miércoles, 23 de mayo de 2018

Amenaza de tormenta


En ese país, una cosa era lo que realmente se había estudiado y pudiera demostrarse, y otra muy diferente lo que se pretendía hacer creer. Uno podía decir que había hecho un Master en Harvard, cuando el curso había sido de cuatro días en Aravaca, por ejemplo, o decir que tenía un posgrado,  el CLS de la Universidad de Georgetown (certificado de estudios legislativos) cuando asistió a un curso de verano, en lugar del curso de 18 de meses, así que, los ciudadanos, cuando habían estado en Londres, visitando  la National Gallery y el British Museum, en sus curriculums podían poner que tenían el título de "Bachelor of Arts", siempre y cuando no rompieran los tiquets de la entrada. 

En el crepúculo de los buenos tiempos de la barra libre, en el partido en el poder,  parasitado por inútiles e incapaces, ya no eran los talentos con buenos currículums los que escalaban cargos en el partido,  sino que los políticos del partido se inventaban curriculum para aparentar ser talentosos.  Un cenicero colmado de colillas, unos vasos sucios, esa cafetera ya vacía, y alguna lágrima de rabia, acompañaban el juego de las sillas. Un cielo gris se adivina entre bambalinas, y tal vez alguien ocupara pronto una silla, que había quedado vacía ayer en Primofónica, y es que se avecinaba una tormenta . 

16 comentarios:

  1. A pesar de lo que dices, a pesar de esa realidad obscena y contumaz, no te preocupes que la tormenta amaina, seguro que escampa y los vuelven a votar.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En mi opinión amainarå. Pero no por ello ciertas nubes permanecerán en su cielo. El pueblo acaba por tener, muchas veces, el gobierno que merece. Y es una pena. Por ello el humor que quise poner como aderezo.

      Besos

      Eliminar
  2. Y es que se puede abrigar el curriculum como a uno le dé la gana, pero luego otra cosa distinta es demostrar lo que se ha cursado, y en este país, lo que se ha demostrado es que algunos políticos han aparentado ser lo que no eran, la verdad tiene otro camino.

    Magnífica imagen la que compartes, me ha encantado.

    Besos enormes y feliz tarde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, tenemos unos políticos que inflan sus cursos o ponen licenciaturas que no acabaron, pero es que es un país extraño en machos aspectos.

      La foto es de Aguirrefotox de Instagram, quien me da permiso siempre:-). Un beso grande

      Eliminar
  3. Parece mentira que a este tipo de gente y de manera de ir por la vida, le parezca bien a una gran mayoría de nuestros queridos conciudadanos.
    Ahora se abre el caso Zaplana, veremos qué da de sí.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es curioso, en verdad lo es, que se sigan votando tendencias y maneras de hacer. Luego los jóvenes con títulos de verdad, ganando sueldos de miseria, con los padres habiendo hecho esfuerzos titánicos para darles estudios. Un poema

      Zaplana tal vez pise la cárcel, o no, pero vaya, el precio siempre es muy barato y no ahuyenta a los que entran en política para medrar. Un beso

      Eliminar
  4. Estamos en primavera, es tiempo de tormentas. Después vendrá el verano y también lo será y luego...
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En ese país la tormenta puede ser, debería ser, de estación en estación hasta limpiar el cielo de tormentas de mala práctica, sea en curriculums o en historias de vida o de apropiación indebida, pero ahora es primavera, y la naturaleza lo expone a placer.

      Un beso, querida Ambar

      Eliminar
  5. El problema ya no son ellos.
    Son quienes les votan.
    Y ese es un problema de educación y cultura.
    No hay nada que hacer.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tal vez viene el tema del Lazarillo de Torme, y sea un instinto atávico casi, pero no sé, yo creí que el movimiento 15M era una primavera, y quedó en casi nada.

      Bueno, ojalá con el tiempo la ciudadanía cambie, o los políticos, si les les quita la impunidad. Un beso

      Eliminar
  6. Las tormentas traen la calma pero no se que tipo de calma tendremos. Esperanzas pocas. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se puede saber. Ni siquiera si serán una tormenta de verano, o se quede en dos truenos mal contados. El futuro se escribe de día en día, pero la verdad, esperanzas a corto plazo, pocas.

      Un abrazo y feliz jueves

      Eliminar
  7. Nuestros antepasados por mucho menos se tiraban a la calle.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los franceses siguen saliendo a la calle, tal vez porque tuvieron la resistencia en la IIGM y aquí los maquis fueron aniquilados, no lo sé. El peso del miedo por un lado, y la impunidad de los amos del cortijo imagino que pesan.

      Un abrazo

      Eliminar
  8. Yo creo que es un problema social que atañe a todas las sociedades occidentales de hoy en día.
    El relato está muy bueno. Me gustó.
    Un beso al alma.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estamos en una sociedad que parece enferma, en eso no puedo estar más de acuerdo. Aquí no habrá tormenta, ni con casos de juzgado con condenas, imagino que por razone muy viejas, pero el tema de esos estudios, como otros temas, me dejan a veces ganas de jugar, por lo absurdo.

      Un beso grande

      Eliminar

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.