaparrón duró media hora, para irse yendo luego, tan despacito como pudo, dejando más charcos sucios en las aceras.

Al pasar por el que le había llamado la atención a Laura, ésta se detuvo.
─ Mira cómo flota la cáscara de pipa, mamá. No queda ni un plop plop
─ Entre efímeros que son, y poca memoria que tienen, mal podrán aprender nada, pobrecitos
─ Eso, como los peces de nuestra pecera, que saben hacer plop plops pero no consigo que aprendan a hacer nada. Bueno, no sé si tienen cosas interesantes que enseñarme, o que aprender.

Las vi seguir por la  acera, y recodé mis katiuskas negras, allende el tiempo, hace ya tantas vidas, y sonreí.

Palabras:371 

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88 comentarios:

  1. Un texto precioso. Me ha encantado.
    Un abrazo.

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    1. Pues muchas gracias, disfruté imaginando.

      Un abrazo, Rocío.

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  2. Me han dado ganas de salir y ver esas burbujitas, mis hijos estarán encantados de acompañarme. Saludos.

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    1. Pues a salir a la calle, que os coja un chaparrón bonito y disfrutéis mucho.

      Un abrazo, y gracias.

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  3. Creo que esto de los plop plop va a hacer mella en nosotros de alguna manera. Son peor que la memoria de pez :-)
    Y se dan mucho para el tema infantil.
    Gracias por este relato, Albada.
    Un besote.

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    1. Pues decidí en le último momento. Es una propuesta muy original, y tenía como tres opciones en mente. Me alegra que te haya gustado.

      Un abrazo, Mag, y feliz día.

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  4. La niñez tiene esa capacidad de crear y ver cosas donde ya de adultos no las vemos, otros mundos.

    Un beso dulce.

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    1. Sí, por eso me refiero a esa otras vidas, donde la imaginación podía construir castillos enteros en el aire.

      Muchas gracias. Un abrazo, Dulce.

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  5. Además de bonito le embarga una ternura sin igual, y es que la infancia está rodeada de ese halo mágico que da vida a lo más inverosimil. Precioso, Albada. Me ha encantado y me ha hecho recordar tardes de charcos.

    Mil besitos para ti y muy feliz tarde ♥

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    1. Es que es el paraíso perdido, ya lo creo. La infancia es así, libre como las palomas, y en esas mentes pequeñas, cabe un universo entero.

      Muchas gracias. Por los charcos, por los canelones que dejaban ir un torrente :-). Un abrazo

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  6. Plop-plop de toda la vida. Si es que hay madres que no se enteran de los nombres de las cosas.
    Un abrazo.

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    1. Muchas madres no escuchan, oyen, pero no escuchan, es verdad, Macondo :-)

      Un abrazo y feliz día

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  7. Quiero muchos plop-plops y pronto!!!

    Las katiuskas.... qué tiempos.

    Besos.

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    1. Y yo, Toro, los añoro. Las botas también, pero más la alegría infantil.

      Un beso

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  8. Qué relato mágico Albada, solo tú sabes darle ese toque tan tierno y fantasioso.
    Me encantas!
    Un beso admirado!

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    1. Me vas a hacer sonrojar. Me alegra mucho que te haya gustado. Luna.

      Un abrazo, y gracias.

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  9. Todo lo que puede dar de si al contemplar esas gotas de lluvia.
    Un abrazo.

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    1. Un universo entero, Rafael, con los ojos de un niño, todo cabe en su mirada.

      Un abrazo.

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  10. Has encontrado un plop bien bonito , para mi fue casi imposible no estaba yo en él ajajja. Muy chulo el texto y en pensar en lo feliz de esa pequeña dan ganas de ponerse las botas y pisar charcos ...
    Abrazos y muy feliz noche.

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    1. No sales en el texto de casualidad :-). Era una gozada, ya lo creo. La magia de los charcos, de la lluvia, de la mirada infantil.

      Muchas gracias. Un abrazo grande

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  11. los niñ@s son muy sabios. la protagonista de este relato es mi ídolo. las pequeñas burbujas que se forman en el agua tienen que ver con la tensión superficial, y su vida es breve.
    por cierto, llevo varios inviernos intentando encontrar katiuskas para adultos, pero no hay manera. :D
    abrazos!

