
LLEGÓ A TU VIDA
Llegó a tu vida
para enquiciar tus puertas
y tus ventanas,
y encalar de luz tus paredes.
Para resanar los resquicios
de las grietas de tu alero,
quebrando el cemento,
gris marengo de sus insomnios.
Se llenó el aire de notas
y de risas cantarinas
entre el trasiego de tus pies
sobre el suelo arlequinado.
Iluminó de sonrisas
y de juegos de cama
los rincones de tus silencios,
estrenando mil sonidos.
Los ecos sedimentados
de nostalgias con luz de luna
reventaron las costuras
y quedó la sombra nítida.
Pasó un tiempo,
te miró despacio, sonriendo.
Se colgó del alfeizar de tu vida
e igual que llegó… se fue.
La vida nos da sorpresas y algunas ni las imaginamos; cuando eso ocurre, hay que dejarse llevar y vivirlas en presente; ya el futuro será el camino si se ha de recorrer. Que esas ventanas sigan entrando esa luz que alumbra cada amanecer.
ResponderEliminarUn besote, feliz semana.
Pero fue maravilloso mientras duró. Un abrazo
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