martes, 10 de abril de 2018

El despertador

Foto de Aguirrefoto 

Las noticias de la "máquina del café", esa oficiosa prensa de corazón de la empresa aseguradora, delataban rumores de una reducción de plantilla. Cierta inquietud se paladeaba en la  oficina. Su mujer le había comunicado un nuevo embarazo, siendo el tercero, y no buscado, lo que le produjo una alegría diferente a otras veces. Menos entusiasta que la ternura con la que Marta se lo había anunciado. La cena,  esas famosas lentejas asturianas, con ese chorizo tan bueno, le habían sentado solamente regular.  Pasó mala noche. El despertador no sonó, acabando por despertarse tres horas más tarde. Llegaba al despacho exactamente  tres horas tarde. Don Julián, su jefe, le llamaba al despacho y le comunicaba el despido, por imputualidad reiterada, decía. Despertó dando un respigo, la pesadilla había sido muy real.

Aliviado, miró el despertador. Se había despertado tres horas más tarde de lo habitual, el despertador no había sonado, y llegaría al despacho exactamente tres horas tarde, seguramente 

22 comentarios:

  1. A quien se le ocurre cenar lentejas con chorizo. Son tan severas las pesadillas, que terminan por hacerse realidad.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa pesadilla sin duda era muy achacable a las lentejas. Una pesadilla que acaba siendo real, qué fuerza la del chorizo :-)

      Besos

      Eliminar
  2. Mejor que vaya al INEM directamente.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues yo creo que sí. Cenar más suave actualizar el curriculum, para ver cómo encontrar otro trabajo

      Un beso

      Eliminar
  3. Que miedo da eso de que las pesadillas se hagan realidad. Por si acaso no cenaré nunca lentejas con chorizo.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se hacen realidad muchas veces. Las cenas copiosas o indigestan favorecen un mal dormir, así que, despertador aparte, mejor cenar ligeo.

      Un beso

      Eliminar
  4. Casi mejor que lo echen de una vez. Entrar en un bucle puede resultar mucho más angustioso.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como dice Toro, que prescinda de asistir a su trabajo, porque todo pensar que el sueño se hará realidad punto por punto

      Un abrazo

      Eliminar
  5. Hay pesadillas que de tan reales es mejor no tener. Ni que sean con chorizo.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaj, ni que sea por una buena cena. Esa referencia venía a cuento de una cena de noche vieja, exactamente con lentejas con chorizo :-)

      Un beso y feliz miércoles

      Eliminar
    2. Una cena muy italiana ;)
      Un beso.

      Eliminar
    3. Es al hilo de que puede cambiar su vida. Una apuesta porque mejore :-)

      Un beso

      Eliminar
  6. Buenísimo, mira que es dificil pero te superas, cuando descubrimos que era una pesadilla vuelta a empezar. Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. El cuento va de ese dejà vu del tipo. Todo lo demás es escenario, como bien has supuesto

      Un abrazo y feliz miércoles

      Eliminar
  7. Me recordó “El día de la marmota”… Tiene que ser angustioso, más, cuando lo que se repite es esa sensación poco agradable…

    Muy bueno, querida amiga. Siempre un placer leerte...

    Bsoss enormes, y feliz tarde 😘

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Era la intención. Una peli inquietante. Yo llevp meses que miro los noticiarios y tengo la sensación esa, como del día de la marmota, y volvemos a empezar.

      Un beso grande y feliz tarde

      Eliminar
  8. Hay jefes que por llegar su trabajador cinco minutos tarde la tiene monumental con él, así que no me extrañaría nada que por tres horas pueda llegar a producirse despidos en estos tiempos todo puede ocurrir, incluso hasta en sueños, por la incertidumbre de nuestros días.

    Siempre me sorprendes con tus micros, una gozada leerte.

    Más besos enormes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En estos tiempos, a uno le pueden despedir por casi cualquier cosa, o contratar por casi cualquier horario y duración o sueldo. Porque hubo en un tiempo, a principios del siglo XX, en el que se contrataba a la masa obrera por casi cualquier horario, y por casi por cualquier sueldo. Era el proletariado, "parias de la tierra"

      Un beso grande, dulce María y feliz tarde

      Eliminar
  9. Interesante tu blog
    gracias por tu visita

    ResponderEliminar

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.