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    1. Su vida, efímera del todo, ya ves el juego que da. Pues no son katituskas como tal, pero en Decathlon las tienen.

      Un abrazo

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  12. La imaginación de unos ojos inocentes, que ternura. Mirar y ver tantas maravillas. Qué pena que perdamos esa capacidad.
    Precioso tu texto.
    Un beso

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    1. Nos dejamos amputar esa mirada, no sé cómo nos dejamos engañar. Por eso uno ve a los niños y piensa..."No crezcas, es una trampa " :-)

      Muchas gracias, Carmela. Un abrazo, y por un jueves bonito pàra ti

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  13. Inocencia y creatividad en tu relato. Muy buen aporte para este difícil reto. Un beso

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    1. Salió así al final, y me gustó, por eso lo dejé en esa observación de una madre con su hija ante un charco.

      Un abrazo y muchas gracias.

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  14. Guapo, guapísimo tu texto, explicación y diálogo. Gracias por entenderme. Un beso

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    1. Solo la niña podía entender el dialogo de los plops, creo. Los adultos ya no escuchamos las cosas :-), un apena.

      Un abrazo y gracias, anfitriona, por un día amable

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  15. Buenas noches Albada!Gracias por tu comentario en mi blog!
    Qué ternura de relato y esa inocencia de la infancia que nos han robado o ya... el tiempo no sabe de inocencias(qué pena)
    Así que la proxima vez que vea un charco,te aseguro que me pararé a ver los plops ploos que en mi tierra llueve mucho
    Es bonito leerte siempre!
    Besucos y hasta pronto!

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    1. No sé si nos la roban o la amputan, porque los modos son bastante bestias. Y pienso en los Reyes Magos, por ejemplo :-). Yo me sigo quedando a mirar los plops plops, más de una vez, si bien no les había puesto nombre :-)

      Muchas gracias. Un abrazo y por un jueves estupendo para ti

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  16. Que hermoso y tierno relato amiga, me encanto imaginarlo. Saludos y abrazo amiga

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    1. Lo imaginé, como espero que lo hayas hecho tú. Qué bien que disfrutaras.

      Un abrazo, Sandra, y por un día bonito para ti.

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  17. Me encanta que la niña entienda el idioma, y como se lo traduce a la madre, que ni lo escucha ni lo oye. Y la cáscara de pipa, que gracias a su forma de barquito es el unico detritus que sobrevive al chaparron.
    Bravo por los dialogas
    Y bravo por el "latigazo" nostálgico del final
    Un Disfrute
    Besos, amiga

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    1. Se percibe tu lectura atenta y exhaustiva. Esa cáscara de pipa era importante, y creo que pasó desapercibida. Acaba flotando, como cáscara de nuez :-).

      Muchas gracias, y sí, el final sólo podía ser ese latigazo de nostalgia en la mirada. Un abrazo grande, amigo.

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  18. Lo bueno de no tener memoria es que todo se vive por vez primera, una y otra vez. Lo de ser efímeros es un poco más fastidiado, aunque también es relativo. Para un plop, su corta vida sigue siendo toda una vida...

    Las musas andarán de vacaciones, pero siguen portándose bien. Me pareció una entrada llena de ternura y asombro.

    Un abrazo grande

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    1. Es la gracia de la amnesia, claro, todo es nuevo, siempre :-). Claro, la efímera vida de una mosca es toda su vida, pero es curioso cómo medimos el tiempo , seguro. Las musas siguen cerca, no suelen dejarme lejos, pero a veces he de echar mano de mi propia memoria, de pez :-).

      Un abrazo y gracias, la ternura se escapada en la tinta. :-)

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  19. Echo de menos los plop-plop por acá por Santiago, que en pleno invierno se hacen desear por la poca lluvia que ha caído. Y sí, este relato me recuerda a mí que cuando llueve, ese día, me parece especial. Único a mi manera, que gusto tanto de eso.

    Otro abrazo.

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    1. Ojalá llueve pronto en Santiago y puedas recordar esa infancia con charcos, esa infancia con asombro en la mirada.

      Un abrazo, y feliz tarde

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  20. me ha encantado este relato, que gracioso el nombre plop plop, a mi me encantan.

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    1. Nos hipnotizan, cuando llueve es como una magia en todo, incluido los plop plops :-)

      Me alegro que te gustara. Un abrazo.

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  21. Imaginación y ternura unidas en una... Me hiciste recordar mis años de infancia chapoteando en los charcos!
    Un abrazo Alba.

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    1. Me alegro que te hiciera recordar esa infancia de lluvia y juegos.

      Un abrazo, y feliz finde

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  22. Que saben los peces del agua y viven en ella toda su vida.
    Tierna historia.
    Un placer leerte
    beso

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    1. Sí, es curioso, pero para ellos, los peces, el agua es su mundo, pero no pueden definir de qué se trata. Muchas gracias.

      Un abrazo, y por un viernes bonito

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  23. Dime, ¿quién no ha pisado de niña un charco aprovechando los plops?. Llegabas a casa con los calcetines calados.
    Desde hace años llevo buscando un charco azul.
    Felicidades por tu relato.
    👏👏👏👏👏

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    1. Sigue buscando, los hay. Esos charcos especiales, limpios, con el reflejo de la luna y de nuestra cara, de existir, existen :-)

      Muchas gracias. Un abrazo grande

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  24. Tu relato está lleno de ternura e inocencia. Me ha gustado mucho esa niña que sabe comunicarse con los plop plop.

    Besotes, Albada.

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    1. Los niños pueden hasta inventarse amigos, cómo no suponer diálogos, ¿verdad?

      Un abrazo, y por la infancia, ese paraíso perdido.

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  25. Me deja con una amplia sonrisa, esa niña que habla con los Plop, si que ella los entiende, aunque a ellos, se les olvide todo.

    Muy lindo Aldaba!!
    Un abracito :)

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    1. Qué bien que te dejara una sonrisa. Esa niña, y tal vezo todos los niños saben interpretar a los plops, y a las hormigas..para ellos todo puede contener alma e historias.

      Gracias. Un abrazo, y por un finde estupendo para ti

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  26. Despiertas los recuerdos de la niñez pisando los charcos. Ahora solo podemos contemplar los plop.
    Un saludo

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    1. Sí, de pequeñas podemos imaginar mil cosas, todo parece posible. Luego nos podan las ilusione y la fantasía . Una pena, y un error.

      Un abrazo.

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  27. Un relato conmovedor, lleno de ternura e inocencia desde la primera palabra hasta la última en donde uno se siente niñ@ quieras o no porque llevas al lector muy bien trenzado e hilado en cada frase. Encantador, Albada !!!

    Un abrazo con cariño y feliz viernes !!!

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    1. Me alegro que acabaras con los recuerdos de tu cosecha, porque el mundo de esos plop-plops a los niños nunca les son ajenos.

      Muchas gracias, Joaquín. Un abrazo, y feliz tarde

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  28. felicitaciones un tópico difícil de escribir y tu lo has hecho

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    1. No sé si era difícil, pero acabé por disfrutar como una niña, o como una loca :-)

      Un abrazo

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  29. Pues te ha quedado ploplonudo, amiga.

    Un beso de lluvia.

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    1. ploplonudo del tod :-). Gracias.

      Un abrazo de luvia para allá va.

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    1. Gracias, Amapola, me alegra que te resultara tierno.

      Un abrazo.

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  31. La niñez nos da nuestras propias maneras de llamar las cosas, de entenderlas en esa magia que nos permite darles animación, o eso que pretenciosamente la literatura lla personificación. UN abrazo. Un deleite leerte. Carlos

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    1. Sí, es la edad esa mágica, donde todo es posible, donde cualquier pbjeto tiene vida propia.

      Un abrazo de vuelta.

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  32. Qué originalidad hacer un relato con esta temática plop plop, diste en la infancia, esos momentos de inocencia. Saludos desde El Blog de Boris Estebitan.

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    1. Me parecía la opción más plausible, pero existen esas burbujitas, tengan o no nombre :-)

      Un abrazo, y gracias. He mirado tus blogs, parecen no son muy literarios, pero voy a pasear por ellos.

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  33. Cuando leo un plop difícilmente pienso en el sonido de lluvia cayendo. Pienso más en los cómics de Condorito, jaja.

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    1. jaja, pues tienes razón, como onomatopeya no sé si nos viene a la mente esas burbujitas o un cómic.

      Un abrazo

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  34. Un relato muy acorde a este jueves.
    Un abrazo.

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    1. Nada fácil parecía de entrada. Por eso el recuso de la infancia:-)

      Un abrazo

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  35. Precioso relato envuelto
    en pura ternura y ademas
    muy original hasta ese
    sonido que hace cuando
    se pisan los charcos.

    Besitos dulces
    Siby

    Besitos dulces
    Siby

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    1. El tema lo proponía Dorotea, pero la verdad es que no era fácil.

      Me alegro que este texto te gustara. Un abrazo

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  36. ¡Hola, Albada!
    Qué alegría para mí pasar de nuevo por tu cálida casita bloguera.
    Es la primera vez que leo un relato dedicado a los "plop". Es retierno y dulce. Lo haz narrado tan bonito que me enamoré de los "plops". Jijiji. Felicito tu pluma creativa. 👏👏👏
    Excelente propuesta de Dorotea y muy bien plasmada en tu relato.
    Cuídate mucho.
    Un fuerte abrazo. 🌷😘

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    1. jaja, es que yo creo que nadie les habái tomado en serio. Con eso de ser tan pequeños y efímeros, era difícil, creo. La propuesta de Dorotea era muy compela o muy simple, según como se mire, pero imaginativa sí que era :-)

      Muchas gracias. Un abrazo en la tarde

      Un barzo y gracid pro pasarte por est erincón

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  37. Un relato muy tierno y evocador. La lluvia siempre deja huella.
    Besos apretados, Albada.

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    1. Ya lo creo, deja huellas siempre, hasta en las cáscaras de pipas.

      Un abrazo y por una bonita tarde para ti

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  38. Los plops nos dicen si va a seguir lloviendo o no. Genial relato siempre genial ni el calor arredra tu imaginación. abrazos

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    1. Lo defines perfectamente. Cuando ya no les ves, es que dejó de llover :-)

      Un abrazo, y muchas gracias.

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  39. Hola Albada, botas katiskas en una tormenta de verano, caprichos de niñez. Las plops plops me encantaron, es que así suenan, a mi me fascina verlas en los charcos de barro.Qué ingenio, veo que te dejaron la pila recargada las musas, aunque ellas se hayan ido al frescor de los rincones mudos. Feliz sábado.

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    1. Es que un niño y esas botas es sinónimo de juego asegurado, de risas, seguro. Las musas tan caprichosas, hacen lo que quieren :-)

      Un abrazo y feliz tarde

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  40. ¡Qué bonito, Albada! ¿Qué son las botas? ¿Y qué son los pies? Vaya niña más observadora y encantadora ha podido conocer a los plops.
    Un besazo

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    1. Pues surgió así, casi solito, y me gustó esa curiosidad infantil tan imaginativa y, en este caso, incisiva de la nena.

      Un abrazo grande

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  41. Precioso relato. Has conseguido cumplir con el reto con mucha ternura. Pobres plop plop, es verdad que sí vivirán poco.
    Un abrazo.

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    1. Me alegro que te gustara. Pobrecillos, tan efímeros, ¿verdad?

      Un abrazo

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  42. A veces la lluvia hace algo más que plop plop. Si uno tiene goteras en la casa puede convertirse en un verdadero incordio.
    Pero como lo mejor es buscar el lado amable, en este caso se puede optar por el lado musical.
    Busco recipientes de distinto tamaño, los ubico donde es necesario y luego, adelante con la sinfonía: tin, tin, plink, plonk, tin, tin, plink, plonk... Llueve, llueve... tin, tin, plink plonk... mañana si que arreglo el techo, mañana, seguro que mañana, tin, tin, plink, plonk...

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    1. Es como imaginar aun batería de instrumentos, donde cada uno produce un sonido. Es encantador el texto que usas como comentario.

      Un abrazo, y gracias por permitir imaginar esa polifónica. Un abrazo

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  43. Precioso relato lleno de ternura.
    Bravo👏👏👏

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.